Francisco Margallo y Duquesne

Nació en Bogotá el 28 de Enero de 1765, y murió el 23 de Mayo de 1837, á la edad de setenta y dos años.

Era ejemplar por sus virtudes y conducta, y habiéndose dedicado  á la Iglesia, le ordenó diácono el Arzobispo doctor Juan Bautista Sacristán, en 1816; y dos años después el Obispo de Popayán, doctor Salvador Jiménez de Enciso, le confirió las órdenes sacerdotales. En. la fiesta religiosa que se celebró en la iglesia Catedral, en 1819, como acción de gracias por el triunfo de las armas de la República en Boyacá, predicó un sermón que fue elogiado en la Gaceta del Gobierno. Suyos son los papeles titulados: El gallo de San Pedro, La espada de Holofernes, El perro de Santo Domingo, El Arca Salutífera y el folleto Dirección cristiana de las acciones cristianas y- políticas bajo la protección del Santísimo Patriarca Señor San José, Dada á luz en el año de 1826, por el señor Presbítero doctor Francisco Margallo. Folleto de 16 págs. (Reimpreso en Bogotá en la imprenta de la Libertad, en 1865). También redactó La Ballena, publicación de 1825 en contra de la Sociedad bíblica protestante 1 .

Luis Marnolejo

Natural do Roldanillo (Departamento del Cauca). Fue colaborador de los periódicos de Bogotá El Rocío, Museo Literario y La Ilustración. Autor del melodrama La esposa del recluta. Imprenta de don Nicolás Pontón. Murió en Bogotá el 30 de Mayo de 1893.

Antonio José Márquez

Es hijo do la ciudad de Barranquilla, Escribió muchos artículos literarios con el seudónimo Víctor Heim, que fueron publicados en El Rocío, de Bogotá. En New York dio á luz, en 1881, un folleto de 48 págs., titulado La lepra y su curabilidad.

José Ignacio de Máquez

Las Administraciones Santander y Márquez y el autor de la Geografía de los Estados Unidos de Colombia. Bogotá, Imprenta á cargo de Foción Mantilla. 1866. 16 págs. (Su autor: Justus, Jose Ignacio de Márquez).

Un Diputado de la Cámara de Representantes y el Presidente de la República. Bogotá. Imprenta de J. A. Cualla. 1842. 11 págs.

José Manuel Marroquin

Leyendo don Juan Eugenio Hartzenbusch, por instancias de José María Vergara, La Perrilla, de Marroquín, á  pesar de ser tan in signe hablista como era aquel literato español, vaciló al encontrarse con el verbo latir, en la aplaudida composición del escritor colombiano, temiendo no estuviera incluido en el Diccionario de la lengua. Pero, no obstante la momentánea duda de Hartzenbusch, el hecho es que don José Manuel Marroquín conoce muy bien el habla de Castilla y que, desde su juventud, ha tenido de amigable compañero el diccionario, á favor del cual, y á medida que adelantaba en sus tareas lexicográficas, formo el plan y dio principio á varios tratados didácticos que han venido á propender, en mucho, á la conservación de la pureza del idioma. Si á esto se agrega que la mayor parte de su vida la ha consagrado á la enseñanza de la juventud, generalmente en colegios regentados en el campo, y que desde niño ha disfrutado en éste de las dulces labores y del apacible retiro de los que viven lejos del bullicio de la ciudad, se comprenderá muy fácilmente la parsimonia de su estilo y esos párrafos holgados en que, con formas un tanto arcaicas y' voces desusadas pero castizas, lanza ingeniosas observaciones y se muestra con ribetes de irónico, no con ironía de burla y de intolerancia, sino más bien de filosófico desengaño de lo que son los negocios humanos.

A Marroquín se le puede llamar afortunado autor por ambos lados, y á decir verdad, si otras literatos suelen tener círculo que los apoye y otro que los censure, él parece que ha sabido siempre caer en gracia á unos y á otros, de donde ha surgido en sus oraciones académicas cierto natural desenfado para mostrar las cosas ten á las claras como las juzga, siendo éste el lado que suele dar vigor gráfico á sus expresiones de corrillo, á veces tan aplaudidas como lo fue su graciosa composición La Perrilla. Para el género de costumbres tiene observaciones de una fidelidad asombrosa; pero, sin duda, por no haber dado nunca mucha importancia al arte de escribir, ó por el medio ambiente de la sabana de Bogotá, en donde siempre ha vivido, lo falta movilidad á su estilo, su ingenio retozón y decidor tropieza con el cielo brumoso, las brisas huracanadas y los melancólicos paisajes de nuestra vasta planicie de Bogotá.

La monotonía de un horizonte casi siempre gris, sirviendo de marco á solitarios sauces y eucaliptus, parece ser el sello general de la tierra fría, que predispone el ánimo á la contemplación mística ó da lugar á serias cavilaciones.

Este poeta festivo, escritor didáctico y de costumbres, nació en Bogotá el 7 de Agosto. de 1827. Cursó Humanidades y Filosofía del año dé 1840 al de 1845 en el Colegio Seminario, y Jurisprudencia en la Universidad Nacional desde 1846 hasta 1849.

Sus trabajos de campo han sido su ocupación habitual; y en dos haciendas en que ha pasado la mayor parte de su vida, desde que concluyó sus estudios, ha dirigido un colegio: primero desde 1851 hasta 1857; y después desde 1867 hasta 1873.

Ha compuesto un Tratado de Ortografía castellana, un Tratado de Ortología, un Diccionario ortográfico, un Tratado de Métrica y unas Lecciones de Urbanidad acomodadas  las costumbres colombianas, obras que han visto la luz pública, y de que se han hecho, con excepción de la última, repetidas ediciones. Es también autor de composiciones en verso, de las cuales se han publicado dos colecciones: una que forma el tomo 3.º de los tres que, con el título de Parnaso Colombiano, publicó el incansable don José María Vergara y V., otra que es parte de sus Obras Escogidas, en prosa y en verso, publicadas é inéditas, de José Manuel Marroquín, ordenadas por los Redactores de El Tradicionista, con un prólogo do los mismos. Bogotá. Imprenta y Librería de El Tradicionista. 1875. Vol. de XIII y 254 págs.

Muy versado en el arte de la enseñanza, las obras didácticas de su pluma son de reconocida autoridad y mérito; pero su Tratado de Ortografía sobresale entre todas ellas, por lo completo de su plan y desempeño y por el incuestionable servicio que presta á la juventud que se educa en nuestros colegios.

Ha escrito asimismo varios opúsculos en prosa, religiosos, bibliográficos y de costumbres, fuera de otros festivos que no pueden clasificarse entre los ya mencionados, y de algunas composiciones dramáticas que ha hecho para teatros caseros. Estos opúsculos  han sido en su mayor parte publicados en varios periódicos, señaladamente en el antiguo y recordado Mosaico, del que fue Redactor en unión de sus amigos Carrasquilla, Vergara, Borda, Guarín y Díaz. En la citada colección de sus Obras Escoqidas se han insertado muchos de los opúsculos en prosa 2 .

El 2 de Diciembre de 1870 fue nombrado por la Academia Española académico correspondiente, y recibió de la misma corporación, junto con sus colegas Miguel A. Caro y José María Vergara y Vergara, el encargo de fundar la Academia Colombiana. Fue Director de ella.

La Biblioteca Popular, de don Jorge Roa, publicó en una entrega los recomendables artículos de costumbres de don José Manuel Marroquín sobre el lujo, y una humorística tentativa dramática, en abreviatura, titulada La disparidad de cultos, precedidas ambas piezas de una noticia biográfica y literaria del autor, por don Rafael Pombo.

Marroquín ha empleado los seudónimos Pedro Pérez de Perales ó P. P. de P. y Gonzalo González de la Gonzalera y además de los folletos nombrados, son de su pluma los siguientes:

El Evangelio según Renán, por Enrique Lasserre. Traducido por José Manuel Marroquín. Bogotá. Imprenta á cargo de Foción Mantilla. 1865. 111 págs.

Vida y carácter de don Juan Antonio Marroquín, por su sobrino José Manuel Marroquín. Bogotá. Imprenta de Medardo Rivas. 1883. 66 págs.

Lecciones elementales de Retórica y Poética, por José Manuel Marroquín, Director de la Academia Colombiana de la lengua é individuo correspondiente de las Españolas de la Lengua y de la Historia.1889. Librería Colombiana, Calle 12, número 178. Bogotá. IX y 114 págs. Imprenta de Medardo Rivas.

Sociedad de San Vicente de Paúl. Memoria del Presidente y discurso del socio señor don César Medina. Leído en la sesión solemne celebrada el día 26 de Julio de 1891. Bogotá. 1891. Imprenta de Antonio María Silvestre. Director, Tomás Galarza. 26 págs. (José Manuel Marroquín, Presidente).

El acertado juicio que en sus obras ha mostrado el señor Marroquín, y el sello de discreción que á todas distingue, más el renombre de purista de que goza como escritor, han influído no poco para que varios autores ó editores acudan á él en busca de prólogo que acredite ó dé mayor. popularidad á algunos libros, y ciertamente que suele salir airoso del empeño y acreditar su nombre como académico 3 .

Es de este lugar el recordar las noticias que publicó un periódico sobre el origen y desarrollo de la Academia Colombiana.

La Academia Colombiana de la Lengua fue la primera Corporación de esta especie que se estableció en la América Española. Fundóse en 10 de Mayo de 1871 con carácter de correspondiente de la Española, en virtud de acuerdo tomado por ésta en 24 de Noviembre de 1870, y por iniciativa de los señores Miguel Antonio Caro, don José Manuel Marroquín y don José María Vergara y Vergara, y se inauguró definitivamente el 6 de Agosto de 1871, aniversario de la fundación de Bogotá, con el personal siguiente, de doce individuos de número: don M. A. Caro, Director; don J. Manuel Marroquín, don Pedro Fernández Madrid, don Felipe Zapata, don José Joaquín Ortiz, don José Caicedo Rojas, don Rufino J. Cuervo, don Santiago Pérez, don Joaquín Pardo Vergara, don Manuel María Mallarino, don J. M. Vergara y Vergara y don Venancio González Manrique.

Posteriormente, por fallecimiento de los señores Mallarino y Fernández Madrid, fueron nombrados los señores don Rafael Pombo, que vino á ser Secretario en propiedad, y don Sergio Arboleda. Por renuncia del señor Pardo Vergara, ocupó su puesto el señor Diego R. de Guzmán; y para llenar otra vacante se nombró al señor don Carlos Martínez Silva.

Hace unos cuatro años se orearon cuatro plazas de número, con las cuales se completaron diez y seis. Fueron llamados para llenarlas los señores don Rafael Núñez, don Carlos Holguín, don José María Samper y don Marco Fidel Suárez. El último nombrado ha sido el señor doctor Rafael María Carrasquilla, quien fue recibido por la Corporación en junta solemne celebrada el 6 de Agosto de 1890. Desde aquella fecha no ha vuelto á reunirse la Academia Colombiana.

Lorenzo Marroquín

Lecciones elementales de retórica y poética. Bogotá. Imprenta de Medardo Rivas. 1.882. 71 págs. (Su autor: Lorenzo Marroquín).

Carlos Martín

Fue bien conocido como abogado, orador y hombre público. Nació en Bogotá el 11 de Julio de 1826.

Fueron sus padres don Felipe Mauricio Martín, Coronel nacido en Varsovia, Polonia, y la señora doña Francisca Gaitán de Martín.

Estudió Literatura, Filosofía y Jurisprudencia en el Colegio de San Bartolomé y en la Universidad de Bogotá, hasta graduarse de Doctor en Octubre de 1845, y se recibió de abogado en Diciembre del mismo año.

Fue Catedrático de Economía política y Derecho Internacional en la Universidad de Bogotá, desde 1844 hasta 1854, y Miembro de las Legislaturas seccionales de las antiguas Provincias de Bogotá y Zipaquirá, en los años de 1850, 51, 52 y 53.

Figuró con el General Santos Acosta y con el doctor Santiago Pérez en la conspiración política del 23 de Mayo de 1867, y en seguida desempeñó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Ocupó asiento en el Senado de la República durante dos períodos, de 1870 á 73, y en este último año fue nombrado Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Colombia en Washington.

Durante la Administración del señor Aquileo Parra dirigió con acierto la Universidad Nacional.

El Americano, de París, publicó su retrato y una honrosa biografía de su vida pública.

Se encuentran escritos do su pluma en La Noche, de 1844; y redactó con dos de sus mejores amigos en ideas y sentimientos, Ricardo Vanegas y José María Vergara Tenorio, La América y El Aviso.

Murió en Bogotá el 3 do Marzo de 1895.

Guillermo E. Martín

Campaña del Ejército del Norte en 1885. Relación documentada. 1887. Bogotá. Imprenta de La Luz. VII y 352 páginas.

Benjamín J. Martínez

Natural del Distrito del Carmen, Departamento de Bolívar. En su pueblo natal publicó La Guirnalda. En Bogotá un número de La Voz de Colombia, con el retrato del General Julián Trujillo, y varios de Le Camarilla La Opinión y El Eco de la Montaña. Redactó la obra Exposición sobre varias empresas propuestas al Gobierno de Colombia, por James E. Davies, Director Gerente de la Empresa de Tranvías de Bogotá. Segunda edición. Bogotá. 1888. Imprenta de vapor de Zalamea Hermanos. XV y 128 págs.

Murió en el Carmen el 10 de Julio de 1891.

César A. Martínez

El crimen de Los Alisos. Poema en doce cantos, por César A. Martínez. Bogotá. Imprenta de Ordóñez & C.ª 1880. 44 págs.

Domingo Martínez

Consagró la mayor parte de su vida á la enseñanza de la juventud. Nació en Bogotá el 4 de Agosto de 1814.

En el mes de Octubre de 1835 pidió y obtuvo la dirección (le la escuela de la Catedral, la que regentó desde esa fecha y sin ninguna interrupción hasta el 14 de Agosto de 1861. Por la misma época desempeñó el destino de Director de la Escuela Normal de la Provincia de Bogotá, y después el de Administrador de la Caja de Ahorros, y en 1855 el de Diputado principal á la Legislatura provincial de Bogotá.

En 1861 estableció el Colegio de San Luis Gonzaga, el que sostuvo hasta 1872, dedicándose luégo á las faenas del campo.

Escribió y publicó un Cuadro del sistema métrico francés comparado con las medidas nacionales, un Catecismo de Geografía de la Nueva Granada, y un Cuadro de Geografía de los Estados Unidos de Colombia, y colaboró en la obra EL INSTITUTOR, de la cual se publicó también en libro el CATECISMO DE ARITMÉTICA COMERCIAL, por don José de Urcullu. Tercera edición, notablemente aumentada y corregida por el señor Domingo Martínez, antiguo profesor de enseñanza. Este tratado tiene privilegio exclusivo, corno que hace parte de la obra titulada El Institutor. Bogotá. Imprenta de Gaitán. 1871.

Murió en Bogotá el 17 de Noviembre de 1882.

Carlos Martínez Silva

Nació en San Gil el 6 de Octubre de 1847. Es hijo del doctor Rito Antonio Martínez.

Educado en el Colegio de don Ricardo Carrasquilla, en el de los Padres Jesuítas y en la Universidad Nacional, se graduó de Doctor en Jurisprudencia en el mes de Noviembre de 1871. Desde que dejó las bancas del colegio ha figurado en el partido conservador como uno. de sus miembros activos más decididos, y conocedor de la índole y verdaderas doctrinas do la causa que defiende.

Elegido Diputado á la Asamblea Legislativa del Departamento de Santander en 1867, lo fue después, en 1872, por el círculo de Sopó, á la de Cundinamarca ; en el año siguiente estuvo de Vicerrector de la Universidad de Antioquia, y en 1874 y 75 concurrió al Congreso Nacional como Representante del Tolima.
En 1877 fundó en Bogotá, con don Sergio Arboleda, el "Colegio del Espíritu Santo."

Encuéntranse artículos de su pluma en La Caridad, La República, La Prensa, La Fe, La Unión Católica y El Eco Literario, de Bogotá, y en La Autoridad, de Medellín.

Redactó El Tradicionista durante el año de 1874, y fundó la muy notable revista mensual El Repertorio Colombiano (en Julio de 1878) y el diario El Correo Nacional en 1.º de Septiembre de 1890.

Es autor de los siguientes libros:

Tratado de Pruebas Judiciales.

Biografía de don José Fernández Madrid, arreglada por Carlos Martínez Silva. Bogotá. Imprenta á cargo de Fernando Pontón. 1889. VIII y 475 págs.

Compendio de Historia Antigua, por Carlos Martínez Silva, individuo de número de la Academia Colombiana y correspondiente de la Española. Bogotá. Imprenta de Medardo Rivas. 1884.-240 págs.

Compendio de Geografía, 3.ª edición, con mapas, hecha en Nueva York en 1890.-252 págs.

Noticia biográfica de Sebastián Ospina, por Carlos Martínez Silva. Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 1877. 96 págs.

En la revolución de 1876 tomó las armas é hizo las campañas de la Sabana y del Norte.

Don Carlos Martínez Silva figuró como Representante por Colombia en el Congreso Pan-Americano reunido en Washington.

Cerbeleón Martínez Ribón.

Es natural de Mompós; ha publicado el libro:

Nuevo método para el cultivo del cacao, adicionado con un memorándum sobre los cultivos de la vainilla y el caucho, por C. Martínez Ribón. Tercera edición. 1893. París, Rue Visconti. 107 págs. (La primera edición se hizo en Bogotá. 1853).

Maria Martínez de Misser

Diario de los sucesos de la revolución en la Provincia de Antioquia, en los áños de 1840 y 1841 por María Martínez de Misser. Bogotá. 1843. 82 págs.

Francisco Marulanda M

Compendio de Gramática Castellana, por Francisco Marulanda Mejía. Tercera edición, notablemente aumentada y corregida. Adaptada para segundo año de estudio en los colegios. Bogotá (Colombia). Librería Colombiana, Calle 12, número 178. 1895. XI y 278 págs. Imprenta de Medardo Rivas. (La primera edición apareció en Enero de 1890).

Método práctico para habla,  leer y escribír el francés, por Edmond Gastineau, A. M. Traducido y adaptado por Francisco Marulanda M. Segunda edición. 1894. Imprenta de Medardo Rivas. (Véase Samuel Bond M.)

Francisco de P. Matéus

La Administración del señor Olálora. París. Biblioteca de Europa y América. 71, Rae de Reunes, 71. 1884. 61 págs. (Escrito por Francisco de P. Matéus).

Juan N. Matéus

A la Nación. 1884. Bogotá. Imprenta de vapor de Zalamea Hermanos. 24 págs. (Cuaderno en que el autor se defiende de los cargos que se le hicieron como uno de los Secretarios de la Administración ejecutiva del doctor José E. Otálora).

César Medina

Lecciones teóricas de Aritmética elemental, dispuestas para las Escuelas primarias de la Sociedad de San Vicenta de Paúl, por César Medina, Bogotá. Imprenta de Medardo Rivas. 1883. 28 págs.

Nociones de Geometría descriptiva, dispuestas para las Escuelas primarias de la Sociedad de San Vicente de Paúl, por César Medina. Bogotá. Imprenta de Medardo Rivas. 1883. (Cuaderno de 23 págs).

Lecciones de Geografía. Bogotá. Imprenta de- La Luz. 1883.

Francisco Antonio Medina

Principios generales para construir las oraciones del idioma latino. Obra escrita por el Padre Fray Francisco Antonio Medina, reformada y adicionada por Fray J. A. Hilario María Pinilla, ambos religiosos franciscanos. Bogotá. Imp. de F. Torres Amaya. 1858. 57 págs.

Habacuc Medina

Prontuario de Práctica Forense. Para dictar los autos y extender las diligencies que más ocurren á los Jueces de Circuito y á los municipales en el procedimiento de los negocios civiles y en el de los criminales, y á los Prefectos y Alcaldes en la instrucción de sumarios. Arreglado á la legislación colombiana por Habacuc Medina. Bogotá. Imprenta de Medardo Rivas. 1893. 128 págs.

Luis María Mejía Alvarez

Nació en Abejorral (Departamento do Antioquia) el 25 de Febrero de 1846.

Ha sido Senador y Representante al Congreso.

Vida y carácter de don José de la Cruz Restrepo, por Luis María Mejía Alvarez. Medellín. Imprenta Republicana. 1885. 26 págs.

Antonio Mendoza

Tratado de Teneduría de Libros, por Antonio Mendoza. Primera entrega, aplicable á la Contabilidad comercial. Bogotá. Imprenta de Ignacio Borda. 1884.

Diego Mendoza

Nació en Tunja el 24 de Diciembre de 1859.

En 1880 obtuvo el grado de Doctor en Jurisprudencia. Ha sido Rector del Colegio público de Boyacá. En los Anales de la instrucción pública apareció la traducción que hizo del Ahorro de Smiles, publicada luégo en libro con prólogo por don Salvador Camacho Roldán; y en la Revista de Legislación y Jurisprudencia, publicó, traducida y extractada del inglés, la Teoría del cambio, de Goschen, y los artículos Notas al Mensaje. En 1884 se dio á luz, en Tunja, el discurso que pronunció en la sesión solemne del Colegio de Boyacá. De 1891 á 93 fue Redactor, en unión de don Raúl Pérez, de El Relator, y ha sido colaborador de estos otros periódicos: La América, de Nueva York ; El Estado, La Escuela y El Hogar, de Tunja; El Corresponsal, La Opinión, El Liberal, El Radical y La Defensa, de Bogotá. Es autor del libro:

Vocabulario gramatical. Apéndice á los textos de Gramática y Ortografía, por Diego Mendoza. 1884. Tunja. Imprenta de Torres Hermanos y C. 237 págs.

Ramón Mercado

Memorias sobre los acontecimientos del Sur de la Nueva Granada durante la Administración del 7 de Marzo de 1849. Bogotá. Imprenta imparcial. Carrera de Cartagena, Calle 3.ª, número 28. 1853. LXXX y 29 págs. (Su autor: Ramón Mercado).

Rafael M. Merchán

Muy ilustrado escritor, crítico y poeta, que ha alcanzado merecido renombre. Hijo de Cuba, ama su suelo natal con pecho de patriota, á tal punto que, después de haber vivido en los Estados Unidos, en Europa y en Colombia, en donde hoy se halla, y á la cual le ligan sus más caros afectos, no ha querido tomar carta de naturalización en ninguna de las naciones donde ha vivido, á pesar de que su padre, don Manuel Merchán, licenciado en Medicina, era natural de Bogotá.

Reside en Colombia desde 1874. Fue Secretario del empresario señor Francisco Javier Cisneros, y luégo tuvo el honor de serlo del Presidente señor Núñez, quien le distinguía altamente por sus dotes y conocimientos literarios y como escritor de probado buen gusto, de gran destreza en el manejo del idioma y habilísimo polemista, que no vuelve cara hasta que no ve sucumbir á su enemigo. Educado en la escuela del trabajo y de la lucha por la vida, niño aún, comenzó por aprender el arte tipográfico en Manzanillo, su pueblo natal; sus padres lo destinaron luégo al Seminario Consiliar de Santiago de Cuba, en donde hizo grandes progresos en el estudio, especialmente del idioma latino, de modo que allí mismo fue profesor acreditado, y después en la Habana, en donde comenzó á ascender, con paso firme, á las elevadas regiones de la prensa política y literaria. Suponemos que desde niño fue meditabundo, porque la fuerza de reflexión que hay en su organismo le lleva á escudriñarlo todo con minuciosa atención, busca con calma imperturbable la verdad, sin dejarse dominar de preconcebidos razonamientos ó abstrusas teorías de escuela, y su análisis lo lleva hasta el punto de ponerse á confrontar sus opiniones con cuantas citas ó argumentos puede encontrar en pro ó en contra: el estudio incesante es su lema; por eso fue tan feliz en concentrar todo su pensamiento sobre la revolución de Cuba, en 1868, con el epígrafe de Laboremus, escrito que causó gran sensación y le dio merecida popularidad en su patria. Desde entonces pudiera decirse que su sistema en todo es el del orden, el de la labor intelectual incansable, y es muy de aplaudírsele que, ausente de su suelo natal, siempre vuelva allí sus ojos y su corazón, como ya lo observó, juzgando alguna de sus obras, el literato Enrique José Varona. Sus trabajos en Colombia han sido los de un espíritu culto, progresista. Ha llevado al terreno literario bellas simientes poéticas, pocas, pero escogidísimas; y como segador experto, imbuído en las corrientes modernas-que no son otras que las de la investigación y del análisis en todo-ha ejercitado la crítica sensata, juiciosa, severa si se quiere, pero no parcial ni de trapisonda.

Anotamos, en seguida, la labor que le corresponde entre nosotros:

Redactor, en Jefe, de la parte española del Star and Herald, de Panamá, en 1880, periódico en el cual defendió los derechos de Colombia en el canal.

En unión del doctor Núñez fue fundador del periódico políticos literario é industrial, La Luz, que apareció el 15 de Febrero de 1881 y terminó en 1884, y en el cual trató de abrir campo á varios jóvenes que comenzaban á ensayarse como poetas ó escritores en prosa.

Director de La Nación, de Bogotá, en 1886-87.

Ha sido colaborador del Repertorio Colombiano, El Correo Nacional, La Patria, Revista Literaria y otros periódicos. La Academia Colombiana lo nombró, en 1878, Miembro honorario correspondiente de la Española de la Lengua. Ha publicado las siguientes obras:

Evangelina, traducción en prosa del poema de Longfellow. Bogotá. Imprenta de La Luz. 1883. 105 págs.

Estudios críticos. Bogotá. Imprenta de La Luz. 1886. 724 págs.

Variedades. Bogotá. Imprenta de La Luz. 1894. 652 págs.

Su obra principal y más notable es la que lleva el título de Estudios críticos, en la que se ocupa en analizar varios trabajos de autores colombianos, libro que le ha merecido muchos artículos encomiásticos de la prensa sudamericana y europea, y que llamó mucho la atención de los lectores bogotanos.

Es tambien autor en unión del doctor Núñez, del folleto La Crisis económica en Colombia. 1886. 119 págs., y como editor publicó en su imprenta tres tomos de Folletines de La Luz (1882-84), dos tomos do la Biblioteca de La Luz, un tomo de Mil anécdotas y diez tomos de Folletines de El Correo Nacional.

José Félix Merizalde

Notable Profesor de Medicina y distinguido servidor de la Independencia, nació en Bogotá el 19 de Marzo de 1787. Educóse en los históricos Colegios de San Bartolomé y del Rosario, y en el último Cursó Medicina, bajo la dirección de los médicos colombianos Miguel de Isla y Vicente Gil y Tejada. Poco tiempo antes del memorable 20  de Julio de 1810 obtuvo título de Doctor en Medicina, y pronto puso sus conocimientos al servicio de las fuerzas de la República, en las cuales sirvió hasta 1816, el año desgraciado de la reconquista. Prisionero de los españoles, fue juzgado y sentenciado á servir gratuitamente en los Hospitales militares de las tropas del Rey, por el largo espacio de tres años. El 10 de Agosto de 1819, tres días después de la batalla de Boyacá, el Libertador lo nombró Director-Inspector general de Hospitales, cargo que desempeñó durante diez años; más tarde sirvió los de médico del Hospital Militar, condecorado con el grado de Teniente Coronel, y de médico mayor del Ejército. Merizalde fue Profesor de Medicina en los Colegios en que se había educado, por más de medio siglo, y durante este largo tiempo gozó de merecida fama de excelente médico entre su numerosa clientela civil. Sus colegas lo honraron nombrándolo Director de la Facultad central de Medicina, y sus conmilitones en la Magna guerra le dieron puesto en la Sociedad en la cual no tuvieron entrada sino beneméritos servidores de la Independencia.

Merizalde fue miembro varias veces del Cabildo de Bogotá, de la Cámara de la Provincia del mismo nombre, de la Cámara de Representantes y del Senado, del cual fue Presidente en 1814, y de la célebre Convención de Ocaña. Amigo entusiasta del General Santander, se vio sindicado de conspirador, en Septiembre de 1828, y sufrió la pena de confinamiento á Tunja.

Por muchos años conservó el virus vacuno, á la vez que servía una Clínica en el Hospital de San Juan de Dios. De corazón compasivo y amigo de proteger á los necesitados, perteneció á la Sociedad de San Vicente de Paúl, desde 1859 hasta su muerte, acaecida en Bogotá, en la Quinta de Bolívar, el 19 de Marzo de 1868, el día que cumplió ochenta y un años de edad.

Hé aquí los trabajos que dio á la prensa el ilustrado doctor Merizalde, los cuales no sólo son numerosos sino importantes:

Las emigradas, poesía jocosa, que se hizo popular y que se cantaba en las fiestas patrióticas (1819).

Origen de los papeles contra la secta masónica, folleto (1822).

El empírico de Bogotá (defensa del Cuerpo médico) y Receta para la epidemia presente de tos y calentura, folletos (1823).

El desengaño anatómico, folleto (1824).

Epítome de elementos de Higiene. (Bogotá. Imprenta de Pedro Cubides. VIII y 512 págs.) Libro importante, formado sobre la Higiene del Profesor francés E. Tourtelle, adaptado á  las necesidades y costumbres de nuestro país (1828).

Elementos de Patología general, libro menos extenso, pero tan importante como la Higiene, que fue adoptado como texto de enseñanza (1831).

Disertación sobre la elefancía, folleto (1833).

Cuadros nosológicos, folleto (1834).

Historia fúnebre de la enfermedad y muerte del doctor Castillo Rada, folleto (1835).

La tirocelia y La tirocelia vindicada, publicaciones científicas en que sostuvo un error terapéutico: la inutilidad del uso del yodo en las enfermedades del cuerpo tiroides. Nuevos ensayos sobre la elefancia (trabajo realizado en asocio de los doctores José C. Zapata y Miguel Ibáñez), folletos (1836).

Recete para curar el sarampión, folleto (1837).

Tratamiento de las viruelas, folleto (1840).

Método curativo del cólera asiático ó celeste, folleto (1849).

El doctor Merizalde colaboró en varios periódicos literarios y políticos, sin firmar sus producciones, fáciles de conocer por el gracejo y sal ática que encierran todas ellas, y fundó los siguientes periódicos:

En 1825, El Noticiosote; en 1827, El Chasqui; en 1834, Los Díceres, los tres de hiriente crítica y de graciosas ocurrencias, muy populares en el centro de la República.

La Academia Nacional de Medicina ha colocado en puesto de honor del salón de sus sesiones el retrato del Profesor doctor Merizalde.

Manuel María de meza

Doctor en Medicina de la Facultad de Pittsburg, en los Estados Unidos del Norte, nació en Riohacha el 22 de Noviembre de 1836 y murió en Bogotá el 24 de Agosto de 1890.

Sirvió como oficial y jefe militar conservador en la revolución de 1860. Autor del folleto Home treatment for the yellow fever.

Escribió actículos para los periódicos The Republican, de Washington; The Commerce, de San Luis de Missouri; Las Novedades, The Light y The Herald, de Nueva York; La Correspondencia, de la Habana; El Siglo XIX, de México, y El Promotor, de Barranquilla. En El Herald apareció parte de su curioso relato La visita del General Santana á los Estados Unidos en 1866 y 67.

José Leopoldo Milhe

Nació el 2 de Noviembre de 1857 en Avignon (Francia). Hizo sus estudios secundarios en el Liceo Nacional de la misma ciudad y en el Colegio de San Pedro de Luxemburgo. Vino á Bogotá en 1887.

Ha publicado en Colombia las siguientes obras:

Nueva Gramática Francesa, completa y detallada, con treinta ejercicios teóricos y prácticos y reglas de pronunciación francesa, para el uso de los colegios hispanoamericanos, por José Leopoldo Milhe, profesor de Francés. Primero y segundo año. Bogotá. Imprenta de Medardo Rivas. 1894. 290 págs.

Fleurs de Littérature Française, ó Lecturas francesas, escogidas y graduadas en prosa y en verso, con numerosas notas biográficas, históricas, geográficas, científicas, mitológicas, gramaticales, etc. Obra destinada para los cursos inferior y superior de Francés en los colegios hispanoamericanos, por José Leopoldo Milhe, profesor de Francés. Primero y segunde año. Bogotá. Imprenta de Medardo Rivas. 1895. 400 págs.

Ricardo Millán

Brochazos del Pesebre. Colección de cosas que ni se sabe. Publicación hecha bajo la inspección de los ciudadanos Bárbaro, Palomo y Catufo Frisoles. Bogotá. 1884. Imprenta de Borda, Calle de la Carrera. 22 págs. (Prosa y verso). (Su autor: Ricardo Millán).

Francisco Molina Angel

Tratado elemental, teórico-práctico, de Agricultura, por Francisco Molina Angel. (Edición ilustrada con grabados intercalados, en el texto). Medellín. Imprenta del Departamento. 1891. XII y 432 págs.

Juan José Molina

Escritor culto, discreto y ameno, uno de los pocos bibliófilos colombianos que, á semejanza de José María Vergara, Anselmo Pineda, Quijano Otero y el General Joaquín Acosta, se propuso reunir con perseverante esfuerzo una biblioteca de obras nacionales. Nació en Medellín el 1.º de Junio de 1838. Principió sus estudios en el Colegio de los Padres Jesuítas, en 1849, y cuando la expulsión de la Compañía, los continuó en el Colegio del doctor Zuleta y luégo en la Universidad de Antioquia.

Del colegio salió á desempeñar el cargo de Fiscal del Circuito de Rionegro; después fue Ensayador de la Casa de Moneda de Medellín, en 1862, hasta que triunfó la revolución encabezada por el General Mosquera. Consagróse después á la enseñanza de la juventud en compañía de sus hermanos. Ha sido Representante al Congreso y Magistrado del Tribunal Superior de Antioquia.

En Medellín redactó El Heraldo, El Álbum, El Liceo Antioqueño, La Voz de Antioquia y La Miscelánea (en su primera época, porque actualmente aparece en forma de revista mensual, dirigida por don Carlos A. Molina, hijo de don Juan José).

A su iniciativa se debió la fundación del "Liceo Antioqueño," asociación literaria que tuvo larga vida y de la cual fue Presidente. Como editor, dio á luz la colección de artículos escogidos de don Mariano Ospina, y Antioquía Literaria, colección de las mejores producciones cortas de escritores antioqueños, desde 1812 hasta hoy, publicadas é inéditas, con reseñas biográficas. Medellín. Imprenta del Estado. 1878. Vol. de 504 págs. (Contiene producciones de 86 escritores antioqueños, así: 74 composiciones en verso y 77 en prosa; sobresalen en esa colección los escritos de Gregorio Gutiérrez González, Vicente Restrepo, Manuel Uribe Angel, Camilo Antonio Echeverri, Pedro Isaza C., Juan de Dios Restrepo, José Manuel Restrepo, Arcesio Escobar y Eduarde Villa).

Como autor, sus obras son las siguientes:

Ensayos de Literatura y de Moral, en donde figuran sus novelas cortas Los entreactos de Lucía y El final de un proceso.

La demás obras originales de su pluma son éstas:

Páginas históricas de la Independencia de América, recogidas por J. J. Mólina. Medellín. Imprenta Republicana. 200 págs. 1883.

Alejandrina, novela por Amadeo Achard. Traducción de Juan José Molina. (Publicada en el tomo VII de los Folletines de El Correo Nacional), 1891.

1 Refiriéndose á las publicaciones de aquella época, y á la propaganda contra la tolerancia de cultos, don José Manuel Groot consigna en su historia (Vol. 3.°, pág. 293) las siguientes curiosas noticias: Muchos fueron los papeles que en Bogotá se publicaron en 1824 en contra de todas estas cosas é ideas; de los cuales hubo algunos de mucha extensión: Las noches masónicas, El Traductor, El Despertador, Las Damas de Bogotá, El Pésame, Las Albricias, El Noticiosote, etc. Este último periódico se atribuía al doctor Merizalde. Hubo tres escritores á quienes no debemos dejar olvidados: el Presbítero doctor Luis Azuola, Capellán de la tropa, del tiempo de los Virreyes, no de la tropa que tiraba con bala; el Canónigo doctor Francisco Cabrera y el Reverendo Padre Ruiz, dominicano. El primero escribió en prosa y en verso las Guerras fanático contra masones, El verdadero censor de Colombia, y otros de que hacía tirar miles de ejemplares. El doctor Azuola picaba de satírico y erudito; el doctor Cabrera todo lo hacía en versos macarrónicos y endiablados; el Padre Ruiz escribió en prosa y en, verso: su escrito más notable fue La tapa del cóngolo, pieza que ha logrado inmortalizarse, pasando a la posteridad como adagio para ponderar un escrito chabacano.
2 Los siguientes son los artículos de costumbres que ha escrito:
La muerte en casa (publicada en el periódico La Revolución, de 1849); Mis aguinaldos (en El Mosaico, Tomo I); Penitencia (en sus Obras Escogidas); Contribuciones directas (Obras Escogidas); Al señor R. Carrasquilla (El Mosaico, Tomo II ) Al señor R. Carrasquilla, diferente del anterior, (Obras Escogidas); Vamos á misa al pueblo (Obras Escogidas); Lo que va de ayer á hoy (El Mosaico, Tomo II ): Unos papeles quemados (Obras Escogidas); El domingo por la mañana (Obras Escogidas); Una historia particular  que es la historia universal (Obras Escogidas); La ingratitud de los bogotanos (Obras Escogidas); La carrera de mi sobrino (Obras Escogidas); Quién, es el más feliz de los mortales (Obras Escogidas); Las coronas (El Mosaico, Tomo III ); Los médicos y los dolientes (Obras Escogidas); Mis confidencias (Obras Escogidas); Mi tintero (Obras Escogidas); Recuerdos del campo (Obras Escogidas); El lujo (El Zipa, año I I I, número 11); Las Bodas do Camacho, 1. y 2. parte (no El Zipa); El entierro de mi compadre (El Zipa); Sí he dejado el piano (El Conservador, de 4 de Julio de 1881); El azote de Bogotá (Papel Periódico Ilustrado, Tomo I ).
3 Los articulos que ha escrito con este carácter son lo siguientes: de las Ofrendas del Ingenio para el Bazar de los pobres; del Compendio de los Estudios filosóficos, de Augusto Nicolás; de las Poesías de don José Caicedo Rojas; de La Flor de mi esperanza, de Mariano G. Manrique; de los Cuadros de costumbres; de los Artículos de costumbres, de Ricardo Silva; de la Exposició demostrada de la Doctrina cristiana, por don Juan B. Ortiz; de la Gramática Práctica, de Emiliano Isaza; de las Coplas, de Ricardo Carrasquilla; de El Orador Escolar, de Alejo Posse Martínez; del Diccionario biográfico de los campeones de la libertad, de Vergara y Scarpetta; de un Tratado de Aritmética, de Martín Lleras, y de las Reminiscencias, de Cordovés Moure.
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