Hace 1.200 años...

Cambios culturales y un nuevo período de la historia regional

Las evidencias arqueológicas indican que hacia el siglo IX d.C. la cultura material y algunas prácticas culturales de los pobladores del Cauca medio se transformaron. Estas transformaciones reflejan procesos de cambio en las sociedades que han llevado a los arqueólogos a definir un “Período Tardío” en la historia prehispánica regional. La gran cantidad de sitios, tumbas y objetos de este período evidencia un incremento de la población y un desarrollo de la economía, mientras la enorme variedad en la cerámica y formas de enterramiento sugiere un proceso de diversificación cultural y diferenciación social. Este período se prolonga hasta el siglo XVI, cuando los grupos de entonces sufrieron el impacto devastador de la Conquista española. Gracias a su fuerte resistencia, algunos de sus descendientes lograron sobrevivir hasta nuestros días.

 
           
       
 
       

Los poblados y sus casas

Los pobladores de este período, como sus antecesores, habitaron valles, laderas y cimas de montañas, cerca de fuentes de agua y recursos de fauna y flora. Prefirieron el piso térmico templado en donde el clima y la topografía son suaves y las tierras fértiles; allí modificaron el paisaje con la construcción de explanadas y obras agrícolas. Ubicaron sus viviendas cercanas unas de otras formando aldeas, así como algunas dispersas. Los cultivos estaban cerca de las casas y a veces ocupaban grandes extensiones a lo largo de los valles. En el siglo XVI los conquistadores hallaron en algunas regiones casas pequeñas para una sola familia, y en otras, construcciones grandes donde habitaban numerosas personas emparentadas. Las viviendas de los jefes eran de mayor tamaño y tenían frente a su entrada un espacio fortificado con guaduas. Los pobladores de entonces encontraban en los guaduales materiales para construir sus acueductos, puentes, casas y fortificaciones. Con la guadua manufacturaron también armas y objetos de la vida cotidiana. Esta es una planta resistente, flexible, liviana y versátil que ha sido aprovechada por el hombre con enorme creatividad desde tiempos antiguos en la región.

 
           
       
 
     

Las casas de los muertos

Durante el Período Tardío los muertos fueron enterrados en cementerios o en sitios aislados ubicados en cimas de colinas, planicies naturales o áreas de vivienda. Las formas de las tumbas y de los entierros eran muy diversas y estaban tal vez relacionadas con el grupo social, clan familiar, rango o edad del muerto.

La mayoría de las tumbas eran de pozo y cámara lateral. Antes de rellenar el pozo, la entrada a la cámara era tapada con estacas de madera o lajas de piedra. El cadáver lo depositaban en la cámara, a veces sobre esteras o troncos de madera, o con la cabeza y los pies apoyados sobre piedras. A su alrededor le colocaban ofrendas de comida, vasijas y otros objetos de cerámica, artefactos de piedra y ocasionalmente adornos de metal. La tumba y estos objetos proveían al muerto de una casa y bienes para su existencia después de la muerte.

 
           
       
 
       

Jorge Robledo en el entierro de un cacique

Cuando morían, los jefes tenían el privilegio de ser objeto de un ritual funerario muy elaborado. El conquistador Jorge Robledo presenció hacia el año de 1540, el entierro de un cacique de los alrededores de Anserma que su escribano consignó en un relato detallado:

La manera que tienen en el enterrarse, cuando se muere algún Señor, es en el campo, en parte escondida.... primero le ponen entre dos fuegos, en una barbacoa a manera de parrilla, a desainar [desengrasar]... y después de muy seco, le envijan [pintan el cuerpo de rojo con bija]... y pónenle su chaquira en las piernas y brazos y todas las joyas que él estando vivo se ponía en sus fiestas, y envuélvenle en muchas mantas de algodón que para tal efecto tienen hechas y guardadas de mucho tiempo... y después le llevan a la sepultura que tienen hecha, y allí matan dos indios de los que a él le servían y pónenle uno a los pies y el otro a la cabeza. La sepultura es muy honda e dentro tiene hecha una gran bóveda que se cierra con unos palos que no se pudren... [allí] ponen sus armas e sillas en que se solía sentar y tazas con que solía beber e vasijas llenas de vino y platos llenos de los manjares que él solía comer, y dicen que lo hacen para que coma de noche, y así escuchan encima de la sepultura muchos días para ver si lo oirán”.

Relación del viaje del Capitán Jorge Robledo a las provincias de Anserma y Quimbaya. Pedro Sarmiento, 1540.

 
           
       
 
       

Guerra y canibalismo

Estos grupos sostuvieron guerras por expansión territorial, competencia por recursos y disputas de poder. La guerra era a la vez un ritual al cual los guerreros iban cubiertos de adornos y pinturas y en el que tocaban trompetas y tambores. El canibalismo tenía un carácter ceremonial relacionado con la apropiación del espíritu o la dominación y venganza del enemigo. Algunos grupos, para infundir terror, exhibían cabezas-trofeo hincadas en cañas alrededor de la casa del cacique. La guerra y estas costumbres se intensificaron con la invasión europea.

 
           
       
 
       

La vida cotidiana

Los pobladores de este período practicaban diversas actividades. Cultivaban en los valles y las laderas, donde para evitar las avalanchas de tierra y la erosión construyeron canales en el sentido de la pendiente y sembraron en eras perpendiculares a ésta. Del maíz, su principal cultivo, producían distintas variedades y recolectaban dos cosechas al año en los climas templados y cálidos. Después de varios años, cambiaban de lugar sus sementeras para dejar recuperar el suelo. Extrajeron sal de fuentes de agua salobre y oro de las arenas de los ríos. Fabricaron textiles de algodón y tejidos en otras fibras vegetales. Parte de la producción de estas actividades la dedicaron al intercambio con grupos vecinos y lejanos.

 
           
       
 
       

Las "piedras" para moler el maíz

Las indias muelen el maíz en una piedra algo concavada, con otra redonda que en las manos traen, a fuerza de brazos... E así se hace una manera de pasta o masa, de la cual hacen un bollo... y envuélvenlo en una hoja de la misma caña del maíz u otra semejante, y cuécenlo... y si no los quieren cocer asan esos bollos en las brasas... y tórnanse como pan blanco”.

Sumario de la natural historia de las Indias. Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, 1526

Las arepas, bollos y demás preparaciones prehispánicas del maíz continúan siendo fundamentales en la cultura culinaria de la región y el país.

 
           
       
 
         
           
     

La sociedad

Estos grupos estaban organizados en cacicazgos, unidades políticas conformadas por varias comunidades lideradas cada una por un jefe que estaban bajo el mando de un cacique principal. Agrupaban probablemente varias decenas de miles de habitantes. Eran sociedades con diferencias de rango y producción económica de excedentes. Algunos individuos estaban especializados en determinados oficios. Los jefes cumplieron funciones de liderazgo político, militar y religioso. Probablemente se encargaron de establecer alianzas entre comunidades, controlar el intercambio, dirigir las obras comunitarias y mantener el orden social. En el siglo XVI los españoles los vieron conducir la guerra y presidir algunos rituales en sus casas. También vieron que eran respetados y temidos, y que tenían privilegios que los distinguían del resto de la población: eran transportados en andas o hamacas, vestían mantas de algodón pintadas, tenían varias esposas y usaban numerosos adornos de orfebrería.

 
           
       
 
       

Hombres-jaguar y hombres-lagartija

Entre diversas sociedades indígenas americanas existe la creencia de que el chamán, o especialista religioso, puede transformarse en ave u otro animal y así viajar al mundo sobrenatural. Los seres espirituales de ese mundo le informan la cura para las enfermedades, le enseñan cantos y le conceden animales de cacería.

En los pectorales, los orfebres del Período Tardío repujaron figuras humanas y de hombre-animal con rasgos de felino, reptil y batracio que probablemente representaban a los jefes como líderes políticos y como chamanes o dirigentes religiosos. Según los conquistadores españoles, algunos caciques del siglo XVI usaban un taparrabos largo que semejaba una cola, pinturas en la cara y el cuerpo, y uñas largas como garras, para transformar su aspecto en el de algún animal.

 
           
       
 
       

Hace 500 años...

¿Quiénes habitaban el Cauca Medio en el siglo XVI?

A su llegada a la región del Cauca medio hacia 1540, los conquistadores españoles encontraron una población numerosa con diferencias locales en costumbres y lengua. De acuerdo con estas diferencias y su mirada europea, clasificaron a los grupos en "Provincias" que llamaron con nombres tomados de las lenguas nativas: Caramanta, Cartama, Zopía, Quinchía, Irra, Anserma, Chanco, Arma, Paucura, Pozo, Picara, Carrapa, Quimbaya y Quindo. Varios de estos nombres permanecen aún intactos o con pequeñas variaciones en la geografía de la región.

 
           
       
 
       

La conquista española y lo que sucedió después

La Conquista española condujo a la desaparición física y cultural de la mayoría de los grupos que habitaban el Cauca medio en el siglo XVI. Las guerras, enfermedades y maltratos diezmaron rápidamente la población, mientras el régimen de encomiendas, la evangelización y la reubicación de los “pueblos” desintegraron su organización y transformaron su cultura. Pocos años después de la Conquista, los indígenas organizaron rebeliones para recuperar su autonomía y territorio, las cuales ocasionaron con frecuencia represalias contra los caciques y un trato más severo para la población. Los grupos sobrevivientes se replegaron a las montañas o huyeron hacia las selvas del occidente. Los colonos llegados de Antioquia a mediados del siglo XIX , encontraron descendientes de estos grupos. La colonización antioqueña, el auge del cultivo del café, el crecimiento de las ciudades y otros procesos recientes generaron mestizaje, nuevos desplazamientos y cambios en las poblaciones. Estos eventos, sumados a la historia milenaria anterior, constituyen los fundamentos de la sociedad actual y su cultura.

 
           
   
 
       

 
           
   

 

Hoy en día...

Los grupos indígenas actuales

Varias comunidades indígenas habitan el territorio del Cauca medio en la actualidad. Grupos Embera, llegados luego de la Conquista, se encuentran asentados sobre la Cordillera Occidental. Otras comunidades, probablemente descendientes de los pueblos encontrados por los españoles, habitan en los municipios de Riosucio y Supía, al occidente de Risaralda. Los Embera están organizados en comunidades que son lideradas por un cabildo y dueñas de las tierras en donde habitan. Hasta hace poco su economía se basaba en la agricultura de maíz, la caza y la pesca, pero la disminución de tierras y de recursos ha menguado la importancia de estas actividades. Hoy cultivan principalmente plátano, trabajan como jornaleros y venden productos en las tiendas de los alrededores. El chamán de los Embera es conocido como jaibaná. Él establece contacto con los espíritus para averiguar las causas de las enfermedades y su tratamiento, atraer la pesca y animales de cacería, propiciar buenas cosechas y conocer el futuro. También preside ceremonias como la de inauguración de las viviendas, los entierros, la iniciación de los jóvenes y las fiestas de la cosecha.

 
           
           
       

 

"Lo que los indios colombianos nos pueden enseñar no son grandes obras de arte arquitectónico, escultural o poético, sino sus sistemas filosóficos, conceptos que tratan de la relación entre el hombre y la naturaleza, conceptos sobre la necesidad de la convivencia sosegada, la conducta discreta, la opción por el equilibrio".

Gerardo Reichel-Domatoff. Antropólogo y arqueólogo colombiano, 1912-1994

 

 
           
       
 
       

El Museo del Oro Quimbaya del Banco de la República en Armenia es un aporte al desarrollo de una región que por su belleza natural y por la amabilidad e industria de sus gentes se ha convertido en un polo de atractivo turístico tanto nacional como internacional.

En el Museo reflexionamos sobre nuestra diversidad cultural pasada y actual, que mostramos con orgullo al visitante y que nos sirve para plantear cómo deseamos construir nuestro futuro y el de quienes vivirán en este territorio en los siglos por venir.

 
           
          
           
       
 
       

Milenios de historia en el Cauca Medio

Metalurgia y arqueología

Un nuevo período de la historia regional (esta página)

Historia del Museo

 

Vea en Flickr imágenes del Museo del Oro Quimbaya

Más sobre la región Quimbaya en el Museo del Oro