Obando, José María

Ficha Bibliográfica
José María Obando. Prototipo del caudillo militar del siglo XIX
Tomado de: Revista Credencial N° 7. Julio de 1990
José María Obando nació e la Hacienda de García, en Caloto (Cauca), el 8 de agosto de 1795; fue el fruto de relaciones ilegítimas entre miembros de aristocráticas familias payanesas. A los dos años de edad fue adoptado, en Popayán, por un matrimonio de fortuna, formado por doña Agustina del Campo y López y don Juan Luis Obando del Castillo y Frías. Don Juan Luis, natural de Pasto, se había establecido en las áreas de Popayán, Almaguer y Patía, como prominente hombre de negocios y propietario de haciendas.
La educación de José María Obando fue la de los miembros de la élite payanesa de entonces: las primeras letras en la escuela de don Joaquín del Basto y tres años en el Real Seminario de Popayán. A los trece años ya ayudaba a su padre adoptivo en el cuidado de las haciendas.
Las guerras de independencia, que tuvieron un carácter social en el sur, colocaron a Obando en el lado realista y, de 1829 a 1832, surgió como el líder carismático de las masas negras de la región. Este liderazgo era resultado de la conjunción de vastas redes de clientela establecidas por su padre adoptivo en la región, y de la comprensión de los problemas de los patianos que le había dado su trato inmediato con las gentes. Ingresó al ejército realista y asumió la defensa del Patia, región conocida como refugio de los negros huidos, donde las relaciones entre hacendados y campesinos se regulaban por tratados tácitos de mutua tolerancia; su comunidad negra veía en las fuerzas republicanas una amenaza para su forma de vida y un instrumento represivo de los señores esclavistas. Organizó campesinos y antiguos bandoleros de la región en guerrillas, como auxiliares del ejército realista.
Cuando comprendió que la derrota realista era un hecho, intentó evitar una campaña represiva sobre el Patía. Entabló relaciones con oficiales republicanos, y finalmente se alistó con sus hombres en las tropas de Bolívar, en 1822.
Su primera tarea como oficial (teniente coronel) republicano fue limpiar de guerrillas el valle del Patía, haciendo posible el paso de las tropas de Bolívar hacia Pasto. Lo logró alternando la persuasión y la fuerza.
Entre 1823 y 1827 sirvió como comandante de la línea del Río Mayo, lo que aprovechó para consolidar su liderazgo y autoridad militar en el sur. En buena parte de este período, hasta 1828, se desempeñó como gobernador de Pasto; aplicó una política sutil en favor del indígena y de comprensión de la reticencia de las élites al republicanismo, lo que le ganó la simpatía de los pastusos y la ampliación de su área de influencia personal.
En este período también entró en relación con miembros connotados del republicanismo. Hizo amistad con Joaquín Mosquera y con los generales Antonio Obando y José María Córdova, pero también se ganó la animosidad de Juan José Flores y Tomás Cipriano de Mosquera.
Estas circunstancias, unidas a su profundo regionalismo, lo llevaron a ser partidario de Santander en las luchas contra la dictadura bolivariana. En desarrollo de éstas derrotó a Mosquera, agente de Bolívar en el sur, en noviembre de 1828, en La Ladera. Posteriormente fue vencido por Bolívar quien, conocedor de la importancia de Obando como intermediario de poder en el sur, firmó un tratado favorable al vencido.
Cuando Bolívar se retiró de la Presidencia en 1830 y se desataron las ambiciones de múltiples líderes, Obando fue acusado del asesinato del mariscal Antonio José Sucre (junio 4 de 1830), pero los cargos nunca fueron probados. A raíz del golpe de estado contra Joaquín Mosquera, Obando combatió exitosamente al gobierno de Rafael Urdaneta en 1831 y, como vicepresidente, encabezó el régimen de facto establecido para preparar el regreso de Santander.
En 1832 Obando fue enviado a recuperar de la tutela ecuatoriana a su región de origen, que se había anexado a este país durante el conflicto con Urdaneta. Reincorporó el Cauca a la Nueva Granada y permaneció como la figura principal del sur hasta 1836, cuando fue derrotado en una elección presidencial que redujo su prestigio.
El levantamiento de Los Conventillos, en la provincia de Pasto en 1839, permitió a sus enemigos revivir los cargos del asesinato de Sucre. En julio de 1840, apoyándose en las masas de negros e indígenas, consiguió comprometer a todo el sur en una rebelión contra José Ignacio de Márquez. Aunque contaba con el apoyo decidido, pero no coordinado, de caudillos regionales de Antioquia, Santander, Boyacá, Panamá y la Costa Atlántica, perdió su ejército en 1840. Escapó al cautiverio y reemprendió su revuelta a comienzos de 1841, para ser definitivamente derrotado en julio del mismo año. Esta contienda, conocida como guerra de los Supremos, tuvo un marcado acento de lucha social en el Cauca y a nivel nacional se caracterizó como federalista.
Obando huyó hacia el Perú, donde permaneció en exilio hasta 1849, adelantando polémicas periodísticas con Mosquera. Regresó con la imagen de mártir del partido liberal, y desempeñó posiciones militares y diplomáticas durante el gobierno de José Hilario López. Candidato para sucederle en la Presidencia, alcanzó una fácil victoria en las elecciones de 1852. Tomó posesión el 1º de abril de 1853, en un momento de intenso fraccionalismo liberal que enfrentó a doctrinarios liberales conocidos como gólgotas con los más moderados draconianos, quienes contaban en sus filas a los militares, a las Sociedades Democráticas de los artesanos y al mismo Obando. La Constitución aprobada por el Congreso en 1853 fue sancionada con desgano por el presidente Obando, que la juzgaba restrictiva para controlar el orden público. Además consagraba la separación entre Iglesia y Estado, el sufragio universal y directo, y la elección de gobernadores, lo que incrementó la división liberal y el malestar social. El gobierno se sentía atado por las instituciones y los compromisos políticos, al tiempo que se rumoraba un golpe. El 17 de abril de 1854, el general José María Melo ofreció a Obando poderes dictatoriales. Cuando el presidente los rehusó, Melo asumió el poder.
Melo fue derrotado por fuerzas militares combinadas liberales y conservadoras a finales de 1854. Obando fue acusado de complicidad en el golpe y juzgado de alta traición por el Senado. Aunque absuelto, fue destituido de la Presidencia.
Obando regresó a la vida política en 1860, cuando se unió a la exitosa revuelta federalista dirigida por su antiguo adversario, Mosquera, contra el gobierno de Mariano Ospina Rodríguez. Ya estaba asegurada la victoria y se había firmado una suspensión de hostilidades en Campo-Amalia. Obando se dirigía a Bogotá con un piquete de soldados, fue atacado por fuerzas del gobierno en el sitio de Cruz Verde, y muerto a lanzazos el 29 de abril de 1861.
Tomado de: http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/revistas/credencial/julio1990/julio3.htm
