García-Herreros, Rafael

Rafael García-Herreros

Ficha Bibliográfica

Título: García-Herreros, Rafael
Colección: Religión
Tipo de documento: Texto
Fuente de catalogación : CO-BoBLA

Sacerdote nortesantandereano (Cúcuta, enero 9 de 1909 - Bogotá, noviembre 24 de 1992). Rafael da mucha guerra, era la queja que se escuchaba a doña María Unda Pérez durante la niñez y juventud de su hijo Rafael García-Herreros. Hijo del general Julio César García-Herreros Orbegozo, emparentado con Francisco de Paula Santander y con doña Juana Ranjel de Cuéllar, fundadora de Cúcuta, y de doña María Unda Pérez (según algunos historiadores, la familia Unda desciende, por línea materna, del alférez real y regidor perpetuo Francisco de Moctezuma, descendiente del antepenúltimo emperador azteca, Moctezuma II), el padre García-Herreros fue el tercero de siete hijos, bautizado en la iglesia parroquial de San José, hoy iglesia catedral, por el padre Elías Calderón. Hizo sus primeros estudios en el Colegio de las Hermanas de la Presentación, y el 3 de febrero de 1923 ingresó al Seminario Conciliar de Santo Tomás de Aquino, en Pamplona, dirigido por padres eudistas franceses. El padre Gaicía-Herreros recordaba cómo en ese claustro devoramos un puñado de años, como si fueran uvas, como si fueran ciruelas. Luego se trasladó al Seminario de San José de Usaquén, el 25 de enero de 1928. El rector era el padre Louis Bourdon; a quien de niño había sanado milagrosamente San Juan Eudes y, posteriormente, el padre Louis Fafin. Durante este período, García-Herreros mostró particular predilección por el estudio del idioma y literatura alemanas, el hebreo y la astronomía.

El 23 de septiembre de 1933 recibió las órdenes menores; en noviembre, el subdiaconado; el 17 de marzo del año siguiente, la ordenación diaconal; y el 19 de agosto de 1934, en la iglesia de Nuestra Señora de las Angustias de Bogotá, la ordenación presbiterial de manos de monseñor Paolo Giobbe, nuncio apostólico. El padrino fue monseñor Felipe Alvarez del Pino, director de las Obras Misionales. Durante sus primeros veinte años de ministerio sacerdotal, García-Herreros se consagró como formador de seminaristas en los seminarios de Santa Rosa de Osos (1934-1935), Jericó (1936-1938), San José de Miranda (1943-1945), Cartagena (1946-1950) y Cali (1952-1954). Durante estos años, escribió gran cantidad de cuentos y representaciones teatrales, como medio de formación de estudiantes y para compartir con ellos sus ideas. En el Año Santo de 1950 viajó a Europa como asesor de los grupos de Acción Católica. Salió de Barranquilla el 10 de octubre, y llegó a Roma el 17. Asistió a cursos de filosofía en la Universidad Gregoriana, y a conferencias del padre Marlion sobre el apostolado moderno en la prensa, la radio y el cine. En Friburgo (Suiza) continuó los estudios filosóficos en la universidad de los padres dominicos. Viajó por Alemania, Francia y España, y regresó a Roma. El 3 de diciembre de 1951 llegó a Cartagena y fue designado como profesor para el Seminario de Cali, donde trabajó hasta septiembre de 1954. Desde 1946, en la emisora Radio Fuentes de Cartagena, el padre García-Herreros comenzó a utilizar los micrófonos para su labor evangelizadora. La Hora Católica se mantuvo al aire por cuatro años, y continuó después en Medellín. García-Herreros escribió a su superior provincial, el 10 de febrero de 1950: He introducido en este año El Minuto de Dios, que es una corta radiación todos los días, a las 7:30 a.m. Eso está grabado, así que no tengo que ir a la emisora. El programa se emitió en Cartagena durante ocho meses y, tras el viaje a Europa, lo reinició en Cali. En él, además de los temas propios para la difusión de la fe, comenzó a abordar la labor social con realizaciones concretas. Su principal proyecto en el Valle fue la construcción del barrio de los pobres, mediante la aportación de $ 1 500 por parte de cien familias pudientes, y con la venta de la edición de algunos escritos del padre. El programa, un verdadero éxito radial (se transmitía por los altavoces de la plaza de mercado), era diariamente comentado por la prensa, pero pronto fue también duramente atacado por su claro sabor comunista, o por lo menos, socialista.

Estas críticas y otras dificultades hicieron que García-Herreros fuera enviado a Medellín en 1954. Tras una breve estadía, viajó a Bogotá. Invitado a los programas de televisión Fantasía navideña, El artista y su obra y Nuestro pan de cada día, se le abrieron las puertas de este novedoso medio. En marzo de 1955 se iniciaron las emisiones de El Minuto de Dios que, poniendo en manos de Dios este día que ya pasó y la noche que llega, se transmitió por más de 37 años, siendo tal vez el programa de televisión emitido por más tiempo continuo en todo el mundo. Como era propio del padre García-Herreros, el Minuto de Dios de las 7:30 p.m. por el canal 7 no se redujo a proclamar un mensaje espiritual, sino que quiso y logró despertar la conciencia social del país, a tal punto, que el padre llegó a ser llamado el "ministro de Hacienda de los pobres". Grandes polémicas se desencadenaron desde el mismo año de su iniciación: en 1955, cuando se habló sobre la pena de muerte; en 1963, cuando tuvo que intervenir el presidente Guillermo León Valencia para evitar la suspensión del programa; en agosto de 1968, cuando invitó a la actriz Briggitte Bardot a hacer el escándalo del bien en el Banquete del Millón; o a principios de los años noventa, con su intervención mediadora con el narcotráfico. Unos terrenos donados por Antonio Restrepo y Estanislao Olarte, en las cercanías del río Juan Amarillo, al occidente de Bogotá, fueron el lugar donde se levantó el barrio El Minuto de Dios, otra de las portentosas obras del padre García-Herreros. El primer morador del barrio fue Rómulo Torres, quien llegó el 27 de junio de 1957, y hoy, gracias al increíble tesón del padre y a la coordinada actividad de los habitantes, El Minuto constituye una ciudadela entre las calles 80 y 90 y las carreras 72 a 75 de Bogotá. Cuenta con numerosos parques y jardines, teatro, colegio (con capacidad para 4000 alumnos), puesto de salud y varias guarderías infantiles; además, en El Minuto es obligatoria la educación elemental. El Museo de Arte Contemporáneo del Minuto de Dios, obra de los arquitectos Eduardo del Valle y Jairo López, fue inaugurado por el presidente Misael Pastrana en 1970. Cuenta con obras donadas por artistas como Alejandro Obregón, Enrique Grau, Fernando Botero, Edgar Negret y José Luis Cuevas, entre otros. El templo, bendecido por monseñor Emilio de Brigard el 8 de diciembre de 1961, cuenta con el tabernáculo "custodia" de Eduardo Ramírez Villamizar. En la Plaza de Banderas se encuentran el polémico Cristo desnudo del escultor panameño Justo Arosemena y la Escultura de Carlos Rojas.

El cardenal Luis Concha Córdoba decretó, el 10 de septiembre de 1965, la erección canónica de la parroquia, y el arzobispo Rubén Isaza dio posesión al padre García-Herreros como primer párroco, el 17 del mismo mes. El padre Rafael García-Herreros contaba que, una vez mientras dormía, después de buscar desesperadamente la solución a la crisis económica en que se debatía el barrio El Minuto de Dios, sentí como si la voz de un economista celestial me inspirara la idea de hurgar en las conciencias y en los bolsillos de los ricos, invitándolos al banquete más caro y más pobre del mundo. Así nació el Banquete del Millón, realizado por primera vez en noviembre de 1961, y convertido ya en una institución nacional. La boleta, que daba derecho a una taza de consomé y a un pan, costó entonces la astronómica suma de $ 5000. Contra todos los pronósticos, el Banquete ha ido aumentando el número de sus comensales año tras año. Todos los presidentes de la República, desde Alberto Lleras Camargo, han dado su apoyo al evento y, en 1983, Belisario Betancur le cedió el dinero del premio Príncipe de Asturias que se le había otorgado ese año. Desde Stella Márquez, Señorita Colombia en 1961, todas las reinas de belleza han participado en este ágape, y en Cartagena se levanta, inspirado por el padre García-Herreros, el Barrio de las Reinas. Se han organizado Banquetes del Millón en casi todas las ciudades de Colombia y en la ciudad de Nueva York. Por otra parte, el padre García-Herreros fundó organizaciones como el Instituto de Desarrollo de las Comunicaciones (INDEC), la Corporación Minuto de Dios, la emisora, la programadora de televisión Lumen 2000 y la editorial, entre otras. El padre García-Herreros falleció en Bogotá, el martes 24 de noviembre de 1992, mientras se celebraba el Banquete del Millón en el Salón Rojo del Hotel Tequendama. Su biógrafo, el padre Diego Jaramillo dijo: Muchos [...] habían tildado al padre Rafael de soñador e idealista. Es cierto que él soñó mucho y que muchos de sus ensueños resultaron quimeras, pero quizá ningún otro colombiano de la generación actual pueda mostrar tantas realizaciones concretas de lo que un día se tildó de utópico. Parece que sus obras hubieran sido regalo de Dios para confundir los prudentes cálculos de los hombres.

JUAN DAVID GIRALDO

Bibliografía

Jaramillo, Diego. Rafael García-Herreros. Bogotá, Editorial Minuto de Dios, 1984.

Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.

 

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