Capítulo IV: La estabilización de la economía colombiana después de la Guerra de los Mil Días y el período de transición monetaria comprendido entre 1903 y 1923  

Parte A: Las consecuencias monetarias de la guerra de los mil días y el período de estabilización de precios

A pesar de las críticas de la oposición bipartidista a la política monetaria de la Regeneración, las emisiones de papel moneda continuaron y se acentuaron entre 1900 y 1902, como consecuencia de la guerra civil. Así, las reformas económicas que pedían los liberales y los conservadores históricos, tan solo vendrían a surtir efecto en octubre de 1903, por el temor que despertaron las grandes impresiones de billetes hechas durante la Guerra de los Mil Días. Entremos entonces a estudiar las consecuencias monetarias del conflicto bélico y la manera como se estabilizaron los precios en el período de posguerra.

Consecuencias monetarias de la Guerra de los Mil Días

Con la iniciación de la Guerra de los Mil Días, en octubre de 1899, las emisiones hechas entre 1886 y 1898 por el gobierno de la Regeneración, pasaron a ser insignificantes. En efecto, tal como se observa en el anexo 1, en los primeros nueve meses del conflicto armado, las emisiones fueron de $ 43.730 millones o sea que tan solo, entre octubre de 1899 y junio de 1900, las emisiones superaron en $ 5.428 millones a las realizadas durante los trece años anteriores.

Cuadro 1. Base Monetaria (Miles de pesos de papel moneda)  

  

Emisiones 

Emisiones Acumuladas 

Tasa de crecimiento

Stock real de dinero (2) 

Stock real de dinero
(3) 

1897 

30.862 

670.913 

605.137 

1898 

7.440 

38.302 

24.1 

797.958 

766.040 

1899 

14.559 

52.861 

38.0 

852.597 

961.109 

1900 

62.343 

115.208 

117.9 

596.933 

1.010.597 

1901 

124.573 

239.779 

108.1 

471.079 

555.044 

1902 

280.280 

520.059 

116.9 

449.101 

433.022 

1903 

145.195 

665.254 

27.9 

339.589 

346.126 

1904 

166.108 

831.362 

25.0 

327.824 

313.840 

1905(1) 

285.412 

1.116.774 

34.3 

426.087 

414.695 

1906(1) 

-44.721 

1.072.053 

-4.0 

475.201 

417.304 

1907(1) 

174.032 

1.246.085 

16.2 

628.701 

535.260 

1908(1) 

-104.099 

1.141.968 

-8.4 

551.418 

500.871 

1909(1) 

-29.389 

1.112.597 

-2.6 

458.638 

471.040 

(1) Estas cifras no tienen en cuenta la entrada de oro a la circulación monetaria, ni la plata antigua en el Chocó y las fronteras.
(2) Emisiones acumuladas deflactadas por el índice de precios 2 del Anexo 2
(3) Emisiones acumuladas deflactadas por el índice de precios 4 del Anexo 2
Fuente: Para 1897: Capítulo 2, cuadro 4. Para 1898-1903: Memoria del Tesoro 1904, pág. 66-69. Para 1904-1909: Antonio Arango G., Cuestiones Monetarias Colombianas, Trabajo presentado a la Escuela de Derecho de la Universidad Nacional, Arboleda y Valencia, Bogotá 1916. Pág. 46

A medida que la guerra avanzaba, la base monetaria fue creciendo a un ritmo sin precedentes, que alcanzó tasas anuales de 1 1 7.9%, 108. 1 % y 1 1 6.9% entre 1900 y 1902 3. Este fenómeno era sin duda el reflejo del aumento en las erogaciones, originado en gran parte por el incremento del pie de fuerza. Al respecto, el ministro del Tesoro comentó: "Los gastos del ejército no sólo han absorbido en su totalidad, sino que han superado a todas las entradas con que actualmente contaba el Tesoro Nacional" 4.

Si se quiere tener una noción de la magnitud del déficit fiscal, ésta se puede deducir del constante aumento de la oferta monetaria, puesto que entre 1899 y 1904 el país no pagó los intereses de su deuda y tampoco recurrió al endeudamiento interno y/ o externo, como mecanismo de financiamiento. Por ello, el déficit fiscal fue equivalente a las emisiones, lo cual se observa en el cuadro 2. 5

Cuadro 2. Déficit Fiscal* (En miles de pesos) 

Años 

Déficit Nominal (1) 

Déficit real en pesos constantes de 1902 (2) 

Déficit real en pesos constantes de 1902 (3) 

1896 

1897 

1898 

7.440 

155.000 

148.800 

1899 

14.559 

234.823 

264.709 

1900 

62.343 

323.021 

546.868 

1901 

124.573 

244.741 

288.363 

1902 

280.280 

242.038 

233.372 

1903 

145.195 

74.117 

75.544 

1904 

166.108 

65.500 

62.706 

1905 

315.412 

120.340 

117.123 

1906 

-44.721 

-19.823 

-17.408 

1907 

174.032 

87.806 

74.756 

1908 

-104.099 

-50.256 

-45.657 

1909 

-29.389 

-12.828 

12.442 

*Los signos negativos equivalen a un superávit
(1) Como entre 1896 y 1904 no se recurrió al endeudamiento interno y/o externo como mecanismo para financiar el déficit fiscal, en esos años dicho déficit equivale a las emisiones. En 1905 el déficit equivale a las emisiones de ese año más el empréstito por 300.000 garantizado con el Ferrocarril de la Sabana. Para ver la evolución de la deuda pública durante la Guerra de los Mil Días, ver, Memoria de Hacienda, 1922, pág. XXI y los comentarios de los Ministros del Tesoro y Hacienda en el período de post-guerra.
(2) El déficit real es el nominal dividido por el índice de precios 2 del anexo 2
(3) El déficit real es el nominal dividido por el índice de precios 4 del anexo 2

El desorden monetario y fiscal vivido por el país como consecuencia de la guerra civil, lo enfrentó a la inflación más grande de su historia, a devaluaciones nominales nunca vistas y a grandes fluctuaciones en la tasa de cambio 6.

Tal como se aprecia en el cuadro 3, entre 1900 y 1902 la devaluación anual de la tasa de cambio nominal del peso, frente a la libra esterlina, fue 142.5%, 158.0% y 165.8%. Por otra parte, se observa en el cuadro 4, que entre 1901 y 1903 la inflación colombiana fue de tres dígitos y alcanzó su mayor nivel en 1901 cuando los precios aumentaron 398.9% 7. Ello condujo, como aparece en la penúltima columna del cuadro 1, a que entre 1899 y 1903, la cantidad real de dinero cayera en un 60%, a pesar de la rápida expansión, en términos nominales, de la base monetaria8.

Cuadro 3. Tasas de cambio nominal (Pesos por libra) 

  

Promedio 

Indice

(Base 100=1902) 

Tasa de devaluación 

1896 

2.40 

3.30 

-9.4 

1897 

2.49 

4.42 

3.8 

1898 

2.91 

4.00 

16.9 

1899 

4.38 

6.01 

50.5 

1900 

10.61 

14.58 

142.5 

1901 

27.40 

37.62 

158.0 

1902 

72.83 

100.00 

165.8 

1903 

97.17 

133.42 

33.4 

1904 

99.42 

136.51 

2.3 

1905 

101.92 

139.94 

2.5 

1906 

105.10 

144.31 

3.1 

1907 

98.67 

135.48 

-6,1 

Fuente: Crédito, Monedas y Cambio Exterior, Op. cit.

 

Si bien es claro el efecto perturbador que trajo consigo la Guerra de los Mil días, se deben hacer dos precisiones. En primer lugar, aunque los niveles inflacionarios que vivió el país a principios de siglo fueron muy elevados para la época, son muy inferiores a los que se presentaron en los años veinte en algunas naciones europeas o en tiempos recientes, en los países latinoamericanos. En segundo lugar, se debe precisar que si bien, la tasa de cambio fue bastante elevada, ella fue de $100 por libra y no de $10.000 por libra. En efecto, cierta literatura sobre historia económica colombiana ha confundido la tasa de cambio con el premio de la libra respecto al peso, lo que ha llevado a generalizar erróneamente la idea de que la tasa de cambio alcanzó niveles de $ 10.000 por libra 9.

 

Cuadro 4. Tasa de Inflación 

  

Tasa de inflación (Palacios) (1) 

Tasa de inflación (Palacios) (2) 

Tasa de inflación (Pardo) (3) 

Tasa de inflación (Pardo) (4) 

1896 

--- 

--- 

13.3 

5.5 

1897 

10.2 

6.3 

1898 

4.3 

-9.3 

-2.0 

1899 

15.2 

29.2 

-6.1 

10.0 

1900 

66.0 

211.3 

47.8 

107.3 

1901 

398.9 

163.7 

235.3 

278.9 

1902 

127.8 

127.5 

338.6 

178.0 

1903 

103.4 

69.2 

137.6 

60.0 

1904 

39.8 

29.5 

0.5 

37.8 

1905 

-4.0 

3.4 

33.2 

1.7 

1906 

-16.1 

-13.9 

-21.2 

-4.6 

1907 

-23.7 

-12.1 

-19.5 

-9.4 

1908 

9.2 

4.5 

21.9 

-2.1 

1909 

34.0 

10.6 

-2.7 

3.6 

Fuente: Las tasas de inflación (1),(2),(3) y (4) se construyeron a partir de los índices de precios (1),(2),(3) y (4) respectivamente. Dichos índices están en el anexo 2.

 

Una vez descritas las consecuencias monetarias de la guerra civil de principios de siglo, entremos a estudiar la manera como el gobierno de Marroquín le hizo frente a las elevadas tasas de inflación y devaluación. 

El proceso de estabilización de precios 

El proceso de estabilización de 1903 se debió en gran parte, a la finalización de la Guerra de los Mil Días. Sin embargo, es indudable que la administración de Marroquín hizo también esfuerzos por disminuir el déficit fiscal y el ritmo de crecimiento de la oferta monetaria. Así mismo, la reforma monetaria adoptada en 1903 fortaleció la credibilidad respecto a la adopción de unas políticas fiscal y monetaria rígidas. Analicemos en detalle el proceso de estabilización de precios.

Las medidas macroeconómicas 

Así como la guerra había ocasionado enormes gastos al erario público, la paz trajo consigo la disminución de las erogaciones. Aunque no se puede negar que los gastos cayeron automáticamente al finalizar el conflicto bélico, es indudable que el gobierno de Marroquín hizo esfuerzos por disminuir las emisiones, con propósitos fiscales.

Si bien la guerra civil terminó en 1902, en 1903 se presentaron severos problemas de orden interno como consecuencia de los disturbios ocurridos en Panamá y de su posterior separación de Colombia. Bajo estas circunstancias, "cabía estrictamente dentro de las atribuciones extraordinarias que la constitución confiere al gobierno, en caso de guerra, la de apelar a las emisiones para allegar recursos y hacer frente a las necesidades públicas" 10.

Sin embargo, la administración de Marroquín había tomado conciencia de los efectos de una política monetaria laxa. Es más, según se desprende del siguiente comentario del Ministro del Tesoro, desde el período de gobierno de Marroquín, se hizo evidente el repudio al papel moneda. A propósito de la decisión del Gobierno, de no emitir, como consecuencia de los hechos ocurridos en Panamá, el ministro del Tesoro expresó: "No habiendo emitido en las circunstancias que os he señalado, ya nunca más -de ello estoy cierto- será osado ningún gobernante ni por ningún motivo, a apelar a tan absurdo medio de solventar dificultades; medio tan funesto al país como las mismas guerras civiles, de las cuales ha sido conjuntamente causa eficiente y efecto corruptor" 11.

La decisión de impedir nuevas emisiones, tenía que estar acompañada de un recorte en la principal fuente de los gastos. Por ello, "vista la tremenda situación del Tesoro, estimé un deber imprescindible el de pedir al Gobierno la reducción prudencial del pie de fuerza" 12.

Sin importar si el proceso de estabilización de precios se debió más a un fenómeno automático que a una decidida política de reducción de los gastos, lo cierto es que en 1903 y en 1904, el déficit fiscal real cayó por debajo del nivel presentado en 1898, cuando la Guerra de los Mil Días aún no se había iniciado (ver cuadro 2).

Por otra parte, aunque durante 1903 y 1904 las emisiones fueron de $ 145.195 millones y $ 166.108 millones en su orden, la tasa de crecimiento de la base monetaria cayó drásticamente. En esta forma, la evolución de la oferta monetaria durante el proceso de estabilización de principios de siglo se caracterizó por una disminución sustancial en su ritmo de crecimiento anual, aunque las emisiones seguían siendo elevadas.

Estas nuevas emisiones de papel moneda, muy posiblemente evitaron un desequilibrio en el mercado monetario. Hubiera sido de esperarse que al mismo tiempo que se reducía la tasa de crecimiento de la oferta de dinero, se produjera una disminución en la inflación esperada y un aumento en la demanda monetaria. Así, al seguírsela inyectando liquidez al sistema, probablemente se impidió que el exceso de demanda de dinero se tradujera en costos demasiado elevados, en términos de la actividad económica real 13.

Las grandes fluctuaciones de la tasa de cambio durante la guerra desaparecieron en 1903 al reducirse el déficit fiscal, el ritmo de aumento en la base monetaria y al cambiar el clima de inseguridad e incertidumbre política que prevaleció durante el conflicto bélico 14. Pero los elevados ritmos inflacionarios continuaron en los primeros meses de paz 15. No obstante, la Ley 33, expedida en octubre de 1903, presentó un elemento de gran importancia para lograr la estabilización definitiva: credibilidad en la estabilidad y coherencia entre las políticas monetaria y fiscal 16.

La importancia de la Ley 33 de octubre de 1903 

La gran virtud de la reforma monetaria plasmada en la Ley 33 de 1903, fue la de fortalecer la confianza en el ajuste de las variables macroeconómicas fundamentales. En efecto, la reforma convirtió en realidad uno de los grandes deseos de los críticos de la Regeneración: darle un cambio total a la orientación de la política monetaria vigente desde 1886, la cual se había considerado muy laxa. Así, la Ley 33 prohibió cualquier nueva impresión de moneda fiduciaria y adicionó el Decreto 217 de febrero de 1903, que había suspendido las emisiones de papel moneda como recurso fiscal 17.

Tal como se observa en el cuadro 1 y en el anexo l, después de la expedición de la Ley 33 se siguió recurriendo a las emisiones para cubrir el déficit fiscal. Sin embargo, por varias razones, esto no implicó que se dejara de creer que el Gobierno se comprometería seriamente, mediante dicha Ley, a terminar con el régimen monetario introducido por la Regeneración.

En primer lugar, la Ley 33 permitió estipular en oro los contratos, medida que los críticos de la Regeneración consideraban como una de las más importantes para quitarle el privilegio de emisión al Estado y cerrar el camino a las grandes impresiones de papel moneda. Así, al darse la posibilidad de utilizar como medio de pago una moneda diferente al billete fiduciario, el Gobierno se vería limitado cuando quisiera emitir billetes inconvertibles, puesto que el público podría rechazar el papel y realizar las transacciones en las otras monedas que fueran recibidas como medio de pago 18.

En segundo lugar, la reforma monetaria creó la Junta de Amortización, con lo cual la administración de Marroquín mostró la intención de remplazar el papel moneda por moneda metálica.

En tercer lugar, con la fijación de los presupuestos en oro la reforma monetaria fortaleció la confianza en la decisión de no imprimir nuevos billetes inconvertibles y de mantener un presupuesto balanceado, de manera tal que la oferta monetaria variara solamente cuando se presentaran desequilibraos en la balanza comercial; además, al establecer los aranceles en oro, la Ley 33 evitaba el deterioro que la inflación había causado en los ingresos aduaneros, erosionados dramáticamente durante la Guerra de los Mil Días, ya que se especificaban en términos de papel moneda 19.

Por último, al adoptar como unidad monetaria el peso oro con 1 gramo 672, la reforma monetaria de 1903 dio el primer paso para poner en funcionamiento el patrón oro y el Gobierno reforzó su intención de abandonar el régimen de papel moneda de curso forzoso.

La administración de Marroquín mostró que no estaba conforme con la simple reducción de los gastos fiscales ocurrida al terminar la guerra y que su reforma monetaria representaba el giro en la política económica que los opositores de la Regeneración habían estado buscando desde la introducción del curso forzoso en 1886. De esta manera, la Ley 33, al estar en la línea de quienes creían que el manejo monetario y fiscal de los últimos años había sido muy laxo, debió dar seguridad respecto a la ortodoxia y a la continuidad de la nueva política monetaria. Lo cierto es que cuando el general Reyes subió al poder, la estabilización de precios ya había sido alcanzada.

Notas de pie de página 

3

Tal como se observa en el cuadro l, la base monetaria está definida como el monto de las emisiones acumuladas. En efecto, si se tiene en cuenta que en los primeros años de este siglo las reservas internacionales eran prácticamente inexistentes, la base monetaria sólo estaba compuesta por el crédito doméstico.

4

Carlos Arturo Torres, Memoria del Tesoro, 1904, Pág. Vlll

5

Ante la ausencia de información sobre los ingresos y gastos del gobierno durante la Guerra de los Mil Días, se decidió calcular el déficit fiscal por las fuentes de su financiamiento, es decir por la suma de las emisiones más los cambios en la deuda pública interna y externa.

6

Así, por ejemplo, en septiembre de l9O2, la tasa de cambio era de$llO por libra,en octubre subió a $ 190 por libra y al mes siguiente bajó de nuevo a $ 110 por libra. Ver Crédito, Monedas y Cambio Exterior. Imprenta Eléctrica, Bogotá, 1909, Págs. 66, 67

7

Sin embargo, si se utiliza el índice construido a partir de los precios presentados por Alberto Pardo, la mayor inflación se presentó en 1902, cuando alcanzó el 338.6% (ver tercera columna del cuadro 4).

8

No obstante, entre 1900 y 1903 la disminución de la cantidad real de dinero es del 66%, si se utiliza el índice construido a partir de los precios presentados por Alberto Pardo (ver última columna del cudadro 1)

9

Ver, por ejemplo, Charles Bergquist, Op. cit., Págs .272 y 273.

10

Memoria del Tesoro, 1904, pág. IV.

11

Ibíd.

12

Ibíd. pág. 7.

13

Entre otros casos, durante los procesos de estabilización de precios de Alemania en 1923, de Polonia en 1924 y 1926/ 7, de Austria en 1922 y de Argentina en 1985 también se le siguió inyectando liquidez a la economía para compensar parcialmente los excesos de demanda de dinero. Ver Rudiger Dornbusch y Stanley Fischer, "Stopping hipperinflations Past and Present" en Weltwirtschafiliches Archiv, abril, 1986.

14

A diferencia de lo acontecido en otros pafses, en la experiencia colombiana no fue necesario fijar administrativamente el precio de la divisa para lograr la estabilización. Ibíd.

15

Enloscuadros3y4scobservaquelosfndicesdeprecios(I)y(3)tienenunrezagoconrespectoala tasa de cambio, tanto en el momento en que se aceleraron abruptamente 14 inflación y la devaluación, como cuando se estabilizaron. Esto podría explicarse porque se trabajó con unos índices de precios construidos con base en la información de mercados menos eficientes, en términos de la velocidad de adquisición y asimilación de la información, que aquellos donde se forma la tasa de cambio.

16

El éxito de una política que quiera frenar las hiperinflaciones, no sólo radica en tornar fuertes medidas sobre las variables económicas fundamentales, sino también en que dichas medidas gocen de credibilidad. Ver, por ejemplo, Mario Blejer, "High Inflation, "Heterodox" Stabilization and Fiscal Policy" en Documento del Fondo Monetario Internacional SM/87/141, junio 25 de 1987 y Dornbusch y Fischer, Op. cit. pág. 65.

17

Luis Eduardo Nieto Caballero. El Curso Forzoso y su Historia en Colombia, Tesis presentada en la Escuela de Ciencias Políticas de París, Linotipo de Gaceta Republicana, Bogotá, 1912, pág. 30.

18

El debate que se dio en torno a la libre estipulación está bien tratado en el libro de Mauricio Avella, Pensamiento y Política Monetaria en Colombia 1886-1946, Contraloría General de la República, Bogotá, 1987, Capítulo l.

19

Ver José Antonio Ocampo, "Librecambio y Proteccionismo en el Siglo XIX" en José Antonio Ocampo y Santiago Montenegro, Crisis Mundial, Protección e Industrialización, CEREC, Bogotá, 1984, pág. 262.

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