Ricardo Carrasquilla
Maestro de dos generaciones, á las que supo educar con su ejemplo y discretísima palabra.
Aun cuando nació en Quibdo (Cauca), el 22 de Agosto de 1827, su método de vida apacible y sus aficiones de espíritu, hacían que se le creyera bogotano, á lo menos de corazón lo era, y el ejemplo de sus mayores le hizo amar desde temprano la patria con aquel generoso entusiasmo con que supo cantar las glorias de un soldado de Colombia.
Los primeros versos que compuso vieron la luz en La Guirnalda (publicación de don J. Joaquín Ortiz), La Esperanza, El Porvenir, Biblioteca de Señoritas y El Mosaico. En 1866 publicó en la imprenta de Foción Mantilla sus Coplas, libro que cuenta ya tres ediciones, la última editada en 1881, con Los Ecos de los Zarzos; luego escribió los Problemas de aritmetica para los nulos y los Sofismas anticatólicos vistos con microscopio, reimpresos en Nueva York (1881). Su cuadro de costumbres en verso, Las fiestas de Bogotá, es una verdadera fotografía de lo que eran entre nosotros, hasta hace pocos años, las fiestas de toros. Falleció don Ricardo en Bogotá, en la tarde del 24 de Diciembre de 1886.
Con su amigo don J. M. Marroquín formó y publicó la antología que lleva el siguiente título:
Ofrendas del Ingenio. Al Bazar de los pobres en 1884. Colección de poesías escogidas por J. Manuel Marroquín y Ricardo Carrasquilla. Bogotá. Imprenta de Pizano. 216 Págs. (Contiene composiciones de poetas españoles y sud-americanos, y una corta introducción de los Editores).
Puede apreciarse la tendencia humorística de este poeta por la siguiente copla que puso al pie da su retrato, hecho al lápiz por el artista don Alberto Urdaneta:
- ¿Ves tete mono, lector?
Está haciendo una letrilla
Y es tu humilde servidor
Ricardo de Carrasquilla.
- ¿Ves tete mono, lector?
Hablando, de la curiosa crónica de El Carnero, en su poesía A Juan, la sintetiza así:
- Cuéntase en el dicho libro
De dónde y cómo salieron
Todos los conquistadores
Y caudillos de este reino;
Cuéntase quién fue el cacique
De Bogotá; y quiénes fueron
El Arzobispo Zapata
Y el señor Lobo guerrero;
Cuéntase quienes y cómo
Real audiencia establecieron;
Y refierese la muerte
De Rodríguez de los Puertos;
Del oidor Cortés de Mesa
Cuéntase el crimen horrendo;
Dánse á conocer los nombres
De los audaces viajeros,
Que los caballos, las tacas
Y las gallinas trajeron,
Hay en la obra un catálogo
De los lugares sujetos
A esta metropolitana
Iglesia; y de los que fueron
Oidores y Presidentes
Y Arzobispos de este Reino..
- Cuéntase en el dicho libro
Citaremos también un rasgo de su original librito Sofismas anticatólicos:
Juan Lanas opina que los muebles no son obra de los carpinteros, sino de la carpintería.
Los ateos dicen que las obras naturales no son hechas por Dios sino por la naturaleza.
Rafael María Carrasquilla
Es hijo del nombrado institutor don Ricardo, y de su padre heredó el apego al estudio, las dotes oratorias que posee y el vivo y ardiente celo por mantener incólume la religión de sus mayores, sentimiento laudabilísimo que le llevó, en época aciaga, á renunciar al mundo y vestir el hábito sacerdotal. Nació en Bogotá el 18 de Diciembre de 1857.
Educóse primero en el "Liceo de la infancia" que con tan rara habilidad y especiales dotes dirigió por largos años, en esta ciudad, don Ricardo Carrasquilla, y fue en 1881 cuando comenzó sus estudios eclesiásticos. El Ilustrísimo señor don Carlos Bermúdez, Obispo de Popayán, le consagró de Sacerdote, el 8 de Septiembre de 1883.
Al año siguiente entró á ejercer las funciones de Prefecto de estudios en el Seminario Consiliar, y posteriormente desempeñó también el cargo de Vicerrector del mismo establecimiento desde 1886 á 1888. Luégo fue nombrado Cura de la parroquia de Egipto, en donde duró poco tiempo, y en los primeros meses de 1889, de la iglesia y barrio de la Catedral, puesto en el cual desplegó grande actividad y celo, ganándose las simpatías y aprobación de sus numerosos feligreses.
En el desempeño del ministerio sacerdotal, su principal tarea es, desde años atrás, la de la predicación del Evangelio.
Sus diversos estudios de biografía, crítica y moral, corren insertos en el Repertorio Colombiano y en el Papel Periódico Ilustrado, su discurso de recepción en la Academia Colombiana, sobre la Reverenda Madre Francisca Josefa del Castillo, y sobre la poesía mística, llamaron la atención como obras de gran sabor y valor literario. Sus demás trabajos publicados son éstos:
Vida de Pío IX, por Rafael María Carrasquilla. 1878. Bogotá. Imprenta de F. Torres Amaya. 258 págs.
Biblioteca del Papel Periódico Ilustrado. Biografía del General José María Ortega, por Rafael María Carrasquilla, Presbítero. Y carta de don Pedro Fernández Madrid. Bogotá. 1886. Imprenta de Silvestre y Compañía. 40 págs.
El Ilustrísimo Señor Doctor Bernardo Herrera Restrepo, Obispo de Medellín. Bogotá. Casa Editorial de M. Rivas & C.ª A cargo da M. Montoya, 1888. 22 págs. ( Rafael María Carrasquilla).
Oración fúnebre del ilustrísimo Señor José Telésforo Paúl, Arzobispo de Bogotá. Leída por el Presbítero Rafael María Carrasquilla, Cura de la Catedral, el 14 de Mayo e 1889, en la iglesia Metropolitana. Bogotá. Imprenta de La Nación. 1889. 19 págs.
Revolución en la instrucción pública superior, por Rafael Maria Carrasquilla, Presbítero, Rector del Colegio del Rosario. Bogotá. Tipografía Salesiana. 1892. 63 págs.
Constituciones del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Publicadas por don Rafael María Carrasquilla, Presbítero, Colegial y Rector de dicho Colegio. Individuo correspondiente de la Real Academia Española. Bogotá. Casa editorial de Medardo Rivas y Compañía. 1893. VIII y 86 págs.
Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Apuntes sobre literatura. Bogotá. Imprenta de Medardo Rivas. 1894.-233 págs. (En colaboración con don Antonio María Gómez R.)
Francisco de P. Carrasquilla.
Nació en Bogotá el 1.° de Febrero de 1855.
Redactó El Museo Social y ha sido colaborador de algunos otros periódicos de su patria y de la República del Salvador.
Las obras que ha publicado son las siguientes:
Francisco de P. Carrasquilla. Epigramas. Precedidos de una carta en verso de Roberto Mac-deuall. Bogotá. 1887. Imprenta de El Progreso. A. Greñas, Editor. 88 págs. (Contiene 141 epigramas, casi todos alusivos á la usura, al lucro mal entendido, y al aprecio con que todo mundo mita al que tiene dinero). Hay algunos que son un completo juego de palabras, como el siguiente:
- El sereno Juan Eslaba
- Le dio muerte á un hombre bueno;
- Y después quedó el sereno
- Tan sereno como estaba.
Por lo general los epigramas cortos que contiene el volumen son muy intencionados y de espíritu más retozón que los largos.
Tipos de Bogotá. Por Francisco de P. Carrasquilla, 1886. Bogotá. Imprenta á cargo de Fernando Pontón. (Antigua del Diario de Cundinamarca). XXXV y 86 págs.
La colección de artículos la constituyen:
La Aguadera, El Tinterillo, El Recluta, La Vergonzante, El Usrero, La Beata, El Albañil, El Diputado, El Músico de cuerda, El Contratista, El Chicharronero y El recién llegado de Europa. De esta serie de tipos, sólo La Beata y La Vergonzante pueden juzgarse rigurosamente tales; los demás son artículos literarios en donde se encuentran observaciones aisladas, más ó menos fieles, chispazos de ingenio más ó menos brillantes, sobre las clases diferentes de la sociedad bogotana; rasgos de agudo ingenio trasladados al papel en estilo viril, lleno de animación, con repetidos juegos de palabras, que forman graciosos calembourgs, faz predominante y especial en los de Carrasquilla, quien parece buscar la fama del escritor por medio de los quilates que exhiba de buen humor ó de ingenioso decir. Una observación más atenta y mayor prolijidad en la pintura de los caracteres que quiere exhibir, podría conducirle á fijar tántos tipos curiosos que se encuentran en Bogotá, y que no tuvo en cuenta al formar su galería. Esta obra puede realmente considerarse como un ensayo, mas no exento de mérito, y que revela el talento del autor y el deseo de censurar los vicios y defectos de que adolece nuestra sociedad, propósito muy recomendable que abona la obra, si no se quiere tener en cuenta el realce que da al conjunto el lado saleroso y picante que le imprimió la pluma del joven escritor.
Insertaremos unas muestras de dicho libro:
Es de deplorar cómo en Colombia el precio de las cosas sube y el de las personas baja; á proporción que cada articulo aumenta de precio, disminuye el de cada individuo. Diputado hay que se ha vendido á tres personas distintas por un solo motivo verdadero; parece quisicosa que ganen con las pérdidas y se pierdan con las ganancias. Mal carácter y buen vientre revela quien da vergüenza por pan y honor por hambre. El que adula porque lo visten, se desnuda. Los metales representan valor, no tanto porque lo tengan propio, cuanto porque le quitan el suyo á los hombres.
Hoy, día en que las fiestas y diversiones escasean por causa de la alarmante crisis metálica, en que los entierros de los vivos se hacen con más pompa que los de los muertos, y en que los oficios fúnebres han decaído en brillo como los demás oficios, la situación del músico se ha estrechado de tal manera, que se ha convertido en artista cesante, porque no le cae que hacer, y ve la miseria con su faz aterradora.
- Si aquí no se premia el arte
- Del honrado ciudadano,
- Tendrá que irse el arte-sano
- Con la música á otra parte.
Rasgos originales de estilo que pueden citarse":
Hablando del Recluta: "sanote como una calabaza".
Hablando de La Beata: "consagrada á la labor incesante de leer vidas de santos y de averiguar vidas de pecadores".
Roque Julio Carreño.
Guía para la enseñanza de la Aritmética en las escuelas primarias. Arreglada según el método pestalozziano, por Alberto Blume y Roque Julio Carreño. Primer libro. Socorro. 1873. Imprenta de S, Cancino. Carrera de Antioquia, Calle 2.ª, 21, 23, 25, 27. Volumen de 151 págs.
José Joaquín Casas.
Cristobal Colón. Poema por José Joaquín Casas. Bogotá. Casa editorial de J. J. Pérez. Director, F. Ferro. 1892. 22 págs.
Gabriel J. Castañeda.
Causa y tratamiento racional de la lepra de los griegos, hallados por inducción por Gabriel J. Castañeda, Doctor en Medicina y Cirugía, ex-catedrático de farmacia y materia médica de la Universidad Nacional de los Estados Unidos de Colombia. ex-Secretario, tres veces reelecto, de la Sociedad de Medicina y ciencias naturales de Bogotá. Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 1882. 48 págs.
Francisca Josefa de Castillo y Guevara.
Nació en Bogotá el 6 de Octubre de 1671. Entró al monasterio de Santa Clara en Tunja el año de 1689 y murió en 1742.
Después de su muerte se imprimieron sus dos obras: la primera en 1817, en Filadelfia, con el título de Vida de la Venerable Madre Francisca Josefa de la Concepción, escrita por ella, y la segunda en Bogotá, con el siguiente título: Sentimientos espirituales de la Venerable Madre Francisca Josefa de la Concepción de Castillo, religiosa en el convento de Santa Clara de la ciudad de Tunja, en la República Neo-Granadina del Sur-América. Escritos por ella misma de orden de sus confesores. Dados á la luz por su sobrino A. M. de C. y A. En Santafé de Bogotá. Imprenta de Bruno Espinosa, por Benito Gaitán. Año de 1843. Volumen de 276 págs.
Era desde su niñez de constitución raquítica y enfermiza; creyóse que no viviría, pero se engañaron las previsiones humanas; cuando llegó ti la juventud, juzgando que debía la milagrosa conservación de su vida á la bondad de Dios, determinó ofrecérsela. Sus compañeras de monasterio se la hicieron bien amarga, teniéndola por visionaria y tratándola como á tal. Sus confesores repararon en su alta inteligencia y sólida virtud, y le previnieron que escribiese sus sentimientos y la relación de su vida 1 .
Celestino Castro.
Un Paseo al Río Meta en el mes de Diciembre de 1882. (Nueva edición). Bogotá. 1883. Armando Alcázar, Editor. 17 págs. (Su autor: Celestino Castro).
Marcelino de Castro
Sermón sobre el deber que tienen los cristianos de defender la religión. Pronunciado en la Catedral por el doctor Marcelino de Castro, Canónigo Magistral Bogotá..Imprenta de El Día, por José Ayarza. 1851. 15 págs.
Rafael Celedón.
Hoy Obispo de Santa Marta, nació en Vadillo, cerca de San Juan de Cesar, población del Departamento del Magdalena, el 3 de septiembre de 1833.
Hacía sus estudios preparatorios para recibir las órdenes sacerdotales, cuando, por motivo de la revolución de 1860, lo molestaron injustamente las autoridades de su pueblo natal, y entonces tomó las armas en defensa del Gobierno. Concluida la guerra, se encaminó á Lima. Allí siguió sus estudios en el Seminario de esa ciudad, pero fue en la de Panamá en donde recibió la imposición, de manos del Ilustrísimo señor Vásquez.
Cuando sirvió el curato de Riohacha, hizo frecuentes viajes á la Goajira y á la Nevada, con el propósito de contribuir con sus esfuerzos á la reducción á la vida civilizada, y á la conversión al catolicismo, de las tribus que habitan esas regiones, y mucho bien logró hacer con su heroica resolución.
Desde 1856, que se encontraba en la capital de estudiante, comenzó á publicar poesías suyas en los periódicos. Sus obras son:
Gramática, Catecismo y Vocabulario de la Lengua Goajira, por Rafael Celedón (con una introducción y un apéndice por E. Uricoehea). París. 1878.
Rosario poético, por el Presbítero Rafael Celedón. Aprobado por S. S. Ilustrísima doctor José Romero, Obispo de Dibona, Vicario Apostólico de Santamarta. París. Librería Gauguet, 18, Calle de Hautefeuille. 1885. 96 págs. (Con láminas).
La primera edición apareció en 1875.
Pío IX y el Concilio Vaticano. Poema en octava rima, por Rafael Celedón. Bogotá. Imprenta de Silvestre y Compañía. 1884. Volumen de 231 págs.
En Barranquilla se publicó en 1881, como muestra de esta obra, el Canto II.
Tratado elemental de Álgebra. Arreglado para los colegios hispanoamericanos, por Rafael Celedón, Presbítero, ex-Rector del Seminario de Santamarta. Nueva York. D. Appleton y Compañía, 1, 3 y 5, Bond Street. 1885. 151 págs.
El Santo Cerro en Santo Domingo, por el Presbítero Rafael Celedón. París. J. Elías Gauguet, Librero Editor, 36, Calle del Seine, 36. 1885. 32 págs.
Es una animada pintura de la colina en que el descubridor del Nuevo Mundo plantó, con sus propias manos, la insignia de la Redención.
La Logia en Sud-América. Diálogos entre un masón y un católico, por Rafael Celedón. París. J. Elías Gauguet, Librero Editor, 36 Calle del Seine, 36. 1885. 90 págs.
Canto Cero del Infierno de Dante y Egloga IV de Virgilio, por Rafael Celedón. París. J. Elie Gauguet, Libraire Editeur. 1885. 48 Págs.
Dividido en tres partes: comprende la primera una composición poética, original del autor; en la segunda se encuentra una traducción en verso de la Egloga IV de Virgilio, seguida de su texto latino; y la tercera la forma la versión castellana de un trabajo histórico de M. Augusto Digot, intitulada Investigaciones acerca del Sér misterioso de que se trata en la Egloga IV de Virgilio.
El Canto Cero del Infierno de Dante es una imitación parcial de la obra maestra de aquel gran poeta, tan admirado como conocido entre los amantes de la literatura clásica.
Gramática Primaria de la Lengua Castellana, por el Presbítero Rafael Celedón. Individuo correspondiente de la Academia Colombiana. Curazao. Imprenta de la Librería de A. Bethencourt ó Hijos. 1889. Volumen de XI, IV y 143 págs.
Pedro Pablo Cervantes.
Fue colaborador de los periódicos La Prensa, La América y La Ilustración.
En cuaderno publicó lo siguiente:
Observaciones á los Apuntes para la Historia de la guerra de 1876 á 1877, por P. P. Cervantes. Bogotá. Imprenta de F. Torres Amaya. 1877. 19 págs.
Recuerdos del Hospital Militar, por Pedro Pablo Cervantes. Cuadro histórico número XXV. Un Recluta. 1878. Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 50 págs.
Novela corta precedida de una dedicatoria muy expresiva á don José María Samper. Tiene más animación y viveza de colorido, como obra de imaginación, que la titulada La suerte de un Santafereño, que el autor publicó en un periódico, y en la cual narra las desventuras y dolores que experimentó uno de los soldados de Nariño en la campaña de Pasto.
Merece citarse este pensamiento del doctor Cervantes:
La humildad es el soplo divino que santifica las almas.
José Maria Chaves Torres
Ecos Tropicales. Poesías de José María Chaves Torres. Panamá. Imprenta de Aquilino Aguirre. 1889. XXXVIII y 236 págs. II de Indice.
Constanza Codazzi de Convers
Biografía de Augusto Codazzi, escrita en italiano por domingo Magnani y traducida al castellano por Constanza Codazzi de Convers. 1881. Bogotá. Imprenta de Gaitán. 29 págs.
Gil Colunje
Nació en Panamá el 1.°de Septiembre de 1831.
En el Colegio provincial que existía en la misma ciudad hizo sus estudios de Literatura, Filosofía y Política, y en 1853 vino á Bogotá para hacer los de Jurisprudencia en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario; pero la revolución del 17 de Abril de 1854 le obligó á suspenderlos y lo inició en la vida pública.
Era entonces segundo suplente de los miembros del Congreso, por la Provincia de Panamá, y como tál concurrió, en calidad de Senador, al que se reunió en Ibagué en Septiembre de aquel año, y en calidad de Representante al ordinario reunido en Bogotá en 1855.
Poco tiempo después ocupó asiento, como Diputado principal, en la primera Asamblea Constituyente del Departamento de Panamá. y con el mismo carácter concurrió á las Asambleas de 1856 á 1859.
Ha sido miembro del Cabildo de Panamá, Representante á los Congresos de 1858, 59 y 60, Secretario de Gobierno del Departamento de su nacimiento, Administrador de Hacienda en 1862, Administrador de Bienes desamortizados, Presidente del mismo Departamento, Magistrado de la Corte Suprema de la Nación, Ministro de Relaciones Exteriores (1872 á 74).
Por esta época fue también Director de Instrucción Pública Nacional, y en seguida Rector del Colegio del Rosario, puesto que desempeñó durante tres años
Como escritor colaboró en El Panameño, El Fenix, La Estrella de Panamá y El Neo-Granadino de Bogotá. Fundó en Panamá El Centinela (1856 á 1859), en unión de don Pablo Arosemena y de don J. M. Bermúdez. También redactó, en unión de los mismos, La Crónica Mercantil de Panamá y El Federalista.
Se han publicado en varios periódicos algunas de sus poesías. Algunos creen que es extremado en sus opiniones políticas, pero todos reconocen su carácter digno y caballeroso.
Fue el redactor del Manifiesto de la minoría de la Cámara de Representantes sobra el Convenio Herrán-Cass. 1858.
Preparó el Código Civil que adoptó el Estado de Panamá en 1860.
Los siguientes folletos son de su pluma:
Memoria del Secretario de lo Interior y Relaciones Exteriores de los Estados Unidos de Colombia para el Congreso de 1873. Bogotá, Imprenta de Medardo Rivas, 1873. (58 págs.)
Memoria del mismo para el Congreso de 74. Bogotá, Imprenta de Medardo Rivas, 1874. (88 págs.)
Una Misión Fiscal. (Gil Colunje). Bogotá. Tipografía de Medardo Rivas. 1884. XV y 126 págs.
El Plenipotenciario del Estado de Panamá cerca del Gobierno de los Estados Unidos de Colombia. (Reimpresión). Bogotá. Imprenta de Colunje y Vallarino. 74 págs. (La primera edición se hizo en Panamá, 1863, por la imprenta del Stard and Herald). ( Gil Golunje).
José y Concha.
Elementos de Pruebas Judiciales. Extractados de las obras de Bonnier y Mittermaier, y anotados con las disposiciones vigentes sobre pruebas de las leyes colombianas, por J. V. Concha. Bogotá. Librería Americana, Calle 14, números 97 y 99. 1893. VI y 232 págs.
César Conto.
Nació en Quibdó (Departamento del Cauca) en 1836, y murió en la ciudad de Guatemala el 30 de Junio de 1892.
Residió algunos años en Inglaterra con el carácter de Cónsul de Colombia, y allí logró perfeccionarse en el conocimiento de la lengua inglesa, hasta el punto de poder escribir una obra muy útil para los que se dedican al estudio de dicho idioma.
Jurisconsulto y político, su nombre va unido á muchos actos oficiales de significación. En los Congresos hablaba con gran facilidad, y llevado de su carácter un tanto burlón y escéptico, solía acudir al epigrama y á otras armas del ridículo.
En Cali publicó el periódico La Revolución, en Popayán El Caucano y en Bogotá El Liberal, bisemanario que comenzó á ver la luz el 6 de Febrero de 1888, y terminó con el número 16 ; esta último redactado por don Nicolás Esguerra.
Las obras que publicó fueron las siguientes:
Curso completo de la lengua italiana, según el método de Robertson, para el estudio de los que hablan castellano. Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 1875.
Apuntaciones sobre la lengua inglesa. Obra que contiene un tratado sobre las preposiciones y una colección abundante de modismos, refranes y expresiones familiares y del slang, por César Conto, ciudadano de los EE. UU. de Colombia, Miembro de la Academia Colombiana y correspondiente de la Española. París. Librería de P. Bregi; 37 bis. Rue dos Saints Peres, 37 bis. 1883. Volumen de 342 págs.
Versos de Cesar Conto. Miembro correspondiente de la Academia Colombiana. Londres. 1884. Volumen de 286 págs.
Diccionario ortográfico de apellidos y de nombres propios de personas, con un apéndice de nombres geográficos de Colombia, por César Conto y Emiliano Isaza, Miembros correspondientes de la Academia Colombiana. Londres. 1885. 118 págs.
Nopomuceno Contreras Fernández.
Alcohol, Alcoholismo, Pelagra. Bogotá. Imprenta de Nicolás Pontón y C.ª 1868.
Juan Francisco de Córdoba.
Memoria sobre la naturaleza, causas, verdadera teoría y mejor método curativo del coto, por el doctor Juan Francisco de Córdoba. Quien la consagra, en testimonio de gratitud, al doctor José Félix Merizalde, Director de la Facultad Central de Medicina de Bogotá, Catedrático de Clínica etc, etc. Bogotá. En la imprenta de La Universidad, por Nicolás Gómez. 1834. 12 págs.
Manuel I. Cordovés Moure.
Nació en Bogotá el 1.° de Enero de 1821, y murió en la misma ciudad el 6 de Septiembre de 1848, apenas habían transcurrido tres semanas de su regreso de la Tierra Santa. Era hijo de don Isidoro Cordovés y de doña Agustina Moure, y en Europa había hecho con provecho estudios mercantiles y de idiomas.
Su viaje apareció con el siguiente título:
La primera visita de un granadino á la Tierra Santa, por Manuel I. Cordovés Moure. Bogotá. Imprenta de Ayarza. 1849. (Fue reimpreso en el Socorro, imprenta de Villarreal y Gómez, en 1850).
Contiene esta obrita una ligera noticia sobre la vida del autor, y los siguientes capítulos: La Grecia antigua, La Grecia moderna, Constantinopla, Llegada á la Palestina, Jerusalén, Cercanías de Jerusalén, Bethleen, Nazaret, Conclusión.
Simón Cordovés.
Nació en Bogotá el 18 de Octubre de 1831.
Fue su padre don Manuel Antonio Cordovés, Cónsul general de Chile en Colombia. Como sus progenitores eran chilenos, se trasladó muy joven á Santiago, en donde hizo estudios de Derecho hasta obtener el título de abogado en 1863. La tesis que presentó para optar el título de licencia de en leyes se insertó en los Anales de la Universidad de Chile, y versa sobre los efectos de la ley con respecto al imperio territorial y al tiempo en que debe regir con referencia á la legislación nacional. En la Serena, en donde vivió varios años, fue uno de los fundadores y Redactores de El Eco Literario del Norte.
En 1873 fue profesor de Literatura del Colegio de San Luis de Santiago, y en 1874, Rector del Liceo de Puerto Montt. En 1889, Rector del Liceo de San Fernando.
Ha colaborado con sus poesías en La República, Las Novedades, El Ferrocarril, La Estrella de Chile, La Revista Chilena y la Revista de Artes y Letras.
Su obra publicada lleva el siguiente título:
Poesías de Simón Cordovés. Santiago. Imprenta de La Unión, Moneda. 56 B. Entre Ahumada y Estado. 1887. 223 págs. (Contiene composiciones diversas y las fábulas de este autor).
José María Cordovés Moure.
Nació en Popayán el 12 de Mayo de 1835.
En 1866 estuvo de Cónsul de Colombia en Marsella. Luégo ha sido, durante muchos años, empleado nacional. Fue don Jerónimo Argáez quien despertó en él la afición á escribir crónicas de los más célebres sucesos que se han verificado en Bogotá en años pasados, y á trascribir, para conocimiento de las nuevas generaciones, la fiel evocación de las costumbres antiguas.
Se han publicado, por la imprenta de El Telegrama, dos tomos de sus celebradas y muy leídas Reminiscencias, Santafé y Bogotá. El primero tiene un prólogo por don José Manuel Marroquín, y el segundo por don Rafael Pombo.
Enrique Cortés.
Nació en Tunja en 1838. Lleva largos años de vivir en Londres consagrado á negocios de comercio.
Es autor de los siguientes folletos:
Cuestión penal. Nueva York. 1870; La lección del pasado. Imprenta de M. Rivas. 1877.
Discurso pronunciado en la sesión solemne del Colegio Pestalozziano de Bogotá el 19 de Noviembre de 1893, por Enrique Cortés, antiguo Director General de Instrucción Pública en Colombia. 1893, Bogotá (Colombia). Imprenta de La Luz, Calle 13, número 100. Apartado 160, Teléfono 220. 19 págs.
Lucila Cortés.
Folletín de La Luz.- El Plato de nupcias, por Onida. Traducido por una señorita. 1881. Bogotá. Imprenta de vapor de Zalamea Hermanos.-44 páginas. ( Lucila Cortés).
Ana Joaquina Cortés.
La Señorita Adela Hugo, por C. Chinchollé. Traducido por la señorita Ana Joaquina Cortés. 1882. Bogotá. Imprenta de La Luz. 8 páginas.
Francisco de P. Cortés.
Nació en Bogotá el 2 de Abril de 1850.
Ha sido Institutor civil del ejército y tiene el grado de Teniente Coronel. Ha dirigido con éxito varios colegios.
Las publicaciones que ha hecho son las siguientes:
Amores de dos especies, novela histórica. Popayán. Imprenta del Colegio Mayor. 1868. ( Francisco de P. Cortés).
Cuadros de un pintor bogotano, por Francisco de P. Cortés C., Capitán de la Guardia Colombiana, quien respetuosamente les dedica al señor doctor Salvador Camacho Roldán, como una prueba de su profunda gratitud. 1881. Bogotá. Imprenta de Gaitán. 112 págs. (Dicho volumen contiene: Los Sobrinos de Tadeo ó la Española, drama en tres actos y en prosa; La Candelera de Venecia, poema; El Diputado Callejas ó aventaras de una noche, comedia; Luisa Norval, novela corta, y Ensayos literarios, varias composiciones en verso).
La Perla de Madrid ó medio puñal. (Histórico). Drama en tres actos y en verso, por Francisco de P. Cortés C. 1887. Bogotá. Imprenta de La Luz. Marco A. Gómez, Director. 95 págs.
Plegaria, por el Capitán Francisco de Paula Cortés. 1884. Bogotá. Imprenta de La Luz. 15 págs.
Reglas gramaticales al alcance de todos, por Francisco de Paula Cortés. 1886. Bogotá. Imprenta de La Luz. 57 y XXIV págs.
Juguetes de salón ó teatro de los niños, folleto que contiene un cuadro representable llamado Los tres estudiantes, un monólogo, Viajar es vivir!, las piecitas cómicas en un acto El Angel de la Guarda y El Santuario, y un animado diálogo que lleva el título de Un Viaje á Francia.
Juan Coronel.
Un peregrino, por Juan Coronel 1895. Guatemala. 303 págs.
Evangelina Correa de Rincón Soler.
Natural de Tunja. Hay escritos suyos en los periódicos de la capital. Es autora de: Los Emigrados. Leyenda histórica por la señora E. Correa de Rincón Soler. Bogotá. Imprenta y estereotipia de Medardo Rivas. 1869. III y 108 páginas.
Esta narración fue escrita por la autora en Tunja, en 1867, y por el prólogo que la antecede se viene en conocimiento de que todo el relato es rigurosamente histórico, lo cual se hace notar por la narración misma, que es natural y clara, con pocos incidentes dramáticos, y escrita sin afectación ni galas de lenguaje.
Los Emigrados constituyen la historia de dos jóvenes esposos de la Colonia, que, cuando apenas contaban un año de matrimonio, vieron combatida de improviso su felicidad por los azares de la guerra de Independencia, en la cual tomó parte el esposo, enrolándose en el ejército patriota que se organizó en los llanos de Casanare. A aquellos parajes solitarios, llenos de peligros á causa del clima insalubre y de los muchos animales ó insectos peligrosos que los pueblan y sin mayores recursos para la vida, siguió heroicamente de su esposo, José N***, la protagonista, Angélica, muchacha de diez y ocho años, bella y espiritual, de corazón arderoso y amante, y llevando en brazos, penosamente, uno de sus tiernos hijos, á quien estaba criando. Obligadas las fuerzas patriotas á andar precipitadamente en fuga, por no poder aún, por su corto número y escasas municiones y disciplina, presentar combate á los españoles, el esposo de Angélica, á fin de no exponer á ésta á los peligros de esas marchas precipitadas, resolvió que su mujer, seguida de dos fieles sirvientes, enrolados en las tropas, y en compañía de algunas familias de indígenas, emigrara á lo más intrincado del Llano, a donde él les haría llegar, cuando pudiera, noticias suyas y recursos.
La autora dedica las mejores páginas de su narración á la pintura del viaje de la caravana desde el pueblo de la Salina de Chita hasta los caseríos de los llanos de Casanare. Una vez allí, describe con exactitud y pormenores la vida semi-salvaje, angustiosa y llena de privaciones que llevaban todos los de la expedición, particularmente Angélica, quien, acostumbrada como estaba á las comodidades y á la vida civilizada de Tunja, tenía que verse más afligida y en cruel sobresalto por la suerte de su marido y también por la suya. Si la autora no visitó los parajes que forman el teatro de su narración, debió recoger datos muy fieles de personas conocedoras, porque no olvida ninguno de los rasgos que son peculiares á aquellas regiones. En el transcurso de diez meses recibió Angélica, apenas en dos ocasiones, recursos y noticias de su esposo, y últimamente una escolta de los patriotas vino á buscarla inopinadamente para llevarla á presencia de su esposo. Este se encontraba preso y en gran peligro, porque un oficial del ejército, que era muy envidioso y espiraba á sustituirlo en el mando, lo delató como traidor. Por fortuna, comprobada la inocencia del esposo de Angélica, el General Bolívar le dio cumplida satisfacción á aquél; y á los esposos, bien que sufriendo siempre los amargos sinsabores de la guerra, les tocó asistir á los albores de la vida independiente de la nación colombiana.
Se colige que esta heroína fue la que refirió á la autora la serie de las desventuras y peripecias que forman el relato de Los Emigrados. Probablemente la llamada Angélica era la madre abuela de la autora, y así ésta debió de recoger con cuidadoso interés, é interpretar con ternura y sentimiento los más notables episodios de la persona para ella querida y respetada.
| 1 | J.M. Vergara y V. Historia de la Literatura en Nueva Granada. |
