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LA FALSIFICACIÓN
La
circulación de billetes y monedas falsas se debe en parte a que el público no conoce las
características y los elementos de seguridad y además utiliza sistemas inadecuados para
comprobar la veracidad de un billete o moneda. Es muy importante que los ciudadanos
conozcan cada una de las características de billetes y monedas, lo que evita confusiones
o dudas y la tendencia a rechazar una moneda o billete en lugar de verificar su
autenticidad. Cuando la población conoce de cerca sus billetes evita que los
falsificadores tengan éxito. Muchas veces los billetes sufren un deterioro innecesario al
ser sometidos a pruebas de autenticidad que en realidad no sirven para comprobar si es
falso. Algunas pruebas que no sirven para determinar la falsedad de un billete son las
siguientes:
" Pegar un trozo de cinta y pensar
que si al quitarla el papel se daña, el billete es falso. " Raspar un fósforo sobre
el billete y si el fósforo prende, el billete es auténtico " Rasgar con las uñas
el centro del billete
El público debe confiar en las
características de seguridad y debe saber cómo distinguir un billete genuino de uno
falso. Para ello debe saber cuales son los signos correctos de seguridad, para evitar
buscar detalles errados.
Características de los
billetes falsos
El falsificador utiliza un papel
comercial de gramaje, color y composición diferente del auténtico, sin las
características propias del papel de seguridad, que proporciona una apariencia y textura
únicos. " Si el público se acostumbra a la textura y apariencia del auténtico,
puede detectar fácilmente la imitación.
"Las imitaciones
de los hilos de seguridad y la marca de agua se realizan generalmente mediante impresiones
con tintas opacas que pretenden simular los elementos originales, que están metidos
dentro de la masa del papel"
Algunas falsificaciones imitan el hilo de
seguridad introduciendo bandas de papel aluminio. " Los falsificadores no han podido
imitar la impresión en alto relieve apreciable al tacto, la cual conforma los motivos
principales del diseño del billete, así como tampoco han logrado el efecto de cambio de
color de las impresiones. Cuando los falsificadores mejoran su tecnología, el banco
también lo hace y mejora los elementos de seguridad de billetes y monedas, pero este
esfuerzo solo es útil si la población tiene en cuenta y usa los nuevos elementos de
seguridad.
Recomendaciones para la detección de la
falsificación
Más del 60% del costo de un billete se
debe a las características del papel y a dispositivos de seguridad incorporados como los
hilos, las fibrillas y la marca de agua. Casi el 20% del costo se debe a las
especificaciones de las tintas, particularmente las calcográficas y las variables
opticamente (OVI).
El Banco de la República recibe, de
los tenedores de buena fe, los billetes y monedas falsos para retirarlos de circulación y
efectuar, entre otros, los análisis relativos a la calidad de falsificación, insumos y
tecnología utilizada por el falsificador.
El incremento o disminución en la
cantidad de piezas falsas de una denominación puede deberse a que para el falsificador es
más rentable la producción de los signos de más alta denominación, razón por la cual,
en la medida en que se introduce un nuevo signo de mayor denominación, la producción se
desplaza hacia éste, disminuyendo la de los signos más bajos.
Es recomendable que cada vez que
circule un nuevo billete o moneda, los ciudadanos se enteren de los elementos de seguridad
que le permiten diferenciarlo de uno falso.
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