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Elementos para un Programa de Desarrollo de Bibliotecas Públicas
2003-2006
I. El plan nacional de cultura debe centrarse en la
conservación y el acceso al patrimonio cultural del país y del mundo. Este
acceso se realiza en especial mediante tres instituciones: el sistema escolar, el sistema
de bibliotecas y el sistema de museos. Por lo tanto el plan nacional de cultura debe
incluir un programa de educación para la cultura (promoción de lectura,
enseñanza de artes y visita escolar a museos y bibliotecas, desarrollo de capacidad de
pensamiento crítico); un programa de bibliotecas (fortalecimiento de la
función de la biblioteca nacional, desarrollo de un verdadero sistema nacional de
bibliotecas) y un programa de museos (fortalecimiento de Museo Nacional,
estimulo a museos regionales de arte, impulso a museos locales mixtos, con colecciones
sobre arte y ante todo sobre historia local).
II. El Plan Nacional de Bibliotecas
Es importante distribuir las funciones del gobierno nacional y los gobiernos
locales en relación con las bibliotecas. Además, debe tenerse en cuenta el papel de la
red de bibliotecas del Banco de la República y de la red de bibliotecas de las Cajas de
Compensación Familiar. Este PNB busca generar una cooperación entre el gobierno
nacional, las autoridades locales y entidades privadas.
En los próximos años, deberían seguir las siguientes líneas:
1. El gobierno nacional apoyará la creación de
bibliotecas en todos los municipios donde no existan en la actualidad. Este apoyo
consistirá en la dotación de una colección mínima de 1500 a 2500 títulos,
con un computador que incluirá el catálogo sistematizado de la colección. Este apoyo se
dará únicamente a los municipios que destinen un local apropiado, lo doten de un
mobiliario básico, nombre un bibliotecario de tiempo completo, asuman los gastos de
funcionamiento y garanticen la apertura de la biblioteca en horarios mínimos.
2. El gobierno nacional apoyará la consolidación de las bibliotecas de
las capitales donde no exista biblioteca del Banco de la República ni otra biblioteca
razonable (Montería, Cúcuta, Neiva, Armenia, Arauca, Vaupés, Vichada, Guaviare) y los
municipios de más de 50000 habitantes, para garantizar que en todas ellas existe una
colección básica, con un aporte de 5000 volúmenes. Este apoyo se dará únicamente a
las bibliotecas que tengan un local adecuado, el personal estable necesario, y reciban de
las autoridades locales (departamental y municipal) un apoyo razonable. Igualmente
deberán tener horarios de apertura razonables (sábados y horas no escolares), y
servicios de préstamo a personas con carné. En total, existe un potencial de un poco
más de 90 municipios en estas condiciones.
3. Para minimizar costos, se adquirirán los libros de la biblioteca
mínima (2.400 títulos) y de la lista amplia (5000) elaborada por la Biblioteca Luis
Ángel Arango. Podría solicitarse a la misma biblioteca que contribuya al proyecto con la
catalogación de la colección. La compra y procesamiento de estas bibliotecas se
contratará con una entidad privada.
Costos del aporte nacional.
Con base en datos imprecisos, y que debe revisarse (se supone que no todos los municipios
que necesitan este apoyo harán los esfuerzos para recibirlos), se estiman los siguientes
costos para una primera fase, para determinar un orden de magnitud y tener una idea
inicial del costo y del beneficio posibles
200 bibliotecas nuevas de 2500 volúmenes en promedio: 500.000
volúmenes.
400.000 volúmenes para 80 bibliotecas departamentales y bibliotecas de ciudades
de más de 50.000 habitantes.
Costo total de compra: 900000 x 40.000= 36.000 millones de pesos
Procesamiento físico de libros: marcación (1000 pesos cada uno): 600 millones
200 computadores con programa de catalogación de bibliotecas (Microsis): 400 millones de
pesos.
Gestión de compra: 300 millones.
Transporte: 400 millones
Costo total del componente del gobierno nacional: 37.700 millones de pesos.
Actualizaciones y ampliaciones:
El programa puede plantearse como un programa por una vez. Sin embargo, sería deseable
poder ofrecer un apoyo continuo, al menos para aquellas bibliotecas que demuestren una
gestión eficiente y buenos resultados. Un presupuesto para ampliación de las dotaciones
que permita ofrecer un 10% de adición anual, sobre bases similares, podría ser
suficiente, y su costo sería de unos 2000 millones de pesos anuales. Igualmente, en una
segunda fase, podría aumentarse la dotación de los municipios de más de 100.000
habitantes que queden con menos de 1 libro por 10 habitantes, y deberán complementará
las colecciones de las 250 bibliotecas más pequeñas actuales (Municipales o Cajas de
Cultura) con los libros de la colección mínima que les falten.
III. Algunas consideraciones generales: Se
estima que en las más de 1000 bibliotecas públicas del país hay un poco más de 4
millones de ejemplares, que atienden unos 20 millones de visitantes. Más del 70% de estos
visitantes usan las 150 bibliotecas de las Cajas de Compensación Familiar y el Banco de
la República. La atención en Bogotá, Cartagena, Santa Marta, Riohacha, Quibdo, Leticia,
Sincelejo, Ibagué, Tunja, Pasto, Popayán, Manizales, Valledupar, e Ipiales San Andrés,
Florencia, Quibdo, Pereira, Girardot y Honda la realizan esencialmente el Banco, con el
apoyo de bibliotecas departamentales en Pereira y en menor escala en Tunja. Medellín es
atendida por la Biblioteca Piloto y las Cajas de Compensación. Existen bibliotecas
departamentales importantes en Cali, Bucaramanga, Barranquilla y Cúcuta. Existe una buena
biblioteca municipal en Villavicencio, y en ciudades no capitales, en Palmira, Bello e
Itagüí..
Este programa añadiría a las bibliotecas 900.000 títulos y llevaría a una ampliación
directa del número de usuarios de al menos 6 millones de usuarios, con un uso anual
promedio de 30000 visitantes en promedio en las nuevas bibliotecas. La ampliación que
producirá indirectamente este proyecto es imprevisible. La experiencia reciente, en
ciudades como Bogotá o Santa Marta, muestra que el potencial de expansión es muy
elevado: en Bogotá, el numero de usuarios pasó de 3 a 6 millones de usuarios en dos
años, por la apertura de las bibliotecas de Biblored; en Santa Marta, de 20.000 a
300.000, por la sustitución de la Biblioteca Departamental por la nueva biblioteca del
BR.
IV. Aspectos complementarios: La sostenibilidad local de las bibliotecas
es a veces difícil. El contrato de la administración de la biblioteca local a una
entidad privada (Cámara de Comercio, Caja de Compensación) es recomendable. Las
bibliotecas en los municipios pequeños, si son administradas por el municipio,
preferiblemente deberán reunir en una sola institución el archivo histórico, el museo
local: la casa de la cultura. Pero es importante garantizar que la biblioteca, que atiende
el mayor número de usuarios, tiene la atención debida en términos de horarios de
apertura y servicios.
V. Estructura de un Sistema Nacional de Bibliotecas. El programa nacional
de bibliotecas debe contribuir a conformar un sistema nacional de bibliotecas, que
requeriría algunas acciones complementarias. Este sistema debería estar conformado,
además de las bibliotecas públicas (nacionales, departamentales, municipales, red del BR
y red de las Cajas de Compensación Familiar) por el sistema de bibliotecas escolares,
impulsadas por el Ministerio de Educación y las secretarías de educación territoriales.
La coordinación entre las bibliotecas públicas y las escolares es indispensable. Las
bibliotecas de las capitales y las ciudades intermedias deben realizar actividades de
divulgación y promoción de lectura, que el gobierno nacional dejaría totalmente en esos
niveles. Igualmente correspondería a ellos el impulso a mecanismos de cajas viajeras, que
atiendan los núcleos urbanos separados de las bibliotecas, y públicos especiales como
los enfermos, los detenidos en las cárceles, etc.
Todas las bibliotecas deben desarrollar unos niveles básicos de servicio, que deben ser
condición para participar en este programa. Igualmente, los municipios deben
comprometerse a dar un apoyo real al programa, y a mantener al personal capacitado en sus
cargos, dando estabilidad a los bibliotecarios.
El sistema debe estar orientado en cada región por la más importante de las bibliotecas
locales, no importa su status jurídico: nacional, como en Medellín, Departamental como
en Bucaramanga, del Banco de la República como en Cartagena, etc. Estas bibliotecas deben
responsabilizarse por coordinar un programa de capacitación de los bibliotecarios
de las nuevas bibliotecas y por el seguimiento al mejoramiento de las bibliotecas
intermedias. Esta capacitación puede ser apoyada nacionalmente, y coordinada por
entidades como Fundalectura y Cerlalc.
Desde el punto de vista técnico, se deberá concentrar la catalogación en
la Biblioteca Nacional y la Biblioteca Luis Ángel Arango, de manera que se ahorren casi
todos los costos de catalogación del país. Las demás bibliotecas públicas podrán
copiar gratuitamente la catalogación de estas dos.
Todas las bibliotecas intermedias (capitales y ciudades de más de 50000) tendrán el
servicio de préstamo interbibliotecario de las bibliotecas del Banco de
la República. Las bibliotecas menores, recibirán préstamo interbibliotecario de las
bibliotecas departamentales.
Jorge Orlando Melo
Bogotá, abril de 2002
Anexo: Lista de los 116 municipios de más de 50000 habitantes con algunos datos
fundamentales de sus bibliotecas
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(1)
Este documento fue presentado a todos los candidatos presidenciales en abril de 2002.
Posteriormente, se convirtió en la base para el Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas,
adoptado por el gobierno nacional a fines de 2002.
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