Metalurgia

¿Cómo fabricaron los orfebres estos objetos?

En la América prehispánica los objetos metálicos fueron símbolos relacionados con la religión, el poder y la sociedad. El color, el brillo, el sonido y el olor eran las propiedades más valoradas del metal. Los artífices de la orfebrería Quimbaya fueron maestros en el manejo de las aleaciones de oro y cobre para conseguir diferentes colores y dominaron las técnicas de pulimento con el fin de lograr superficies brillantes.

 
       
   
 
     
       

 

La fundición a la cera perdida

La fundición a la cera perdida fue el proceso básico utilizado por estos orfebres en la fabricación de la mayoría de sus piezas. Las cuentas de collar en forma de rostro humano fueron elaboradas con esta técnica:

  1. El orfebre tallaba el diseño de la cuenta en una matriz de arcilla y carbón vegetal molido.
  2. Encima colocaba una lámina delgada de cera de abejas que recortaba con la forma de la pieza; tallaba y aplicaba los detalles externos.
  3. Le añadía un embudo de cera por el que vertería luego el metal.
  4. Recubría todo el modelo con una capa o molde de arcilla.
  5. Una vez seco el molde, lo calentaba para extraer la cera de su interior.
  6. Derretía el metal dentro de un crisol o recipiente refractario de cerámica o carbón, colocado entre las brasas en una hornilla de cerámica.
  7. Vertía el metal líquido en el molde caliente.
  8. Una vez frío el molde, lo rompía para extraer la pieza. El modelo de cera aparecía transformado en metal.
  9. Cortaba el embudo y pulía la superficie con arena fina, piedras lisas u otros materiales.

 
       
   
 

 

Los recipientes de metal fueron hechos con núcleo

Estos orfebres fueron maestros en la elaboración de piezas huecas mediante la técnica de la fundición a la cera perdida con núcleo. En la fabricación de los recipientes para guardar la cal siguieron este proceso:

  1. El orfebre modelaba el núcleo con la forma de la pieza en una mezcla de arcilla y carbón vegetal molido.
  2. Lo cubría con una capa de cera a la cual adicionaba un embudo.
  3. Colocaba varios soportes para mantener el núcleo en posición durante la fundición.
  4. Recubría el núcleo con una cubierta o molde de arcilla.
  5. Vertía el metal en el molde previamente calentado y retirada la cera.
  6. Rompía el molde y extraía los soportes y el material del núcleo. Los orificios de los soportes los reparaba con tapones o remaches del mismo metal que disimulaba puliéndolos.
 
       
   
 
 

Los orfebres fabricaron también piezas martilladas

Los orfebres de estos grupos dominaron también el martillado y el repujado. Estas técnicas requieren de una gran destreza artesanal y un profundo conocimiento del comportamiento de los metales.

  1. En la elaboración de una pieza martillada el orfebre tomaba un botón o un lingote de metal; lo colocaba sobre un yunque de piedra y lo golpeaba con un martillo hasta conseguir una lámina.
  2. El metal se torna duro y quebradizo con el martillado. Para recobrar su ductilidad y poder continuar con el proceso, efectuaba el "recocido" o calentamiento de la lámina al rojo vivo.
  3. Sumergía la lámina en agua para enfriarla y la martillaba de nuevo.
  4. Cuando hacía un casco, martillaba la lámina alternadamente sobre una horma cóncava de madera y otra convexa, hasta conseguir la forma semiesférica del adorno. Periódicamente efectuaba el “recocido”.
  5. Realizaba la decoración repujada con la pieza apoyada sobre una superficie blanda como resina, brea o una bolsa rellena de arena. Dibujaba el diseño y luego lo repujaba usando diferentes tipos de herramientas, alternando el trabajo sobre las caras interna y externa.
 
       
   
 
 

El trabajo de los alfareros

Los grupos agricultores del Cauca medio utilizaron la arcilla para hacer objetos destinados a diferentes usos en la vida cotidiana y ritual. Las piezas de cerámica de este museo reflejan un amplio conocimiento y dominio de la alfarería así como una gran creatividad y sentido estético. Las formas y técnicas de los objetos sufrieron cambios con el tiempo y presentaron variaciones locales dentro de la región. El alfarero comenzaba su labor con la extracción de la arcilla en la fuente de materia prima. La amasaba para hacerla más homogénea y la limpiaba de impurezas. A veces le agregaba arena u otros materiales con el fin de darle mejor consistencia y evitar roturas en la cocción. Elaboraba la pieza por enrollado, modelado, con moldes o mediante una combinación de varias técnicas, y la decoraba con incisiones, impresiones, pintura o adornos modelados. Con frecuencia pulía la superficie con piedras lisas. Una vez seca la pieza, la cocinaba en una fogata mientras mantenía control sobre el tiempo y la temperatura de cocción.

 
       

 
   

Arqueología

¿Y para qué cuidar el patrimonio arqueológico?

El patrimonio arqueológico está integrado por los bienes muebles e inmuebles pertenecientes a culturas de períodos pasados, así como por los restos humanos y orgánicos relacionados con esas culturas. Este patrimonio es propiedad de las comunidades y de toda la Nación y está protegido por la Constitución y las leyes. El patrimonio arqueológico es un legado del pasado que nos permite conocer nuestros orígenes, construir identidad y reconocernos como grupo. La Arqueología trabaja para recuperar, investigar, conservar y divulgar este patrimonio.

 
       
   
 
 

Una ciencia en busca de los orígenes

La arqueología estudia la cultura material y las huellas de los grupos humanos del pasado con el fin de conocer sus formas de vida y pensamiento, y la manera como éstas cambiaron en el tiempo. La cultura material la conforman los objetos, construcciones y demás manifestaciones tangibles elaborados por la gente para satisfacer sus necesidades individuales y colectivas. Para conocer sobre las sociedades del pasado el arqueólogo investiga los objetos en su contexto; es decir, en su relación con los demás restos y huellas a su alrededor y con el lugar en donde los encuentra. Esta relación le permite inferir sobre las actividades allí realizadas. En el Cauca medio la guaquería, o saqueo indiscriminado de las tumbas, ha extraído de su contexto un gran número de objetos del pasado y ha ocasionado así la pérdida irreparable de información valiosa sobre la vida y cultura de sus creadores.

 
       
   
 
   

El estudio de los metales antiguos

La arqueometalurgia es una especialización de la arqueología que estudia los objetos metálicos de sociedades del pasado con el propósito de conocer acerca de las materias primas y las técnicas utilizadas en su elaboración y sobre las actividades en las cuales fueron usados. En estas investigaciones se realizan análisis sofisticados con tecnologías complejas como el microscopio metalográfico, que produce imágenes ampliadas de la estructura interna de las piezas.

 
       
   
 
   

Los inicios de la arqueología en el Cauca Medio

Las primeras investigaciones arqueológicas en la región del Cauca medio fueron realizadas por el arqueólogo Luis Duque Gómez (1916 - 2000) entre 1941 y 1943. Duque y otros colegas fueron comisionados entonces por el Instituto Etnológico Nacional, hoy Instituto Colombiano de Antropología e Historia, para “buscar a los Quimbayas”. Durante su misión estudiaron colecciones de objetos prehispánicos, recogieron datos sobre yacimientos arqueológicos y realizaron exploraciones y excavaciones en un sitio de vivienda en Supía, en cementerios de Riosucio, Armenia y Montenegro, y en basureros y otros rastros de pobladores antiguos en La Tebaida.

 
       
   
 
   

El trabajo del arqueólogo

Muchos de los objetos o huellas del pasado se encuentran hoy en el subsuelo como resultado de la formación natural del suelo y de actividades humanas. Los arqueólogos excavan con minuciosidad y técnicas especiales que les permiten recuperar los objetos y la información sobre su contexto. En el laboratorio, el arqueólogo limpia, marca, analiza y clasifica los objetos y demás evidencias que recuperó en la excavación. A partir del estudio de ellas y del contexto reconstruye las actividades realizadas en el sitio o sector y aspectos de la vida en el pasado. El trabajo del arqueólogo está regido todo el tiempo por preguntas de investigación, métodos y teorías científicas.

 
       
   
 
   

Relaciones culturales entre el suroccidente y el norte de Colombia

Los arqueólogos tienen evidencias de que en el suroccidente de Colombia, entre el 500 a.C. y el 1.000 d.C., varias sociedades mantenían contactos, intercambiaban bienes de prestigio y compartían algunos símbolos. En el valle medio del río Cauca son visibles las huellas de estos contactos. Cada una de estas sociedades creó sus propios y particulares estilos en el trabajo del oro, la cerámica y la piedra; a la vez estos estilos participaban de rasgos comunes de carácter regional.

Pectorales y cuentas de collar antropomorfas y antropozoomorfas esquematizadas de oro fueron producidas en todo el suroccidente y se encuentran con frecuencia en el valle medio del río Cauca. Lo mismo ocurre con las alcarrazas con doble vertedera de cerámica.

Entre el 0 y el 1000 d.C. también se registraron contactos entre el centro y norte de Colombia y la baja Centroamérica. Con estos grupos, que habitaron los territorios de lo que hoy son Panamá y Costa Rica, se compartieron técnicas y estilos de metalurgia como la fundición, el uso de tumbaga, las representaciones de figuras humanas realistas, representaciones de animales de cola levantada y pectorales en espirales divergentes.

 
       
   
 
   

Milenios de historia en el Cauca Medio

Metalurgia y arqueología (esta página)

Un nuevo período de la historia regional

Historia del Museo