No hay duda que como antropólogos, biólogos, o ecólogos, poseemos una gran cantidad de información, de experiencia práctica de campo, y de conocimiento de la vulnerabilidad humana y de las variadas formas de la destrucción del medio natural. Al transformar esta información en conocimiento práctico, en una manera que la haga inteligible y convincente para los líderes nacionales y las agencias de planeación, nosotros podemos influenciar los procesos de toma de decisiones, podemos convencer a quienes se encuentran en el poder de la dignidad y el valor de nuestras sociedades indígenas, así como los podemos convencer de la necesidad biológica y social de conservar estas tierras. Yo no les estoy pidiendo constituir otro comité, formar otro "lobby", otra sociedad de defensa de esta o aquella causa. Yo creo que si actuamos como individuos inteligentes, podemos alcanzar grandes metas.
GERARDO REICHEL-DOLMATOFF, 1988

En una de sus primeras excavaciones arqueológicas. Ricaurte, cerca de Girardot, 1942.FOTO DE ALICIA DUSSAN

 

En la ceremonia de grado de Juan Yángües, primer egresado del Departamento de Antropología de la Universidad de Los Andes. Entre otros, de izquierda a derecha, se observan Julián Arturo, Helena Uprimny, Antonio Guzmán, el cura Ildefonso Gutiérrez, Juan Yángües, la madre de Juan, Gerardo Reichel-Dolmatoff, Segundo Bernal, Álvaro Sotoy Luís H. López.

No es suficiente decir que lo que nosotros les debernos a los indios son las papas, el maíz y la quina. No es suficiente recontar sus mitos y sus historias en florido español o portugués, ni llevar sus danzas a una presentación pseudos-indígena en la televisión. Lo que debernos mostrar es la filosofía indígena de la vida, sus esquemas cosmológicos y cosmogónicos, sus actitudes éticas y estéticas. Lo que nosotros debemos mostrar es su fortaleza para escoger opciones de otras formas de vida diferentes de las nuestras; el coraje y el genio de haber construido sus sociedades, sus culturas, basados sobre una sorprendente combinación de realismo e imaginería.
GERARDO REICHEL-DOLMATOFF, 1988

Me había dado cuenta de dimensiones culturales, tal vez no sólo de la cultura Kogi, que ningún etnólogo había explorado antes. No sabía cuál podría ser mi metodología pero lo que no quería era ser como un taxidermista; no quería mirar a los Kogi con lo que André Bretón llamaba "le regard glacé de l'ethnologue"; ambicionaba ser su intérprete, darles una voz en nuestro mundo.
GERARDO REICHEL-D0LMATOFF, 1991

Acompañado de Milcíades Chávez en Las afueras de San Andrés, Sierra Nevada de Santa Marta, 1946 FOTO DE ALICIA DUSSAN

 

En la misión católica del padre Elorza (entre Gerardo Reichel-Dolmatoff y la abuela indígena), Pirá-Paraná, 1966.

 

Durante el XXXIII Congreso Internacional de Americanistas realizado en San José de Costa Rica, se conformó una comisión encargada de planear y coordinar el estudio sistemático de las relaciones entre Meso América y la región andina. Este grupo se conoció como "el grupo del formativo" De izquierda a derecha se encuentran Paul Kircboff, Carlos Zeballos Menéndez, Ignacio Bernal, Gordon Willey, Clifford Evans, Gordon Ekbolm, Gerardo Reichel-Dolmatoff y Geoffrey Bushnell. San José, 1958

 

Durante la visita de Claude Levi-Strauss a la Universidad de California, Gerardo Reichel-Dolmatoff fue el encargado de dar la bienvenida y acompañar al famoso etnólogo. De izquierda a derecha, Claude Levi-Strauss, Gerardo Peichel- Dolmatoff y Johannes Wilbert. Los Ángeles, 1984.
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