Acevedo Bernal, Ricardo

Ricardo Acevedo Bernal - Autoretrato

Ficha Bibliográfica

Título: Acevedo Bernal, Ricardo

Pintor nacido en Bogotá el 4 de mayo de 1867, fallecido en Roma el 7 de abril de 1930. En el colegio de San Bartolomé, Acevedo Bernal fue alumno de pintura del padre Santiago Páramo (1841-1915) y más adelante se matriculó en la Escuela Nacional de Bellas Artes, donde recibió las enseñanzas del pintor Pantaleón Mendoza (1860-ca.1910). Aunque practicó varios géneros en diversas técnicas, el más exitoso fue el retrato al óleo y al pastel. Junto con Epifanio Garay (1849-1903) fueron los representantes más conspicuos del retrato en el país.

A diferencia de Garay, su inmediato antecesor, Acevedo iluminaba los fondos y utilizaba la luz natural para trabajar unas figuras más ágiles y vitales. En contadas ocasiones practicó el paisaje. Muy joven, Acevedo viajó a Nueva York, donde permaneció desde 1890 hasta 1898. Trabajó en talleres de fotógrafos iluminando fotos, oficio encargado por lo general a jóvenes pintores. En 1894 fue nombrado miembro de la Liga de Artistas de Nueva York. En 1898 regresó a Bogotá y al año siguiente organizó una academia de pintura.

Repartió su tiempo entre la atención a los numerosos encargos y el ejercicio de la docencia. Por este tiempo tuvo a su cargo una cátedra de pintura en el Instituto San Luis, en el cual también trabajaba el pintor Domingo Moreno Otero (1882-1948). Uno de sus más bellos retratos es el de su primera esposa, doña Blanca Tenorio, elaborado al pastel. Como ella falleció muy joven, años más tarde Acevedo se casó con doña Rosa Biester, con quien tuvo cuatro hijos, todos vinculados a las artes.

En 1899 fue premiado en la exposición del 20 de julio, por su cuadro La Sagrada Familia. Por esta misma época trabajó el cuadro Bautismo dé Cristo, para el bautisterio de la Catedral Primada de Bogotá. Esta obra fue encargada por el doctor Manuel Antonio Angel, quien acababa de apadrinar a una niña del director del periódico El Heraldo, José Joaquín Pérez. Aunque criticado por su poca naturalidad, este cuadro tiene el mérito de ser producto de uno de los pocos casos de mecenazgo colombiano.

La renovación católica mundial que tuvo lugar a fines del siglo XIX y comienzos del XX, iniciada por los teóricos y continuada por la obra de arquitectos y pintores, también ocurrió en Colombia. Así, Acevedo llevó a cabo incluso proyectos arquitectónicos, junto con la realización de obras de caballete y de pintura mural, como en la catedral de Tunja, San Antonio de Bogotá, El Sagrario y el Voto Nacional. De esos encargos son, por ejemplo, el óleo de la Virgen del Carmen y El Evangelista San Marcos, en una de las pechinas de la Catedral.

Después de dirigir la Escuela Nacional de Bellas Artes en 1902, Acevedo viajó a Europa. En París estudió en la Academia Julien con León Bonnat y Robert Fleury. Asistió a los talleres de Jean Paul Laurens y de Joaquín Sorolla. Recorrió el Viejo Continente y en 1906 regresó al país. Se vinculó a la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, como profesor de pintura. Con ocasión del centenario de la Independencia se celebró en Bogotá una gran exposición nacional, donde Acevedo ganó una medalla de honor.

De 1911 a 1918 dirigió la Escuela, donde logró concretar y hacer realidad la idea de su fundador, Alberto Urdaneta, de formar con las obras ganadoras de los concursos anuales una colección de bellas artes. Este es el origen de la pinacoteca del Museo Nacional. En 1928 el gobierno de Miguel Abadía Méndez reconoció a Acevedo sus méritos y le tributó un homenaje en el que fue laureado con corona de oro, nombrándosele "Artista Máximo". En 1929 viajó a Europa con el cargo de cónsul en Roma y participó con otros notables artistas colombianos en la Exposición de Sevilla. Al año siguiente falleció en Roma.

El 10 de enero de 1963 sus restos y los de su esposa fueron traídos al país y colocados en el templo del Voto Nacional. Entre su numerosa producción artística se encuentran retratos de sus maestros y colegas: los pintores Alberto Urdaneta (1912, póstumo), Pantaleón Mendoza, Delio Ramírez, Francisco Antonio Cano; los músicos Nicolás Quevedo Rachadel, José María Ponce de León y el piadoso padre Rafael Almansa. Retratos de las señoras Ursula Roldán de Borda (1897), Sofía Angulo de Reyes (1900), Rosa Biester de Acevedo (1905), Inés Marroquín de Vargas (1906), Alicia Borda-de Calderón (1908), Inés Pérez de Cuervo (1910), Dora Schróeder de Aya (1912), Elvira Zea de Samper (1924). Pinturas de temas históricos: Retrato del Libertador, de Gonzalo Jiménez de Quesada, y de Antonio Nariño.

Obras de carácter religioso: Triunfo de la Virgen del Carmen; decoraciones diversas para los templos San Antonio (1911), Catedral, Sagrario (1928), catedral de Tunja y altar de la Veracruz de Bogotá (1910) [destruida]. Además obras de temas varios como La niña de la columna y el Busto a Cervantes. Aficionado a la música, Acevedo se expresó como instrumentista y compuso piezas de reconocido mérito; entre ellas los pasillos para piano: Croquis, El diluvio, Hasta el sábado, Mayo y Sabanero; los pasillos para bandola y tiple: El gran viejo y Sideral; y el pasillo para bandola: Romance.

MARTA FAJARDO DE RUEDA

Bibliografía

ACUÑA, LUIS ALBERTO. Ricardo Acevedo Bernal. Publicaciones de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Bogotá, Editorial Cromos, 1934. Catálogo del Museo Nacional de Colombia. Bogotá, Imprenta Nacional, 1960. FAJARDO DE RUEDA, MARTA. Presencia de 105 Maestros 1886-1986. Primer Centenario de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Bogotá, Universidad Nacional, 1986. MOROS, RICARDO. "Ricardo Acevedo Bernal". Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 1 (Bogotá, 1902).

Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.