Deudoro Aponte

|Discursos pronunciados en los días 20 y 24 de Julio de 1883, por el señor Deudoro Aponte, Director de la Escuela de varones de Subachoque. Bogotá. Imprenta de Pizano. 1883. 28 páginas.

Pedro María Arango

Deudoro Aponte

Discursos pronunciados en los días 20 y 24 de Julio de 1883, por el señor Deudoro Aponte, Director de la Escuela de varones de Subachoque. Bogotá. Imprenta de Pizano. 1883. 28 páginas.

Pedro María Arango

Tratado de corte. Método ó arte de aprender á cortar vestidos para señoras y niños, según el sistema de proporciones. Acompañado de un tratado de corte de camisas para hombre, por Pedro María Arango M, Sastre y profesor con privilegio en Colombia. Bogotá. Casa editorial de M. Rivas & C.a-M. Rivas, Director. 1887. IV y 72 páginas y algunos planos.

Ramón María Arana

Nació en Cartago el 8 de Septiembre de 1820.

Redactó en Pasto, por los años de 1849 á 51, los periódicos políticos El Volcán y Las Máscaras, y en Bogotá fue uno de los fundadores de La Nueva Idea, y colaborador de El Sikis, uno y otro destinados á difundir entre nosotros las doctrinas espiritistas á que él se mostraba muy apegado.

Era muy dado á la lectura y publicó los siguientes folletos:

Alegato fundando los derechos del Pueblo de María á las tierras de "La Florida." Cuestionados por el señor Marcelino Palacios ante el Superior Tribunal del Cauca. 1857. Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 20 páginas. (B. M. Arana).

Refutación al informe del General Codazzi sobre límites de los Estados de Antioquía y Cauca, por la Aldea de María. Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 1858. (R M. Arana). 15 páginas y una lámina.

Réplica al General Codazzi sobre su remitido "Aldea de María," inserto en El Porvenir, número 137. Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 1859. 16 páginas.

José Ignacio Aranza

Diccionario aritmético, ó sea clave, para saber el producto de multiplicaciones, el cociente de divisiones comunas y la solución de otros problemas, sin necesidad de escribir ningún número. Con un modelo de tabla mecánica para sumar, restar, multiplicar, llevar la fecha del mes y otros usos, por José Ignacio Aranza Bogotá. Impronta de Nicolás Pontón y Compañía. 1875. Vol. de 268 páginas

Juan de Dios Aranzazu

En la Vida de don Rufino Cuervo, escrita por sus hijos, encontramos el siguiente bosquejo biográfico de este distinguido hijo de Antioquia:

Es penoso tener que condensar en pocas lineas el recuerdo de Aranzazu (1798-1845), varón eximio de que pocos iguales ha producido nuestra nación. Ninguno más entero en sus principios y al mismo tiempo más tolerante; ninguno más celoso de la libertad y más respetador del derecho; ninguno más amante de su patria y más circunspecto en promover su engrandecimiento. Nació rico, y por servir ti la causa pública murió pobre, después de haber acrecentado con sus talentos la hacienda nacional. Cuantos le conocieron no acaban de ponderar su apuesta figura, sus modales delicados, su conversacion inimitable, su ecuanimidad en los más variados trances de la vida. Sus escritos se distinguen por una sencilla elegancia sin género alguno de prestados afeites por su corrección y claridad, por la elevación de las ideas y por aquel vigor del razonamiento que confunde al adversario sin avergonzarle de su vencímiento. Estudiaba filosofía en el Colegio de San Bartolomé el 20 de Julio de 1810, y desde ese mismo día mostró su entusiasmo por la libertad; enviado Maracaibo, donde la familia tenía una casa de comercio, á fin de alejarle de sus compañeros, tomó parte en el primer, movimiento revolucionario que allí hubo, y malogrado éste, para librarle de las persecuciones sus allegados llegaron á México.

Al volver á Colombia mostró en los Congresos la independencia d su carácter y su firmeza en los principios liberales, sorprendiendo con su saber en ciencias políticas, cuando sólo se le creía literato. La Convención de 1830 le designó como la persona más adecuada para presentar á Venezuela la nueva Constitución; y al mismo tiempo que con su prudencia desalmaba la emulación de los enemigos de la unidad colombiana, atendía á la creación de fuerzas al lado de acá del Táchira para rechazar cualquiera invasión. Después de asistir a la Convención de la Nueva Granada, pasó como Gobernador de Antioquia su provincia natal, donde en breve tiempo dio cima á importantísimas mejoras en la instrucción pública, en las vías de comunicación y en el buen orden de las rentas. Ayudó al lucimiento de la Presidencia de Márquez, desempeñando la Secretaría de Hacienda; mas, obligado dejarla por en violento ataque de la enfermedad que de tiempo atrás le aquejaba, fue nombrado Presidente del Consejo de Estado. Aquí, donde se pensaba darle un puesto igual á sus fuerzas físicas y no desproporcionado á sus merecimientos, fue donde hubo de ostentarse toda su fortaleza y patriotismo: casi disuelta la República, cae enfermo el Vicepresidente Caicedo, y tiene que ocupar su lugar el que apenas podía menearse. Tendido en una hamaca oía al Consejo y despachaba todos los negocios con una serenidad que no eran parte á turbar ni los desastres del Gobierne ni los más acerbos dolores físicos Aranzazu fue compañero del doctor Cuervo, de Pedro Acevedo, José Angel Lastra y Alejandro Vélez B., en la redacción del periódico La .Miscelánea (1825).

Hay una composición poética muy conocida, llamada El Desengaño, que se atribuye generalmente á este autor.

Llevan su nombre los siguientes folletos:

Exposición que el Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda hace sobre los negocios de su Departamento al Congreso constitucional de la Nueva Granada en 1838. Bogotá. Imprenta de Lleras (J. de D. .4ranzazu). 38, 7, 17, 25, 30, 7 páginas.

Exposición que hace el Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda, sobre los negocios de su Departamento, al Congreso constitucional de la Nueva Granada en 1839. Bogotá. Imprenta de Espinosa. 43, 33 á 68, 28 páginas. 5, 9 y 2 cuadros.

Exposición que hace el Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda, sobre los negocios de su Departamento, al Congreso constitucional de la Nueva Granada en 1840. Bogotá. Impreso por J. A. Cualla. 18 páginas, 9 cuadros, 6 páginas (J. de D. Aranzazu).

Programa para la enseñanza del Derecho constitucional en las Universidades de la Republica. Formado por el señor J. de P. A. (ranzazu) y aprobado por la Dirección general de Instrucción pública. 20 páginas. Bogotá. 1844.

Programa para la enseñanza del Derecho administrativo en las Universidades de la República. Formado por él señor J. de D. A; (ranzazu) y aprobado por la Dirección general de Instrucción' Pública. 60 páginas. Bogotá. 1844.

Dionisio H. Araújo

Natural de Cartagena, en donde ha vivido siempre consagrado á la enseñanza de la juventud.

No conocemos de él sino su Tratado de sintaxis española. Destinado á la enseñanza, por D. II. Araújo. Director de un plantel de educación en Cartagena. Imprenta de Ruiz é hijo.,1867.

Bernardo I. Araújo

Tratado de Pronunciación francesa. Arreglado conforme á los' mejores autores, por Bernardo I. Araújo. Seguido de los proverbios refranes y dichos que son comunes en ambas lenguas. Bogotá. Nicolás Pontón, Editor. 1877. 28 páginas.

Juan Clímaco Arbeláez

Nació en 1844, en una hacienda llamada "La Chapa," á una legua de distancia del Peñol, población del Departamento de Antioquia.
Hermano del Ilustrísimo señor Arbeláez, Arzobispo de Bogotá acompañó á éste, por varios años, en su residencia de la capital. Fui colaborador del periódico La Ilustración, y de algunos otros de loa publicados por don Nicolás Pontón. Ha sido Diputado á la Asamblea del Departamento de Antioquia y Representante al Congreso. Publicó un folleto que lleva este título:
Adelaida Helver. Bogotá. Imprenta de Nicolás Pontón y Compañía. 1868.

Julio Arboleda

Nació en Timbiquí, Provincia de Barbacoas, del departamento del Cauca, el 9 de Junio de 1817. Enviado en 1831 á educarse á Europa, aunque allí enfermó gravemente y tuvo que regresar á los seis años por este motivo, descolló en su país desde su regreso, por el caudal de instrucción en lenguas y bullas letras, en historia y en ciencias exactas, políticas y morales que había adquirido, gracias á sus poderosas facultades intelectuales. Desgraciadamente sucedió con él lo que con muchos Otros hispano-americanos de grandes esperanzas: la política y la guerra absorbieron casi totalmente á Arboleda, y aunque en una y otra carrera conquistó nombradía, pues no eran menores sus aptitudes para ellas, esas luchas cortaron su vida prematuramente, y redujeron ó destruyeron los frutos que debió legar á la gloria de su patria en el campo literario.

Arboleda sirvió y figuró en primera línea como Jefe militar en la restauración del Gobierno constitucional en 1854, y de la misma manera en la guerra civil de 1860 á 1862, y murió asesinado en la montaña de Berruecos el 13 de Noviembre del último año citado, después de haber sido electo Presidente de la República en 1860, elección que el Congreso no pudo declarar en 1861, por no haberse reunido; y él} cuando mandó en Jefe el ejército, no asumió el Poder Ejecutivo Desde la guerra de 1840 se hizo notable por las armas, y alcanzó en ella, aunque muy joven, el grado de Teniente-coronel. El Congreso de 1855 le dio el de Coronel efectivo, que rehusó aceptar. En las Asambleas provinciales y el Congreso nacional, ya como Representante, ya cómo Senador, brilló siempre por su elocuencia, y se conservan de él dos discursos  importantes, uno en El Día, de 1844, sobre cierto proyecto de división territorial, y otro en la Gaceta nacional de 1855, que fue el que, como Presidente del Seriado, dirigió al doctor Manuel M. Mallarino, al tomarle el juramento para encargarse de la Presidencia de la Nueva Granada. El último ha sido reproducido y citado varias veces.

Fundó y redactó los periódicos El Patriota y El independiente en 138 y 1839, y El Payanés en 1843 (los tres en Popayán), El Siglo, de Bogotá, en 1848, y El Misóforo en Popayán en 1850, y hallanse escritos suyos en El Constitucional de Cauca, en El Día, El Porvenir y otros de Bogotá, y en La Revista, El intérprete y El Comercio de Lima de 1852.

Conocemos los siguientes folletos suyos:

Julio Arboleda á sus compañeros de armas. Popayán, 28 de Noviembre de 1841. Imprenta de la Universidad, por Guillermo Figueroa. 13 páginas.

Guerra con el Gobierno del Ecuador. Popayán. 1845 (en la misma imprenta).

Los tres candidatos para la Presidencia de la Nueva Granada, considerado con relación á la cosa pública. Bogotá. Imprenta de Nicolás Gómez. 1845.

Los Jesuitas (1848). Imprenta de M. Sánchez Caicedo y Compañía, por Vicente Losada. 32 páginas (Julio Arboleda).

El Misóforo (impreso en Popayán y reimpreso en Bogotá), en la de El Día, por José Ayarza. 1850. 32 páginas.

Esto es el número 9 de este violento periódico, precursor de la revolución de 1851, cuando Julio Arboleda salió prófugo del país, Visita del General Tomás Cipriano de Mosquera a' Popayán. Bogotá. Imprenta de El Día, por José Ayarza. 1850 (Julio Arboleda). 24 páginas.

A los señores Editores de la Gaceta, El Neo-Granadino y Ej Conservador (Julio Arboleda, Bogotá). 1850. 32 páginas.
Al Congreso Granadino. Popayán. Imprenta de la Universidad, por J. A. Rojas. 1851. 18 y V páginas. (Es un memorial revolucionario en verso dirigido al Congreso desde la cárcel, en donde se hallaba preso el autor por las agitaciones políticas de la época.)

Gonzalo de Oyón. Poema por Julio Arboleda. Fragmentos. Bogotá. Imprenta de la Nación. 1858. 91 páginas.

Escribió, pero no llegó 4 publicarse, un Estudio sobre la papera ó coto.

Débese á don José María Torres Caicedo el haber dado á conocer fuera de Colombia la vida y muchos fragmentos literarios de Arboleda, en sus Ensayos críticos y biográficos, publicados en París y muy leídos en toda la América Española.

Fue Arboleda copartidario, Intimo amigo, compañero de armas, y contendor parlamentario, en algunas cuestiones, de José Eusebio Caro, y los dos se cruzaron cartas muy interesantes.

Don Miguel A. Caro, por encargo de los hijos del poeta, reunió en un volumen todas las poesías dispersas de Arboleda, incluyendo su celebrado poema Gonzalo de Oyón, libro que, en lujosa edición se imprimió en Nueva York, con el siguiente título:

Poesías de Julio Arboleda. Colección formada sobre los manuscritos originales, con preliminares biografía y críticos por M. A. Caro, de la Academia Colombiana. {Nueva York. D. Apploton y Compañía 1,2,3  Bond Street. Bogotá. Librería Americana y Española. Calle 2. al Norte, 25. 183. Vol. de 302 páginas y 74 del prólogo (ilustrado con. algunos grabados en acero y con un buen retrato de Arboleda).

Equivocadamente se incluyó entre las poesías la titulada Serenata, que es de don José Zorrilla.

Agregamos á los datos de este eminente personaje, que tánta nombradía alcanzó en su patria como orador parlamentario y poeta épico, dos pensamientos de su pluma y la descripción que hace de la angelical Pubenza en su celebrado y c6nocido poema Gonzalo de Oyón:

Los pensamientos son éstos:

La virtud es la base de la libertad.

La religión impide los delitos; la fuerza publica apenas puede castigarlos ,cuando los descubre.

Véase ahora la muestra poética que nos referimos:

 


 

Dulce como la parda cervatilla,
Que el cuello tiende entre el nativo helecho,
Y á la vista del can, yace en acecho,
Con sus ojos de publico temor;
Pura como la cándida paloma
Que de. la fuente límpida al murmullo
Oye, al beber, el inocente arrullo,
Primer anuncio de ignorado amor;
ella como la rosa, que temprana,
Al despuntar benigna primavera,
Modesta ostenta, virginal, primera,
Su belleza en el campo, sin rival;
Tierna como la tórtola amorosa,
Que arrulla viuda, y de su bien perdido
La aura ausencia en solitario nido
Llora, y lamenta su incurable mal;
 
Brillante como el sol, cuando refleja
Sus rayos el cristal de la montaña,
Si ni la lluvia ni la nube empaña
Su naciente, purísimo esplendor;
Majestuosa cual palma que se eleva
Y ostenta, en la vastísima llanura
Su corona imperial y u hermosura,
Desafiando el rayo del Señor
 
Hé aquí á Pubenza: en ella el alma, todo
Respira amor, pureza y hermosura;
El hechizo en sus ojos, la dulzura
Vaga sobre sus labios de clavel;
Juega el blando placer modestamente
Con las esbeltas formas de la indiana;
India en amar, en resistir cristiana,
Era su pecho á la virtud dosel.

Todo lo que se conoce del poema Gonzalo de Oyón está inserte en la Antología de Poetas americanos, publicada por la Real Academia Española con prólogo de don Marcelino Menéndez Pelayo,

Sergio Arboleda

Vio la primera luz en Popayán el 11 de Octubre de 1822, y murió en la misma ciudad el 19 de Junio de 1888.

Hermano de don Julio, no tuvo, como éste, la ventaja de educarse en Europa, sino en su casa y en la Universidad del Cauca, en donde so graduó de doctor en Jurisprudencia en 1843.

Poco antes había interrumpido sus estudios la larga guerra civil de 1840 y 41, años en los cuales sirvió como soldado voluntario de infantería en las arduas campañas del Sur. En 1851 acompañó á su hermano en su campaña desastrosa de Pasto, como Jefe de Estado Mayor, y otro tanto hizo en la guerra de 1861 y 1862. También hizo toda la campaña en la revolución de 1876, hasta la rendición de la plaza de Manizales en 1877.

Desempeñé varios puestos públicos, onerosos ó de elección popular, y, apart4ndoso de sus labores de campo, fue vocal de las Municipalidades de Popayán y de Santander, en el Cauca; Diputado alguna Veces á la Cámara provincial de Popayán, Diputado á la Legislatura constituyente del Cauca en 1857 y á la del mismo nombre en 1873; Representante de la Nación por dicho Departamento en 1860, y Senador nombrado por el Tolima en 1872 y 73, y en 1876.

En el ramo ejecutivo fue Jefe político del cantón de Popayán ayudando en tal carácter á su amigo el Gobernador don Vicente Cárdenas en 1848 y 49; y en 1862 funcioné como Secretario de Gobierno del establecido en Pasto, en las agonías de la Confederación Granadina.

Como educacionista regenté clases de Derecho romano y español, Ciencia constitucional y administrativa, Legislación, Geografía, Cronología é Historia, y fundó con el doctor Martínez Silva, en Bogotá, el Colegio del Espíritu Santo.

Era hombre de carácter serio y muy retraído. Poco ó nada amigo del lujo de verbosidad, tan del agrado y uso de los colombianos. Como escritor disponía de no escaso caudal de conocimientos, de un juicio perfectamente maduro y reflexivo y su estilo era amplio, meditado, vigoroso y convincente.

La seriedad con que trataba todo asunto que caía bajo el dominio de su pluma, le impidió, seguramente, obtener esa fácil popularidad que otros alcanzan sin mayor esfuerzo ni méritos. Largos años padeció de una enfermedad tenaz de estómago que debió de influir no poco en la taciturnidad habitual de su espíritu, ya agriado desde los padecimientos que le ocasioné la guerra civil de 1860 y su proscripción al Perú por consecuencia de ésta.

La Academia Colombiana, apreciadora del mérito literario de sus escritos, de su larga y consecuente labor moral en la prensa y de su acertada sindéresis, le abrió las puertas del codiciado recinto, en donde, con general aplauso, ocupó don Sergio el sillón de académico.

La siguiente  la lista de sus escritos más notables, formada con las indicaciones y datos que él mismo nos suministró.

Manuel Ibáñez contesta ó la parte que le toca en el Mensaje dirigido el 13 de Abril último por el Poder Ejecutivo á las Cámaras Legislativas de la Nueva Granada. Lima. 1852. Imprenta de El Comercio (Firmado por el Coronel Ibáñez).

Un folleto impreso en Lima en 18526 58, y reimpreso en Popayán, sobro la nueva Expedición del General Flórez sobre el Ecuador, favorecida por el Perú; en que demuestra, con el testimonio de adversarios políticos, que él (Arboleda) improbé dicha empresa.

Apuntamientos para un proyecto de constitución (para el Departamento del Cauca) que publican unos jóvenes de Popayán-Popayán. Imprenta de la Universidad. 1857.

El clero puede salvarnos, y nadie puede salvarnos sin el clero. informe leído en. la Academia del Seminario de Popa'án-Popayán imprenta del Colegio Mayor. 1858.

Discurso pronunciado en la apertura de los certámenes del Colegio Seminario por el alumno Gonzalo Diez. Popayán. Imprenta del Colegio Mayor. 1859.

Falsedades de El Semanario. Hoja en defensa del señor Manuel María Mallarino. Popayán, 29 de Julio de 1859.

La Revolución del Cauca. Folleto sucrito por P. J. Canillo. Bogotá. Imprenta de el Mosaico. 1860.

Acta de pronunciamiento del pueblo de Inzá. 18-61 (Apareció en hoja suelta y en El Porvenir de Bogotá).

Gran vía de entre el .pacífico y el Atlántico por el Amazonas. Lima. 1864. Imprenta de El Comercio.

Bancos hipotecarios. Folleto explicativo de estas instituciones, publicado en Lima hacia el mismo tiempo.

Fabricación de azúcar. Del mismo lugar y época, desbrimiento y recomendado ciertos procedimientos.

Ojeada sobre la cuestión española. Lima. 1 805. Imprenta de Huerta y C." (y otro folletos yá nombrados en colaboración los señores Cárdenas y J. M. hurtado y otros con los mismos y el señor don Leonardo Canal).

La Cosmogonía del' gran General. gota. 1869. Imprenta á cargo de Poción Mantilla.

La Republica en la América Eepañóla por G de Soroa (seudónimo de don Sergio .Arboleda). Bogotá. 1869. Imprenta á cargo de Poción Mantilla.

La Paz. Bogotá. 1870. Idem, idem.

Colección de artículos tomados de Los Principios. Cali. 1870. Imprenta de Hurtado (folleto que contiene el programa y plan de conducta del partido conservador).

La Carestía. Reimpreso de los números 57 y 58 de Los Principios. Cali 1871. Imprenta de Hurtado.

A nuestros amigos políticos. Popayán. 1872. Tipografía de Los Principios.

Por segunda y ultima,,a vez á nuestros amigos políticos, idem, idem., cuestión religiosa en buen terreno, idem, idem.

Rudimentos de Geografía, Cronología é Historia. 'Bogotá. 1&7. Imp. de El Tradicionista.

Enseñanza primaria bajo la dirección de los Hermanos de las Escuelas cristianas. Popayán. 1873. Tipografía de Los informe dado á la Legislatura del Cauca sobre el proyecto de ley de presupuesto. Popayán. 1878. Tipografía de Los principios

Las siete palabras (Opúsculo religioso). Popayán. 1874. Tipografía de Los Principios.

Informe de la minoría de la Comisión del Sanado, sobro la validez de nueve artículos de leyes de Cundinamarca (Código de las resoluciones del Senado), página 282. Bogotá. Imprenta de Medardo Rivas. 1875.

Informes de la minorías de la Comisión inspectora de los actos legislativos de los Estados, sobre las leyes de Antioquia y el Tolima relativas al contrato de matrimonio. Bogotá. 1876. Imp. de El Tradicionista.

Discurso de distribución de premios en el Colegio del Espíritu Santo, del 1 de Noviembre. Reimpreso en Pasto. 1878. Imprenta de Agustín Ramírez.

Discurso en contestación al del señor don Carlos Martínez Silva, leído ante la Academia Colombiana el 23 de Abril de 1879 (sobre Cervantes y el Quijote). Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 1879 (Publicado también en el número XI de El Repertorio colombiano).

Representación al ciudadano Presidente de los Estados Unidos de Colombia, escrita en Lima á 13 de Enero de 1865. Corro impresa en el recuerdo biográfico de la señora Matilde Pombo de Arboleda, publicado en El Repertorio Colombiano. Bogotá. 1879. Imprenta de Echeverría Hermanos.

Las letras, las ciencias y las bellas artes en Colombia (Repertorio C'olombiano números XXIV y XXV).

Vicente Cárdenas. Noticia biográfica y recuerdo necrológico, escrito por acuerdo de la Academia colombiana. Bogotá. imprenta  de Echeverría Hermanos. 1880 36 páginas (Publicado también en el Repertorio Colombiano).

Discurso en contestación al del Presidente de la Junta del partido conservador (En los actos de dicha Junta). Imprenta de Silvestre y Ca, Bogotá. 1881.

Don Sergio Arboleda fue colaborador de los siguientes periódicos: El Payanes, 1843; El Ciudadano, 1848; El Misóforo, 1851; El Cívico, 1859 (estos cuatro de Popayán); El Intérprete, de Lima, 1852; El Federalista, de Cali, 1859; El Porvenir, de Bogotá, 1857 á 61, redactándolo el último año con el doctor Manuel José González, por encontrarse ausente en campaña el doctor Lázaro María Pérez; El Mercurio, Lima, 1863 sí 65, empezando por una revista quincenal de Correspondencia para Ultramar; La Republica, Bogotá, 1868 á 69; Los Principios, de Cali, 1870 y 71, en colaboración con los señores Federico Correa y Manuel José González; y El Tradicionista, de Bogotá, 1872 á 76.

Fundó los siguientes, 6 fue su Redactor principal:

El Clamor, 1851; El Semanario, en 1857 (que después fue órgano del General Mosquera); La Voz de Unión, hostil al mismo General, 1858, estos tres en Popayán; El Conservador, de Bogotá, en 1881 y 82, y La Voz Nacional de la misma ciudad, en 1884.
De Discurso leído por don Sergio Arboleda en la Academia Colombiana en el acto de su recepción en ese Cuerpo, copiamos los siguientes pensamientos:

"Con las obras literarias sucede lo que con las pinturas y con las piezas de música: el ingenio las produce, y el sentido común las juzga."

"Parece que la mente humana, como el cuerpo, debe nutrirse poco á poco.

"El mérito de las creaciones ideales estriba en que la cosa imaginada y descrita por el autor tenga tales caracteres de verdad, que se grabe en la mente de quien lee como si en realidad hubiera existido o  existiera; en que le cause una ilusión interior como la material del teatro, en el cual nos parece que asistimos á los acontecimientos que el poeta narra."...

"Las preocupaciones mismas de la sociedad son á veces obstáculo  invencible para el buen éxito de un escrito: quien está poseído de alguna, ó de un afecto ó interés (que viene á ser lo mismo), tiene cerrados los oídos á todo lo que no la lisonjeé, y es imposible Convencerle de la verdad, porque en Casos como éstos no se llega jamás al entendimiento sino por el camino del Corazón."

Gonzalo Arboleda

Julio Arboleda y Gabriel García Moreno. Rectificaciones históricas. 1. de Marzo de 1888. Bogotá. Imprenta de El Telegrama. 96 Págs. (Gonzalo Arboleda).

Enrique Arboleda C

Apuntes de un viaje de Bogotá al río Guabio. 1890. Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 48 Págs.. (Enrique Arboleda O).

Jerónimo Argáez

Nació en Nóvita (Chocó) el 12 de Julio de 1841, y se radicó en Bogotá desde 1864. Aun cuando sus primeros estudios los hizo en la capital de la República, fue en Inglaterra y en Francia en donde adquirió mayor suma de cocimientos. Casado en edad temprana, ha formado entre nosotros su hogar, centro predilecto de sus afectos, y es padre de numerosa prole, á la que atiende con especial esmero y solicitud. Lleva largos años de servir un empleo del Gobierno, y desempeña también el puesto de Cónsul de la República de Nicaragua. De ánimo emprendedor y persistente en sus propósitos, ha dado varias pruebas de su laboriosidad. El fue de los redactores de El Zipa (periódico fundado y dirigido por don Filemón Buitrago), yen ese semanario fue Argáez el que estableció la costumbre de los sueltos editonales, antes desconocida entre nosotros. A él se deben igualmente la publicación de El joven Arturo, poema de Mac Douall, y las Reminiscencias, de Cordovez Moure. Durante algún tiempo toda su atención la consagró á una obra que, por ser útil, alcanzó merecida boga; titulase: El Estuche. Conocimientos útiles aplicados á la vida práctica, ó sean 8,000 recetas y hechos diversos compilados po John Truth (J. Argáez). 3 tomos de 400 páginas cada uno.

Le ha tocado á Argáez la satisfacción de dar vida estable á. El Telegrama, diario de grandes dimensiones, el primer número del cual, e formato pequeño, apareció el miércoles 13 de Octubre de 1886, de la imprenta de Ignacio Borda, y luégo el Director lo ha publicado un imprenta propia que lleva el nombre del diario.

Leopoldo Arias Vargas

Entre los bogotanos distinguióse don Leopoldo Arias por su trato. afable y comunicativo, condiciones que le granjearon generales simpatías, y que le sirvieron de mucho en el desempeño de varios cargos públicos, como el de Director de la Biblioteca Nacional, Diputado al Congreso, Magistrado de la Corte Suprema de la Nación y Tesorero de la Universidad. Este último fue el que más largamente sirvió.

Nació den Leopoldo en Bogotá el 23 de Noviembre de 1832, y murió repentinamente, en la misma ciudad, el 4 de Septiembre de 1884. Fe alumno de la Universidad Nacional, en donde obtuvo el grade de doctor en jurisprudencia en 1851.

Durante el tiempo que desempeñó el puesto de Bibliotecario Nacional, que coincidió con la época en que muchos jóvenes bogotanos pagaron ardoroso tributo ti las letras, él se sintió, como sus compañeros, llevado de la corriente de moda, y aun cuando no fue su carrera la de las letras, compuso algunas obras de cortas dimensiones. Entonces escribió también algunos artículos para El Neo-Granadino, El Tiempo, El Pasatiempo y posteriormente para El Liberal.

En El Tiempo escribió varias Revistas de Bogotá, continuación de las que en aquel periódico inició don Manuel Pombo, que firmaba sólo P. M. Sus trabajos originales son éstos:

Hojas Perdidas. Bogotá. Imprenta del Neo-Granadino. 1855. 29 Págs.. (Autores: Leopoldo Arias Vargas y domingo Díaz Granados).

Publicación en prosa y en verso, de colores románticos subidísimos, que fue calificada de exaltada y hasta demagógica ; se agotó en pocos días, y corrió tan buena suerte, que fue reimpresa en Lambayeque (Perú), Quito y Santiago de Chile; en 1881 lo fue de nuevo en Bogotá, y en 1890, en la imprenta de El Telegrama se hizo la 3. edición con 67 Págs.. y sólo el nombre de Leopoldo Arias V.

Pascual Bruno, por Leopoldo Arias Vargas. Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 1857. 58 Págs.

Esta obra dramática se estrenó en el teatro de Bogotá el 6 de Julio de 1856, con el título de Gema de Castelnovo, y fue muy aplaudida. El argumento es el mismo de la novela Pascual Bruno, de Alejandro Dumas, de donde lo tomó el autor colombiano, conservan de algunas frases textuales de la novela. El señor Arias hizo contrato con el Gobierno para ordenar la Biblioteca Nacional, y formar y publicar los siguientes catálogos:

Catalogo de las obras en francés existentes en la Biblioteca Nacional. Formado y publicado de orden del Poder Ejecutivo. Primera serie. Bogotá. Imprenta de El Neo-Granadino. 1855. 66 Págs.

Catálogo de las obras en inglés existentes en la Biblioteca Nacional Formar y publicado de orden del Poder Ejecutivo. Segunda serie. Bogotá. Imprenta del Estado. 1856. 22 Págs.

Catálogo de isa obras en español existentes en la Biblioteca Nacional. Formado y publicado de orden del Poder Ejecutivo. Tercera serie. Bogotá. Imprenta del Estado. 1856. 88 Págs.

Catálogo de las obras en latín existentes en la Biblioteca Nacional. Formado y publicado de orden del Poder Ejecutivo. Cuarta serie. Bogotá. Imprenta del Estado. 1856. 117 Págs.

Catálogo de las obras en italiano, portugués, alemán, sueco, griego, holandés, catalán, dinamarqués y ruso existentes en la Biblioteca Nacional. Formado y publicado de orden del Poder Ejecutivo. Quinta serie. Bogotá. Imprenta del Estado. 1857. 42 págs.
Catálogo de les obres existentes en la Biblioteca de Obras nacionales. Formado de orden del Poder Ejecutivo. Biblioteca Pineda. Bogotá. Imprenta del Estado. 1857. 20 págs.

José Ignacio Arocha

Manual del Criador por José Ignacio Arocha. Bogotá. Imprenta de Gaitán. 1872. 178 páginas.

Domingo Arosemeza

No sabemos de este escritor sino que era natural de Panamá, de antigua y conocida familia. En 1840 estuvo estudiando en el Seminario de Bogotá, y el 26 de Agosto de, 1855, encontrándose en París, salid de dicha ciudad para Oriente, á donde lo llevaba el Vivo deseo que tenía de visitar los lugares de la Tierra Santa. Empleó dos meses en el viaje, y no pensó en escribir la relación de su correría sino cuando, encontrándose de nuevo en París, leyó en un, periódico de Colombia (El Catolicismo, número 143, del 5 de Febrero de 1856)

una excitación que, en tal sentido, se hacía á los escritores católicos. Su obra lleva el siguiente título:

Sensaciones en Oriente ó impresiones bíblicas de un granadino en la Tierra Santa, por domingo Arosemena. Nueva York. Imprenta de Robert Craighead. Caxton Building, 81, 83, and 85. Centre Street. 1859. vol, de VIII y 363 págs. (Con el retrato y firma autógrafa del autor).

Los capítulos en que está dividido el libro son éstos : París, Lión, Aviñón, Marsella, Malta, Alejandría, Jaffa ó Joppe, Beyrouth, Monte Libano, Drusos, Maronitas, Balbeck, Antilíbano, Damasco, Tiberíades, Betulia, Cana, Nazaret, Caifa y Monte Carmelo, Jenín, Sebaste y Naplusa, Jerusalén y su interior, Extramuros de Jerusalén, Paseo al Jordán, Mar Muerto, Bethleen, San Juan de Desierto ó de Judea, Regreso á París.

Estas páginas, más que una relación animada del viaje, son una sentida evocación ó recuerde de los Santos Lugares, y el autor, llevado de su espíritu fervorosamente religioso y creyente, menciona todos los pasajes ó citas de la Biblia que se refieren á los sitios que visitó. De modo que no fue movido por un sentimiento de vanidad ó gloria literaria que escribió sino con intención de mantener viva la fe de los católicos en las tradiciones de la Biblia, lo cual ha sido también el principal móvil que ha guiado la pluma y el ánimo de los demás viajeros colombianos que han visitado el Oriente, tales como don José Santiago de la Pella, don Filomeno Borrero, den Rafael Duque Uribe, don Manuel C. Restrepo, den Federico O. Aguilar, etc.

Justo Arosemena

Pertenece esto escritor al número de los que han vivido por más largo tiempo fuera del país, circunstancia que, unida al hecho de haber nacido en el Istmo de Panamá, en donde reina ese espíritu cosmopolita de la época, y aun á la de poseer con perfección el inglés, son causas que parece pudieran haber influido en el carácter del doctor Arosemena para entibiar e él el amor á la Patria, lo cual afortunadamente no ha sucedido, que antes bien, á donde quiera que le ha llevado la suerte, se ha mostrado amante decidido del progreso y buen nombre de Colombia, y ha puesto al servicio de ésta, repetidas veces, sus múltiples facultades de escritor, pensador y jurista.

Como yá dijimos, den Justo Arosemena es hijo de la ciudad de Panamá; nació en 1817, y obtuvo su grade de doctor en Derecho en 1838. En 1840 hizo viaje á los Estados Unidos, con el objeto de publicar en aquel país un libro sobre ciencias morales y políticas, y des dos años después estuvo en el Perú, donde redactó, hasta 1844, El Tiempo, El Peruano y La Guardia Nacional.

A fines de 1845 vino á Bogotá, en donde desempeñó, durante tres años, una jefatura de sección en el Ministerio de Relaciones Exteriores, y ascendido luégo á Subsecretario del mismo ramo, desempeñó también las funciones de Ministro.

Concurrió como Diputado al Congreso de 1852 y dos años más tarde fue Secretario del General Herrén, General en Jefe del Ejército que tomó á Bogotá el 4 de Diciembre de 1854, y desde esa fecha hasta 1857 se contó entre los Senadores de la República.

Nombrado en 1860 Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Colombia en el Perú, Chile, Bolivia, Nicaragua, Sari Salvador y Costa Rica, el Gobierno le remitió poderes para que representase á su país en el Congreso Americano que se reunió en Lima en 1864.

Posteriormente ha sido Ministro de la República en Francia é Inglaterra, en los Estados Unidos y en Venezuela.
Sus trabajos como escritor son los que siguen:

Apuntamientos para la introducción de  las ciencias morales y políticas, por un joven americano (Justo Arosemena). Nueva York. Imprenta de den Juan de la Granja, calle de Liberty, número 49. 1840. 148 págs. y  lámina.

Examen sobre la franca comunicación entre los dos océanos por el Istmo de Panamá. Su autor: Justo Arosemena. Bogotá. Imprenta de José A. Cualla. 1846. 41 págs. 1 pág. notas.

Principios de moral política. Redactados en un catecismo y varios artículos sueltos, por Justo Arosemena. Bogotá. Imprenta de Cualla. 1849. VI-l0l págs.

Estado Federal de Panamá. Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 1855. 111 págs. (Justo Arosemena).

Código de moral, fundada en la naturaleza del hombre. Bogotá. 1856. Folleto. (Justo Arosemena).

Apelación al Buen Sentido y a la Conciencia pública en la cuestión "Acreencia Mejicana." Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 1857. 46 págs. (Justo Arosemena).

El Convenio ele Colón. Cartagena. 1862. Folleto. (Justo Arosemena)

Proyecto de tratado para fundar una liga Sur-Americana. Lima. 1865. 28 págs. (fasto Arosemena). Contiene otros proyectos de otros miembros del Congreso.

El matrimonio ante la ley. Folleto inserto en la Revista Latino-Americana de París, en 1874.

Estudios Constitucionales sobre los Gobiernos de la América Latina, por Justo Arosemena, Abogado de Colombia y de Chile. Segunda, edición, muy mejorada. París. Librería española y americana de E. Denné. 15, calle de Monsigny. 15. 1878. 2 volúmenes, el primero de 583 págs. y el segunde de 524.

La primera edición de esta obra se hizo en el Havre en 1870, también en des tomos, con el título de Constituciones políticas de la América Meridional, etc.

The Institution of marriage in the United Kingden. London. 1878.

Límites entre los Estads Unidos de Colombia y los Estados Unidos de Venezuela. Estudio crítico para servir de fundamento á un proyecto de tratado, por J. A. (Justo Arosemena). Edición oficial. Bogotá. 1881. Imprenta de Colunje y Vallarino. 72 págs.

Pablo Arosemena

Nació en la ciudad de Panamá el 24 de Septiembre de 1836, y principió allí sus estudios. Vino á Bogotá en el mes de Febrero de 1849, y terminó con éxito su carrera, pues á la edad de diez y seis años obtuvo el grade de doctor en jurisprudencia. Regresó á su ciudad natal á fines de 1853, en donde ha tenido ocasión de desempeñar con talento varios puestos públicos, tales como el de Oficial Mayor del Tribunal del Distrito del Istmo, Secretario de la Corte Superior, Procurador del Estado, y algunos otros cargos municipales.

Elegido Diputado á la Asamblea legislativa de Panamá de 1858, concurrió á las sesiones y también al Congreso de 1860, en el oua1 propuso la acusación del Presidente de la República, den Mariano Ospina.

En los últimos treinta años ha tomado, casi siempre, parte activa y constante en los asuntos públicos del país. Muchos son los empleos nacionales ó de elección popular que ha servido: citaremos entre ellos los de Secretario de la Legación de Colombia en Europa, Procurador General de la Nación, Representante y Senador, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en las Repúblicas de Chile y el Perú.

En unión de otros escritores redactó en Panamá El Pensamiento, El Centinela, El Federalista, La Crónica Mercantil, El Fénix, La Unión Liberal y El Istmeño.

Fiscal en la célebre causa de acusación al Presidente Mosquera en 1 867, publicó su Alegato de conclusión del Fiscal de la Cámara de Representantes en la causa de responsabilidad contra el ciudadano Presidente de la Unión, gran General T. C. de Mosquera, y sus Secretarios de Estado. Bogotá. Imprenta de Gaitán. 1867. 36 págs. (Pablo Arosemena).

Antonio María de Arrázola

Es hijo de Cartagena. Nació en 1835 y fue corresponsal de El Símbolo, periódico de Bogotá, en donde se publicaban sus revistas bajo el seudónimo de El Mudo.

En su ciudad natal ayudó á redactar El Faro y el Oásis.

Reside en Bogotá desde el año de 1874, sirviendo un empleo del Gobierno Nacional.

Ha publicado lo siguiente:

Memorandum bibliográfico de gramática española. Segundo grade del estudio general del idioma, por Antonio María de Arrázola. Bogotá. Imprenta de F. Torres Amaya. 1876. XII y 37 páginas. (Es una comparación interesante de los métodos y peculiaridades de los tratados de ese ramo).

El Panorama. Colección de composiciones. en prosa y en verso por Antonio María de Arrázola. Tomo primero. Imprenta de Torres Amaya. 1881 y 1882. Vol., de 395 páginas (Publicado en forma de revista mensual).

Diógenes A. Arrieta

Nació en San Juan Nepomuceno, Provincia del Carmen (Departa. mente de Bolívar), en 1849.

Estudió en. Bogotá, en los Colegios del Rosario y de San Bartolomé, y desde los bancos mismos de las aulas comenzó á mostrar sus facultades para la política y para las letras. La claridad de su talento y su carácter impetuoso le llevaron en breve á figurar en el escenario de la política, en él cual alcanzó varios puestos de importancia fue Diputado á la Asamblea de varios Departamentos, Representante y Senador y, por último, Secretario de la Legación de Colombia en Venezuela, acreditada con ocasión del Centenario de Bolívar en 1883. Desde aquel año fijó su residencia en Caracas, en donde ha publicado varias de sus obras, y ha tomado parte también en los asuntos públicos. El General Guzmán Blanco le dio un puesto de notoria importancia en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

En Bogotá, Arrieta fue colaborador de los periódicos Diario de Cundinamaca, La Igualdad, El Tolerante, El Racionalista, El País, El Hogar, El Eco Literario, La Tarde, El Rocío, El Pensamiento, el Combate, La ilustración, El Bien Publico, etc. y también hay escritos tuyos en El Promotor de Barranquilla y en la Crónica Municipal de Jubará.

En la capital redactó en 1876 La opinión Liberal, en 1878. El Elector Popular y, posteriormente, La Política y algunos números de El Eco de la Montaña, periódico fundado por don Benjamín J. Martínez.

En Caracas fue asiduo colaborador, durante algún tempo, del conocido diario La Opinión Nacional, y Director y Redactor de el  Tiempo, publicado desde el 24 de Marzo de 1891 al 12 de Mayo del mismo año (20 números), y también por varios meses, de El Siglo.

La lista de sus obras publicadas es la siguiente:

Diógenes A. Arrieta. Historia del Congreso Colombiano de 1878. Completada con semblanzas de los Senadores y Representantes. Bogotá. Imprenta y Estereotipia de M. Rivas. (Calle del Chorro de la Enseñanza). 208 págs. (inconclusa).

Diógenes A. Arrieta. Poesías. 1880. Bogotá. 182 págS. (Imprenta de Gaitán).

D. A. Arrieta. Ensayos Literarios. Primera serie. Caracas. Imprenta de La Opinión Nacional. 1883. Volumen de 264 págs.

D. A. Arrieta. colombianos Contemporáneos. Primera serie. Tomo I. Caracas. Imprenta da La Opinión Nacional. 1883. Volumen de 175 págs. (Este tomo no tiene más que el estudio crítico sobre den José J. Ortiz).

Poder Ejecutivo Nacional. La Regeneración. Exposición Preliminar á la Memoria de la Secretaría de Gobierno. Bogotá. 1885. Imprenta de La Luz. . LIV. (Diógenes A. Arrieta).

Diógenes A. Arrieta. Discursos. Tomo I. Bogotá. 1885. Volumen de 199 págs. (Imprenta de Vapor de Zalamea Hermanos).

Doctor Juan Pablo Rojas Paúl. Resumen biográfico por D. A. Arrieta, Redactor en Jefe de El Siglo. Caracas. Tipografía especial de El Cojo. 1887. 113 págs.

Como muestra del estilo de Arrieta, y como concepto bastante exacto sobre las condiciones que distinguían á don José J. Ortiz como poeta, copiamos el párrafo que se leerá en seguida, tomado del libro Colombianos Contemporaneos, publicado por su autor en Caracas.

Dice así:

"Don José J. Ortiz es barde de formas generalmente correctas, frecuentemente elegantes, y rico en vistosas galas; lo que, unido á un gran conocimiento de la estructura del periodo poético castellano, estudiado en los mejores modelos, da á sus versos el sabor clásico de la lengua.

Pero al propio tiempo carece de aquel estro numeroso que libra al versificador del uso frecuente de las licencias métricas, y de aquella riqueza de ideas que da, con sus innumerables matices, y aun para expresar un mismo pensamiento, variedad infinita de rimas en la inagotable lengua de Castilla".

Santiago Arroyo

Tío abuelo de den Julio y de den Sergio Arboleda, fue den Santiago Pérez Valencia Arroyo (abreviado, Santiago Arroyo), nacido en Popayán el 28 de Julio de 1773, y muerto en la misma ciudad el 30 de Mayo de 1845; varón muy patriota, que mostró siempre grande interés por la instrucción pública, como que hizo imprimir y aun redactó él mismo varios textos para las escuelas, entre ellos una Aritmética y una Gramática y Ortografía de la lengua castellana para el uso de los niños de las escuelas de primeras letras del Departamento del Cauca, por un amigo de la buena educación : (Santiago Arroyo). Bogotá. 1826.

También tradujo una exposición sobre El sentido común.

El general Acosta, en los apéndices de su Historia de la conquista y colonización de la Nueva Granada, Pág. 438, menciona entre los manuscritos importantes que intentaba dejar á la Biblioteca Nacional de Bogotá, en donde hoy se encuentra, él siguiente:

"Sucesos notables ocurridos en la Provincia de Popayán desde 1808, y que pueden servir de memoria para la historia de la revolución de la misma provincia, por el doctor Santiago Pérez Valencia.

Manuscrito en cuarto de 124 págs. El nombre de este distinguido ciudadano de la Nueva Granada es bien conocido, como su honradez, su veracidad, y las proporciones que tuvo para estar bien informado por el rango que ocupó siempre en la sociedad de Popayán. Este manuscrito es, pues, precioso, á más de su título. Se ha encuadernado con una colección de cartas autógrafas de personajes notables de Francia, etc".

Isidro Arroyo

Nació en la ciudad de Panamá el día 14 de Mayo de 1804 y murió en Bogotá el 11 de Mayo de 1875. Hizo sus estudios en la capital, en donde obtuvo su grade de doctor en Derecho en 1832. Fue muy aventajado profesor y abogado distinguido. La única obra que publicó lleva este título:

Elementos de Aritmética, aumentados, dispuestos y arreglados para la enseñanza elemental y aun profesional de este ramo, según los tratados de Mora, Urcullu y otros autores, por el doctor Isidro Arroyo. Bogotá. Imprenta de Nicolás Gómez. 1869. Volumen en 4. de 250 págs

Otra publicación, en donde figura su nombre, es la siguiente:

Documentos que acreditan la justicia con que el Juzgado de Hacienda de esta Provincia y el Tribunal de Cundinamarca han declarado el derecho de la iglesia parroquial de la Catedral en la rica y magnífica custodia, que contra ley y sin razón pretendía el señor Juan Francisco Arganil se le diese, en virtud de un falso denuncio que hizo á nombre de personas que, no habiéndose querido descubrir, pretenden, por su incomparable modestia y sin igual delicadeza, que se adivinen por su conducta posterior y por sus propios hechos. El público juzgará de ellas y de la justicia de esta causa. (Isidro Arroyo.-José María de la Torre.-Francisco Morales, etc.) Bogotá. Imprenta de Nicomedes Lora. 1839-19 págs.

Teresa Arrubla, de Codazzi

Natural de Bogotá. Firma sus escritos con el seudónimo de Esmeralda. Ha hecho des viajes á Europa, en donde se encuentra actualmente (1895).

No ha publicado más libro que el que lleva el siguiente título:

Viajes por España é Italia, escritos por María Teresa de Arrubla. Bogotá 1886. Imprenta de La Ilustración. Volumen de 208 págs.
Apenas comprende este viaje la descripción somera de unas pocas ciudades principales de España é Italia, y algunos datos sobre París, las impresiones que allí recibió la autora, y la enumeración de lo notable que encontró en algunas otras poblaciones de Francia, y en las de Altorf y Lucerna, de Suiza.

De España habla con cariño, y sin preocuparse de la opinión de algunos sudamericanos, que juzgan esa nación muy atrasada y desprovista de interés para los viajeros. Refiere que las ciudades que mas llamaron su atención fueron San Sebastián, Madrid, Sevilla y Toledo. Procura dar una sucinta idea de cada una de ellas, de los monumentos que contienen, y de las numerosas obras de arte que guardan sus museos. No se olvida de pagar tributo á las clásicas corridas de toros, y la pintura que de ellas hace, sin tener nada nuevo ni original, está trazada con cierta naturalidad y desembarazo, que la hace de fácil lectura. Esto es de lo mejor que contienen esos apuntes de viaje, que, por lo demás, ofrecen una redacción descuidada, sin rasgo alguno de  interés.

Al hablar de Italia, describe particularmente á Nápoles, Roma, Florencia, Padua y Milán, enumerando con prolijidad los museos de esculturas y cuadros, y es observación que pudiéramos aprovechar, la que le sugirió en España la vista del ejército, cuando dice que los soldados Van allá calzados con alpargata de enero y media negra, mientras que á nuestros pobres indios se les obliga marchar con botines de medida arbitraria, que les lastiman los pies y les impiden moverse con facilidad.
Cuando se ocupa de la Catedral de Burgos, pondera las bellas y colosales dimensiones de la media naranja de esa iglesia, y para mostrar su entusiasmo, ocurre á una frase de valor puramente bogotano, y aun casi del exclusivo gasto de las señoras. Esa frase es la siguiente:

"La media naranja, que es soberbia, me enloqueció...

Tratando de los autores españoles, de su porte y corrección en la escena, de la arrogante fisonomía de muchos de ellos, y á propósito de la ejecución de D. Juan Tenorio, en un teatro de Madrid, dice:

Los actores interesan como artistas consumados y como tipos de bellas formas, las caras varoniles de los españoles, con su nariz regular, su boca perfecta sus ojos grandes, negros y animados, con su acción arrogante y educada, les da la primacía sobre los actores de los demás países.

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