AMOR A LA SABIDURIA Y SABIDURIA DEL AMOR
Ensayo sobre una posible utopía de revolución cultural
Gabriel Restrepo             
Documento presentado a la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo con el patrocinio de la Fundación Antonio Restrepo Barco.
Santafé de Bogotá, 1994.

Saber es poder

 

Cuanto se dice de la conciencia del sueño como maestría de sí mismo en la persona es válido por igual para una sociedad. El carácter teleológico o proyectivo de ésta se manifiesta en esas formas de sueño despierto que son los imaginarios encerrados en los dogmas religiosos o en las ideologías seculares y en particular en esa forma de ideologías que son las utopías. Dogmas, sistemas éticos, ideologías o utopías definen de modos distintos aquello que más concierne al hombre como ser histórico más o menos sabedor de su finalidad: la esperanza, o el deseo, aquello que puede aguardar más allá del presente, en este mundo o en otro mundo futuro.

No por azar en períodos de mayor crisis, es decir, de mayor necesidad y de mayor vecindad con la muerte, la sociedad redefine sus esperanzas, deseos o temores, bajo la forma de mesianismos, de profecías, de nuevas ideologías o de utopías, unas más racionales que otras, formas de pensamiento que como el sueño condensan el ser en su existencia toda , incluida su proyección. Y no por azar la sociedad moderna enunció en el renacimiento dos utopías seculares y humanistas que libradas de la angustia religiosa preformaron el mundo moderno: la de Tomás Moro y la de Francis Bacon.

La utopía de Tomás Moro proyectó el ideal y la esperanza humanistas de una sociedad dedicada casi por entero a la educación 18 . Moro imaginaba un aumento del tiempo libre o del ocio que sería irrealizable en la sociedad europea de entonces, dado el escaso desarrollo de la técnica. Se necesitarían cuatro siglos para que pudiera producirse una cantidad muy apreciable de tiempo libre en la sociedad. Pero no obstante, pese a las limitaciones de entonces, el haber enunciado el ideal de una comunidad pedagógica fue decisivo como proyecto de una sociedad liberada de la necesidad o de la suma dependencia frente a la naturaleza, gracias a la educación. El deseo de un individuo se proyectó en ese sueño de la utopía como un designio colectivo que expresaría desde entonces un proyecto de sociedad posible.

La utopía de Francis Bacon, tan distinta en su índole de la sintetizada por Tomás Moro, fue no obstante tan decisiva como aquella en la gestación de la modernidad. En La Nueva Atlántida el filósofo y consejero Bacon piensa una comunidad dedicada por entero a la exploración del saber científico 19 .

Que La Nueva Atlántida de Bacon era una utopía, es decir un sueño con un deseo aún no realizable del todo, se dejaba ver porque entonces los hombres de ciencia eran más bien insulares. Y sin embargo en aquella ocasión la esperanza halló menos tiempo en encarnarse, comoquiera que el mismo Francis Bacon prefiguró la primera institución dedicada en su totalidad al cultivo de la ciencia y de la técnica, la Royal Society.

La expresión de Bacon : "Saber es poder", resultó ser así profética del mundo moderno. Porque si su propia filosofía, con ser tan innovadora en su propuesta de atenerse a la naturaleza, no reflejaba por demasiado intuitiva ese difícil equilibrio de abstracción y de sensibilidad que es propio de la mente experimental moderna, ésta se abriría paso en la Royal Society y en particular con la figura dominante en su principio: Newton.

 

 

 

 

 

18 Moro, Tomás. Utopía. Comentarios de Kenny, Antony (1983). México, FCE., 1987.   volver

 

19 Bacon, Francis. Essays and New Atlantis. New York, Walter J. Black, 1942. 
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