La organización estatal en torno a las bibliotecas

El patrimonio cultural italiano es de competencia del Ministerio de Bienes y Actividad Cultural, el cual ejerce acciones sobre el patrimonio histórico, artístico, antropológico, arquitectónico, arqueológico, de archivo, bibliográfico, cinematográfico y de espectáculos.

La valoración y protección del patrimonio bibliográfico nacional, la promoción del libro y de la lectura, la coordinación de las bibliotecas públicas estatales son responsabilidad de la Dirección General para los Bienes Bibliográficos e Institutos Culturales (9). Las responsabilidades de la Dirección se realizan tambien a través de los Institutos centrales que ejercen, con autonomía administrativa, funciones de investigación, orientación y coordinación técnica, cada uno en su sector.

Los Institutos son:

- Instituto Central de Protección del Libro (ICPL) que desarrolla actividades de investigación que conducen a la protección y prevención de los libros ante cambios físicos y biológicos

- Instituto Central de Catálogo Único de la Biblioteca Italiana y la Información Bibliográfica (ICCU) que elabora los estandartes de catalogación para los diferentes tipos de documentos y tiene bajo su responsabilidad al Servicio Bibliotecario Nacional (SBN) al cual confluyen reportes bibliográficos de mas de 2.000 bibliotecas italianas

- Observatorio para el Programa Internacional por las Bibliotecas (OPIB) que informa a las bibliotecas italianas sobre programas y proyectos europeos relacionados con el desarrollo y la cooperación entre bibliotecas.

Tipos de bibliotecas en el sistema italiano

a) Bibliotecas públicas estatales

Las bibliotecas públicas estatales dependen de la Dirección General para los Bienes Bibliográficos e Institutos Culturales. La norma que rige su funcionamiento esta contenida en una Ley de 1995.

La filosofía que tiene esta Ley es ofrecer el servicio a la comunidad como un deber y no, como era en el pasado, una concesión o autorización. Por esto han sido abolidos reglamentos como el de la garantía que se exigía para el préstamo externo, dando vía a una biblioteca de nuevas tecnologías que sustituyen todo el procedimiento manual y de tarjetas tanto para la gestión interna como para los usuarios. Cada biblioteca puede definir su horario, coordinándolo con las demás bibliotecas de su región.

El Reglamento establece que los principales servicios (consulta, préstamo, información bibliográfica) sean gratuitos, mientras que la reproducción, el préstamo interbibliotecario (costo de correo) y la información bibliotecaria, que por alguna particularidad le represente un costo a la biblioteca, deben ser cobrados.

Las bibliotecas públicas estatales son 46 y son muy diversas en su dimensión y género. Su tipología no esta estipulada en las categorías internacionales de bibliotecología por que su configuración es particular de Italia: dos bibliotecas nacionales centrales (Roma y Florencia), 8 bibliotecas nacionales, 9 universitarias estatales (que pertenecieron al campus universitario antes de la unidad de Italia y que después de 1861 fueron incorporados al estado central), otras son especializadas (arqueología e historia del arte, historia moderna y contemporánea), y 11 - antiguas - son ubicadas en los conventos y decretadas monumentos nacionales.

b) Bibliotecas públicas locales

Estas bibliotecas se denominan así, por que pertenecen a los municipios, a las provincias o departamentos y conjuntamente con las bibliotecas públicas estatales, constituyen el nodo central del sistema italiano de bibliotecas, a las que se le suman muy pocas bibliotecas de fundaciones y de otras entidades. Son cerca de 6.300 bibliotecas, de estas el 21 % poseen hasta 2.000 volúmenes, el 31 % poseen de 2.000 a 5.000, el 44 % cuentan con un patrimonio de 5.000 a 50.000 volúmenes, el 1,8 % esta dotada entre 50.000 a 100.000 volúmenes y finalmente, el 1,2 % tiene más de 100.000 volúmenes.

El estado le atribuye a la región la potestad legislativa sobre estas bibliotecas, con respecto a la administración, el funcionamiento, la coordinación, el incremento de las colecciones y de la recolección del material documental local. La región opera, por delegación también sobre la protección y conservación del material bibliográfico.

Debido a la diversidad cultural de Italia y a las diferentes condiciones de desarrollo de las regiones, sumado a la no existencia de una Ley marco nacional, estas bibliotecas han establecido su propia reglamentación. En este momento se esta desarrollando un acuerdo entre las regiones, los departamentos y los municipios para establecer un marco general que reglamente este tipo de bibliotecas.

c) Bibliotecas Universitarias

Las bibliotecas universitarias son cerca de 2.200. En tanto que hacen parte del campus universitario, tiene la reglamentación de su respectiva universidad, debido al principio de autonomía.

d) Bibliotecas escolares

Al fin la biblioteca escolar. La historia de ellas está llena de leyes, decretos y sobretodo de circulares, pero no hay una norma precisa de referencia. Existen cerca de 12.000, pero gran parte, o están cerradas o no funcionan. En efecto, sin la figura del bibliotecario escolar por falta de financiación, y sobre todo sin los locales idóneos, las bibliotecas escolares italianas sufren - hoy como ayer- de una posición de marginación, de limitado y precario funcionamiento y constituyen el anillo debil del sistema bibliotecario italiano.

La Asociación Italiana de Bibliotecas

Es importante también una mirada a quienes operan la biblioteca, es decir, los bibliotecarios, quienes se merecen la posición que ocupan en la AIB (Asociación Italiana de Bibliotecas) que es la asociación profesional de bibliotecas y de bibliotecarios italianos. Fundada en 1930, persigue como está escrito en el estatuto, la finalidad de la promoción y el desarrollo de las bibliotecas y de sus servicios, la actualización profesional, la protección de la dignidad de los bibliotecarios; además de cumplir un rol de representación en el proceso de orientación y definición de la política bibliotecaria nacional. Tiene 4.400 inscritos, de los cuales 3.670 son bibliotecarios y 730 son bibliotecas.

La Asociación es dirigida por órganos electivos durante un período de 3 años, son articulados en el territorio en secciones regionales y son respaldados por la asesoría de comisiones nacionales y de grupos de estudio.

Atiende la actividad científica con publicaciones propias y edita dos periódicos: la revista cientifica trimestral de biblioteconomia y el boletin mensual de informaciones sobre la profesion. Organiza tambien cursos de actualizacion profesional en biblioteconomía y de la información y está presente en las mesas de trabajo en las cuales se tratan argumentos relativos a la biblioteca o a la profesión del bibliotecario. Es además el natural referente nacional en el seno de los principales organismos internacionales como la UNESCO, es de categoría como la IFLA y la EBLIDA. Atiende las relaciones con todas las asociaciones bibliotecarias de otros países.

Los socios de la AIB pueden ser privados, que operan en la biblioteca, en los centros de documentación, en la universidad, en la escuela, o que de algún modo poseen requisitos específicos científicos, profesionales y técnicos. A la AIB pueden también acceder, como socios, las bibliotecas de cualquier tipología, sea pública o privada.

Desde 1998 los bibliotecarios italianos tienen un registro propio profesional dado por la AIB. En este pueden inscribirse bibliotecarios que sean socios de por lo menos 3 años de la AIB, que hayan obtenido un título de estudios específico no inferior al grado profesional, y que tengan al menos dos años de experiencia profesional, reducida a un año, cuando tiene la supervisión de un inscrito en el registro.

En Italia, operan además de la AIB, algunas asociaciones bibliotecarias como la ABC (Asociación de Bibliotecas Carcelarias), la ABI ( Asociación de bibliotecarios eclesiásticos italianos), la Asociación BDS (Bibliotecarios documentalistas de la Sanidad), el CNBB ( Coordinación Nacional de las Bibliotecas de Arquitectura).

 

El Servicio Nacional de Bibliotecas (SBN)

El Servicio Bibliotecario Nacional (SBN) es la máxima expresión de la cooperación en el campo bibliotecario italiano. Promovido por el Ministerio de Bienes y Actividad Cultural, en cooperación con las regiones, universidades y la gestión del Instituto Central para el Catálogo Único (ICCU). SBN es la red bibliotecaria en la cual participan más de 2000 bibliotecas que, también de diversas titularidades administrativas (estatal, universitaria, de entes locales, instituciones públicas y privadas, etc.) colaboran con el manejo de los recursos, cuyos datos confluyen en el OPAC (Online Public Access Cataloge) y son consultables en Internet.

Estructurado en una arquitectura que se desarrolla en un radio de acción por polos locales conectados entre ellos al Índice Central, SBN tiene un catálogo colectivo cuya actualización depende de todas las bibliotecas vinculadas al servicio. Los que pasan a través de la catalogación son participantes, en el sentido que estos sean catalogados solo por los primeros bibliotecarios que ingresan los datos en el sistema, mientras los sucesivos poseedores del documento "capturan" el dato, suministrando únicamente su localización.

SBN es un servicio operativo durante las 24 horas, y con el fin de permitir la más amplia accesibilidad al catálogo central y de permitir la búsqueda de varios niveles de profundización, fueron realizadas dos versiones de la OPAC, con finalidad distinta de acceso y de utilización. La primera versión está orientada a la búsqueda bibliográfica y permite utilizar el catálogo colectivo SBN; la segunda versión es dirigida a la localización y a la demanda de los servicios y permite la búsqueda del catálogo colectivo SBN y paralelamente en otros catálogos internacionales.

Mediante los operativos de la SBN es posible organizar también los servicios varios de la biblioteca como el préstamo (interno, externo e intrabibliotecario), la gestión de la adquisición y la gestión de los periódicos.


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9. È in itinere, proprio in queste settimane, un progetto di riforma del Ministero che prevede il raggruppamento, in un dipartimento, delle competenze sulle antichità, sulle belle arti, sul paesaggio, sui beni archivistici e sui beni librari.


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