Dentro de la situación de crisis en que vivimos los campesinos colombianos
-crisis que se manifiesta en situaciones de miseria, abandono estatal y violencia
de diferente orden-, hemos celebrado el Primer Congreso de Organizaciones
Asociativas del Sector Agropecuario, en el que se hicieron presentes dirigentes
auténticos de las empresas comunitarias, asociaciones de productores y coope-
rativas agropecuarias del país.
Fue un alto en nuestro accionar para revisar si el tipo de organización al que
pertenecemos es el mejor, si el apoyo que recibimos es el mejor, si nuestra par-
ticipación es tenida en cuenta y si nuestro aporte a la construcción de una patria
solidaria tiene eco entre las entidades del Estado y ante el propio pueblo.
Con una discusión que se inició en la base y en la dirigencia local y cuyas
conclusiones se elevaron a encuentros regionales y luego al Congreso, se
trataron cuatro temas relacionados con:
1. Problemática del sector agropecuario
2. El funcionamiento y operatividad de las formas asociativas y empresariales
que funcionan en el campo.
3. Las relaciones de éstas con el Estado y con otras organizaciones.
4. Estrategias de las organizaciones asociativas campesinas en el campo de la
descentralización administrativa.
Este Congreso ha sido de gran importancia para el campesinado, porque
coincide con la puesta en marcha de sustanciales reformas como la
descentralización administrativa y fiscal, la Ley 30 de Reforma Agraria y la
Ley 79 sobre cooperativas. Dichas reformas serán valiosas en la medida en
que los campesinos participemos activamente en el debate, para que su
aplicación sea a favor de nuestro pueblo.
Por esta razón, la aplicación de las leyes que afectan de un modo u otro a
nuestras organizaciones, lo mismo que los experimentos y experiencias,
deberán ser de continua preocupación por parte de la dirigencia para evitar
más y peores fracasos.
La constante y enorme brecha entre personas y entidades cada vez más ricas, a
Costa de un pueblo cada vez más pobre, está exigiendo un esfuerzo de integra-
ción nacional entre todas las organizaciones de economía social con las demás
que operan en el campo.
El proceso de descomposici6n y urbanización que padece el campesinado, solo
podrá ser superado en la medida en que se movilice organizadamente y asuma
el debate para clarificar sus verdaderos objetivos y metas, de tal forma que
pueda participar eficientemente en el proceso económico nacional.
Nuestros esfuerzos asociativos que conducen a crear desde las veredas un
mundo de fraternidad y de acci6n empresarial, merece el apoyo del Estado y
éste se obtendrá si tenemos capacidad de negociaci6n, la cual s610 será
posible si unificamos esfuerzos y recursos para crear en cada lugar y en el campo
colombiano, formas asociativas eficaces e integradas alrededor de estrategias
comunes.
Como contribuci6n a este proceso se ha realizado el Primer Congreso, cuya
memoria presentamos a la consideraci6n del sector campesino, de sus organi-
zaciones cooperativas y gremiales y de las instituciones estatales del sector
agropecuario, con la seguridad de que será estudiada y tenida en cuenta para
redireccionar las políticas y estrategias que, en forma concertada, logren el
cambio que los campesinos esperamos.
En consecuencia, esta memoria debe ser documento de estudio para continuar
el debate a todos los niveles.
CECORA
MARIO CARDONA MARÍN
Coordinador Nacional Congreso
