Memorias del agua: talleres de crónica
Resultados de las convocatorias
De 262 relatos que se recibieron, fueron seleccionados 129, la mitad. Estos participantes quedaron distribuidos en las seis bibliotecas del proyecto, así: 25 en la Luis Ángel Arango, 24 en la Julio Mario Santo Domingo, 22 en El Tunal, 22 en la Virgilio Barco, 20 en El Tintal y 16 en Suba. 55 de los participantes son estudiantes, 30 de ellos de carreras de Comunicación Social y periodismo de distintas universidades de la ciudad (el Rosario, el Externado, la Central, la Tadeo Lozano, el Minuto de Dios) y 20 estudian otras carreras y posgrados (entre ellas, ingeniería ambiental, ecología, derecho y administración ambiental, etc.). Hay 48 profesionales y tecnólogos; 10 docentes (de colegios y universidades), 3 pensionados, 3 amas de casa, 4 líderes comunales y 5 empleados y contratistas de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá [EAAB]. Por rangos de edad y en relación con su ocupación, 50 de los participantes son menores de 25 años; 52 personas tienen entre 26 y 50 años, y 17 son mayores de 51 años.
Por esta conformación de los grupos será posible establecer un diálogo generacional entre jóvenes y adultos, y entre ciudadanos del común, miembros de organizaciones ambientales y expertos en el tema del agua para definir los asuntos prioritarios en la agenda hídrica capitalina. Las mejores historias, que en lo posible cubrirán los cuatro puntos cardinales de la ciudad y tocarán aspectos amables y críticos a manera de crónica, quedarán recogidas en la antología del proyecto, que publicará el Archivo de Bogotá a comienzos del 2011.
La edición estará a cargo de los seis talleristas (periodistas egresados de la Javeriana) y de la coordinadora académica del proyecto, profesora de la misma universidad y directora de la revista Directo Bogotá. Y la totalidad de las crónicas, con su correspondiente material fotográfico se podrá leer en la página web del proyecto en la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República.
Si bien el tema de la memoria lleva a pensar en gente mayor que recuerda usos, oficios, costumbres del pasado relacionados con el agua, y efectivamente, los mayores evocaron otras épocas, los jóvenes acudieron a la técnica de la reportería para entrevistar a los adultos, depositarios de esa memoria. Buscaron tanto a sus abuelos como a los líderes comunitarios, quienes les dieron testimonio sobre otros estilos de vida, más sanos pero también más sacrificados. Asimismo, fueron a las fuentes documentales para empaparse de los mitos fundacionales sobre el agua desde la cosmogonía muisca, pasando por los cronistas de Indias hasta los cronistas santafereños.
Lea más sobre los temas de los textos enviados por los candidatos al taller.

