GAITAS PRECOLOMBINAS

En medio de nuestra apabullante civilización armada con toda clase de aparatos y medios de comunicación terrestre y extraterrestre, muchos grupos de indígenas varios siglos después de la conquista, apaciblemente continúan practicando sus creencias, viviendo de manera simple y ejemplar. Sus convicciones seguras y sus arraigadas tradiciones han logrado el milagro de que sus instrumentos hayan perdurado y sus músicas puedan ser escuchadas hoy como en otros tiempos. Tal es el caso de los indios Kogi, Ijca y Sanká, entre otros, que siguen tocando sus "gaitas", así llamadas por los españoles a su llegada a estas tierras.

Estas tribus están situadas en la Sierra Nevada de Santa Marta y por vivir en contacto con la civilización han sido objeto de muchos estudios que ofrecen toda clase de informaciones y un análisis amplio y severo del profesor Gerardo Reichel Dolmatoff. A pesar de lo anterior, sus instrumentos musicales, en especial las gaitas, no han sido convenientemente analizadas y no se les ha otorgado la posición que merecen como instrumentos precolombinos. Hasta ahora más bien se les ha mirado como resultado de expresiones musicales posteriores a la conquista, lo cual es un error. Las siguientes son algunas de las características de las "gaitas" de la Sierra Nevada de Santa Marta.

MATERIALES. 

Las gaitas están hechas con materiales, todos de origen nativo, obtenibles fácilmente en los alrededores de La Sierra. Se trata de cañas, cardón, cañón de plumas de pavos o patos, cera y ceniza. Con tan elementales o primitivos materiales los conquistadores, de cultura musical sofisticada venida desde los griegos y guiada permanentemente por el espíritu de lo matemático o científico, no irían ni a construir, ni mucho menos a traer tales instrumentos. Tampoco aparecen en las listas de artículos, enseres e instrumentos que llegaron al nuevo mundo, listas en las que relatan hasta la clase de tripas retorcidas de animales destinadas para las cuerdas de la vihuela.

NOMBRE. 

Indudablemente lo que más ha confundido, a legos y expertos, es el nombre con el cual se conocen estos instrumentos. No aparecen ni en diccionarios ni enciclopedias ni explicados ni dibujados tal como son. En el Reallexikon der Musikinstrumente de C. Sachs encontramos descripciones sobre la gaita gallega y sus relacionadas, Sackfeife, Drehleier, Schalmei de otras tribus y naciones y además el origen de la palabra árabe: ghaida. Estos instrumentos relacionados con la gaita árabe, turca, selta, española, etc., nada tienen que ver con las llamadas gaitas colombianas. John Storm Roberts en su libro, La Música Negra Afro-americana, nos relata que, "Dicho sea de paso, un oboe moro, llamada Rhaita se encuentra en España (donde se lo llama gaita) y en el África Occidental (los hausas lo llaman Alghaita)". Sería un tema demasiado extenso tratar de describir los orígenes y variantes de las gaitas. Lo cierto es que los instrumentos de los indígenas que analizamos quedaron bautizados por los españoles, muy mal bautizados, con el nombre de gaitas y ahora hasta los propios indígenas los llaman así. Tampoco debemos utilizar y así lo hacen algunos investigadores, la palabra KUISI, genérico de flautas y más precisamente CAÑA DE CARRIZO. En ambos casos no hay relación directa con las gaitas aunque estas se puedan catalogar como flautas de pico. Personalmente tres indígenas aruacos me han dado el nombre de SHARV para las gaitas.

MACHO Y HEMBRA. 

Las gaitas se tocan en parejas. Una llamada MACHO y la otra HEMBRA. "La gaita "Macho" lleva un solo orificio digital y la gaita "hembra" cinco. El profesor Reichel Dolmatoff nos relata que, "El "macho" tiene cinco huecos en el extremo bajo y la "hembra" uno solo".

Indígena tocando el tambor acompañante de las gaitas.
Indígenas tocando las gaitas macho y hembra. Fotografía: Lucía

ARMONÍA 

De todas maneras lo importante es que este par de "gaitas", quién sabe desde cuando, han venido armonizando sus melodías por medio de un bajo variante, en general de tónica, subdominante dominante, es decir, los tres bajos y sonidos más importantes armónicamente que "implican" aunque no conformen totalmente una armonía que sustenta a melodía. Esto es un avance musical que ya habían logrado los Mayas con sus flautas cuádruples.

IMPROVISACIÓN

 Es otra de las características musicales de las gaitas. Aquí ya hay que tener cuidado pues el sentido de la improvisación bien pudo llegar como aporte de los negros. Las gaitas precolombinas se comenzaron a utilizar en las regiones costeras, principalmente en las sabanas de Magdalena y Bolívar y últimamente como si fueran los instrumentos folclóricos de San Jacinto y San Pelayo. Lo que allí ha sucedido es la evidencia del mestizaje musical. Bien podríamos decir que la cualidad, improvisación, pudiera ser especial de los negros y el nuevo aporte musical por medio de este instrumento. Hago especial énfasis en la improvisación pues es una de las más bellas características. Recuerda el jazz improvisado, sin guías intelectuales o musicales, el verdadero sentido de improvisación que en el caso de las gaitas gira en torno a una nota central, quizá algo como el sentido de la llamada nota central de los griegos, proslambanomenos. Además las improvisaciones, no estaban sujetas a patrones rítmicos de ninguna especie. Quedan algunas grabaciones sorprendentes pues guardan aquel sentido improvisativo por medio de un instrumento ya no indígena sino mestizo.

FOLCLOR

Este instrumento ya en manos de mestizos y de negros se convirtió, junto con la caña de millo, en el instrumento melódico por excelencia que paulatinamente dio origen a varias formas musicales autóctonas iniciadas desde el siglo pasado pero ya sintetizadas en la primera mitad de este siglo y vulgarizadas durante los últimos años. Me refiero a las formas musicales de la región de la Costa Atlántica, Porro, Gaita, Puya, Mapalé y Cumbia. Es por lo tanto un instrumento o instrumentos principalísimos en la cultura musical colombiana y brazo musical indígena extendido hasta nuestros días. Lamentablemente las verdaderas músicas folclóricas cayeron en manos de quienes las destruyeron por medio del disco en donde aparecen con toda suerte de ropajes, ritmos, instrumentos y sobre todo, de expresiones que ya no son ni precolombinas ni costeñas sino simplemente músicas de consumo para bailar en cualquier forma.

Analizadas todas las cualidades de las llamadas gaitas colombianas es preciso advertir que junto con las flautas malibúes, desgraciadamente ya no en uso, debe considerarse como el instrumento más importante de Colombia. Heredado de las culturas indígenas precolombinas, llega hasta nuestros días y se torna en base para la creación de las más exuberantes y expresivas formas musicales de la Costa Atlántica, caso singularísimo pues aunque existan otros tipos de "KUISFI" o flautas entre los mismos grupos indígenas actuales, ninguna pareja de instrumentos ha significado tanto para la cultura musical colombiana. Otra cosa es que lamentablemente se esté perdiendo su influencia aunque los jóvenes de San Pelayo ahora construyan las gaitas con tubos de plástico y se esfuercen por guardar la preciosa heredad de muchos siglos.

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