AMOR A LA SABIDURIA Y SABIDURIA DEL AMOR
Ensayo sobre una posible utopía de revolución cultural
Gabriel Restrepo             
Documento presentado a la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo con el patrocinio de la Fundación Antonio Restrepo Barco.
Santafé de Bogotá, 1994.

DIFERENTES CAMINOS DE ACCESO A LA MODERNIDAD

 

 Se entenderá mejor el asunto tratado si se estima que existen diferentes caminos de ingreso a la llamada modernidad o aún a lo que está más allá de ella, es decir a ese casi indefinible modo de existencia del mundo contemporáneo que se define como postmoderno.

Porque si razón asistía a Carlos Marx o a Max Weber cuando subrayaban la tipicidad específica del surgimiento del capitalismo en la esquina noroccidental de Europa en el siglo XVI, el primero al aducir factores como la conquista de América y el surgimiento de la burguesía, el segundo al descubrir factores religiosos que moldearon una ética favorable al control racional del mundo 3 , no puede decirse que el capitalismo o la modernidad dependan para su expansión de las mismas condiciones únicas que provocaron su génesis.

Lo dicho se comprenderá mejor si se piensa a fondo en un ejemplo. El caso del Japón es singular y basta para la demostración del argumento. Ningún país como Japón podía ser en el siglo XIX tan excéntrico al modo de ser moderno o capitalista 4 . En su estructura económica Japón era una sociedad rural muy cercana al modelo del feudalismo. En su estructura social la familia desempeñaba un papel esencial como ordenadora de los valores sociales y aún de la misma producción. En su estructura cultural el budismo o el taoismo ofrecían un contraste marcado con el cristianismo.

Y sin embargo, bastó la decisión de la dinastía Meiji en el último cuarto del siglo pasado para trastornar los privilegios de los samurais y para movilizar un conjunto de ventajas propias de su tradición en favor del desarrollo capitalista y de la asimilación de componentes de la modernidad. Una de ellos fue la capacidad mimética de los japoneses. Isla como era y es, el Japón había desarrollado una facultad asombrosa de copia de elementos foráneos que consideraba ventajosos para su existencia.

Otra ventaja de Japón fue el haber establecido un sincretismo de sus valores familiares y de su cosmovisión religiosa con algunos de los elementos propios del capitalismo. Así lejos de renunciar a dichos patrones de su cultura Japón supo trasladar a la corporación económica y a la corporación política del estado las nociones de solidaridad, de responsabilidad y de piedad propias de la tradición familiar y de su cosmovisión religiosa, tan ajenas a la mentalidad individualista o competitiva de la modernidad capitalista occidental.

Una consecuencia de dichos valores fue por ejemplo el surgimiento de los círculos de calidad y de las novísimas teorías de la administración japonesa que privilegian la cooperación sobre la subordinación, teorías que demostraron su invencible superioridad sobre los modelos de Taylor, basados en la competitividad y en el premio individual 5 .

No por azar, Japón ha sido el primer país del mundo en ordenar un plan de desarrollo en torno al principio de "calidad de vida". Y no por contingencia un país que carece de tantos recursos naturales (petróleo, madera, minas) y es a la vez tan frágil frente a los embates de la naturaleza (terremotos) ha demostrado que la organización, la educación y el talento de la población pueden ser el principal recurso nacional.

De lo anterior pueden extraerse algunas deducciones. Si bien hoy en día hay una cierta nivelación o "convergencia tecnológica" entre las grandes potencias económicas 6 , el acceso a tal estadio superior de tecnología obedece al modo como se conjugue y movilice una tradición cultural propia con una voluntad política orientada hacia tal fin.

Por ende, conviene examinar en un país como Colombia cuál sea esa tradición cultural y de qué modo la voluntad política, si la hay y en qué forma, puede reordenarla para producir un cambio duradero en las mentalidades favorable a una calidad de vida consonante con las condiciones del mundo contemporáno.

Y puesto que la tradición cultural no se desprende de lo que los historiadores llaman el "acontecimiento", y ni siquiera es una creación de la "coyuntura", es preciso sondear la "larga duración" que es propia de los imaginarios culturales 7 , para responder a los dos interrogantes formulados con anterioridad, a saber: por qué no accedimos de modo pleno a la modernidad y cómo podría el país llegar a ser contemporáneo de un universo que se define como más allá de la modernidad.


 

 

3 Marx, Karl. El Capital. Crítica de la economía política. Trad. de Wenceslao Roces. Tercera Edición. México, FCE, 1964 (primera ed. en alemán 1867, primer tomo, 1885, segundo, 1894, tercero, primera en españo en FCE. 1946), ver en especial el capítulo XIX del primer tomo: "Acumulación originaria de capital". Weber, Max. Ver "La ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo", en: Ensayos sobre sociología de la Religión. Madrid, Taurus, 1987, Tomo I.   volver

 

4 Para la elaboración de este argumento ha sido muy útil el examen del ensayo: "Población y estructura social en Japón", en el libro de Parsons, Talcott: Essays in Sociological Theory. Revised Edition. New York. The Free Press, 1964 (1954 y 1949: hay traducción española). No obstante, en la nota siguiente se dirá en qué consiste la utilidad del ensayo de Parsons.   volver

 

5 Los anteriores son rasgos que salieron a flote luego de la recuperación económica del Japón, o sea en la versión suya de un "milagro económico". No se advirten de modo alguno en el ensayo de Parsons, ensayo que es útil no porque haya sido correcto en su prognosis, sino porque se equivocó en ella de parte a parte, aunque su diagnóstico era correcto en muchos aspectos (la ventaja de pensadores como éste es que se puede aprender mucho de sus desaciertos). Lo equivocado del pronóstico de Parsons derivaba de reificar componentes del capitalismo como el individualismo, la separación de familia y propiedad y una ética semejante a la puritana. En otros términos, Parsons se comportaba allí como el típico representante de la cultura WASP (White, Anglo Saxon, Protestant).   volver

 

6 Esta es la denominación que recogen los autores Richard R. Nelson y Gavin Wright en un excelente ensayo: "The Rise and Fall of American Technological Leadership: the Postwar Era in Historical Perspective", publicado en Journal of Economic Literature. Vol. XXX (December 1992), pp. 1931 a 1964. Una nota de pie de página sería insuficiente para destacar todo lo que este brillante ensayo enseña. Bastaría sin embargo señalar algunos aspectos destacados: "La convergencia ha ocurrido entre las naciones con sistemas educativos modernos, fuertes comunidades endógenas científicas y de ingeniería y empresas industriales sofisticadas. Las naciones sin esos atributos han tendido a retroceder más y más atrás de la frontera" (traducción mía, página 1959). El ensayo validaría la apertura como una estrategia para aumentar la competitividad de las empresas, pero aseguraría que dicha competitividad no llegaría muy lejos si no fuera acompañada por una inversión sustancial en educación, en ciencia y en tecnología, asuntos que son una función de decisiones estatal- nacionales. El artículo demuestra además la ventaja de Japón en ciencia y tecnología y en particular en el incremento de patentes y en la participación en el porcentaje de las exportaciones con alto valor tecnológico.    volver

 

7 Duby, George. La historia continúa. Trad. de Pilar Alvaro. Madrid, Debate, 1992 (1991).   volver