Camargo Pinzón, Sergio

Sergio Camargo Pinzón

Ficha Bibliográfica

Título: Camargo Pinzón, Sergio
Colección: Militar
Tipo de documento: Texto
Fuente de catalogación : CO-BoBLA

Militar y político boyacense (Hacienda Usamena, Iza, diciembre 26 de 1832 - Miraflores, septiembre 27 de 1907). El militarismo colombiano de la segunda mitad del siglo XIX presenta un tipo de militares-abogados, partidarios de la consolidación nacional, el orden y el respeto a las leyes, formados en un ambiente de guerras civiles, polémicas entre liberales y conservadores, centralistas y federalistas, clericales y anti-clericales, radicales y tradicionalistas. Uno de estos militares-abogados fue Sergio Camargo Pinzón, hijo de Simón Camargo y de Ignacia Pinzón Suárez. En la década de los cuarenta, la familia Camargo Pinzón vivía en su finca Gotua, en el cruce de caminos que conducen a Iza, Firavitoba, Pesca y Sogamoso. Sergio Camargo hizo sus estudios en el Colegio de San Bartolomé, donde recibió el título de Abogado, en el año 1852. Durante sus años estudiantiles, la Nueva Granada vivía un ambiente romántico y social. En diversas ciudades del país, comenzaron a aparecer las sociedades democráticas, organizadas por obreros y por la juventud. En Bogotá, los jóvenes granadinos de ideas avanzadas se reunieron alrededor de la Escuela Republicana, donde se formaron Sergio Camargo, Salvador Camacho Roldán, Santiago y Felipe Pérez, José María Samper, Felipe Zapata, José María Rojas Garrido y otros coetáneos que integraron la llamada Generación de los Radicales. La época preconizaba cambios drásticos en las instituciones existentes, se planteaba la necesidad de medidas radicales para conseguir el mejoramiento de las condiciones sociales y económicas. Políticamente, el Radicalismo que influyó en las ideas y actitudes del joven jurista Sergio Camargo, se inclinó a apoyar los movimientos que sostenían la libertad de expresión, la libertad de opinión y la libertad religiosa. Los radicales se manifestaban propensos a despreciar el autoritarismo, las dictaduras, el orden impuesto con rigor y los convencionalismos. Lucharon por el establecimiento del Estado laico, la separación entre Iglesia y Estado, la escuela laica gratuita y obligatoria, el sufragio universal y las libertades. Camargo, formado en un colegio tradicional como el de San Bartolomé y en un ambiente revolucionario radical, inició sus actividades como jurista en Sogamoso, donde fue nombrado juez. Su actividad política comenzó en 1857, cuando participó como vicepresidente en la asamblea constituyente de Boyacá, que dio las bases para la Constitución estatal. Ese mismo año, durante la presidencia provisional del general Santos Gutiérrez, fue secretario de Gobierno del Estado de Boyacá, y en 1862, fue presidente de ese estado, cargo que ocupó hasta el 30 de noviembre de 1865. Durante su administración, le correspondió la desamortización de bienes de manos muertas, la extinción de algunas comunidades religiosas en Boyacá, la organización de la penitenciaría de Tunja, la fundación de escuelas públicas y cárceles municipales. Se interesó por la construcción de caminos, entre ellos, el de Sogamoso a Casanare, el camino a las minas esmeraldíferas de Chivor y otras obras para el progreso de Boyacá. Cuando culminó su obra gubernamental en el Estado de Boyacá, Camargo ocupó la rectoría del Colegio de Boyacá, el alma mater de la cultura boyacense.. Era costumbre en los años del Radicalismo, que este plantel, donde se han formado las generaciones boyacenses, lo regentaran altas personalidades boyacenses del gobierno estatal o nacional, o escritores de talla nacional. En los años posteriores, Camargo ocupó diversos cargos en la administración y en la política. En 1868 fue secretario de Guerra y Marina en la presidencia del general Santos Gutiérrez, y en 1871, jefe de la Guardia Nacional. En 1876 fue elegido senador de la República por Boyacá y nombrado segundo designado a la Presidencia de la República. Posteriormente, en 1877, tomó posesión como presidente de la República, entre el 19 de mayo y el 13 de agosto de 1877, en reemplazo del presidente titular, Aquileo Parra, quien había pedido una licencia por motivos de salud. En su corto gobierno, Camargo se distinguió por su espíritu conciliador y prudente, que le dio fama como "presidente de la paz". Le correspondió decretar un armisticio total para lograr la conciliación y la hermandad de los colombianos, aunque algunos de sus copartidarios no estuvieron de acuerdo con el armisticio y las medidas pacifistas, principalmente ante los brotes rebeldes de los derrotados en la guerra. Camargo tenía una idea frentenacionalista para alcanzar la paz en Colombia, consideraba que para llegar a la paz, se necesitaría de la concurrencia de todos los partidos, asegurada en la Ley Fundamental. Después de su gobierno, fue designado diplomático en Europa para fortalecer las relaciones con Alemania, Francia, Gran Bretaña y el Vaticano.

En sus misiones diplomáticas, Camargo sentó las bases para el primer tratado de amistad con España, y dio los primeros pasos para el establecimiento de las relaciones diplomáticas con el Vaticano. En 1883 fue designado ministro plenipotenciario en Venezuela y diplomático ante el gobierno de Ecuador. Camargo Pinzón también participó en las guerras civiles de la segunda mitad del siglo XIX; por su actuación heroica; alcanzó el grado máximo de general de la República. Con el batallón Cazadores, actuó contra la dictadura del general José María Melo en 1854. Posteriormente, con el batallón Calaveras, participó en la batalla de Hormezaque y en la batalla de Tunja, en la Semana Santa de 1861. En la guerra civil de 1876-1878, el general Sergio Camargo fue el héroe de la batalla de Garrapata, el 20 de noviembre de 1876, una lucha de dos días, considerada como una de las más cruentas y difíciles de las guerras civiles. Así mismo, participó en la batalla de La Donjuana, el 28 de enero de 1877, que fue decisiva para el triunfo radical. Participó también en la guerra civil de 1885, promovida por el liberalismo radical para derrocar el gobierno de la Regeneración. En la batalla de La Humareda, el 17 de junio de 1885, en la cual participó el general Camargo con el ejército radical, los liberales fueron derrotados, con un elevado número de muertos. Años después, Camargo no fue partidario de la guerra de los Mil Días, la cual consideraba fatal para el futuro de Colombia. Por su heroicidad y, a la vez, su espíritu de conciliación y paz, ha sido llamado "el Bayardo colombiano" estableciendo una comparación con el famoso Pierre Terrail, señor de Bayard, célebre por sus actos heroicos ante los españoles y, en especial, por su defensa del puente de Garellano contra 200 españoles. El 1 de julio de 1868, Camargo contrajo matrimonio en Miraflores con doña Matilde Acosta Castillo, quien murió por el nacimiento de su primer hijo. Posteriormente, en 1871, contrajo sendas nupcias con doña Trinidad g Costa, hermana de su primera esposa y del general Santos Acosta. En sus últimos días, Camargo se residenció en Miraflores.

JAVIER OCAMPO LÓPEZ.

Bibliografía

CAMARGO PEREZ, GABRIEL. Sergio Camargo, el Bayardo colombiano. Tunja, Academia Boyacense de Historia, 1987. PEREZ AGUIRRE, ANTONIO. 25 años de Historia colombiana. Bogotá, Editorial Sucre, 1959. RODRIGUEZ PIÑERES, EDUARDO. El Olimpo Radical. Bogotá, Librería Voluntad, 1950.

Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.

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