Ambrosio López

El Desengaño ó confidencias de Ambrosio López. Primer Director de la Sociedad de Artesanos de Bogotá, denominada hoy "Sociedad Democrática" Escrito para conocimiento de sus consocios. Bogotá, Imprenta de Espinosa, por Isidoro García Ramírez. 1851. 56 págs. 1

José Hilario López

Nació en Popayán el 18 de Febrero de 1798.

Tomó parte en la guerra de la Independencia desde el 9 de Octubre de 1812, enrolándose en el ejército patriota como cadete da la 5ª compañía de infantería mandada por el Capitán José María Ordóñez.; y por su valor y decisión obtuvo el grado de General.

Fue Gobernador de la Provincia de Bogotá, Secretario de Guerra y Marina, Ministro residente de Colombia en Roma, y Presidente de la República.

Su obra impresa lleva por título: Memorias del General José Hilario López, antiguo Presidente de la Nueva Granada. Escritas por él mismo. Tomo primero París. Imprenta de D' Aubusson y Kugelmann. Calle de la Grange Batelier. 13. 1857.

Para la Historia, por José H. López, General y Senador de la Nueva Granada. París. Imprenta D' Aubusson y Kugelmann. Calle de la Grange Batelier. 13. 1856. 93 págs.

Las Memorias del General López son un libro de verdadera importancia histórica por contener episodios de la guerra de la Independencia, no narrados con tánta extensión y exactitud por ningún otro actor en esa lucha heroica; desgraciadamente está escrito en estilo duro y poco correcto, y afean la obra errores tipográficos.

Murió en Neiva el 27 de Noviembre de 1869, después de sufrir una larga y penosa enfermedad.

Manuel Antonio López

Militar de la Independencia.

Nació en Popayán el 2 de Julio de 1803, y murió en Bogotá el 11 de Agosto de 1891. De 1819 á 1823 tomó las armas en las campañas del Sur de la Nueva Granada y del Ecuador. En 1851 se encontró en la campaña de Pasto con los Generales Obando y Franco; en 1854 figuró en las filas de los constitucionales, y estuvo en los combates de Bosa, Las Cruces, Bogotá y Tíquiza, y de 1860 á 1862 combatió en Campo-Amalia, Subachoque, Usaquén y San Diego.

En Marzo de 1869 el Congreso lo ascendió á General.

En el Diario de Cundinamarca publicó varios artículos de carácter histórico.

Es autor de lo siguiente:

Campaña del Perú por el Ejército Unido, libertador de Colombia, Perú, Buenos-Aires y Chile, á las órdenes del inmortal Bolívar, en lo años de 1823, 24 y 25. Con mapas de los campos de batalla donde se dió libertad á aquellas Repúblicas y se aseguró la independencia del Nuevo Mundo. Por Manuel Antonio López, Ayudante del Estado Mayor general libertador. Caracas. Imprenta de El Venezolano. 1843.

Las Tardes de un Panteón. Obra histórica, escrita por Manuel Antonio López en su proscripción. Bogotá. Imprenta de La Nación. 1863. 36 págs.

Recuerdes históricos de la guerra de la Independencia, por el General Manuel Antonio López. Colombia y el Perú. 1819. 1826 Segunda edición, corregida y aumentada. Bogotá. Imprenta La Comercial. Directores, Ignacio Borda y J. M. Lombana. 1889. XV y 231 págs. (Con prólogo de José María Quijano Otero).

La primera edición de este libro se publicó por la imprenta de Gaitán, en 1878, con 224 págs. (Sábese que la descripción de la batalla de Ayacucho es íntegramente de la pluma de don Rafael Pombo).

José D. López

La patria del General José María Córdoba. Refutación por José D. López y Eleuterio Ramírez. Rionegro. 1876. Bogotá. Imprenta de La Ley, por Eustasio A. Escobar, Editor. 51 págs.

José Angel López Mora

Prontuario para la enseñanza de Historia patria en las escuelas y colegios de ambos sexos de la República, por José Angel López Mora, superior médico y catedrático del Colegio del Estado. Cartagena. Tipografía de Antonio Araújo L. 1883. 101 págs.

Manuel de Losada Plicé.

Colombia y Ecuador. 1883. Bogotá. Imprenta de La Luz. 55 págs. (Cuaderno publicado por Manuel de Losada Plicé).

Ramón Antonio Lotero Q

Gran descubrimiento de Optica y Acústica, por el americano C. B. Ralq. (Ramón Antonio Lotero Quintana). Bogotá. Imprenta de Torres Amaya. 1890. 40 págs. (En verso).

Jorge Tadeo Lozano

Este mártir de la revolución de Independencia nació en Bogotá el 30 de Enero de 1771. Estudió Ciencias naturales y Medicina en el Colegio del Rosario de su ciudad natal, y luégo en varios planteles de educación de España. Terminados sus estudios se enroló en el Ejército y le tocó hacer la campaña del Rosellón, en la cual alcanzó el grado de Capitán.

En 1801, asociado con el Doctor Luis Azuola, publicó el Correo Curioso, periódico de literatura, artes y ciencias. Fue miembro de la célebre Expedición botánica dirigida por Mutis, y se encargó de la parte zoológica, ó sea de la descripción y clasificación de los animales del Virreinato, para lo cual escribió la Fauna cundinamarquesa. Fragmentos de este trabajo se publicaron en El Semanario con los títulos siguientes: Memoria sobre las serpientes y El hombre. Allí publicó también una traducción de la Geografía de las plantas de Humboldt, que fue anotada por Caldas. Varios de sus escritos políticos, que aparecieron en El Anteojo de larga vista y en hojas volantes, y sus manuscritos científicos, fueron secuestrados por los pacificadores en 1816 y quizá se perdieron para siempre. ó han sido sepultados en algún archivo de España.

Lozano fue Alcalde ordinario de Bogotá, Presidente de Cundinamarca en 1811, y Diputado al Congreso de 1815. Reducido á prisión, por insurgente, en Mayo de 1816 y condenado á muerte "por buen americano," según la expresión del poeta Salazar, fue pasado por las armas el 6 de Julio de dicho año. La población de Punza le debe las fuentes de agua potable que posee, que Lozano erigió con ingente costo, para llevar hasta ella las aguas del río Subachoque.

Juan C. Llano

Biografía del Prócer americano José María Córdoba, arreglada de orden de la Municipalidad de Concepción, por Juan C. Llano. 1876. Medellín. Imprenta del Estado. 72 págs.

Teodomiro Llano

Biografía del señor Gabriel Echeverri E., por Teodomiro Llano. 1890. Bogotá. Casa Editorial de Medardo Rivas & C.ª Fernando Pontón, Director. XV y 116 págs.

Está escrita con verdadera galanura ingenio, y no menos elogios merece por la corrección y pureza del lenguaje, á punto de que podría resistir, por este lado, honrosa comparación con producciones españolas de autores de nota.

La primera parte ó capítulo tiene mayor atractivo para los lectores, por ser pintura fiel y característica de las costumbres antiguas de nuestras poblaciones.

El autor meditó con detenimiento y trazó con holgura y firmeza un hermoso cuadro que encierra toda una vida de trabajo infatigable, con ejemplos de honradez acrisolada, condiciones que, verdad sea dicha, son distintivo casi general del pueblo antioqueño, y que hacen desde luégo simpática la memoria de don Gabriel Eheverri E., aun cuando, por otra parte, la figura de éste no se destaca en el boceto con fuerza moral avasalladora, ni el relato de su historia lleva á la mente la idea de un personaje de primer orden.

Parece raro que el autor de la biografía que nos ocupa, que hizo gala de no dejar entre el tintero pormenor alguno que correspondiera á su estudio, prescindiera de apuntar la circunstancia, nada insignificante, de que el señor Gabriel Echeverri fue padre del celebrado escritor antioqueño Camilo Antonio, tan popular en la República.

Respecto de este género de composiciones biográficas, en las cuales el escritor escudriña de cerca la vida del individuo, y en las que se juzga, más que con el criterio común de las gentes, con el del afecto que supo inspirarnos en vida un sér para nosotros querido, la literatura colombiana contaba ya, como primera obra de esta clase, muy digna de todo elogio por su originalidad y tendencias moralizadoras, la Vida y carácter de don Juan Antonio Marroquín 2 , escrita por su sobrino don José Manuel, y la publicada dos años después en Medellín (1885), por don Luis María Mejía Alvarez, con el título de Vida y carácter de don José de la Cruz Restrepo.

Lorenzo María Lleras

Nació en Bogotá el 7 de Septiembre de 1811, y murió en la misma ciudad el 3 de Junio de 1868.

Ocupó repetidas veces un asiento en la Cámara de Representantes, y desempeñó también el Rectorado del Colegio del Rosario desde 1842 hasta 1846, año en el cual fundó el Colegio del "Espíritu Santo," que regentó hasta 1853.

Durante cuatro años dirigió el teatro de Bogotá, y con sus esfuerzos é interés no solamente logró organizar una Compañía dramática nacional de algún mérito, sino que contribuyó en mucho á despertar entre los bogotanos el gusto por los espectáculos teatrales.

Durante su permanencia en los Estados Unidos escribió en el Mensajero Semanal. En Bogotá redactó, en diversas épocas, La Gaceta, El Constitucional de Cundinamarca, La Bandera Nacional, El Neo-Granadino (1853), y La Crónica Mensual, periódico del Colegio del Espíritu Santo de Bogotá, publicado desde 1.° de Junio de 1847 hasta el 15 de Diciembre de 1849. (En 1850 salieron dos números más del mismo periódico).

Las obras que publicó el Doctor Lleras son las siguientes:

El Viajero ó Prospecto de la Sociedad. Poema dedicado al señor Tomás Reed. Bogotá. Imprenta de Pizano y Pérez. 1859. 24 págs. (Por L. M. Lleras).

Ecos de la prisión, por Lorenzo María Lleras. Bogotá. Imprenta de El Mosaico. 1861. 43 págs. (Composiciones en verso).

Protocolo de las conferencias sobre límites entre la Nueva Granada y el Imperio del Brasil en 1853. Bogotá. Imprenta y estereotipia de Medardo Rivas. 1869. 39 págs. (Firmado por Lorenzo María Lleras y Miguel María Lisboa, Ministro del Brasil).

Elegía. Escrita por Lorenzo M. Lleras. En consecuencia de la triste jornada del 28 de Agosto de 1830, en Puentegrande; destrucción del Gobierno legítimo, y restauración, del poder detestable de Bolívar. Nueva York. 1830. 12 págs.

Un Granadino á sus compatriotas y á sus hermanos del Norte. Nueva York. Imprenta de Elliott y Palmer. Calle de William, número 20. Septiembre 25 de 1830. 19 págs. (Firmado: Lorenzo Lleras).

Democracia ó exposición de los principios fundamentales, naturaleza genuina y propiedad intrínseca y universal del gobierno republicano; obra escrita en inglés por Jorge Sidney Camp, ciudadano de los Estados Unidos de América, y traducida al castellano por Lorenzo María Lleras LI. D. ciudadano de la Nueva Granada. Bogotá. 1852. Imprenta del Neo-Granadino. XVI y 244 págs.

Exposición hecha el 18 de Noviembre de 1853 al ciudadano Presidente de la República, por Lorenzo María Lleras, Secretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, sobre los tratados de amistad y límites, de extradición de reos y de navegación fluvial, que como Plenipotenciario de la Nueva Granada celebró con S. E. el señor Miguel María Lisboa, Ministro Residente del Brasil, en los meses de Junio y Julio del mismo año. Con un mapa. Bogotá. Imprenta del Neo-Granadino. Carrera del Perú, número 26. 59 págs.

San Bartolomé en 1855, con notas aclaratorias por el Doctor Lorenzo María Lleras. Bogotá. Imprenta del Neo-Granadino. 16 págs. (Es una composición en verso de índole política).

Ocios poéticos. Primera colección, que comprende la Temora de Ossian, poema épico en ocho libros, los Ecos de la prisión y algunas otras composiciones originales, y traducidas por el Doctor Lorenzo María Lleras, ciudadano de los Estados Unidos de Colombia. Imprenta de Echeverría Hermanos. Bogotá. 1863. Vol. en 8.° español. 400 págs.

Tradujo y adaptó al teatro de Bogotá las siguientes obras dramáticas: Un capricho de la fortuna, El jorobado, Cada cuál tiene su flaco, Nacimiento, fortuna y mérito, ó la prueba electoral y domingo ó el endemoniado, comedia en tres actos, escrita en prosa francesa, por M. M. D'Epaguy y Dupin, y aplicada al teatro granadino por un bogotano. Bogotá. Imp. por Juan Triana. Año de 1838. 103 págs.

Luis Lleras

Apología de la causa italiana, dirigida á los Obispos católicos, por un sacerdote católico (el Padre Passaglia), y traducida de la edición francesa por Luis Lleras. Bogotá. Imprenta de La Nación. 1862. Vol. de 112 págs.

Teoría y práctica de la puntería y del tiro de cañón. Capítulo XIX del curso especial de artillería, traducido y adoptado para la enseñanza del ejército, por Luis Lleras. 1883. Bogotá. Imprenta de La Luz. 37 págs.

José Manuel Lleras

Fundó en Popayán El Cauca y La Unión; en Pasto, La Voz del Sur; en Barbacoas, El Liceo; en Panamá, La Voz del Istmo, La Tertulia y El Sol; y en Centro-América redactó El Costaricense, El Ferrocarril y El Mercado.

Su zarzuela La guarda del campamento, impresa en San José de Costa Rica, y puesta en escena en el teatro de aquella ciudad, y El espíritu del siglo, juguete cómico, impreso en Bogotá, son, á juicio de los conocedores, lo mejor que produjo.

Murió el 21 de Enero de 1879, y á fines del mismo año su hermano Luis publicó un volumen en 4.°, de 224 págs., con el título de Variedades literarias de José Manuel Lleras. Bogotá. Imprenta de Gaitán; tomo que contiene 96 composiciones en verso y la zarzuela citada.

Martín Lleras

Aritmética práctica para el uso de las Escuelas primarias de los Estados Unidos de Colombia, ordenada por Martín Lleras. Manual del niño. Bogotá. Imprenta de Medardo Rivas. 1871. 96 págs.

Ricardo Lleras

Compendio de Astronomía ó descripción concisa de los fenómenos más interesantes de los cielos, formado para acompañar una serie de treinta diagramas exhibidos por el microscopio luminoso de Carpenter y Nesley, ópticos. Traducido del inglés por Ricardo Lleras. Imprenta de Echeverría Hermanos. Carrera del Norte, Calle 2.ª, número 80. 1852. 26 págs.

Armonías económicas, escritas en francés por M. Federico Bastiat, Miembro corresponsal del Instituto y Representante del pueblo en la Asamblea Legislativa, y traducidas al castellano por Ricardo M. Lleras. Bogotá. Imprenta del Neo-Granadino. 1853. Vol, de 393 págs.

Santiago Lleras

Las minas de la sal, por S. A. L. Ustio (Santiago Lleras). (Artículos publicados en El Relator, y El Diario de Cundinamarca) Bogotá. Imprenta de Lleras. 1893. II y 151 págs.

Roberto Mac Douall

Nació en Zipaquirá y estudió en los colegios de Bogota.

Ha servido varios puestos públicos de importancia y es Profesor en algunos Colegios de la capital

En 1874 hizo un viaje los Estados Unidos con el carácter de Agregado á la Legación Colombiana, lo que le dio ocasión para visitar luégo á México, en donde fue acogido con marcadas muestras de distinción. Como poeta de fácil versificación, de intencionado y saleroso decir, ha conquistado lauros envidiables. Puede afirmarse que respecto de poesía satírica, después de Las Convulsiones de Vargas Tejada, ninguna obra había alcanzado entre nosotros la resonancia de El Joven Arturo, que fue publicado en 1883 por la imprenta de Rivas; poema con que Mac deuall puso sello á su popularidad como escritor ingenioso y picante, y dio nacimiento á otros poemas y composiciones en que se impugnaban las tendencias de El Joven Arturo 3 . Pero Mac Douall ha probado su numen no sólo en el género cómico y epigramático, sino que también es cantor lírico inspirado, como lo comprueba su sentimental poemita Luisa, publicado en 1885, y en el que exhibe los males sociales del reclutamiento. Véase una muestra del citado poema:

Hay hacia el Norte, al pie de la colina

Que Bogotá domina,

Un humilde, vetusto monasterio 4 ,

Que en tiempo no lejano fue el asilo

Del monje que tranquilo

Buscaba en él la calma y el misterio.

Al frente se alza rústica capilla,

Cuya torre sencilla

Se ve del cerro sobre el fondo oscuro;

Detrás esta el convento, resguardado

Por la capilla á un lado

Y hacia los otros tres por alto muro.

En ese asilo, un tiempo silencioso,

Do reinaba el reposo

Y donde sólo la oración se oía,

Hoy se escuchan lamentos, maldiciones,

 


 

 


 

Risas, imprecaciones

 


 

Y gritos de dolor y de alegría...

 


 

¡Cuántos ceños adustos y fruncidos

 


 

¡Cuántos ojos hundidos!

 


 

¡Cuántas risas de estúpida locura

 


 

¡Cuántas caras en lágrimas bañadas!

 


 

¡Y cuántas carcajadas

 


 

Que revelan del alma la amargura!

 


 

Y allí, como una sombra de otra vida,

 


 

Con la frente abatida,

 


 

Suelta la negra cabellera al viento,

 


 

Luisa Vaga en los largos corredores

 


 

O en medio de las flores

 


 

Que adornan los jardines del convento.

 


 

Ya no hay sonrisas en sus labios rojos,

 


 

Y sus hermosos ojos,

 


 

Tan brillantes ayer, empaña el llanto;

 


 

La luz de la razón huyó del alma,

 


 

Y su aparente calma

 


 

Oculta un mundo de pesar y espanto.

 


 

A veces á sus labios indecisa

 


 

Asoma la sonrisa

 


 

Y se alegra de pronto su mirada;

 


 

Vuelve sus grandes ojos hacia el cielo,

 


 

Después con hondo duelo

 


 

Baja la faz en lágrimas bañada.

Manuel María Madiedo

Fecunde escritor y publicista, nació en Cartagena el 14 de Septiembre de 1815, y murió en Bogotá el 6 de Septiembre de 1888.

Fue colaborador del periódico de Cartagena Veteranos de la Libertad, en 1832, y del Investigador Católico, de Bogota, en 1837, Muy joven Compuso una tragedia en verso, Coriolano, que no se imprimió, y la titulada Lucrecia ó Roma libre, que se representó en el teatro de Bogotá.

En 1872 imprimió su drama Una idea-abismo, y el juguete escénico Tres diablos sueltos.

En Ibagué redactó La Imprenta y La Voz del Tolima, de 1851 á 53; y en Bogotá La Voz de la Patria (1864-65), El Catolicismo (1868), y La ilustración de 1870 á 76.

Es autor de las siguientes obras:

Poesías, precedidas de un tratado de Métrica, l859 La Ciencia Social, 1863 ; Tratado de crítica general, 1868; Ecos de la noche, 1870; Nuestro Siglo XIX, 1868 ; Tratado de Derecho de gentes, 1874; Una gran revolución ó la razón del hombre juzgada por sí misma, 1876; Lumbres, Flores y Armonías.

Tradujo y publicó en libro La Relígión natural, de Jorge Grote, La Filosofía Positiva, por el Doctor Robinet, y el Origen del lenguaje, por Zaborowki (1884).

Publicó además los siguientes folletos:

Teoría social, 1855; Ideas fundamentales de los partidos políticos de la Nueva Granada, 1859; Filosofía de la idea católica, El catolicismo y la libertad, Replica necesaria, Homeopatía (Un eco de Hahnemann en los Andes), 1863; El arte de probar al alcance de jode el mundo, 1874; El dedo en la llaga, 1876; Un bello horizonte ó porvenir político del partido conservador, 1877 ; El 25 de Septiembre, leyenda nacional 1855; Filosofía de la idea católica, 1864; Verdadera defensa del Clero, 1866.

Habituada su pluma á recorrer con igual facilidad y prontitud el difícil campo de las ciencias metafísicas, el apasionado de la política y el ameno de la literatura, era muy diestro en los de género necrológico; nadie, como él, discurría tan prontamente sobre la efímera y trabajada vida material, ninguno tan propósito para amalgamar con tino, y en su respectiva medida, lo humano con lo etéreo y espiritual.

Había en sus facultades de escritor una rapidez tal de percepción, que desespera y aturde á quien no puede seguirle en los vivos y caprichosos giros de sus disertaciones y controversias imbuido en toda ocasión del deseo de sintetizar, cae á veces en el extremo opuesto, tornándose entonces su estilo en enmarañado y turbulento, como las aguas de un ríe correntoso que ensordecen con su curso y no dejan penetrar en el fondo del cauce sino al través de la rápida corriente, pero que también en su rauda carrera riegan con frescas gotas las hojosas y verdes orillas.

Bien así como en los escritos de Vergara predomina el ideal del sentimiento, en los de don Eugenio Díez el de la naturalidad, y en los de Joaquín Posada el del indiferentimo estoico, en los de Madiedo se observa la perseverante tendencia de un criterio filosófico aplicado á los actos de la vida y los esfuerzos incesantes del intelecto humano. Que estudie en ellos el que quiera seguir de cerca las agitaciones de un cerebro torturado siempre con las enseñanzas de una vida futura y con las tribulaciones de un sér esencialmente investigador y analítico.

Nuestro Siglo XIX, por Manuel María Madiedo. Cuadros nacionales . Bogotá. Imprenta de Nicolás Pontón y C.ª 188. 447 págs.

(Forma esta obra una serie de sesenta y des capítulos, que el autor titula Cuadros, y que, por una nota que precede al índice, se viene en conocimiento de que no los ha bautizado con diverso título ó sumario, porque el autor cree que en asuntos literarios debe sostenerse el interés por todos los medios imaginables. A pesar de esto, la obra no tiene plan alguno; carece de trama sostenida y regular; y el conjunto apenas presenta una serie de diálogos más ó menos interesantes, más ó menos naturales y expresivos de nuestras costumbres y modo especial de hablar ; diálogos adornados ó amenizados en algunos capítulos con tal cual descripción. Algunas de éstas y ciertos términos vulgares de la conversación de los personajes que aparecen con mayor relieve, tocan, por la desnudez del lenguaje y por lo inusitado de semejante pintura, en los límites del naturalismo más refinado, propio de Zolá y otros autores. Las corridas de gallos, los manejos indebidos de los jugadores, los bailes de pueblo y de ciudad, las fondas que existían en la capital por alié en 1843, y muchas otras particularidades concernientes á nuestro modo de ser, están descritos con los animados colores de la paleta del poeta. Los diálogos, por lo general, son muy prolijos y fastidian. Los personajes hablan uniformemente y ninguno alcanza á fijarse en la imaginación como característico ó gráfico, y basta, para dar idea de la obra.

Una gran revolución ó la razón del hombre juzgada por si misma, volumen en folio, da 505 págs., publicado en Caracas en 1876.

En el caprichoso y nada común título cíe la obra apuntada, sin duda quiso el autor concretar el plan ó intención objetiva que lo animó á escribir tan extensas páginas. Propónese en ellas, por medio de una serie ordenada de reflexiones filosóficas y sociales en que estudia al hombre en sus más importantes faces de la vida social, demostrar la inutilidad de los esfuerzos de la razón humana cuando tienden á penetrar las verdades de ultratumba y á buscar la comprobación de ellas valiéndonos de los medios que nos sugiere la misma razón, la que califica de imperfecta, añadiendo que el propósito que lo ha guiado es el de "arrancar al hombre del país de lo imposible, para hacerlo fecundar las regiones que Dios le ha sometido"; tarea que, en concepto del autor, es tan grande como justa, y que, por nuestra parte, consideramos ardua y delicada para la pluma de un espíritu esencial- mente católico y ortodojo.

Sin ingerirnos en el plan filosófico de la obra, ni menos en analizar los razonamientos, á veces difusos, en que incurre el autor, y considerando únicamente la forma literaria del libro, debemos decir que el lenguaje es descuidado, y el con junto, como lectura, poco ame no y sin mayor novedad, cosa que disminuye el interés que pudiera despertar la originalidad del asunto.

La obra contiene dos retratos litografiados con esmero: el del General Guzmán Blanco, que representa á este conocido personaje en los tiempos del Septenio, ó sea en la primera época de su mando en Venezuela, y el segundo el del autor, bastante parecido al original.

Bruno Maldonado

Murió en Bogotá el 11 de Julio de 1890.

Autor de una colección de versos titulada Fantasías. Bogotá. Imprenta de J. M. Lombana y C.ª 127 págs. (Contiene la zarzuela en un acto, Engaño sobre engaño, representada en el teatro de Bogotá, y la ópera, en tres actos, del mismo autor, Andina).

 

 

 

 

Domingo A. Maldonado.

Nació en Bogotá el 10 de Mayo del año de 1810 y murió en la misma ciudad en el mes de Julio de 1886, de edad de setenta y seis años.

Fue empleado público desde 1823 hasta el 18 de Julio de 1861.

Escritor de costumbres, tI estilo de don José Caicedo Rojas, Rafael Eliseo Santander y don Juan Francisco Ortiz. Con el primero redactó El Duende, periódico político, moral, literario, mercantil, artístico y noticioso. (Domingo 8 de Mayo d 1846 á 24 de Octubre de 1847; 78 números). Más tarde, en 1849 aparecieron doce números más de este periódico; entendemos que bajo la dirección de nuevos Redactores.

Fue también asiduo colaborador de El Loco, El Pasatiempo (1853), El Bogotano 5 y de El Constitucional de Cundinamarca.

-Fue varias veces Gobernador de las Provincias de Popayán y Buenaventura; miembro de las Cámaras de las mismas Provincias y, sin interrupción, de las nacionales, ya como Senador, ya como Representante. En este último carácter , y como Presidente de la Cámara, presidió la célebre sesión en la cual fue herido de muerte el General Santander, según se refiere, por causa de un vehemente discurso del General Borrero.

Gobernó la República como Vicepresidente, por haber sido destituido el General Obando de Jefe del Poder Ejecutivo.

Fue Ministro del General Mosquera en 1848 - 49, y de don Bartolomé Calvo en 1861; de Gobierno y Mejoras internas en la primera de las Administraciones citadas, y de Relaciones Exteriores en la segunda.

En 1849 estuvo de Ministro de Colombia en Quito.

Cuando murió era Director general de Instrucción Pública primaria, y como tál fundó La Escuela Normal.

Fue colaborador de casi todos los periódicos políticos, literarios y científicos que se publicaron cuando él figuraba en el Departamento del Cauca, y de varios de la capital, señaladamente de La Caridad, en donde firmaba con el seudónimo de Gama.
Publicó algunos folletos políticos y económicos: entre los primeros se distingue, por su vehemencia, el que tituló Carta al señor doctor Ramón Mercado. Cali.. Imprenta de Velasco. 1854. 36 págs. (Su autor: M. M. Mallarino).

Era muy conocedor del idioma latino, y, como orador, hablaba con gran facilidad, aunque á veces con tono demasiado incisivo.

Camilo Manrique de Lara

Nació en Villavieja, Departamento del Tolima, hacia el año de 1811, y fue educado en Bogotá, en donde se graduó de Doctor. Vivió algunos años en Europa y volvió á Bogotá en 1844, y en 1847 regresó definitivamente á Europa, en donde permaneció hasta su muerte, ocurrida en Niza en 1879. Su carrera en el antiguo mundo fue laboriosa y útil. Cerca de Bayona, en Francia, formó en unos terrenos improductivos ó abandonados el floreciente establecimiento agrícola de Monplaisir, de donde envió frecuentemente á las exposiciones francesas productos que le hicieron ganar muchas medallas honoríficas. Como médico y cirujano se señaló en Francia, á punto de merecer de los doctores Trousseau y Pean el generoso reconocimiento de un triunfo sobre ellos mismos, en cierto caso notable, al cual concurrieron miembros de los más eminentes de la Facultad de París; y en España el Rey Amadeo lo nombró médico suyo y Senador del Reino; sus lecciones y su ejemplo merecian deferente atención de sus colegas, y á nuestras manos ha llegado un folleto que prueba el alto puesto alcanzado por él en aquella Sociedad y entre la Facultad española; titúlase: El Excelentísimo señor doctor don Camilo Manrique de Lara, enfermo en la Corte y asistido por el doctor Azuero. Madrid. 1874. El doctor Manrique intentaba legar, y suponemos que legó, su rico museo de Cirugía al Ayuntamiento de San Sebastián, de España, ciudad por la cual tenía predilección.

En Francia, y quizá también en España, publicó Manrique varias Monografías de productos agrícolas nuevos ó mejorables, ó que convenía aclimatar, y Exposiciones á los Comisarios de los certámenes de ese ramo. Publicó también lo siguiente: Estudio sobre los abonos humanos. Trabajos sobre ovariotomía. Conferencias sobre los quiste del ovario. Madrid. 1872

José Angel Manrique

Contemporáneo de. Duquesne y Salazar fue don José Angel Manrique, el que con Nariño, Torres, Zea, Toríces, los Pombos, Padilla, Caldas, Lozano, los Gutiérrez etc. formó ese grupo notabilísimo de patriotas que con su ilustración y conocimientos, al par que con su arrojo y denuedo, contribuyeron á dar libertad é independencia á su patria.

Manrique fue perseguido, como sus demás compañeros, cuando la conspiración de 1794, y ardoroso partidario de la revolución de 1810, tomó las armas, á pesar de su carácter sacerdotal, en 1818, enrolán dose en la guerrilla de los Almeidas.

Por muchos años fue cura de Manta, y en la última época de su vida, de Cácota, donde murió en 1822 á la edad de cincuenta y cinco años.

Era de genio muy festivo y alegre, y todas las composiciones poéticas que de él se conservan, tienen ese carácter. Escribió dos poemitas burlescos La Tocaimada y La Tunjanada, y varios epigramas originales. Redactó, en compañía de Lozano, el Anteojo de larga vista.

Mariano Manrique B

Las maravillas de la Aritmética, por J. Gaillart, antiguo Jefe de Contabilidad y miembro del Congreso Científico. Traducido al español por Mariano Manrique B.Bogotá. Imprenta de Ochoa. 1882. 22 págs.

Venancio G. Manrique

Nació en Bogotá el 1.° de Abril de 1836, y murió en la misma ciudad á fines de 1889.

Desempeñó, durante once años, el destino de intérprete nacional y fue también Secretario de la Dirección general de Instrucción pública, Director de la misma, y Profesor de idiomas en los Colegios del Rosario y de San Bartolomé y en otros establecimientos y casas particulares.

En unión del señor Rufino José Cuervo emprendió la redacción de un Diccionario etimológico, sintético y analítico de la lengua castellana, del que dieron á luz una muestra. Era filólogo entendido y muy experto en el conocimiento de varios idiomas, especialmente del inglés. Las obras arregladas ó traducidas por él fueron éstas:

Rudimentos de historia universal para las escuelas de Colombia. Obra arreglada por la Dirección general de Instrucción pública primaria. Edición oficial. Bogotá. Imprenta de Gaitán. 1873. 1 tomo de 534 págs.

El Carácter, por Samuel Smiles. Traducción d Venancio G. Manrique. Bogotá. Imprenta de vapor de Zalamea Hermanos. 1882.

Lecciones prácticas de francés extractadas del curso completo de Lengua Francesa de T. Robertson. Adaptación castellana de Venancio G. Manrique y C. Obeso. Bogotá. 1884. Vol. de 332 págs.

Curso de inglés según el sistema de Robertson. Bogotá. 1882. Vol. de 574 págs.

Compendio de la Gramática Castellana de don Andrés Bello, por Venancio G Manrique. Bogotá. Imprenta de vapor de Zalamea Hermanos. 1883. 198 págs.

El Deber, con ejemplos de valor, paciencia y conformidad, por Samuel Smiles. Traducción de Venancio G: Manrique. Librería de Chaves, calle 2.a al Norte, números 33 y 36. Bogotá. Imp. de vapor de Zalamea Hs. Calle primera al Sur, número 1.0 Vol. de 296 págs. (Impreso en 1884). (Algunos ejemplares de esta obra van adornados de una planilla litografiada con esmero, en que aparecen los retratos del autor y del traductor. Este último, que es el que podemos juzgar, de notable parecido.)

Tercer libro de lectura para las Escuelas de los Estados Unidos de Colombia. Obra preparada por la Dirección general de Instrucción pública de los mismos Estados. Propiedad de la Dirección general de Instrucción pública de Colombia. 1878. VIII y 320 págs.

Mariano G. Manrique.

Nació el 26 do Julio de 1829, en Bogotá. En 1849 publicó una colección de poesías titulada Ecos de mi lira, en 1858 un poema, Consolaciones, y en Cartagena un idilio al que dio el nombre de Mi naufragio, que es el recuerdo de sus desventuras y noticia de la desgraciada ocurrencia que amargó los mejores años de su vida : la pérdida trágica de su esposa.

Su poema Luisa apareció en Nueva York en 1856. Imprenta de Vicente Dill, 29 & 31. Calle Beckman. 1856. 110 págs. (con el retrato del autor, y una introducción por don Rafael Pombo). Dejó inédito un drama en verso con el nombre de Irene. Murió en Bogotá el 18 de Enero de 1870.

Daniel Mantilla

Poeta lírico. Nació en Piedecuesta el 7 de Septiembre de 1836, recibió su educación en un colegio de Bogotá, y luégo se dirigió á Europa, en donde se perfeccionó en el estúdio de la literatura y de los idiomas.

Desde 1855 empezó á escribir para El Comercio, El Preguntón, El Mosaico y El Iris; y de sus poesías las más populares son Ultima queja, Lágrimas y Espinas, A Ella y A Elmira.

En las columnas de La Opinión aparecieron, en 1864, sus dos juicios críticos: Emiro Kastos y Un libro del señor José María Samper.

Es también autor del folleto Heterismo ó las cortesanas. Socorro. 1871. (Trabajo que algunos suponen no es completamente original). Escribió la novela Una tarde de verano, publicada en París, y las biografías de Lamartine, Camilo Benso y Jorge Sand. Era conocido en el mundo de las letras con el seudónimo de Abel Karl, y murió en Bogotá el 4 de Enero del año de 1868.

Sus deudos publicaron un volumen en 4.° mayor, de 211 páginas, con el título de Artículos escogidos de Abel Karl. Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 1879.

Muéstrase este autor amante de las ideas de progreso, y con tendencias humanitarias y espiritualistas, que dan grande atractivo á sus artículos, y á su estilo é ideas semejanza con el del notable publicista José María Samper. Contrasta también la simpatía y el interés con que se ocupa en las cosas de su patria con el hecho de haberse perfeccionado en sus aficiones literarias, cuando residía en Europa, pues aun cuando escribió algunas poesías, desde 1855, que se publicarón en Bogotá, no revelaban aún, de manera notable, su vocación de poeta ni su carácter de escritor. En Europa pasó sin duda los mejores años de su vida, y allí su espíritu se desarrolló con la lectura de las obras maestras de los grandes vates á quienes procuraba imitar: Lamartine, Víctor Hugo y Alfredo de Musset. Fue en París donde publicó su novelita Una tarde de verano (1860), dedicada á su hermano Pedro Vicente, la cual ya había visto la luz en un periódico de Bogotá, y la titulada Resignación, desprovista, como la anterior, de toda trama ó aliciente dramático, pero en la que brillan pensamientos que revelan el alma del poeta. Una y otra figuran en la colección de sus escritos, publicada después de su muerte.

El espíritu melancólico, y acaso el triste presentimiento de su prematuro fin, parecen revelarse en los siguientes pensamientos:

Quién sabe si para amar bien en este mundo basta solamente pensar en los muertos...

La vida no nos pertenece; solamente el bien y el mal que hay en ella son nuéstros.

Eladio Mantilla

Geografía especial del Estado de Santander, por Eladio Mantilla. Socorro. Imprenta de Sandalio Cancino. 1880. Vol, de 110 págs.

1 Anónima se publicó la Contestación, al cuaderno titulado El Desengaño ó confidencias de Ambrosio López, etc., por el Presidente que fue de la Sociedad de Artesanos el 7 de Marzo de 18á9. Bogotá. Imp. de Morales y Compañía, Año de 1851, 74 págs.
2 Bogotá. 1883.

3
Los poemas y composiciones jocosas que dio origen el celebrado poema de Mac deuall, fueron los siguientes: Carta de desafio, por Alirio Díaz Guerra; La Madre Cayetana, por el mismo; Las dos ideas, por J. M. Garavito; La Escuela, por Santiago Pérez; La Señorita Facunda, por Julio Campo; Epístola intermitente, por Enrique Alvarez; Bárbara Jaramillo, por Manuel Uribe Velásquez; Doña Virtudes, por Julio Añez, y anónimos aparecieron La Hermana y el Sargento, Elisa y El Sofisma del Joven Arturo.
4 El Asilo de locos de san Diego.
5 Semanario publicado por don Nicolás Pontón (3 de Agosto de 1863 á 19 de Mayo de 1866; 132 números), Allí apareció la novela de don Eugenio Díaz, Pioquinta ó el Valle de Tensa, que no terminó.

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