Hacia el siglo XXI

En Colombia, una reflexión sobre los desafíos que el siglo XXI le plantea a la existencia de los negros como grupo diferenciado en el panorama nacional, no ha tenido mayor espacio en deliberaciones tan importantes como las que acaban de concluir en el seno de la Asamblea Constituyente. Que produjo una nueva constitución para la nación del próximo siglo.

Un artículo de Jaime Arocha recientemente publicado (1991) es premonitorio de los caminos que tendrán que seguir los negros en su diáspora y vuelve a llamar al protagonismo a tantas de las muchas estrategias, que le han permitido desempeñar un papel significativo en Colombia. La continuidad de un mundo posible de cultura negra, referido por Arocha como un escenario de sobrevivencia para los negros colombianos, tiene los componentes de la innovación frente a la incertidumbre del medio ambiente social, económico y ecológico, de la creatividad sociocultural frente a las condiciones del cambio continuo. En el litoral Pacífico, una zona de alta densidad demográfica negra, las leyes nacionales no le han permitido arraigarse en sus tierras de uso consuetudinario. A tiempo que allí capitales y tecnologías multinacionales intensifican las industrias de minería, cría de camarones y siembra de palma africana, con la tala de bosques tropicales y de manglares, la expulsión de la gente negra será un hecho.
La nueva Constitución que permitió el ingreso definido de los aborígenes o indios como sujetos de derecho, apenas mencionó pálidamente a los negros en su expresión étnica diferenciada. Así la legitimidad de su identidad para los propósitos del ejercicio territorial con la especificidad de una diversidad ancestral quedó ausente.

No obstante, por fuera del proceso de dicha Constitución, distintas agrupaciones culturales y políticas de negros, adoptaron posiciones analíticas reflexivas y críticas. Las vicisitudes del transcurso de los negros en el panorama nacional, las contribuciones que desde la colonia han venido realizando, la marginalidad que han sufrido sus gentes son temas de su discusión. El debate entre algunos, se encamina al examen de las consecuencias que ha tenido la estrategia del blanqueamiento como acción sociopolítica de participación a nivel individual y grupal (Arocha y Friedemann 1984). El debate atañe al estudio de la conciencia acrítica del mestizaje como ideología discriminatoria con resultados de invisibilidad sobre la historia, su actualidad y los derechos de los negros, impartida ella por diversos niveles de la sociedad colombiana. Pero con seguridad, el nuevo siglo presentará como sucedió en el actual, alternativas vibrantes que permitirán con creces la permanencia de la diáspora africana.

Título: Hacia el siglo XXI
Colección: Afrocolombianidad
fuente de catalogación: CO-BoBLA
Tipo de documento: Texto


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