Armenia tiene uno de los museos más bellos de Colombia, un homenaje a los antiguos pobladores de la región, quienes crearon un arte universal tanto en su orfebrería como en su cerámica. 

Un museo que puede recorrerse una y otra vez, porque cuando se aprende a mirar en los objetos los secretos de la vida del pasado se descubre que su disfrute es inagotable. 

La entrada es gratuita, ¡no se pierda este museo!

 
           
       

Milenios de historia en el Cauca Medio

Los quimbayas eran uno de los grupos que habitaban el Cauca medio a la llegada de los conquistadores españoles. Por tradición todos los objetos arqueológicos encontrados en la región han sido denominados con el nombre Quimbaya y se ha identificado a los quimbayas como sus artífices, a pesar de que muchos de ellos fueron producidos por otra gente y en distintas épocas.

La región del Cauca medio, en los actuales departamentos de Quindío, Risaralda y Caldas, fue habitada a lo largo de milenios por sociedades con diferentes formas de vida y cultura. Grupos de cazadores y recolectores la poblaron hace unos 10.000 años con modos de vida que mantuvieron por varios milenios. Hacia el 500 a.C. sus habitantes practicaban la agricultura y cerca del 100 d.C. trabajaban el oro; alrededor del año 800 estas sociedades sufrieron cambios profundos. La Conquista española en el siglo XVI produjo una disminución considerable de la población y grandes transformaciones sociales y culturales.

El Museo del Oro Quimbaya en la ciudad de Armenia cuenta esta larga historia de un pasado que está presente en nuestros hombres y mujeres, costumbres, lenguaje, conocimientos y valores. Es una historia en permanente cambio y elaboración.

 
           
   
 
       

Hace 20.000 años...

¿Quiénes fueron los primeros americanos y colombianos?

Hace unos 20.000 años, grupos de cazadores provenientes de Asia llegaron por primera vez a Norteamérica. Eran los tiempos de la última glaciación, cuando amplias áreas del planeta estaban cubiertas de hielo y el nivel de los mares era más bajo que el actual, el clima era más frío y seco y deambulaban grandes animales por el territorio. Estos antiguos pobladores se internaron lentamente en el continente en búsqueda de su sustento. Cerca de 15.000 años atrás llegaron los primeros pobladores a Suramérica. Existen vestigios de grupos que cazaban venados y mamíferos pequeños, y ocasionalmente grandes animales como mastodontes y caballos americanos; también recolectaban frutos y plantas silvestres. Habitaban por temporadas bajo grandes rocas o en sitios abiertos, cerca de fuentes de agua y de alimentos. Organizados en bandas, se desplazaban durante el año por un amplio territorio siguiendo los recorridos de los animales y según las variaciones estacionales de los recursos naturales.

 
           
       
 
       

Hace 10.000 años...

Los cazadores y recolectores en los bosques de la Cordillera Central

Hace unos 10.000 años los glaciares retrocedieron, la temperatura y humedad del planeta subieron, los grandes mamíferos se extinguieron y la vegetación adquirió su configuración actual. Grupos de cazadores y recolectores poblaron la Cordillera Central y el suroccidente colombiano hacia esta época. Vivían de la explotación del bosque mediante la recolección, la cacería y la pesca. Consumían nueces y brotes de palmas, la nuez del nogal, frutas, tubérculos y granos. El medio les proveyó también de materiales para hacer instrumentos y objetos de su vida cotidiana. Los cazadores y recolectores comenzaron desde tiempos muy antiguos a influir en el desarrollo de plantas, y con el paso del tiempo empezaron a cultivar. La población creció, los asentamientos se hicieron más grandes y permanentes y las sociedades se transformaron.

 
           
       
 
       

El Cauca Medio, una región rica y diversa

La región del Cauca medio se ha caracterizado por su enorme riqueza de recursos y una gran diversidad ecológica, cualidades que fueron aprovechadas por las sociedades que la habitaron. Sobresalen la exuberancia y variedad de flora y fauna, la riqueza mineral, la fertilidad de los suelos y la abundancia de ríos.

El relieve es montañoso con pendientes escarpadas, colinas redondeadas y algunas tierras planas, y está cortado por numerosos valles y corrientes de agua. Las variaciones de altitud, desde los 500 hasta los 5.400 metros sobre el nivel del mar, proveen una amplia variedad de climas, desde el cálido hasta las nieves perpetuas, que sumada a las diferencias en las lluvias y los vientos, generan múltiples ecosistemas.

El paisaje del Cauca medio tiene una larga historia de transformaciones por eventos geológicos, cambios en el clima e intervenciones humanas. Aún se pueden observar en el paisaje las huellas dejadas por las sociedades del pasado.

Un jardín Botánico rodea el Centro Cultural Quimbaya

 
           
       
 
   

 

Hace 2.500 años...

Las primeras sociedades agrícolas y orfebres

Las primeras sociedades agrícolas y orfebres del Cauca Medio fueron semejantes en su forma de vida y pensamiento a otras dispersas sobre un amplio territorio en el centro de los Andes colombianos. Habitaron entre el 500 a.C. y el 600 de nuestra era, época denominada por los arqueólogos como Período Temprano.

Estas poblaciones cultivaban la tierra y extraían oro y sal que utilizaban en el intercambio. Se dispersaron desde el piso cálido al frío, sobre planicies naturales o en terrazas construidas en las laderas, cerca a ríos, quebradas y humedales. Cazaban, pescaban y recogían frutos silvestres, insectos y moluscos.

Estas fueron sociedades jerarquizadas, quizás organizadas en cacicazgos, en las cuales los jefes cumplían funciones políticas y religiosas. Jefes, orfebres y tal vez otros artesanos tenían oficios especializados. Los orfebres elaboraron los objetos de calidad excepcional conocidos como orfebrería Quimbaya.

 
           
       
 
   

 

¿Por qué las piezas de orfebrería quimbaya son rosadas y brillantes?

Los orfebres de estas sociedades elaboraron adornos corporales, objetos para el consumo de las hojas de coca, instrumentos musicales y herramientas. La mayoría de las piezas fueron fabricadas para uso de los jefes y luego enterradas con ellos. Estos objetos reforzaban su prestigio y les daban poderes para propiciar la fertilidad y el equilibrio. Las formas más frecuentes en las piezas eran las de figuras femeninas, calabazas, calabazos y totumas, que eran símbolos de reproducción, fertilidad y vida. Las superficies brillantes y rosadas de la tumbaga, aleación de oro y cobre, tenían tal vez significados relacionados con estas mismas ideas. Para algunos indígenas colombianos el oro es un elemento masculino, y el cobre, femenino; en la tumbaga se unen ambos principios. Creen también que los objetos brillantes están cargados de poderes espirituales y sagrados.

Los orfebres ocuparon una posición destacada en la sociedad. Sus conocimientos tecnológicos y el poder de transformación de los metales pudieron ser fuente de prestigio y estimación especial. En muchas culturas se los consideró "Señores del fuego", de condición superior y ascendencia divina.

 
           
       
 
     

Una visión en espiral sobre la vida y la muerte

Estas sociedades incineraron a sus muertos y depositaron sus cenizas en urnas de cerámica que enterraron dentro de fosas irregulares y poco profundas, ubicadas en el área de las viviendas o en sus cercanías. Dentro de las urnas se han encontrado los restos de uno o varios individuos, y a veces también de animales. A su alrededor colocaron vasijas de cerámica doméstica, y en ocasiones, objetos de orfebrería. La calidad de la urna y de la ofrenda dependía del rango y otras características del muerto. La costumbre de incinerar el cadáver tiene en varias culturas el significado de trasladar el muerto a un estado inicial para que nazca de nuevo. Las urnas cinerarias con forma de mujeres embarazadas, usadas por estos grupos, sugieren esta visión en espiral de la vida y la muerte.

 
           
       
 
       

Los entierros de los jefes

Los jefes y otros personajes de alto rango fueron enterrados en tumbas especiales con algunos de sus bienes. El conocido "Tesoro de los quimbayas", un hallazgo con cerca de 200 objetos de orfebrería y un número desconocido de cerámicas, estaba compuesto por los ajuares funerarios de varios líderes sepultados en dos tumbas en el sitio de La Soledad, en Quimbaya, Quindío. Parte del "Tesoro" fue comprado en 1891 por el Gobierno colombiano para ser expuesto en Madrid en la conmemoración del IV Centenario del Descubrimiento. Desafortunadamente para el patrimonio cultural del país, fue obsequiado luego a la Corona española. Hoy se exhibe en el Museo de América de Madrid. Según una fecha de radio carbono, los objetos de orfebrería del “Tesoro” fueron elaborados hacia el 250 d.C. En 1987 fue descubierto otro gran ajuar con 16 objetos excepcionales de orfebrería Quimbaya en Puerto Nare, en la región del Magdalena medio antioqueño. La mayoría de estos objetos se conservan en la colección del Museo del Oro del Banco de la República y varios de ellos están expuestos en este museo.

 
           
       
 
       

Mensajes escritos en el cuerpo

Estas sociedades representaron figuras humanas en cerámica, metal y piedra, y en ellas sus costumbres relacionadas con el cuerpo. La pintura corporal, los adornos, el peinado, las deformaciones intencionales de las extremidades y el limado de los dientes, fueron medios usados por estos grupos para transformar su cuerpo y expresar mensajes. En las sociedades humanas las prácticas corporales suelen comunicar ideas acerca de la identidad étnica, el grupo familiar, el sexo, la edad, el rango social, el oficio y otras características del individuo.

 
           
       
 
       

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Metalurgia y arqueología

Un nuevo período de la historia regional

Historia del Museo