¿Por qué se hacen nuevos billetes?

Los billetes nuevos se hacen por dos razones: o porque el uso deteriora los que están en circulación y es necesario reemplazarlos, o porque es preciso aumentar el valor del dinero en circulación, para atender las necesidades de pago de la economía. Esta situación se da por el aumento en el comercio y la población y por el aumento en el valor nominal de los bienes y servicios que hay que pagar.

La inflación (aumento general de los precios de los bienes, que se produce, entre otras causas, por un aumento en la cantidad de dinero en circulación, que aumenta la demanda sobre los bienes y también su precio) es la variable determinante para decidir cuales deben ser las denominaciones de los billetes y monedas.

En una economía sin inflación, no sería necesario cambiar los valores de los billetes, y bastaría aumentar su número a medida que crecen el comercio y la población. En los países con tasas de inflación altas, como Colombia, se revisa periódicamente la estructura de denominaciones, la cual debe variar según el cambio del nivel de precios, porque al perder su valor adquisitivo, las denominaciones más bajas pierden utilidad.

Lo que se pagaba antes con monedas empieza a tener que pagarse con los billetes de valor más bajo, pero como estos no son tan resistentes como las monedas, resulta conveniente hacer monedas que reemplacen las denominaciones más bajas de billetes. Por otro lado, para hacer pagos elevados se requerirían muchos billetes, lo que resulta costoso e incómodo.
Así pues, como consecuencia de la inflación, es necesario emitir unos billetes de mayor valor, convertir billetes de baja denominación en moneda y dejar de emitir las monedas de muy baja denominación. Esta emisión, que reemplaza unos billetes y monedas por otros de mayor valor nominal, es pues resultado y no causa de la inflación.

En conclusión, es mejor para un país tener billetes de alta denominación en vez de muchos billetes y monedas, pero de manera que se puedan hacer cómodamente también los pagos correspondientes a las transacciones de menor valor.
La Constitución Nacional, establece que el Banco de la República debe emitir la moneda legal, constituida por billetes y moneda metálica, con el fin de satisfacer adecuadamente la demanda de circulante en todo el territorio nacional.
La función de emisión de billetes y monedas que cumplen la mayoría de los bancos centrales del mundo, generalmente por delegación del Estado, debe efectuarse atendiendo a los siguientes criterios fundamentales:
•    Facilitar la fluidez de las transacciones comerciales.
•    Mantener los billetes en circulación en un nivel adecuado de limpieza.
•    Utilizar el mínimo volumen de piezas, de tal forma, que satisfaciendo las necesidades de la economía, le represente el menor costo posible al país.
El Banco Central debe escoger una cantidad de denominaciones en billetes y monedas, ideal para que el público y la economía en general puedan efectuar las transacciones en forma eficiente y además calcular el volumen total de piezas que deben emitirse y mantenerse en circulación, y su composición por denominaciones.
El Banco Central debe predecir con algún grado de precisión y con la debida anticipación, el momento en el cual debe tomar las siguientes decisiones:
•    Introducir una nueva denominación en billetes.
•    Reemplazar los billetes de menor valor por moneda metálica y retirarlos gradualmente de circulación.
•    Recoger de la circulación las monedas de bajo valor

La decisión de hacer una nueva moneda o billete depende de muchos factores y por lo tanto debe resultar de estudios sólidos y apoyarse en modelos estadísticos que evaluar y prever los cambios que se pueden generar en la economía.

casamoneda-3.gif (58644 bytes)
Billetes y Monedas de Colombia - Banco de la República