MEMORIA RACIOCINADA DE LAS SALINAS DE ZIPAQUIRÁ
ALEJANDRO DE HUMBOLDT 
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MEMORIA RACIOCINADA DE LAS SALINAS

DE ZIPAQUIRÁ

Habiéndome rogado que ponga por escrito mis ideas sobre la mina de sal gema de Zipaquirá y su manipulacion, procuro aprovechar los últimos momentos de mí mansion en esta capital para exponer de paso lo que me parece útil al progreso de este ramo igualmente interesante para la industria pública que para la real hacienda. Yo siento que el poco tiempo que he tenido de examinar esta mina, que ofrece a un naturalista los mismos fenómenos que las minas de sal de España, de la Suiza, del Tirol, de Steria y las de Polonia, me embarace el contestar (por falta de confianza propia, que me hace honor) con todo aquel detalle que merece la materia: con todo, por haberme ocupado largo tiempo en dirigir prácticamente operaciones de halurgia, y haber hecho varias innovaciones sobre las que he establecido mi plan en mi obra de salinas, *   relacionando por órden del Gobierno los establecimientos existentes en varias partes de Europa, puedo tal vez lisonjearme de haber concebido, en medio del corto tiempo que he tenido, algunas ideas que habrán pasado por alto á otros más impuestos en las circunstancias locales de Zipaquirá. Por medio de esta experiencia examinaré en esta memoria los diferentes ramos de la fabricacion de sal, es á saber, la explotacion de la mina, el estado de los manantiales salitrosos con el que ha probado la experiencia ser el más preferible en Europa, y me explicaré con aquella franqueza que es natural á mi carácter, y que apetecen los que desean el bien público.

Aunque el monopolio de la sal ha sido siempre un manantial de rentas para los Estados, sólo há quince años que se ha conocido la necesidad de establecer nuevos métodos en nuestras salinas de Europa; y la falta de combustibles y su enorme carestía han causado esta revolucion poco ántes de los progresos de la nueva amalgamacion.  
El estado actual de la física y los grandes conocimientos que los Franklin, los Wat y Bolton, Sir Benjamin Thomson, Mr. de Calissi y Wild han publicado sobre los principios que se han de seguir en la construccion de los hornos, y condensacion del calor, la reunion de todas estas luces ha adelantado rápidamente los progresos de los trabajos halúrgicos; y en fin, se ha empezado á ver que una gran fabricacion no puede dirigirse bien sin sujetarla bien al cálculo riguroso, y que no se puede comparar la economía de dos establecimientos, sino expresándose con números; este cálculo ha probado la gran diferencia que aun hay entre la cantidad combustible que necesita la produccion de igual cantidad de sal en hornos más ó ménos perfectos. He hallado que las peores salinas de Europa, y más antiguas, como son las de Berchtologaden, Schwaebisch-Hall, y Hallein producen (de este manantial de 20 á 21 por 100) por cada 100 piés cúbicos de leña de 9 á 11 quintales, y en los establecimientos bien arreglados y ordenados, como son los del Tirol, de Fraunhosen en Baviera, de Schonebeck en Magdeburgo, por los mismos 10 piés cúbicos de leña, 18-22 quintales de á. 100 libras, ya se tiene pues una diferencia de 36-88 arrobas de sal, y yo creo que esto solo basta para probar la utilidad del nuevo método. En Zipaquirá 100 piés cúbicos de leña apénas producen de 12-14 arrobas de sal, como lo probaré luégo, en medio de que la utilidad depende, igualmente en Zipaquirá que en las salinas de Europa, de la economía del combustible en la fabricacion. Para fabricar 160,000 arrobas de sal en Zipaquirá, igual á la que se ha hecho en estos últimos años, ** se necesitan 100,000 cargas de leña, que son iguales á 1.600,000 piés cúbicos de leña, cuyo valor es 25,000 pesos á corta diferencia, si se calculan los costos de fabricacion c. a. d. que tiene una arroba de sal comerciable, se hallará que el combustible asciende su valor á más de los 7/10 del total de los gastos. Pero á más de la pérdida del combustible se gastan más de 10,000 pesos en cazuelas y en hornos que se demuelen tres días despues de haberlos construido, cantidad que podría ahorrarse. Esto solo basta para ver que no puede esperarse que en las salinas de Zipaquirá venga en aumento su rendicion pecuniaria, y para dudar de su existencia en lo venidero, á no ser que personas inteligentes en la parte teórica de la halurgia ó en los ramos análogos á ella tomen á su cuidado el manejo de las salinas.

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  * Sobre los principios de física y química que sirven de base á los trabajos halúrgicos, tengo escrito el original en aleman en 1791. El C. Coqueberk lo ha traducido en francos. (regresar*)

** Tal es la fabricacion ó el producto general de Zipaquirá por cuenta del rey, de los particulares y de los hospitales. El rey fabrica poco más o menos 120,000 arrobas de sal; pero como se trata de la mina en general, digo que el resultado de todos los cálculos particulares es 160,000 arrobas.  (regresar**)

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