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EL ARCHIVO MOSQUERA
William Lofstrom
En noviembre de
1994, después de una larga negociación, la Sala de Manuscritos de la Biblioteca Luis
Angel Arango adquirió de una persona particular una colección sumamente valiosa de
correspondencia y otros documentos relacionados con la vida del Presidente Tomás Cipriano
de Mosquera (28-IX-1798 Popayán - 7-X-1878 Coconuco). La colección está dividida en dos
partes, a saber: el "Archivo Familiar del General Tomás Cipriano de Mosquera,"
que contiene 738 piezas, la mayoría de ellas cartas dirigidas a Mosquera; y el
"Archivo Comercial de Tomás Cipriano de Mosquera," que contiene cinco lotes (en
realidad fardos de documentos varios) por un total de 629 piezas. Ambas colecciones estan
clasificadas y descritas en dos bosquejos de catálogo que sirven para orientar al
investigador, pero que lamentablemente contienen varios errores. Es de esperar que la
Biblioteca haga un catálogo definitivo cuando tenga el personal disponible para esa
tarea.
Por su provenencia y
amplitud cronológica (las fechas de los documentos van desde 1818 hasta 1878), la
correspondencia del "Archivo Familiar" se asemeja mucho a la documentación
temprana de la Colección Mosquera en el Archivo Central del Cauca, con la salvedad de que
la colección de Popayán es mucho más amplia, con aproximadamente 30,000 documentos. Las
dos colecciones son muy complementarias en muchos sentidos, pues tanto la de Bogotá como
la de Popayán (sobre todo para el período temprano de la vida de Mosquera) contienen
cartas de familiares muy cercanos al general, cuyo contenido es de una naturaleza muy
íntima y privada, en contraste con mucha de la documentación posterior, que es de un
contenido mucho más público, político, y comercial. Esta similitud entre las dos
colecciones hace pensar que originalmente los documentos se encontraban en un solo sitio,
dada la propensidad de Mosquera de guardar y catalogar religiosamente todo su
correspondencia, y que en algun momento y por razones desconocidas los documentos que hoy
conforman la colección de la Luis Angel Arango fueron separados del acervo documental
primitivo, tal vez como resultado de una repartición de bienes de herencia entre los
descendientes del general payanés.
Hemos trabajado
extensamente los 738 documentos del "Archivo Familiar" como parte de nuestra
investigación sobre La vida íntima de Tomás Cipriano de Mosquera (El Ancora Editores y
Banco de la República, Bogotá, 1996). Al mismo tiempo hemos revisado muy someramente los
fardos de cuentas, recibos, balances, inventarios, escrituras, facturas y correspondencia
comercial del "Archivo Comercial", pero no con la concentración necesaria para
poder detallar su contenido o su importancia histórica. Solo dejaremos constancia de que
este archivo contiene algunos papeles muy interesantes y relativamente tempranos que
documentan las actividades de Mosquera en la industria de la minería del oro en la costa
del Pacífico y que podrían ser muy útiles para un estudio de la actividad comercial de
Mosquera, una faceta de su vida poco conocida.
A continuación
trataremos de señalar cuales son, a nuestro juicio, los documentos más importantes e
interesantes del "Archivo Familiar".
CARPETA 3
Esta carpeta contiene 31
cartas, fechadas todas en el año 1829 y escritas por la esposa de Mosquera, Mariana
Arboleda y Arroyo de Mosquera, en Popayán y en la hacienda de Coconuco. Después de casi
nueve años de casados, a principios de 1829 Mosquera viajó solo a Quito, Guayaquil y
Lima en una misión que le fue encomendada por el Liberatdor, Simón Bolívar, para
negociar la deuda peruana con el gobierno de Bogotá, entre otras cosas. Con dos hijos
pequeños -- Aníbal nació el 5 de abril de 1824 y Amalia el 15 de noviembre de 1825 --
Mariana no quiso acompañar a su esposo hacia el sur. Las cartas de ella a Mosquera
revelan muchas cosas interesantes sobre la disfuncionalidad del vínculo matrimonial entre
los dos, sobre la personalidad de ella y su probable hypocondría, y sobre el carácter
energúmeno y mujeriego de Mosquera, a pesar de que las cartas recíprocas del general a
su esposa no están disponibles.
Otra faceta fascinante de
las cartas de la carpeta tres son las cuatro cartas supuestamente escritas por Mariana a
su esposo, con fechas de 5 de abril, 12 de septiembre; 28 de septiembre y 5 de noviembre
de 1829, que son falsificaciones. Hemos hecho un analisis detallado del contenido y estilo
de estas cartas falsas, comparándolas con las auténticas, y llegamos a unas hipótesis
interesantes sobre su posible autor y lo que las motivó.
CARPETAS 1.1,
1.2, 1.3, 1.4
Estas carpetas contienes
203 cartas, cuyas fechas van desde 1820 hasta 1853, con la mayor concentración en el
período 1824 a 1829, del Arzobispo Manuel José Mosquera y Arboleda a su hermano mayor
Tomás Cipriano. También hay un lote importante de 35 cartas fechadas en los años 1849 y
1850. El valor principal de las cartas de esta carpeta radica, en nuestra opinión, en lo
que aportan para la biografía del arzobispo, ya que no fueron accesibles a Terrence B.
Horgan cuando hizo la investigacón para su bosquejo biográfico El arzobispo Manuel José
Mosquera, reformista y pragmático (Bogotá, Biblioteca de Historia Eclesiástica
"Fernando Caycedo y Florez", 1977). La descripción escrita por el joven
estudiante de filosofía del ambiente estudiantil encontrado en Quito, donde él y su
hermano gemelo Manuel María fueron enviados por su padre, también es muy interesante.
Finalmente, las cartas del clérigo a Tomás Cipriano sugieren que su hermano mayor tenía
a Manuel José como guia en lo espiritual y en lo práctico.
CARPETAS 5, 6
& 7
Estas carpetas contienen
escasamente 15 cartas del padre y de los otros dos hermanos varones de Mosquera. Las
cuatro de don José María Mosquera Figueroa y Arboleda, de 1819 y 1820, complementan una
serie mucho más larga y más importante de cartas del padre de Mosquera a su hijo que se
encuentra en la Colección Mosquera del Archivo Central del Cauca. De la misma manera, las
cartas del hermano mayor Joaquin Mariano -- le llevaba doce años a Tomás Cipriano -- y
del otro gemelo, Manuel María, complementan otras series de cartas importantes de estos
personajes que se encuentran en Popayán. La importancia de las cartas en estas tres
carpetas radica precisamente en su carácter complementario, y no tanto en el contenido de
las mismas cartas. En realidad, como hemos dicho arriba, uno se pregunta cómo y porque
fueron separadas las cartas de estos familiares del general de su repositorio primitivo.
CARPETAS 8, 13,
17 Y 18
Aunque la guia o
catálogo al "Archivo Familiar" no lo indicara, en estas cuatro carpetas el
investigador encontrará una amplia variedad de cartas muy interesantes de varias personas
quienes jugaron un papel importante en la vida privada de Mosquera. La carpeta 13, por
ejemplo, contiene cinco cartas de una de las hijas ilegítimas del cuadillo payanés,
María Engracia Mosquera de Davies escritas entre 1853 y 1856. María era casada con un
ingeniero inglés, Thomas Davies, contratado por Mosquera para efectuar reformas en la
Casa de la Moneda en Popayán durante su primera presidencia en 1848. Entre otras cosas,
las cartas indican que María tuvo una vida bastante triste, que su marido era un
inadaptado, un holgazán y posiblemente alcohólico, y que dependía de la generosidad de
su suegro para la supervivencia.
En la carpeta 18 hay
cinco cartas de la amante de Mosquera, Paula Luque, del año 1860, que mencionan otras dos
hijas ilegítimas del general, Clelia y Teodulia Mosquera. Estas dos hijas, con quienes
Mosquera tenía una relación muy afectuosa, tuvieron mejor suerte en sus matrimonios,
pues la mayor, Clelia, se casó con el General Jeremías Cárdenas, y Teodulia se casó
con Bernardo de la Espriella, un cartagenero de buena familia. En la carpeta ocho hay
cuatro cartas, también del año 1860, del hijo mayor de Mosquera, habido en una
cartagenera llamada María Candelaria Cervantes, quien ejercía la profesión de
costurera, cuando Mosquera tenía apenas 20 años. La cartas de Tomás María Mosquera no
son en si tan importantes, pero en vista de que hay tan poca correspondencia de o acerca
de este hijo natural del General Mosquera, cobran mayor importancia.
Las carpetas 17 y 18 son
un pot pourri de correspondencia de varias personas que desfilaron por la vida de
Mosquera. Se destacan, sin embargo, dos de ellas: una esquela escrita en Bogotá el 8 de
diciembre de 1845 por una tal Antonia Arias, quien reclama el derecho de llamarle
"padre"; y una carta con una caligrafía trabada y una ortografía bastante
iregular, escrita en Barranquilla el 20 de octubre de 1857 en una hoja de color celeste
muy delgada, de la persona que Mosquera describió como "el gran amor de mi
vida" en una carta a su íntimo amigo Ramón Espina. Esta mujer, una mulata
antioqueña de ojos verdes y un encanto seductor, se llamaba Susana Llamas.
CARPETA 19
Los estudiantes de la
historia de la mujer de la élite neogranadina en el siglo pasado encontrarán en esta
carpeta material fascinante. Son casi cien cartas escritas entre 1825 y 1829, todas por
mujeres, a Mariana Arboleda y Arroyo de Mosquera. Llama la atención el nivel
relativamente alto de instrucción de las autores de estas cartas, sobre todo las de la
generación de Mariana. El 70 por ciento de dichas cartas son de 1825, año en el cual
Mosquera y su esposa vivían en la vereda de Iscuandé, en la costa del Pacífico, donde
Mosquera ejercía como gobernador de la efímera provincia de Buenaventura y al mismo
tiempo trabajaba unas minas de oro pertenecientes a su familia. Las corresponsales de
Mariana son su madre, Maria Gabriela Arroyo de Arboleda, una tía, su hermana Josefa y sus
dos cuñadas, Maria Manuela y Dolores Vicenta Mosquera Arboleda, quienes también eran
primas de Mariana.
Uno de los hilos que une
estas cartas es la preocupación de todas estas mujeres por el pequeño hijo de Tomás y
Mariana, Aníbal, quien se quedó en Popayán con su tía Dolores Vicenta Mosquera de
Hurtado. Otro tema recurrente es la condición subordinada de la mujer neogranadina del
siglo pasado, y una tercera faceta de estas esquelas es la de las difíciles relaciónes
entre las mujeres de la élite caucana y las esclavas afro-colombianas que les
acompañaban y atendían en su diario vivir.
CARPETAS 21.1,
21.2 Y 21.3
Finalmente, nos refirimos
a un lote importante de unas 199 cartas escritas por Amalia Mosquera de Herrán a su padre
entre 1848 y 1875. La mayoría de ellas fueron escritas en la ciudad de Nueva York entre
los años 1859 - 1862, cuando la hija del general vivía en aquella ciudad con algunos de
sus hijos. Su esposo, el ministro colombiano ante la Casa Blanca, vivía en Washington
durante este período, con sus hijos mayores. Las cartas de Amalia son interesantes porque
revelan un alto grado de cariño entre Amalia y su padre, y al mismo tiempo una
disfuncionalidad seria en la relación conyugal de los Herrán-Mosquera. También muestran
que Amalia tenía un temperamento muy parecido al de su progenitor, sobre todo en cuanto a
su orgullo, altanería y su mente conspiratorial. En cuanto al otro hijo legítimo de
Tomás y Mariana, las 79 cartas fechadas entre 1854 y 1878 de Aníbal Mosquera a su padre,
que se encuentran en la carpeta 2, son de menor interés.
CONCLUSIONES
Un investigador raras
veces encuentra un lote tan diverso y tan interesante de cartas íntimas y personales
escritas por una gama tan amplia de familiares de un personaje histórico de la
importancia del General Mosquera. Tener el privilegio de trabajar dos acervos documentales
que se complementan tanto, tales como los de Popayán y los de la Biblioteca Luis Angel
Arango, es una experiencia singular. El "Archivo Familiar de Mosquera" de la
Luis Angel Arango nos ofrece una visión fascinante del tejido familiar de una de los
clanes más importantes de Colombia durante el período colonial y el siglo XIX, del lugar
que ocupaba Mosquera en ese tejido, y de la personalidad del caudillo payanés.
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