Capítulo III: Papel Moneda, tasas de interés y revaluación durante la Regeneración 

Parte C. La evolución de las tasas de interés 

Hasta la segunda administración del general Mosquera, que abolió el régimen de manos muertas, el sistema de crédito de la Nueva Granada estuvo controlado por la Iglesia a través de los préstamos a censo, o sea, préstamos hipotecarios23. Este sistema pre-capitalista de crédito, con poca elasticidad y lenta rotación del capital, fue, con el transporte, el cuello de botella que explica el retraso del sector exportador colombiano en el siglo XIX 24.

 

Gráfico 1: Evolución de la base monetaria y el nivel de precios 

 

A mediados de los años sesenta se fundó en Bogotá el Banco de Londres, México y Suramérica, pero tuvo una corta existencia. 25 Con la creación del Banco de Bogotá en 1871, comienza la historia del sistema de crédito moderno en Colombia. El éxito comercial de ese primer banco llevó a una rápida proliferación de esas instituciones en todo el país; ya para 1881 existían 42 bancos.

El consenso entre los observadores de la época era que la creación de los bancos privados llevó, inicialmente, a una reducción en las tasas de interés nominales. Miguel Samper se refería así al Banco de Bogotá: "El nuevo banco prosperó rápidamente; atrajo a sus cajas importantes capitales en forma de depósitos, y los distribuyó a las clases laboriosas, llegándose a reducir el descuento hasta la rata de 7 por 100 anual". 26 Después de la creación de los primeros bancos privados, las tasas de interés nominales permanecieron en niveles bajos hasta mediados de los ochenta, con excepción de 1876, cuando las tasas de interés subieron al 12% como consecuencia de la guerra. De 1886 a 1890, la tasa de interés bancario estuvo fija por ley en 1 0% anual, y aunque en la década de los noventa fue liberada, ésta permaneció en 12% anual (véase cuadro 4). 27

Las tasas de interés a las que prestaban los bancos de Antioquia y algunos prestamistas privados, como el comerciante bogotano Roberto Herrera, eran bastantes similares a las que cobraban los bancos bogotanos (véase cuadro 5).

 

Cuadro 4: Tasas de interés nominal (Bancos de Bogotá) 

Año 

1-90 días 

90-180 días 

Año 

1-90 días 

90-180 días 

1871 (1) 

7% 

9% 

1884(12) 

10% 

12% 

1872(2) 

7% 

10% 

1885(13) 

12% 

-- 

1873(3) 

8% 

10% 

1886(14) 

10% 

-- 

1874(4) 

9% 

10% 

1887 

10% 

-- 

1875(5) 

8% 

10% 

1889 

10% 

-- 

1876(6) 

12% 

-- 

1890(15) 

10% 

-- 

1877(7) 

8% 

10% 

1891(16) 

12% 

-- 

1878(8) 

9% 

10% 

1982(17) 

12% 

-- 

1880(9) 

9.10% 

n.d. 

1893(18) 

n.d. 

12% 

1881(10) 

7.50% 

n.d. 

1896(19) 

12% 

-- 

1883(11) 

n.d. 

11%-12% Aprox. 

1897(20) 

12% 

-- 

  

  

  

1899(22) 

12% 

-- 

Nota: n.d.=No disponible
Fuente: anexo 1

 

Debido a que en el período 1872-1899, la tasa de interés nominal fue bastante rígida, las variaciones de la tasa de interés real se explican fundamentalmente por la evolución de la inflación (véase cuadro 6). De esta forma, en el período en cuestión se dio una correlación inversa, casi perfecta, entre la tasa de interés real y la inflación (véase gráfico 2); el coeficiente de correlación fue de -.94.

 

Gráfico 2: Tasas de interés e inflación 

 

Como la explicación de la evolución de la tasa de interés real en el período 1872-1899 es la inflación, resulta esencial analizar el comportamiento del nivel de precios.

Entre 1872 y 1874 la tasa de interés real fue negativa. Probablemente esos niveles se explican por la proliferación de los bancos privados a partir de 1871 y el buen desempeño del café y la quina a comienzos de los setenta. 28 En efecto, dado que hasta 1885 el país vivió bajo un patrón metálico, las épocas de bonanza (crisis) exportadora generaban inflación (deflación) al importarse (exportarse) el metal necesario para corregir el desajuste externo.

A partir de 1876, como resultado de la guerra civil, la tasa de interés nominal se elevó en 50%, lo que hizo que la tasa de interés real se elevara drásticamente.

Esta última se mantuvo relativamente alta, durante el resto de la década 29. Desde 1881, como consecuencia de la crisis de la quina, la tasa de interés real se elevó nuevamente para llegar a 1 1.8% en 1884; estos niveles pueden explicar, en parte, las quejas que por ese entonces se oían contra la usura y la escasez de circulante.

A partir de 1886, cuando se entra en el papel moneda de curso forzoso, la evolución del nivel de precios no puede ser explicada por el desempeño del sector exportador y pasa a depender de la evolución de la oferta monetaria. En ese año empieza una drástica reducción de la tasa de interés real. De un nivel de 10.5% en 1885, pasó a niveles negativos o muy bajos, en el resto de la década. La explicación para la caída de las tasas reales es bien clara; de 1886 a 1890 la tasa de interés bancario nominal se fijó por ley en 10% anual, y dado que el curso forzoso llevó a un proceso inflacionario, la tasa de interés real cayó drásticamente. En 1892 las tasas de interés reales empezaron a elevarse nuevamente como resultado de la caída en el ritmo de la inflación, hecho que se dio en esa época a raíz de la estabilización de la oferta monetaria.

 

Cuadro 5: Tasas de Interés Nominales Anuales (%) 

Años 

Antioquia 

Roberto Herrera 

1872 

8.0 

-- 

1873 

8.0 

-- 

1874 

8.0 

-- 

1875 

9.0 

-- 

1876 

8.0 

-- 

1877 

8.0 

-- 

1878 

8.0 

6.0 

1879 

8.0 

6.0 

1880 

8.0 

6.0 

1881 

8.0 

6.0 

1882 

6.0 

8.0 

1883 

8.0 

9.0 

1884 

9.0 

12.0 

1885 

10.0 

12.0 

1886 

12.0 

8.0 

1887 

-- 

8.0 

1888 

-- 

8.0 

1889 

-- 

8.0 

1890 

-- 

8.0 

1891 

-- 

10.0 

1892 

-- 

8.0 

1893 

-- 

10.0 

1894 

-- 

10.0 

1895 

-- 

10.0 

1896 

-- 

10.0 

1897 

-- 

10.0 

1898 

-- 

10.0 

Fuente: Tasas de interés en Antioquia de María Mercedes Botero, Op. cit, pág. 110 (Retrepo y Cía.). Las del comerciante bogotano Roberto Herrera Restrepo en, Darío Bustamante Efectos Económicos del Papel Moneda durante la Regeneración, La Carreta, Bogotá, 1980, pág. 61. Cuando para un año había varias tasas, se tomó la más baja.

 

 

Cuadro 6: Tasas de Interés Real (1872-1899) 

Año 

Tasa de Interés Real

(%) 

1872 

-3.48 

1873 

-0.21 

1874 

-0.95 

1875 

0.02 

1876 

7.88 

1877 

5.95 

1878 

7.93 

1879 

7.06 

1880 

5.73 

1881 

10.16 

1882 

9.92 

1883 

12.63 

1884 

11.74 

1885 

10.53 

1886 

0.99 

1887 

-1.73 

1888 

0.89 

1889 

-4.00 

1890 

-4.65 

1891 

1.29 

1892 

-1.26 

1893 

-0.33 

1894 

1.76 

1895 

4.81 

1896 

8.38 

1897 

10.62 

1898 

9.70 

1899 

11.74 

Fuente: Tasas nominales del cuadro 4. Cuando la serien del cuadro 4 no tenía información para un año, se usó la tasa nominal del cuadro 5 (Roberto Herrera). La tasa real se calculó como la nominal menos la inflación. La inflación se calculó usando el índice de precios de Alberto Pardo, para antes de 1880, y el índice de salarios cafeteros de Marco Palacios, Op. cit, pág. 247, a partir de 1880 (promedio móvil de cinco años).

 

Notas de pie de página 

23

Véase Germán Colmenares, "Censos y Capellanías: Formas de Crédito en una Economía
Agrícola" Cuadernos Colombianos, No. 2, 1974.

24

Marco Palacios, Estado y Clases Sociales en Colombia, Procultura, Bogotá, 1986, pág. 172.

25

Según Felipe Pérez, Ministro del Tesoro en 1874, ese banco fracasó por depender de directores extranjeros sin conocimiento de las condiciones locales: Memoria del Tesoro, 1874, pág.45. El primer banco privado de la Nueva Granada fue el Banco Colonial Británico que se estableció en Cartagena en 1839 y que duró muy poco: Luis Ospina Vásquez, Industria y Protección en Colombia 1810-1930, Editorial Oveja Negra, Medellín, 1974, pág. 186.

26

Miguel Samper, La Miseria en Bogotá y Otros Escritos, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, pág. 170.

27

Es bueno aclarar que estas tasas se refieren a un mercado bastante selecto donde participaban los principales comerciantes y hacendados. Por lo tanto no reflejan las que enfrentaba la mayoría de las personas, especialmente en las zonas rurales, donde las tasas de interés debían ser más altas,

28

José Antonio Ocampo,

Op. cit., pág. 111..

29

En el período de bonanza 1878-1881, es difícil entender por qué las tasas de interés reales no bajaron. Lo normal hubiera sido que la bonanza generara inflación, debido a las importaciones de numerario. Sin embargo, en ese subperíodo hay una tendencia ligeramente deflacionista. Es difícil saber si se trata de una anomalía que no hemos sabido explicar o de un problema causado por la calidad de los índices de precio.

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