Capítulo XII. El Banco de la República, 1946, 1954 y la reforma de 1951

La inflación de la posguerra: la bonanza cafetera 

Por: Adolfo Meisel Roca

Introducción 

El período 1946-1954, se destaca como uno de los más convulsionados en la historia social y política de Colombia. En 1946, fue elegido presidente de la República el candidato del Partido Conservador, Mariano Ospina Pérez, con el 41% de los votos; los del Partido Liberal representaron el 58% de la votación total, pero esa agrupación había ido a las urnas con dos candidatos: Gabriel Turbay y Jorge Eliécer Gaitán.

El sociólogo político Juan Linz ha señalado que en los regímenes presidenciales y, a diferencia de los parlamentarios, se presenta una situación de sumacero, pues no es posible dividir los resultados; o se pierde o se gana todo, y esto lleva a la inestabilidad política 1. En Colombia, en 1946, el poder quedó en manos del partido minoritario en razón de la división Liberal. En el transcurso de 1947 hubo un progresivo deterioro de la tolerancia política y se generalizaron los enfrentamientos entre los miembros de los dos partidos tradicionales. Cientos de colombianos murieron como resultado de la creciente violencia política.

El Partido Liberal se impuso en las elecciones parlamentarias de 1947 y todo indicaba que Jorge Eliécer Gaitán, su candidato presidencial, saldría elegido en 1950. Sin embargo, el asesinato de Gaitán el 9 de abril de 1948 en Bogotá, lanzó al país por la senda de la guerra civil no declarada. Como resultado de la creciente pugnacidad política, el Partido Liberal se abstuvo de participar en las elecciones presidenciales de 1949. Fue elegido Laureano Gómez, el candidato del Partido Conservador 2.

Durante los años siguientes, los enfrentamientos políticos se generalizaron y se agudizaron con la aparición de guerrillas rurales. El 13 de junio de 1953, con el ascenso al poder del general Gustavo Rojas Pinilla, culminó esta primera fase de la violencia.

En una visión estrictamente economicista de la historia, se podría pensar que el período 1946-1954 encierra una gran paradoja: una enorme crisis política se combinó con un desempeño económico bastante satisfactorio. Sin embargo, lo que indican los estudios de politólogos como Alexander Wilde, es que los sucesos políticos de la época tenían causas fundamentalmente políticas y que no pueden ser reducidas, simplemente, a factores económicos o sociales 3.

Por ello, no debe resultar tan paradójico el que durante este lapso de la historia del país y como veremos en este capítulo, los principales indicadores económicos fueran bastante favorables: los precios internacionales del café estuvieron a niveles históricamente elevados (especialmente a partir de 1953), la tasa de crecimiento del producto interno bruto fue favorable (con la excepción de 1950-1951) y la industria creció a ritmos acelerados 4.

A pesar de la evolución favorable de las principales variables económicas globales, la política monetaria se caracterizó, en la primera etapa (1946-1951), por su enorme inestabilidad. Además, es probable que la inflación del período 1942-1951, hubiera contribuido a la concentración del ingreso y al deterioro de los salarios reales, exacerbando los ya de por sí caldeados ánimos políticos 5. El gaitanismo había logrado canalizar parte de ese descontento de los asalariados urbanos 6.

El profundo impacto social de la inflación explica entonces, en buena medida, la permanente preocupación de las autoridades monetarias por ponerle fin al alza en el costo de la vida, especialmente entre 1946 y 195 l.

Pero, como veremos, fueron errores en la conducción de la política monetaria los causantes de esa inflación y no factores exógenos (como los que se dieron entre 1942 y 1945 cuando el aumento de las reservas internacionales impulsó el crecimiento monetario).

También se cometieron errores por parte de las autoridades monetarias al tratar de estabilizar los precios. En efecto, el plan de finales de 1950 para combatir la expansión crediticia, desembocó en una abrupta caída en la oferta monetaria real (la peor en la historia monetaria del país desde 1923) y en el nivel de actividad económica. Por lo tanto, es posible pensar que si bien, las causas últimas de la violencia se encuentran en la esfera política, también es cierto que el poco acertado manejo macroeconómico, del período 1946-1951, probablemente contribuyó a complicar el panorama nacional durante esos años.

Este capítulo se divide en tres partes. En la primera, se estudia la evolución de la política monetaria entre 1946 y 1951, cuando el Banco de la República permitió una exagerada expansión del crédito bancario. La reforma del Banco de la República por medio del Decreto 756 de abril de 1951, ocupa una segunda sección. Dicha reforma, dotó al banco central de nuevos instrumentos para la conducción de la política monetaria y le dio un decidido impulso al crédito de fomento. Por último, se estudia el período 1952-1954, cuando la economía pudo desenvolverse con holgura, debido a los altos precios internacionales del café y a la estabilidad macroeconómica que prevaleció.

Notas de pie de página 

1

Juan Linz, Crisis, Breakdown and Reequilibration, John Hopkins University Press, USA, 1978 págs. 71-74. La única democracia presidencia¡ estable ha sido la de Estados Unidos, pero en razón de su estructura social y su prosperidad económica. Además, el sistema federal ha subdividido un tanto lo que está en juego en las elecciones presidenciales.

2

Para un excelente recuento y análisis de la política del período véase el trabajo de Alexander Wilde: "Conversations Among Gentlemen: Otigarchical Democracy in Colombia", en Juan Linz y Alfred Stepan (editores), The Breakdown of Democratic Regimes, Latin América, John Hopkins University Press, USA, 1978.

3

Wilde, Op. cit.

4

Salomón Kalmanovitz, Economía y Nación. Una breve historia de Colombia, Siglo XXI Editores, Bogotá, 1985, pág. 379.

5

Berry y Urrutia argumentan que la distribución total, personal y familiar del ingreso empeoró, desde 1930, hasta algún momento en los primeros años de la década de los cincuenta, Albert Berry y Miguel Urrutia, La Distribución del Ingreso en Colombia, La Carreta, Medellín, 1975, pág. 1 10.

6

El historiador Marco Palacios comenta sobre este período: "El descontento popular crecía al ritmo de la inflación, y fue canalizado... por Jorge Eliécer Gaitán", Marco Palacios, El Café en Colombia, 1850-1970, El Incora Editores, Bogotá, 1953, pág. 19.

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