Acosta, Joaquín

Joaquín Acosta

Historiador, geólogo e ingeniero militar nacido en Guaduas, Cundinamarca, el 29 de diciembre de 1800, muerto allí mismo, el 21 de febrero de 1852. Tomás Joaquín de Acosta y Pérez de Guzmán integra la lista de aquellos hombres del siglo XIX a quienes la inestabilidad política exigió una doble participación: militar y científica.

Así, hombres como Agustín Codazzi, Tomás Cipriano de Mosquera, Manuel Ancízar, Francisco Vergara y Velasco y Joaquín Acosta, alternaron su vida militar y política con la geografía, la mineralogía, la geología, el periodismo, la historia y la sociología. Joaquín Acosta abandonó en 1819 el Colegio del Rosario para integrarse al ejército patriota. Bolívar lo nombró subteniente de infantería en el batallón que hizo la campaña en el Valle del Cauca y Chocó, entre I820 y 1827.

Sin embargo, sus labores como militar activo alternaron desde un principio con las estrategias y planes gubernamentales: va en 1821 Acosta fue enviado a examinar en el Chocó los terrenos en los que se proyectaba construir un canal que establecería comunicación directa entre los océanos Atlántico y Pacífico. Debido a su nombramiento en 1822 como secretario del gobernador del Chocó, Acosta no participó en la campaña de Quito.

Su actividad este año se concentró en el estudio y, la elaboración de un informe detallado de los distritos mineros, y en la vigilancia de los trabajos que se adelantaban para abrir el proyectado Canal de San Pablo. En diciembre de 1822 el general Francisco de Paula Santander lo nombró oficial segundo de la Secretaría de Estado y del Despacho de Guerra; de esta manera, el general Acosta abandonaba, al menos para este primer momento de la guerra, su ideal de soldado activo.

Al finalizar 1825, el general Joaquín Acosta viajó a Europa, donde permaneció hasta 1831. Su espíritu observador fue definitivo para sus posteriores ocupaciones como geólogo, ingeniero militar e historiador. Manuel Uribe Angel dice que Acosta, en sus primeras tareas como militar en el Atrato v el Valle del Cauca robaba a la ocupación de armas el tiempo preciso para arrancar a la naturaleza de los trópicos sus numerosos secretos y sus encantadores arcanos.

Acosta tomaba nota del estado de los caminos, los puntos más notables, la posición de los pueblos, el carácter de sus gentes, la navegación en los ríos, el clima. Sus descripciones geográficas se extendieron desde la Nueva Granada hasta los países europeos y norteamericanos, donde resaltaba, además, los detalles arquitectónicos, los monumentos religiosos y políticos y las instrucciones culturales.

El viaje a Europa lo acercó a los estudios de mineralogía, geología e ingeniería militar. A su regreso a Colombia, en 1832, asumió el cargo de Ingeniero Director de caminos de Cundinamarca y fue miembro fundador de la Academia Nacional. En 1833 fue nombrado catedrático de Química en la Universidad y comandante al mando de medio batallón de artillería.

En 1835 fue diputado al Congreso. En adelante y por muchos años, el general Acosta hizo parte de las distintas comisiones para la inspección y propuestas de trazado de caminos; para el análisis de los modos de explotación de las minas del país; para el estudio de las prisiones de la Costa y los puntos adecuados para establecer colonias agrícolas; y para la observación de los canales y  la navegación a vapor.

Como escritor, José María Samper dice que Acosta era ocurrente y agudo, ingenioso y buen dialéctico, y como diplomático y orador parlamentario, muy mesurado en el lenguaje Como hombre de ciencias, el general Acosta tuvo a su cargo el Observatorio Astronómico y el Musco Nacional; y mantuvo constante comunicación con los científicos europeos y las sociedades geográficas. Como diplomático, fue nombrado en 1837 encargado de negocios de la Nueva Granada en el Ecuador, ministro en Washington, en 1842, y ministro de Relaciones Exteriores en 1843.

Su segundo viaje a Europa, en 1845, tuvo una finalidad precisa: consultar el Archivo de Indias en España y publicar en París, en 1848, el Compendio histórico del descubrimiento y colonización de la Nueva Granada en el siglo decimosexto. Sobre ello, Bernardo Tovar anota: Acosta se fija como propósito central historiar la época colonial.

Este objetivo se relaciona con las nuevas circunstancias surgidas a partir de la independencia. Acosta escribe en un momento en que se desarrollan los debates sobre la organización y destino de la naciente República>. En París, Acosta publicó, también en 1847, su obra sobre la Geología de la Nueva Granada, y en ella incluyó un amplio mapa de la República de la Nueva Granada; además, tradujo las Memorias que Jean-Baptiste Boussingault había presentado en la Academia de Ciencias de París: Viajes científicos a los Andes ecuatoriales 1826-1830, y reprodujo el Semanario de Francisco José de Caldas. Antes de morir, el general Acosta donó a la República su rica colección de libros americanos, que se conserva en la Biblioteca Nacional, y la serie de minerales [Ver tomo 5, Cultura, pp. 53-54 y 131].

LUCELLA GÓMEZ GIRALDO

Esta biografía fue tomada del tomo de Biografías de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores

Bibliografía

ACOSTA DE SAMPER, SOLEDAD Biografía del general Joaquín Acosta, prócer de la independencia, historiador, geógrafo, hombre científico y filántropo. Bogotá, Librería Colombiana Camacho Roldán-Tamayo, 1901. TOVAR, ZAMBRANO, BERNARDO. "El pensamiento historiador colombiano sobre la época colonial". Anuario colombiano de historia social y de la cultura, N 10 (Bogotá, 1982), pp. 5-118.