El Maravilloso mundo de
los arácnidos
Resumen
Introducción
Una vez conocido el concurso Leamos la ciencia para todos 2002 - 2004, dirigí mi interés
hacia el libro El maravilloso mundo de los arácnidos de Anita Hoffman porque desde
pequeño he sentido un gran entusiasmo hacia estos animales, que se aumentó cuando el
año pasado tuvimos que recoger para la clase de Biología dos familias de un mismo orden
y me di cuenta que existían arañas que nunca había visto.
Empecé a leer el libro para hacer el resumen que exigía el concurso. Los primeros
capítulos son densos en su lenguaje científico; de ahí en adelante el libro da una
información específica de cada uno de los órdenes de los arácnidos. Realicé entonces
el resumen, que lo presentó en forma de verso y en un lenguaje muy sencillo para
transmitir el objetivo del libro y lo que personalmente me impactó.
El Maravillo Mundo de los Arácnidos
Señores les voy a contar algo que me causó curiosidad
de unos quelicerados que abandonaron el mar épocas atrás
y de unas cacerolitas que no lo quisieron dejar, pero hay que ver
que a través del tiempo, estos fósiles vivientes, no quisieron cambiar.
Mi repertorio está dirigido hacia una clase muy particular
es de esos quelicerados primeros en tierra firme pisar
hablo de los arácnidos que Anita en su libro me quiso mostrar
y que ahora, yo los voy a presentar.
Su cuerpo en dos dividido está, prosoma y opistosoma.
Unidos por un pedícelo tú veras, del primero siempre patas brotarán
que en opiniones y amblypygi encontrarás
con más de cien sub artejos, robotizados caminar.
Si observar algún día en el opistosoma, la abertura genital
allí presente está, cuando quieren la especie continuar
machos manipulan su esperma antes de ir a la hembra buscar
y los más temerosos abrazados a su dama acabarán
y los más tímidos espermatóforos dejarán
para que la nena los vaya a succionar.
Abuelos son los escorpiones que desde el silúrico presentes están
y si te los llegas a topar lo mejor es no molestar
pues tienen una glándula de veneno que algunos casos
la muerte te puede ocasionar, si te llegan a picar
por favor no matar, pues así el médico te puede curar.
Parecido a alacranes, vinagrillos son
y aunque parezcan tenebrosos con su largo aguijón
asustan a sus enemigos con oloroso chaparrón
y así en un descuido huir raudo y veloz.
Al igual que vinagrillos, en los tendarapos, un par de patas
largas descubrirás, con ellas la comida capturarán:
acostándose con pereza, esperando que pase sobre ellas
la presa despedazarán con destreza y encerrada por espinas
de sus grandes pedipalpos la pobrecita muerta terminará.
Su nombre es pseudoescorpión, aunque pequeño es
complicado en algunos su reproducción hallarás,
pues el novio con alarde de masculinidad, danza sensual ejecutará
pero la novia ni cuenta se dará, pues casi ciega ella está.
Sobrevivir ellos pueden pues sus pedipalpos maravillosos son
con ellos cazan, huelen y hasta en radar se convierten
a la hora de su multiplicación.
Del carbonífero vienen, matavenados los llaman,
enormes quelíceros presentan aunque tragón y panzón,
a menudo se ve, excelente corredor entre los arácnidos suele ser.
Arañas son animales inofensivos con los que tú convivirás
aunque mitos malos sonarán, lo mejor es no escuchar,
aunque la minoría venenosas son, vale la pena resaltar
productoras de hilo son y muy recursos suelen ser en su utilización.
Perdido estaba cuando con una araneidae me tropecé,
me contó el gran secreto de su gran telaraña: espiando
a un macho con curiosidad lo vio tejiendo y luego la esperma
me contó el gran secreto de su gran telaraña: espiando
a un macho con curiosidad lo vio tejiendo y luego la esperma
allí depositar, que un día se perdió y con su hilo su casa encontró,
que ovisados urdió y los huevos allí metió, que al día siguiente
de un techo se cayó y con su hilo de seguridad sobrevivió
me invitó a su casa, al llegar descubrí que
llena de círculos pegajosos y radios secos se encontraba.
Al mirar al piso vi, su vecina Lycozidae una madriguera
tapizada de hilos construir.
Conocidas como patonas de un susto se pueden alterar
y sin patas pueden quedar. Dicen que entre más ojonas
más feas, pero no se han fijado que salticidae buena
vista posee, que ha tenido que esperar millones de años
para esto lograr y así reproducción y depredación cambiar.
Del mundo de los chaparros traigo la siguiente información,
pocos hoy quedan tan chiquitos y antiguos son
que inadvertidos han estado en casi toda ocasión, hablo
de los palpigradi, ezquisomidos y ricinúlidos, que en el tiempo
las cuevas han sido su salvación.
Señores veo que cansados están y con esto voy a terminar
recuerda que los arácnidos importantes son pues
enseñaron con tenacidad la tierra conquistar y el equilibrio
de nuestro planeta sostener,
recuerden no temer pues nada agresivos suelen ser
y sólo mala fama suelen tener.
Solífugos Y pseudoescorpiones
Diálogo entre una pseudoescorpión y una solífuga, las dos son muy amigas y además
vecinas.
PSEUDOESCORPIÓN: Imagínese vecina que la otra vez yo estaba lavando y se entraron los
ácaros a robarme el televisor que hizo mi esposo con el guano de los vampiros y yo a
escondidas fui alistando una escoba y los maté a todos y fíjese que eso me sirvió de
almuerzo y comida para mi esposo y mis 190 hijos, ¿vecina, cómo es su casa?
SOLÍFUGA: La mía en un túnel en la tierra cerquita de un árbol, ¿y la suya?
PSEUDOESCORPIÓN: La mía, la fabricó mi esposo con seda por todo lado.
Después de un largo diálogo sobre sus esposos
PSEUDOESCORPIÓN:
y así es mi esposo. Oiga vecina, a usted no le gustan los
mosquitos, porque a mí sí, y vea uno (lo agarra con sus pedipalpos donde tiene su
veneno).
SOLÍFUGA: No, a mí antes me dan asco. Lo que me gusta son las arañas como esa que está
allá, se ve deliciosa (y se la come. Primero la agarra con sus pedipalpos, después la
despedaza con sus quelíceros y luego se come una lagartija bebé y el pseudoescorpión se
pregunta por qué comerá tanto).
PSEUDOESCORPIÓN: Ayer decidí tener más hijos con la reserva de esperma de mi esposo y
los huevos los guardé en el saquito del armario y si me va bien ya serían 290.
SOLÍFUGA: No, a mí me pasó la semana pasada. Yo estaba sentada cuando vi a un macho.
Él me empezó a acosar, yo salí corriendo pero él me tiró al suelo y me penetró sus
dedos de los quelíceros.
PSEUDOESCORPIÓN: Bueno vecina ya llegó mi esposo y me tengo que ir a fritarle dos
moscas, chao.
SOLÍFUGA: Hasta ahora me acordé que tengo que ir al salón de belleza.
PSEUDOESCORPIÓN: ¿Y eso a qué vecina?
SOLÍFUGA: A que me arreglen mis numerosas sedas, para que le parezca más atractiva a mi
esposo.
PSEUDOESCORPIÓN: En mi caso no necesito porque las tengo muy sensibles.
SOLÍFUGA: Chao. (y en ese instante, al pseudoescorpión se lo come un ciempiés).
Comentarios
El libro me aportó conocimientos nuevos que me han quedado presentes como: que siendo
animales muy antiguos, relativamente pequeños y con una visión poco desarrollada, hayan
evolucionado poco y adaptado también a los cambios climáticos de la tierra, contrario
por ejemplo al de los dinosaurios; teniendo los arácnidos una reproducción diferente a
la nuestra (lo más parecida es la de los apiliones) buscan por todos los medios usar
otras partes del cuerpo (pedipalpos en las arañas, patas en los ricinúlidos) para
continuar la especie; que construyen refugios y les dan diferentes usos, que por medio de
ellos se pueden identificar a qué especie corresponde. Todo esto despertó mi admiración
por los arácnidos que para mí se amplió pues estaba reducido a escorpiones y arañas.
Quiero seguir observándolos, seguir investigando y poner en práctica lo que he
aprendido, pues tengo en mente hacer un vivario.
El capítulo primero y segundo tenía un lenguaje un poco complicado para mí, me obligó
a hacer una serie de relecturas para acomodarme y poderlo entender. Sugiero que esos
capítulos lleven cuadros explicativos que acompañen la lectura. Por último quiero
agradecerle a Anita Hoffman porque a través de su libro conocí otros arácnidos y la
importancia de ellos en el medio, porque ellos equilibran la presencia de otros
artrópodos.
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