¿Cuáles son los instrumentos de madera?
¿Cuáles son los instrumentos de madera?
La homogeneidad de timbres que caracteriza a la cuerda, falta por
completo en el grupo de instrumentos de madera, en el cual cada
instrumento tiene su timbre, que difiere del de los otros. Esto
hace que sea más difícil encontrar el equilibrio sonoro.
El flautín no sirve para cantar solo, pues a más de ser
inexpresivo, es muy débil en su región grave y agresivo en la
región aguda; pero a la octava superior de otros instrumentos hace
resaltar la melodía, a modo de una pincelada de color.
La flauta puede cantar muy bien en casi toda su extensión, pero
debe estar a gran distancia de la harmonía, y acompañada de timbres
débiles, para que se destaque bien. El grave de la flauta es uno de
los timbres más bonitos de la orquesta, sobre todo uniendo dos
flautas, en cuyo caso la sonoridad se parece a la de trompetas
lejanas. Las mejores combinaciones de la flauta son: a la octava
aguda del clarinete, y a dos octavas con el clarinete y el fagot,
dando en los dos casos un sonido agradable, que empataste bien con
la cuerda.
El oboe, a causa de su sonido tan personal, se destaca
enseguida, y esto es preciso tenerlo en cuenta cuando forma parte
de la harmonía, porque puede muy bien desequilibrarla. Es muy
expresivo y de gran efecto cuando comienza a cantar solo; pero
cansa a los pocos compases, quizás por su timbre especial. Al
unísono del clarinete produce un sonido agrio, pero que puede ser
de efecto en algunos casos.
El clarinete es, sin duda, el instrumento más útil de este
grupo. Canta bien a solo, con sonido dulce y agradable, y su región
grave se presta para los efectos dramáticos o misteriosos,
uniéndose bien al fagot en unísono y en octavas. Pero la gran
cualidad de los clarinetes es el color neutro de su región central,
insustituible en la orquesta como fondo harmónico, ya ellos solos,
ya en unión de las trompas. La región grave es buena también como
harmonía, pero da siempre cierto tinte dramático. El clarinete se
une muy bien con los instrumentos de cuerda.
El fagot canta bien a solo (aunque no se emplee mucho en este
sentido), destacándose sobre todo en los momentos patéticos y en
los grotescos, a que se presta su región grave.
Completa muy bien las harmonías de clarinetes y de trompas, y se
une con la cuerda en general, pero mejor aún con los violoncellos.
El fagot refuerza el bajo con mucha frecuencia, y unido a los
pizzicatos de violoncellos hace gran efecto.
El corno inglés y el clarinete bajo son instrumentos de timbre
especial, que se emplean casi siempre a solo, y a veces
complementan las harmonías de los otros instrumentos.
La unión en varias octavas de los instrumentos de madera produce
una sonoridad pobre; pero el unísono de todos ellos tiene gran
fuerza en el grave y en la región central, por la reunión de
timbres diferentes en un timbre único.
El grupo de instrumentos de madera da en su totalidad
sonoridades grises, por lo cual se emplea pocas veces solo, sobre
todo en andantes y trozos lentos, siendo necesario añadirle las
trompas para empastarlo y darle color. En los pasos rápidos, notas
repetidas, escalas y arpegios, los instrumentos de madera son
inimitables en agilidad y precisión, con sonoridad preciosa si se
emplean en masa y se les añade el pizzicato de la cuerda. Bastará
recordar como ejemplo, en la overtura de los Maestros Cantores de
Wagner, la caricatura del tema principal.
Bibliografía
TURINA, JOAQUÍN. Enciclopedia abreviada de música. Madrid :
Biblioteca Nueva, 1996, p. 159-161.
R780.3 T87e
Para profundizar en este tema, también puede consultar:
Bennett, Roy. Los instrumentos de la orquesta. Madrid : Akal
Ediciones, 1999, 72 p.
Bragard, Roger. Instrumentos de música. Barcelona : Ediciones
Daimón, 1973, 270 p.
http://www.yamaha-europe.com/yamaha_europe/spain/10_musical_instruments/20_orchestra/10_woodwind/index.html