Historia del Museo

En julio de 1986, el Banco de la República puso al servicio de los quindianos su Museo del Oro Quimbaya. El edificio, diseñado por el arquitecto Rogelio Salmona y construido por la firma Fajardo Molina, está localizado al norte de la ciudad de Armenia, en el cruce de la Avenida Bolívar con la Avenida 19 de Enero.

A mediados de 1997, el Banco inició un proceso de renovación museográfica de la colección arqueológica del Museo; este proceso debía culminar en 1999 con la reapertura de sus salas de oro y cerámica, concebidas bajo una nueva museografía más rica en piezas, apoyos y diseño, pero la tragedia sufrida por la ciudad obligó al Banco a establecer un compás de espera, ya que el edificio del Museo se convirtió en sede del despacho del alcalde de Armenia y de las oficinas de la sucursal del Banco mismo, por el estado en que quedaron sus edificaciones.

En 2003 el equipo científico y técnico del Museo del Oro y las diferentes áreas relacionadas desarrollaron el proceso de diseño, producción y montaje de las nuevas salas de oro y cerámica que culminó con su reinauguración el 5 de diciembre de 2003.En 2006 se conmemoraron 20 años de actividad cultural del Museo en el Quindío. El edificio fue declarado en junio Bien de Interés Cultural de la Nación, dentro del conjunto de los nueve edificios de Rogelio Salmona seleccionados por el Ministerio de Cultura como patrimonio de los colombianos. Entre octubre y diciembre, la colección arqueológica fue ampliada, las vitrinas renovadas y el montaje actualizado.

El Museo, además, exhibe su colección arqueológica con una museografía de última generación, precedida por un guion riguroso que incluye los resultados de la investigación científica más reciente, con el propósito de integrar belleza, conocimiento y respeto, y ponerlos al servicio del legado prehispánico que la región tiene el orgullo de poseer y que da cuenta de ocupaciones que se remontan 10.000 años al pasado. El Museo trabaja permanentemente en la renovación de la concepción pedagógica de sus actividades, no sólo con escolares, sino con usuarios y otros visitantes, pues busca consolidarse como un espacio de encuentro propicio, abierto a la belleza, el aprendizaje y la diversidad, entre el público y la cultura y el arte.

El Museo ha sido objeto de los siguientes reconocimientos: Premio Nacional de Arquitectura Bienal 1986-1987; Medalla al Mérito Artístico y Cultural del departamento del Quindío 1988; Premio a la Mejor Labor de Promoción de Lectura Fundalectura 1996, y declaratoria como Bien de Interés Cultural de la Nación, dentro del conjunto de nueve edificios del arquitecto Rogelio Salmona 2006.