RECAPITULACIÓN
 

La segunda mitad del siglo XVIII vió romperse el orden feudal absolutista y el
sistema mercantilista en el mundo Colonial, por procesos tales como el
fortalecimiento del capital comercial, la Revolución Industrial, la presión
demográfica y el ascenso de la burguesía al poder; las ideas que la burguesía
difundió hicieron posible las llamadas Revoluciones Burguesas en Europa y los
movimientos de independencia en América.

A todo esto se sumó, para España, la crisis de la dinastía borbónica y la invasión
Napoleónica. Así aparecieron las Juntas Populares, la Junta Central Suprema,
y en 1808, la Regencia. Siguiendo el ejemplo español, las colonias americanas
organizaron sus juntas de gobierno, en las que participaron dos fuerzas: La
partidaria de la monarquía y el régimen colonial, y la Independentista. La
posición de la élite criolla queda claramente expuesta en el "Memorial de
Agravios", escrito por Camilo Torres, en el que se reclama la condición de
"españoles", la cual es concedida en febrero de 1810. Entonces se produce
en la mayoría de las colonias españolas la Revolución política, que consistió
en el desconocimiento de las autoridades españolas en cada colonia, siendo
reemplazadas por autoridades criollas dependientes de la regencia y fieles
a Fernando VII, el Rey español Borbón depuesto por Napoleón; es sólo en
1811 cuando el movimiento independentista se radicaliza, optando por la
ruptura total con el imperio español.

Sobre la base de la independencia total los dirigentes criollos se dividieron
entre centralistas y federalistas, dando lugar al período de guerras civiles
(1810-1816) conocido como Patria Boba, que culminó con la reconquista
Española y el Régimen del Terror, en el cual desaparecieron buen número
de dirigentes criollos.

La participación de las castas y de los mestizos en el movimiento de
independencia resultó difícil por cuanto los dirigentes nunca consideraron
un cambio real en las condiciones de vida del pueblo.

La Gran Colombia fue producto del genio de Bolívar y sólo duró de 1819 a 1830,
por una serie de causas políticas complejas.

En el campo económico después de la independencia se produjeron una serie
de reformas que conformaron finalmente una política económica condicionada
a las necesidades de materias primas de las naciones desarrolladas,
especialmente Inglaterra.

En cuanto a la propiedad de la tierra, persisten la hacienda esclavista y la
señorial, observándose una mayor concentración de la propiedad por cuanto
casi todos los resguardos indígenas desaparecieron en aras del derecho de
comprar y vender. Además de poder económico, la hacienda fué el poder
político básico que logró la vigencia del federalismo hasta 1886.

La expansión de la frontera agrícola hacia occidente, conocida como
Colonización Antioqueña, dió lugar a la aparición de una sociedad menos
estratificada, por el hecho de que nuevos grupos tuvieron acceso a la propiedad
de la tierra, incluso aparceros.

En lo que toca al comercio, este dependió siempre de la política del librecambio
en razón de que era su única salida, puesto que el país era esencialmente
agrícola y productor de materias primas.

La minería se mantuvo estable durante todo el siglo, pues aunque decayó en
Cauca y Chocó, aumentó en Antioquia.

Las artesanías, que habían logrado atender la demanda interna, nunca
desarrollaron la técnica necesaria para convertirse en origen de la industria
moderna y se estancó con la introducción de mercancías europeas más baratas
y de mejor calidad.

En el aspecto fiscal se mantuvo más o menos intacta la organización colonial
del régimen de impuestos y monopolios. Con la eliminación del estanco del
tabaco, principal impuesto para el sostenimiento del Estado, se agudizó la
debilidad de éste, situación que empeoró con la descentralización fiscal
consagrada en 1859.

En la esfera de lo social, se destacan los siguientes hechos:

* El crecimiento demográfico en el siglo XIX registró una tasa del 1 .5% anual,
ubicándose la mayoría de la población en el campo.

* Los partidos políticos tienen su origen en los terratenientes (conservadores)
y los comerciantes (liberales), aunque solo se configuran como partidos a
partir de 1845.

* El conflicto generado entre Estado-Iglesia por la cuestión de la
desamortización de los bienes de manos muertas, decretadas por el general
Tomás Cipriano de Mosquera, no se limitó al campo económico sino que
también se dió en el de la educación. La pugna la ganó finalmente la Iglesia
en el gobierno de Rafael Núñez, con el proyecto de la Regeneración que
condujo a la firma del Concordato en 1887.

* Las guerras civiles, que afectaron muy negativamente el desarrollo
económico del país, no tuvieron causas de tipo político solamente, sino
también causas ideológicas, sociales y económicas. La última de ellas,
la guerra de los Mil Días, explica parcialmente la pérdida de Panamá.

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