GERARDO REICHEL-DOLMATOFF - ANTROPÓLOGO DE COLOMBIA
|
|
Gerardo Reichel-Dolmatoff en 1985. FOTO DE INÉS REICHEL |
No encontré al "Buen salvaje" ni tampoco al
así llamado "primitivo". No encontré aquel indio
degenerado y embrutecido, ni mucho menos aquel ser inferior por
entonces descrito generalmente por gobernantes, políticos y
literatos. Lo que sí encontré fue un mundo de una filosofía tan
coherente, de una moral tan elevada, una organización social y
política de gran complejidad, con un manejo acertado del medio
ambiente con base en conocimientos bien fundados.
GERARDO REICHEL-DOLMATOFF, 1987
|
|
Emberá, Costa Pacifica, río Catrú, 1960. Adornado con sus mejores joyas y pintado de azul, viaja por el río en busca de novia. FOTO DE GERARDO REICHEL-DOLMATOFF. |
Mi deuda con Colombia es grande pues, fuera de haberme dado un
hogar, me ha abierto el inmenso mundo de su pasado y presente
indígena, un cosmos tan rico y tan apasionante como difícilmente lo
hubiera encontrado en otra parte. Al haber hecho
conocer, dentro y fuera del país, este mundo aborigen, he tratado
de retribuir aunque fuese una mínima parte de lo mucho que debo a
Colombia.
GERARDO REICHEL-DOLMATOFF-, 1987
A aquellos de mis lectores que poco conocen de antropología y de
la población aborigen del país, quisiera decirles lo siguiente: lo
que los indios colombianos nos pueden enseñar no son grandes obras
de arte arquitectónico escultural o poético, sino son sistemas
filosóficos, conceptos que tratan de la relación entre el hombre y
la naturaleza, conceptos sobre la necesidad de la convivencia
sosegada, la conducta discreta, la opción por el equilibrio.
GERARDO REICHEL-DOLMATOFF, 1988
|
|
Gerardo Reichel-Dolmatoff durante las investigaciones arqueológicas en Tenerife, en 1949. FOTO DE ALICIA DUSSAN |



