Abril, Julio

Julio Abril

Sobre este colombiano, nacido en Moniquirá, Boyacá en 1912, el Mexicano Diego Rivera dice:  “Escapó a la conquista, y su escultura de forma plena y rica, de sentido monumental y llena de ternura indígena, hace olvidar cualquier discusión legislativa en lengua muerta; porque en Julio Abril habla la nueva plástica su lenguaje vivo a través de milenios de historia”.  Su obra, en la que se advierten sus preferencias por la raza indígena, abarca grandes figuras de barro armadas con varillas de hierro, obras talladas en madera y piedra y esculturas en metal. Abril estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Bogotá; en 1939 obtuvo el titulo de profesor que le confirió la Escuela de Bellas Artes; en 1941 viajó a México con una beca del Gobierno de Boyacá y allí realizó estudios especiales de escultura y aplicaciones artísticas industriales; en 1943 hizo estudios de especialización de escultura en la Universidad de Columbia en Nueva York. En 1945 trabajó en México como ayudante del escultor Juan Cruz con quien realizó el monumento a Cervantes de la Feria del Libro y las estatuas de la Ciudad de los Deportes.

En 1951, de regreso a Colombia, se estableció en Cali en donde desempeñó el cargo de Director del Palacio de Bellas Artes; en 1962 viajó a Europa junto a su esposa Violeta Horpel y sus hijos y expuso en la Casa de las Américas, en Roma, por invitación de Germán Arciniegas. En 1963 participó en el Salón de Artistas Boyacenses y obtuvo el segundo premio en escultura por su talla “Idilio campesino” y el primero en dibujo por su cuadro “El Fauno y la Ninfa”; en 1973 publicó, dentro de las Ediciones de la Biblioteca de Autores Boyacenses, de la Dirección de Educación y Extensión Cultural, un libro titulado “La sumisión del Arte Colombiano, Voces-Protesta de un escultor” en el que sienta una protesta contra la sumisión de muchos artistas a los dictados de los críticos de turno.  Algunas de sus obras son: Bolivarito Llanero, Cabeza de India, India Tehuana, Familia de Mineros, El Indio Sibundoy y el monumento a Jorge Eliécer Gaitán.

Imagen tomada de: Colarte