AMOR A LA SABIDURIA Y SABIDURIA DEL AMOR
Ensayo sobre una posible utopía de revolución cultural
Gabriel Restrepo             
Documento presentado a la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo con el patrocinio de la Fundación Antonio Restrepo Barco.
Santafé de Bogotá, 1994.

UNA PROPUESTA DE NUEVAS EXPEDICIONES CIENTIFICAS Y HUMANISTICAS

 

La preservación y uso racional de tal biodiversidad, amenazada por patrones de desarrollo inadecuados al medio constituye pues una tarea esencial de la cultura y de la educación. La primera ha de apuntar a un conocimiento más preciso de la naturaleza y de la vida en los diversos ecosistemas colombianos, conocimiento que ha de ser la premisa para un programa masivo de cultura y educación ecológicas que incluya en forma integrada a universidades y a colegios con todas aquellas instituciones públicas y privadas encargadas del manejo ambiental, tales como las corporaciones regionales de desarrollo, los parques nacionales, las corporaciones de turismo, entre muchas otras. Dicho programa bien puede integrar el impulso romántico, a saber, el amor a la naturaleza, a sus formas, a lo sublime contenido en ella, a las prefiguraciones del arte , del juego y de la mímesis encerradas en los seres vivos, con el impulso positivista, es decir, con el conocimiento preciso de la naturaleza y de las formas de vida que son sustento de la existencia del hombre. Así puede atenderse al dicho de que sólo se ama lo que se conoce y sólo se conoce lo que se ama.

En este contexto pudiera exigirse el cumplimiento de la ley que dispone la cesión a la Universidad Nacional de 50.000 hectáreas en todo el territorio nacional, cesión en la que la Universidad Nacional pudiera figurar como administradora de un patrimonio o fideicomiso que fuera la base de una corporación interuniversitaria mixta - que incluso podría alcanzar la figura de corporación financiera -que a partir de estos territorios organizara en conjunto con los municipios y regiones y con entidades públicas y privadas estaciones de investigación, campamentos de integración y de prácticas interuniversitarias, programas educativos de turismo juvenil y de turismo ecológico internacional, prácticas de recreación infantil y juvenil y centros de irradiación cultural.

Una red de esta naturaleza podría ser el sustento para revivir de modo efectivo los imaginarios que han dejado en el pasado las dos principales expediciones científicas truncas, la Expedición Botánica (1783-1816) y la Expedición Corográfica (1849-1859). Un breve recuento de algunos aspectos de estas puede ilustrar la magnitud de la propuesta.

Más allá de la admiración de los conquistadores por un territorio y por sus formas de vidas inéditas, el siglo XVIII diseñó un programa de redescubrimiento de la singularidad de la naturaleza americana, del cual fuera secuela un tanto tardía la Expedición Botánica 21 .

Y aunque José Celestino Mutis hizo tanto por elogiar el estudio científico de la naturaleza y sin duda hizo tanto por el progreso de las ciencias, aún quedó en buena medida atrapado en la primacía estética del gusto por la flora y por la fauna, comoquiera que su obra se plasmó más en la iconografía que en la descripción científica que le había suministrado el más admirado que entendido Linneo, una descripción por cierto fijista 22 .

En dicha primacía de la observación estética y aún deísta de la naturaleza sobre la inspección científica salió a flote el carácter español y más aún mediterráneo de Mutis, factor que ha de tomarse en cuenta cuando reparemos en el gran peso que la tradición cultural hispánica (la fe, el arrojo, el duelo, la belleza), ejerce sobre nuestro carácter y sobre nuestros imaginarios. Y aunque la admiración estética no deba suprimirse, pues es tal vez nuestra propensión cultural mayor y casi "natural" frente a la naturaleza y a la vida, ha de conjugarse con el conocimiento científico y con la vocación pragmática propia de la tecnología.

El genial Caldas fue más allá de aquel embeleso y trascendió también el marco teórico de Linneo. Y así como formuló con gran intuición la ley de hipsometría 23 , se hallaba en trance de compendiar una visión geobotánica de la Nueva Granada que a la vez sirviera como fundamento para la exploración de la riqueza.

El ensayo de Caldas de 1808: "Del Influjo del clima sobre los seres organizados" 24 presentaba una visión de conjunto de la naturaleza y de la sociedad neogranadina, una visión que se diría estructural si el concepto tuviera cabida en las nociones de inicios del siglo decimonónico. Estructural lo sería por ofrecer las variaciones recíprocas de altitud, topografía, clima, flora, fauna y aún del ser de la población y de las actitudes vitales, mucho antes de que el positivismo se encargara de exagerar estas relaciones, aún muy fluídas en Caldas, pese a no menos evidentes prejuicios.

La tragedia de la generación de independencia conspiró para que la nueva soberanía no se fundara de modo más sólido en los principios de la Ilustración, apenas recientemente asimilados y con tanto esfuerzo por la primera generación nacional , de modo que un proyecto de estudio del hombre en su contorno natural y vital quedaría trunco por mucho tiempo.

Con mayor organización, más hombres y mejores instrumentos aquel proyecto científico sería el trabajo propio de la Comisión Corográfica (1849-1859), obra de Agustín Codazzi, de Manuel Ancízar, de José Jerónimo Triana, entre otros, sobre la cual se ha edificado buena parte de la tradición científica del país.

Científica y estética al mismo tiempo , comoquiera que a más de los dibujos reunió el impulso literario romántico, aquella Comisión que en buena medida sirvió de soporte a la creación de la Universidad Nacional permanecerá como un imaginario que puede ser movilizado en favor de una nueva conciliación del impulso científico con el aliento humanístico y estético, todos amparados en una decisión nacional de fundar la soberanía en los distintos saberes y expresiones del hombre colombiano.

En efecto, no en pocas veces se ha intentado emprender la tarea de una segunda expedición botánica o de una segunda expedición corográfica. Baste recordar el proyecto de las Comisiones de Cultura Aldeana, que formulara el médico y sociólogo Luis López de Mesa en su paso por el ministerio de educación, la propuesta de Jorge Eliécer Gaitán, los ensayos de campamentos universitarios del padre Camilo Torres Restrepo , el intento de la administración de Belisario Betancur y otras propuestas semejantes que en uno u otro momento se han propuesto crear un movimiento nacional en torno al necesario redescubrimiento del país.

 

 

 

21 Dicho programa se condensó en la llamada expedición de La Condamine, una expedición universal que se encaminaba a dirimir las hipótesis sobre la forma de la tierra, que consagrarían las predicciones de Newton. De dicha expedición formaron parte Jorge Juan y Antonio de Ulloa, cuyas obras forman el mayor expediente del intento de redescubrir a América. Una de ellas fue editada por los ingleses, que la habían incautado, con el nombre propagandístico de Noticias Secretas de América sobre el estado naval , militar y político de los Reynos del Perú y Provincias de Quito, Costas de Nueva Granada y Chile: Gobierno y régimen particular de los pueblos de indios: cruel opresión y extorciones de sus corregidores y curas: abusos escandalosos, introducidos entre estos habitantes por los misioneros: causas de su origen y motivos de su continuación por el espacio de tres siglos. Escritas fielmente según las instrucciones del Ex. Sr. Marqués de la ensenada, Primer Secretario de Estado y presentados en informe secreto a S. M. el señor don Fernando VI por Don Jorge y don Antonio de Ulloa, tenientes generales de la Real Armada, Miembros de la Real Sociedad de Londres, y de las Reales Academias de Paris, Berlin y Estocolmo. Sacadas a luz para el verdadero conocimiento del gobierno de los españoles en la américa meridional, por don David Barry, Londres, Taylor, 1826. , obra conocida porque ha merecido algunas reediciones, una de ellas en las colecciones del Banco Popular, Bogotá, 1983. Otro libro no ha sido reeditado, que este autor sepa, asunto que más que muchas otros eventos rememorativos merecería la pena. Se trata de: Relación Histórica del Viaje por América Meridional hecho de Orden de s. Magestad para medir algunos grados de meridiano terrestre, y venir por ellos en conocimiento de la verdadera figura y magnitud de la tierra, con otras varias observaciones astronómicas y phisicas. Madrid, Antonio Marín, 1748, cinco tomos.  volver

 

22 Ver el trabajo conclusivo de José Antonio Amaya : Mutis, Apôtre de Linné en Nouvelle- Grenade. Histoire de la Botanique dans le Vice-royauté Espagnole de la Nouvelle-Grenade: 1760 - 1783. Tesis doctoral aprobada con el grado de Très honnorable en la Ecole des Hautes Etudes en Sciences sociales. Paris, 1992. dice allí con una prueba documental nunca antes dispuesta: "Los grandes esfuerzos de Mutis se concentran en la recolección y en la observación. Grandes debilidades afloran en las descripciones y el autor jamás llega en la práctica a una clasificación. Ello es una revelación de las más sorprendentes y nos obliga a considerar a Mutis bajo un ángulo nuevo" . Como se deduce del texto de Amaya, a Mutis se podría aplicar en cierta medida lo que decía Löfling del herbolario español Quer, respecto al cual aquel era más adelantado: "que ejercía la botánica más "ad ostentationem quae verae scientiae caussa" ( "más por ostentación que por la causa de la ciencia" ). Decir ostentación es significar embeleso por la belleza del dibujo y por una iconografía que suplía y aún ocultaba la ausencia de sistema.    volver

 

23 Martínez, Regino. "La física en Colombia: su historia y su filosofía", en Quevedo, Emilio (Ed. ) Historia social de la Ciencia en Colombia. Tomo VI. Bogotá, Colciencias, 1993. P. 13 a 103. el estudio parece ser conclusivo, coloca el real aporte de Caldas en su justa dimensión y deshace todos los mitos tejidos sobre supuesto plagio. La conclusión lisa y llana es que la insularidad de Colombia y la tragedia política impidieron que hubiera el debido reconocimiento universal.     volver

 

24 "Del influjo del clima sobre los seres organizados" , en Francisco José de Caldas. Semanario del Nuevo Reino de Granada. Bogotá, Biblioteca Popular de Cultura Colombiana, 1942, Volumen II. 136-242.   volver