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La superficie de la tierra I: un
vistazo a un mundo cambiante.
Resumen
I. Generalidades
A partir del siglo XVIII empezaron a surgir hipótesis acerca del origen, la edad de la
Tierra y las dimensiones del universo. Además se empezaron a preocupar acerca de las
deformaciones de la Tierra y llegaron a la conclusión de que éstas son una
manifestación de los procesos que ocurren en el interior (endógenos), los que se
encargan de las formas del relieve, y en el exterior de la tierra (exógenos), los cuales
nivelan el relieve.
II. La Tierra
La Tierra está dividida en dos capas, el manto y el núcleo; encima del manto se
encuentra la corteza terrestre; la temperatura de la Tierra va ascendiendo 3ºC por cada
100 metros de profundidad, aunque este gradiente geotérmico no se mantiene en esta
proporción.
La corteza terrestre es la capa superior. La capa superficial, al igual que otras capas,
está constituida por variedad de rocas ígneas, formadas por el enfriamiento de magma.
Los continentes son bloques gigantescos, que se extienden bajo el océano hasta grandes
profundidades, la región que emerge por encima del mar es llamada tierra firme.
El manto también está constituido por diversas rocas ígneas, como peridotitas y su
actividad principal, en la que influye el calor del núcleo, es producir las corrientes de
convección, donde grandes masas de materia fundida se desplazan de la zona más caliente
a la más fría; estas corrientes son el motor que mueven las placas litosféricas. El
núcleo es una gigantesca esfera metálica constituida de hierro, níquel, cobre, oxígeno
y azufre. El núcleo externo es líquido, en cambio, el núcleo interno es sólido, y se
cree que éste tiene un movimiento de rotación y es posible que esté en crecimiento.
La tierra se puede clasificar con base en la actividad interna, donde se reconocen la
litosfera, que es la corteza terrestre y está fragmentada en grandes bloques, las placas
litosféricas, la astenosfera y la mesosfera, que se encuentra bajo la astenosfera.
La evolución de los continentes y de la tierra se ha dado con rapidez, pues hace 2.500
años no había grandes masas continentales y durante esta época fue cuando se empezaron
a formar los continentes, por la pérdida del calor del manto y por el crecimiento del
grosor de las rocas sedimentarias, formando el extenso continente llamado pangea.
III. La Superficie en Movimiento
La superficie terrestre es muy activa, los movimientos que la modifican pueden ser de
varios tipos: los horizontales, que incluyen los desplazamientos permanentes de los
continentes, y los verticales que incluyen los levantamientos y los hundimientos.
Existen muchas teorías acerca de las transformaciones del relieve y del origen de los
continentes, pero la que más ha dado información accesible y lógica fue la teoría de
las placas litosféricas, que son capas superficiales de la tierra con variados tipos de
movimientos en todos sentidos, como: divergentes, separación de placas que crean corteza
oceánica, convergentes, sistemas complejos que crean corteza continental y con sus
movimientos dan paso a erupciones volcánicas y transformantes que crean desplazamiento
lateral sin creación de nueva corteza.
Una de las características de las capas litosféricas, es que los límites de éstas, son
zonas de alta actividad sísmica, lo que causa cambios en la superficie, generalmente de
ascenso.
Estos movimientos que no son muy visibles se detectan por la destrucción de las
tuberías, edificios, etc. Los glaciares son otra causa de cambios en la superficie
terrestre.
IV. Los Volcanes
La actividad volcánica que se manifiesta en la tierra se debe al ascenso de magma, una
masa de roca fundida del interior de la tierra que se hace visible a través de grietas,
esta actividad es un fenómeno que transforma el relieve terrestre, originando mayores
modificaciones en menor tiempo, pues en algunos casos el nacimiento de un volcán o la
reactivación de otro pueden generar un incremento de altitud con respecto al nivel del
mar.
Las erupciones volcánicas expulsan lava a la superficie de tres maneras: escurrimiento,
que originan derrames, lluvias de piroclastos, resultantes del desprendimiento de lava
incandescente que sube hacia la superficie y es arrojada con gran fuerza hacia arriba, por
gases y las coladas de piroclastos, que son masas de material lávico que se desplazan por
las laderas, arrojadas desde el cráter de un volcán en grandes cantidades, altas
temperaturas y alto contenido gaseoso.
Se aplican varias clasificaciones para los volcanes según diferentes factores como: el
tipo de magma que los produce, los procesos que los originan, la forma, etc. Los volcanes
pueden tener un tipo de actividad en una época y cambiar en otra.
El 80% de los volcanes activos se encuentran en el cinturón de fuego del Pacífico. Las
erupciones volcánicas generalmente se anuncian con tiempo, mediante sismos frecuentes.
Antes de una erupción se producen deformaciones en el suelo: levantamientos,
hundimientos, cambios pequeños en la pendiente del volcán, entre otros.
Los daños que pueden causar las erupciones volcánicas, están dadas por: los derrames de
lava, la lluvia de material (cenizas) y las nubes ardientes, las corrientes de lodo
provocadas por material volcánico suelto, y agua en grandes cantidades por desbordes de
lagos, derretimiento de nieve y hielo, que van a grandes velocidades, por sismos
relacionados con las actividades volcánicas y por olas volcánicas. Las tragedias mayores
han sido por la expulsión de gases tóxicos. Los productos de la erupción también
pueden ser útiles, como para materiales para la construcción o para la industria
química.
Los volcanes poseen un cráter que no alcanza más de dos km de diámetro, cuando éste es
de mayor dimensión se le llama caldera, depresión casi circular que se origina por
hundimiento a causa de una actividad violenta y peligrosa de erupciones y sismos. Los
cráteres que surgen por una explosión provocada por calentamiento de las aguas del
subsuelo cercanas a la superficie por presencia de magma a poca profundidad, se llaman
maares. Esto se da en regiones volcánicas activas.
V. Los Continentes
Los cratones son las porciones más antiguas de los continentes, fragmentos de pangea, los
constituyen rocas de edades de más de 1.400 años, sin embargo el relieve ha sufrido
transformaciones en que las rocas antiguas han sido cubiertas en gran parte por otras más
jóvenes. Todos los continentes son grandes cratones salvo las regiones montañosas. Los
cratones se extienden incluso al territorio oceánico.
Han surgido muchas teorías acerca de la formación de las montañas, pero la última y
actualmente aceptada es la de la tectónica de placas, en donde el choque de las placas
con movimientos de los continentes, de separación y acercamiento, dio paso a la
formación de las montañas.
Los rift son las fracturas de grandes magnitudes longitudinales y profundidades de decenas
de kilómetros con movimiento de los bloques, alejándose uno de otro; estas son las
grandes fallas que se encuentran en los océanos y en parte en los continentes. Además,
son estructuras activas en donde los bloques se encuentran en proceso de separación,
dando lugar al hundimiento constante de la superficie que hay entre ambos, acompañado de
actividad sísmica y volcánica. Este proceso origina las grandes depresiones.
VI. El Piso Oceánico
La parte del continente que está cubierto por agua es la zona continental submarina; la
porción correspondiente a la corteza oceánica es la zona del lecho oceánico; y donde se
unen la corteza continental y oceánica es la zona transicional del continente al océano.
En la zona continental submarina se pueden encontrar: la plataforma continental, el talud
continental, en donde se encuentran, montes submarinos, cañones submarinos, etc., y el
pie del continente, que es una superficie con una pendiente.
La zona transicional del continente al océano, constituye franjas limítrofes de los
continentes y se caracteriza por una intensa actividad sísmica y volcánica.
El relieve del lecho oceánico corresponde a la corteza basáltica. Se han diferenciado
tres tipos de estructuras: la planicie abisal, las montañas submarinas y las dorsales.
Las planicies abisales se presentan hacia el lado del continente y limitan con la margen
continental submarina o con una trinchera. Éstas constituyen depresiones profundas y son
de decenas de kilómetros de ancho. Las montañas submarinas son semejantes a las de los
continentes. Las dorsales se presentan en el centro del océano con una configuración
casi paralela a la de los continentes. También, consisten en laderas de suave
inclinación y en zonas activas con sismicidad y volcanismo. Se han reconocido un nuevo
tipo de fallas llamadas transformantes, que cortan transversalmente a las dorsales, y que
originan en el relieve submarino depresiones profundas.
VII. Los Procesos Exógenos
Entre los procesos exógenos más importantes están:
El intemperismo, que consiste en la transformación de las rocas sin remoción de
partículas, en lo que influye la radiación solar, los cambios de temperatura, el agua y
otros factores.
La acción de los hielos, ya que el peso de millones de toneladas de éstos ha provocado
el hundimiento de la superficie de tierra firme contiguo al océano. La capacidad de
destrucción de las montañas por los glaciares es enorme, pues el hielo arrastra en su
contacto con la superficie rocosa fragmentos de diversos tamaños.
La acción de los ríos, ya que desempeñan un papel fundamental en la remoción de las
rocas, las desprende del lecho por el que escurren, disminuyendo su tamaño y cambiando su
forma. Los deltas o brazos de los ríos provocan a medida que se depositan los sedimentos,
un hundimiento. La acción de las corrientes superficiales es considerada como el proceso
exógeno más enérgico que modifica la superficie de la tierra y depende de la actividad
interna, de las condiciones fisiográficas y geológicas, y de las oscilaciones
climáticas.
La disolución de las rocas calizas da lugar a numerosas formas en la superficie
terrestre, como colinas cónicas. Al infiltrarse el agua al subsuelo por una grieta, ésta
se va ampliando hasta convertirse en una gran depresión vertical de forma circular en la
superficie.
Los procesos de remoción en masa son procesos característicos de las laderas, que son
superficies de la tierra que poseen inclinación, favoreciendo la remoción de
partículas. Son varios los factores que condicionan estos procesos: presencia de agua,
pendiente del terreno, tipo de rocas, entre otros. Los movimientos de remoción pueden ser
rápidos y lentos, los primeros son derrumbes, aludes (masas de nieve y material rocoso),
caída de rocas y corrientes de lodos; los lentos son: deslizamiento, solifluxión y
reptación.
Los procesos litorales permiten ver cambios en las costas por: el oleaje, las mareas, las
corrientes litorales, descenso o ascenso del nivel del mar por un mayor o menor aporte de
agua por los ríos de la tierra firme o por ascensos o descensos del terreno de origen
interno. Todo esto, puede causar erosión, destrucción de rocas, depositación de
sedimentos que transporta el océano o nuevas formas de relieve.
La acción de los vientos en los desiertos o en las zonas áridas provoca que se remuevan
partículas finas, que se transporten y se depositen. Además se originan dunas, formadas
por la presencia de arena en la playa y fuertes vientos que soplan del mar al continente,
representando riesgos, ya que pueden invadir zonas.
Por último, la influencia del hombre desde que éste existe ha transformado el relieve,
pues primero utilizaba elementos naturales para vivir y después empezó a transformar la
naturaleza para su beneficio, con la ayuda de tecnología, pues las ciudades son
modificaciones al relieve original; con esto, se realiza una alteración del ambiente, se
rompe un equilibrio y se modifican ciertos procesos como la erosión.
VIII. Los Lagos
Los lagos son depresiones de la tierra firme, ocupadas por agua. Hay diversos tipos de
lagos: lagos de depresiones tectónicas, que son de diversas magnitudes; lagos
volcánicos, que se forman en los cráteres de los volcanes; lagos de las planicies
aluviales, que se producen durante las crecidas de los grandes ríos; lagos kársticos,
que son comunes en las depresiones del tipo de las colinas; lagos que se forman por
derrumbes en las altas montañas, que constituyen represas, entre otros.
Este libro me pareció muy bueno, pues tiene todos los temas completos y muy claros para
entender, aunque me parece recomendable que se hable en el segundo capítulo acerca de la
teoría de la isostasia, donde se dice que como la masa oceánica pesa más por los
componentes del continente, ésta se hunde generando que los continentes
floten sobre el agua. Además, yo sugiero que se podría decir que los efectos
causados por los movimientos de la superficie terrestre se pueden observar o analizar
mediante sensores remotos, al igual que con el G. P. S. (Global Position System), que
permite saber las coordenadas para reconocer el movimiento de las placas litosféricas. En
el capítulo de los volcanes me parece muy bien que den los aspectos que se tienen para la
clasificación de los volcanes; por ejemplo en mi país, Colombia, en la cordillera
Andina, se puede encontrar un tipo de lava llamado andesítico, por eso el nombre de esta
cordillera. También, les sugiero que las corrientes de lodo se pueden llamar de otra
forma, Lahar, que es un combinado entre agua, ceniza, barro y rocas; por ejemplo, la
catástrofe de la erupción del volcán Nevado del Ruiz, que afectó a la ciudad de
Armero, en Colombia, se dio por un Lahar.
En el capítulo de los continentes, yo sugiero que se explique mejor lo del choque de las
placas tectónicas, es decir, el nacimiento de los sistemas de relieve, además se puede
explicar el por qué, en la cima de las montañas más altas se pueden encontrar fósiles
marinos, cuya explicación se da por el levantamiento que se produce al chocarse las
placas tectónicas; entonces, algunos restos del mar quedan en la cima de las montañas,
como se puede ver en el Himalaya. Finalmente, en el capítulo del piso oceánico, lo de
las dorsales, pues no se explica muy bien su proceso, en donde el magma asciende,
provocando que la placa litosférica se separe y se desplace en sentido contrario, como
por ejemplo cuando África se separó de América.
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