Capítulo XIII. El Banco de la República y la política macroeconómica. Período comprendido entre 1955 y 1962

Parte B. La Política Fiscal Monetaria 

El ciclo de las finanzas públicas se divide en las mismas tres fases del sector externo. La primera de ellas es la etapa 1955-1957, cuando la presencia del déficit fiscal fue una de las causas que condujo a la crisis de la balanza de pagos en 1957. La segunda fase surgió como consecuencia de la crítica situación del sector externo: El plan de estabilización de 1957 buscó generar un superávit en la cuenta corriente y disminuir el saldo de la deuda externa. Por esta razón, uno de sus objetivos fue reducir el déficit fiscal ya que como este no seguirla financiándose con recursos externos, sería necesario reducir el nivel de gasto agregado en la economía. Si bien, por un lado, desapareció el déficit del Gobierno Nacional Central, por otro, en 1957 y en 1958 la Federación de Cafeteros y el Fondo de Estabilización presentaron un cuantioso déficit que se financió en su totalidad con emisión. Así, en esos años se generó la inflación más alta de todo el período. La tercera fase se inició en 1961 cuando resurgió el déficit del Gobierno Nacional Central, debido al aumento en los gastos, presionando con ello las importaciones y, causando el ya comentado deterioro de la balanza de pagos. A continuación, estudiaremos estos aspectos.

 

Las finanzas del Gobierno Nacional Central 

La época de estabilidad fiscal que registraron las finanzas del Gobierno Nacional Central entre 1946 y 1954, se revirtió en 195 5. En el cuadro 9 se aprecia que el déficit del Gobierno representó el 2.93% y el 1.23% del PIB en 1955 y 1956, respectivamente.

En 1955, la causa principal del déficit del Gobierno Nacional Central fue la recolección del pasivo interno de la siderúrgica de Paz de Río, por un valor de $ 240 millones, así como el nuevo proyecto de ensanche de dicha empresa, por una suma de $ 60 millones 27. Se puede afirmar que la capitalización de Paz de Río representó el 85.2% del déficit fiscal registrado en 1955.

El Decreto 285 de 1955 estableció la manera como se llevaría a cabo la capitalización de la siderúrgica. Estipuló que el Gobierno emitiría, con un interés del 3% anual y veinte años de plazo, libranzas por valor de $ 300 millones; estas fueron colocadas en el Banco de la República, en el Fondo de Estabilización y en otros institutos de crédito en un 74.8%, 8.3% y 16.9%, respectivamente28. Por otra parte, el Decreto 285 ordenó que cuando la siderúrgica recibiera los $ 300 millones, le entregara acciones al Gobierno por un valor equivalente. Dichas acciones serian manejadas por el Banco de la República en carácter de fideicomisario. Por último, con el objeto de cancelar la deuda que el Gobierno había contraído con el Emisor al "venderle" las libranzas, se obligó a los contribuyentes del impuesto a la renta, a comprar las acciones de Paz de Río que estaban en fideicomiso en el Banco de la República. No obstante, para que la empresa se siguiera capitalizando, se estableció que los contribuyentes tan sólo comprarían el 50% de las acciones en el Emisor, mientras que el otro 50% se adquiriría directamente en la siderúrgica.

 

Cuadro 9. Estadísticas fiscales del Gobierno central según la contabilidad de caja (Millones de pesos) 

 

 

Un hecho que es importante resaltar en la capitalización de Paz de Río, es la ausencia de un mercado de capitales. En efecto, aunque el Gobierno pretendió recoger el pasivo interno de la siderúrgica, mediante la emisión de bonos de deuda pública, en el corto plazo la consecuencia monetaria de dicha operación fue igual a la de una emisión, puesto que el principal comprador de esos papeles fue el Banco de la República. Así, en el cuadro 10, se observa que en 1955 las inversiones del Emisor, en documentos de deuda, aumentaron en 97.8 millones de pesos, o sea, en una suma equivalente al 538.7% del incremento en la base monetaria.

En el cuadro 9 se ve que el déficit del Gobierno Nacional Central continuó en 1956. En esta ocasión, al igual que en 1955, éste se financió con recursos de origen externo y mediante emisiones de documentos de deuda interna, los cuales siguieron siendo comprados por el Banco de la República ante la ausencia de un mercado de capitales. De esta manera, en 1956 las inversiones del Emisor en papeles de deuda, ascendieron en 101.4 millones de pesos; es decir, en un monto igual al 142.5% del aumento en la base monetaria.

En 1957 el plan de estabilización buscó reducir el déficit fiscal. En el cuadro 9 se observa que, entre 1957 y 1960, esta política redujo los gastos reales del Gobierno Nacional Central a niveles inferiores a los registrados en 1955 y 1956 y contribuyó a generar un superávit 29.

 

Cuadro 10. Inversiones del Banco de la República en documentos de deuda pública (Promedio anual/miles de pesos corrientes) 

 

 

A partir de 1961 resurgió el déficit fiscal del Gobierno Nacional Central debido, en gran medida, al aumento de los gastos (ver cuadro 9). En esta forma, el desequilibrio de las finanzas del Gobierno llegó a representar el 2.6% y el 1.0% del PIB en 1961 y 1962 en su orden 30. Al igual que en la experiencia vivida en 1955 y 1956, en 1961 y 1962 el déficit del Gobierno Nacional Central se financió con ahorro externo y con emisiones de bonos de deuda interna, los cuales, nuevamente fueron comprados en su mayoría por el Banco de la República. En el cuadro 10 se observa que debido a la necesidad de cubrir el déficit fiscal, en 1962 las inversiones del Emisor se incrementaron en 400 millones de pesos, una cuantía equivalente al 119.0% del aumento de la base monetaria 31.

Para concluir, se puede afirmar que las finanzas del Gobierno Nacional Central estuvieron en déficit entre 1955 y 1957 y, posteriormente en 1961 y 1962; y gracias al plan de estabilización, entre 1957 y 1960 se registró un superávit del Gobierno. Sin embargo, al estudiar otras necesidades de financiamiento del sector público, se encuentra que en 1957 y 1958 se presentaron presiones adicionales sobre la demanda de ahorro, que generaron la inflación más alta de la etapa 1955-1962.

 

La financiación al fondo de estabilización 

En el capítulo anterior se estudió que por virtud del Decreto 384 de 1950 se estableció la obligación de constituir en el Fondo de Estabilización, los depósitos previos de importación. No obstante, dicha institución no congeló los depósitos sino que montó un mecanismo de préstamos a largo y mediano plazo.

La reforma cambiaría de 1957 modificó este sistema introducido por el Decreto 384 de 1950. Así, los depósitos de importación permanecieron inmóviles en el Banco de la República, con lo cual se le quitó al Fondo de Estabilización su principal fuente de ingresos. Esta fue una sana medida de control monetario, ya que los depósitos previos dejaron de ser utilizados para llevar a cabo las operaciones crediticias del Fondo de Estabilización. Pero en un corto plazo, las consecuencias de esterilizar los depósitos previos en el Banco de la República, presionaron el incremento de los medios de pago. A este respecto comentó el gerente del Emisor: "como era previsible, dicho Fondo (el Fondo de Estabilización) se encontró en la difícil situación de tener que seguir devolviendo los depósitos a sus titulares al ritmo normal en que las importaciones se efectuaban, devolución que no estaba en capacidad de hacer al suprimírsele la fuente de ingresos por igual concepto. Fue entonces necesario que el Banco de la República le hiciera préstamos para cumplir estos compromisos en la parte -la mayor- en que el recaudo normal de su cartera no fuera suficiente para satisfacerlos" 32.

En el cuadro 11 se puede apreciar que la cuantía de las emisiones realizadas por el Banco de la República con el fin de que el Fondo de Estabilización cumpliera con sus compromisos, representó el 55.5% y el 86.5% del incremento de la base monetaria en 1957 y 1958, respectivamente. Sin embargo, es importante precisar que no todo el incremento de los préstamos al Fondo de Estabilización fue causado por la decisión adoptada por el Decreto 107 de junio de 1957. Dentro de los arreglos de la deuda comercial atrasada, realizados en 1957, existieron algunos que establecieron la posibilidad de cancelar la deuda en pesos, a través del Fondo de Estabilización. Dado que por este concepto se reembolsaron más de US$ 104 millones, el Fondo necesitó una suma cercana a los 170 millones de pesos33.

 

Cuadro 11. Préstamo del Banco de la República al Fondo de Estabilización (Promedio anual/ miles de pesos corrientes) 

 

Después de las grandes financiaciones que el Banco de la República le otorgó al Fondo de Estabilización en 1957 y 1958, esta última institución no volvió a recurrir al crédito del Emisor, De hecho, a partir de 1957, el Fondo entró en proceso de liquidación, suspendiendo sus principales actividades.

A continuación, veremos que el Fondo de Estabilización no fue la única entidad que recurrió a las emisiones del Banco de la República en 1957 y 1958.

 

La financiación a la Federación de Cafeteros 

En los meses anteriores a la expedición del Decreto 80 de marzo de 1958, la Federación de Cafeteros tuvo que acudir al crédito del Banco de la República para poder financiar la retención cafetera establecida en el acuerdo de México en 1957 34. En el cuadro 12, se observan las emisiones realizadas en el segundo semestre de 1957 y en el primero de 1958, con el propósito de cumplir con el pacto de cuotas. En este sentido, vale la pena mencionar que en 1958, el incremento en los préstamos del Emisor, a la Federación de Cafeteros, representó el 167.2% del aumento en la base monetaria.

Una vez expedido el Decreto 80 de 1958, sólo se volvieron a necesitar recursos para comprar las cosechas estacionases de mediados y fines de año, con lo cual perdieron importancia los créditos otorgados por el Banco de la República a la Federación de Cafeteros 35. Por ejemplo, en el cuadro 12 se ve que después de marzo de 1958 siguieron aumentando las emisiones para financiar la acumulación de inventarios de café. Sin embargo, esta era una situación coyuntural que el Gerente del Banco de la República explicó de la siguiente manera: "de abril a junio se recolecta, lo mismo que al final del año, una cantidad más alta que la que se puede exportar en iguales períodos. Estos excedentes, para el caso de abril a junio, debieran, dentro de una situación normal del mercado, venderse en los próximos meses, y con ello se pagaría una buena parte del crecido saldo que presenta este renglón (el de los préstamos a la Federación de Cafeteros)" 36.

 

Cuadro 12. Préstamos del Banco de la República a la federación de Cafeteros (En miles de pesos) 

 

 

En resumen, el plan de estabilización de 1957, aunque logró equilibrar las finanzas del Gobierno Nacional Central, no pudo evitar las presiones que, sobre la demanda por recursos, ejerció en 1957 y 1958 el déficit del Fondo de Estabilización y el de la Federación de Cafeteros. Por esta razón, y dada la ausencia de recursos de origen externo y de un mercado de capitales, el Banco de la República tuvo que emitir para financiar las dos entidades deficitarias.

 

La política monetaria 

En el cuadro 13 se observa que, con excepción de 1957 y 1958, el período 1955-1962 se caracterizó por la relativa estabilidad de la tasa de inflación. En esta forma, aunque en 1957 y 1958 el aumento en los precios fue de 24.3% y 17.3%, respectivamente, en los años siguientes la inflación no superó el 9.6% anual, con lo cual la inflación promedio de la etapa 1955-1962 fue de 9.3%.

El efecto monetario de las compras de bonos de deuda interna, realizadas por el Banco de la República para cubrir el déficit fiscal se compensó, parcialmente, con la reducción de las reservas internacionales. Así, estas últimas descendieron en 138.1, 95.2 y 24.2 millones de pesos en 1955, 1961 y 1962 respectivamente 37. (ver cuadro 14).

 

Cuadro 13. Inflación y oferta monetaria 

 

La expansión monetaria de 1957 y 1958 tiene su origen en el déficit fiscal de esos años. En efecto, el plan de estabilización de 1957 buscó generar un superávit del sector externo y de las finanzas públicas pero, a la postre, fue incapaz de evitar, en 1957 y 1958, el déficit de la Federación de Cafeteros y el del Fondo de Estabilización. En este sentido, en el cuadro 14 se observa que entre 1957 y 1960 las reservas internacionales tendieron a crecer, lo cual coincidió con el superávit del sector externo. Sin embargo, en 1957 y 1958, las consecuencias monetarias del aumento en las reservas fueron reforzadas por las emisiones realizadas para financiar las dos entidades deficitarias mencionadas.

 

Los encajes: instrumentos de control monetario 

Gracias a las nuevas funciones que el Decreto 756 de 1951 le otorgó al Banco de la República, fue común que, entre 1955 y 1962, la Junta Directiva de dicha institución, modificara los niveles de encaje con el objeto de compensar o acentuar los movimientos de la base monetaria.

En el cuadro 15 se observa que en 1957 y 1958, la expansión de la base monetaria, originada por el déficit de la Federación de Cafeteros y del Fondo de Estabilización, intentó ser contrarrestada por una disminución en el multiplicador. Para llevar a cabo esta política, en junio de 19 57 se elevó de 14% a 18% el encaje sobre las exigibilidades a la vista y antes de 30 días. Igualmente, el encaje sobre los depósitos a término pasó de 5% al 9% 38 ya partir del 1o. de julio de 1957, se estableció un encaje del 80% para los aumentos de las exigibilidades a la vista y a término, con excepción de los depósitos de ahorro 39. Meses más tarde, en el primer semestre de 1958, la Junta Directiva del Emisor incremento el encaje marginal al 100% y dispuso que los depósitos a la vista y a término tuvieran un encaje del 23% y 14%, respectivamente 40.

 

Cuadro 14. Origen de la base monetaria (Promedio anual/miles de pesos) 

 

 

En vista del carácter coyuntural que habían tenido las emisiones destinadas a financiar la Federación de Cafeteros y el Fondo de Estabilización, en octubre de 1958 se creó un sistema mediante el cual los recursos congelados a través del encaje marginal, podrían ser destinados por los bancos comerciales a operaciones de crédito de fomento, en especial al descuento de bonos de prenda 41. Por esta razón, el Gerente del Banco de la República expresó, que al dictarse esta medida dejó de existir "con el llamado sobreencaje o encaje total del 100% congelación del crédito bancario. En realidad lo que se había adelantado era una eficaz política de orientación de los recursos nuevos, hacia aquellos sectores más calificados" 42.

 

Cuadro 15. Factores explicativos de las variaciones en la oferta monetaria nominal (1) 

 

Los encajes mínimos requeridos, establecidos en el primer semestre de 1958 permanecieron fijos hasta mayo de 1961 43 cuando se redujo el de los depósitos a la vista a 15% 44. No obstante, con el correr de los meses y ante el cuantioso déficit de tesorería de 1961 y 1962, el encaje sobre las exigibilidades a la vista se volvió a incrementar hasta alcanzar el 24% en diciembre de 1962 45. En el cuadro 15 se ve que en 1962 se logró disminuir el crecimiento del multiplicador después del importante ascenso que registró en 1961, debido a la reducción en el encaje.

Los depósitos de importación: otra herramienta para controlar la expansión de la oferta monetaria

El Decreto 107 de 1957 estableció que los depósitos de importación se constituyeran en el Banco de la República y no en el Fondo de Estabilización. Tal como se recuerda, en 1957 y 1958 esta medida trajo consigo grandes emisiones de dinero, con el objeto de que el Fondo pudiera cumplir con sus obligaciones.

Aunque es indudable que en ese corto plazo la oferta monetaria se incremento, debido a la decisión de trasladar los depósitos de importación desde el Fondo de Estabilización al Banco de la República, dicha determinación también fue una causa importante de la reducción de la cantidad de dinero. Así, en el período 1958-1960 los depósitos de importación se constituyeron en una fuente de contracción de los medios de pago, más grande que las reservas de los bancos comerciales. En el cuadro 16 se ve que los depósitos en cuestión se incrementaron en 365.9, 151.7 y 224.7 millones de pesos entre 1958 y 1960, lo cual equivale, en su orden, al 152.0%, 70.2% y 374.5% del aumento en la base monetaria en los mismos años.

Una vez descritas las principales herramientas utilizadas para controlar la cantidad de dinero en circulación, durante el período 1955-1962, veamos los efectos que tuvo el estímulo del crédito de fomento sobre la expansión monetaria.

 

Cuadro 16. Los depósitos de importación y las reservas de los bancos comerciales (Promedio anual/ miles de pesos colombianos) 

 

El crédito de fomento 

En el capítulo anterior se vio que el crédito de fomento tuvo un carácter prioritario desde la expedición del Decreto 756 de 1951. En efecto, dicho Decreto le otorgó facultades al Emisor para fijar un cupo ordinario y extraordinario y uno especial para el descuento de operaciones consideradas de fomento. Así, en el cuadro 17, se ve que a partir de entonces aumentó el redescuento de préstamos destinados a las actividades, consideradas prioritarias, las cuales comprendían, en especial, al sector agropecuario.

En diciembre de 1957 se reformó el sistema de asignación de los cupos de crédito. En esta forma, el cupo especial se fusionó con el ordinario y este último se dividió en tres partes. Las dos primeras porciones representaron el 60% total del cupo y se destinaron a financiar actividades industriales, agrícolas y ganaderas a corto, mediano y largo plazo. Además, se estableció que cuando estas dos partes fueran utilizadas, los bancos podrían redescontar dentro de la tercera porción, las obligaciones originadas en operaciones de fomento 46.

 

Cuadro 17. Préstamos y descuentos a bancos afiliados (1) (Miles de pesos) 

 

La medida tomada a finales de 1957 fue un nuevo estímulo al crédito de fomento. En el cuadro 17 se ve que desde 1959 los préstamos dirigidos a financiar las actividades consideradas prioritarias, pasaron a representar más del 15% de la base monetaria, mientras que en los años anteriores dicho porcentaje había estado en un nivel cercano a 7.5. Sin embargo, el impulso adicional que recibió el crédito de fomento no presionó al alza los medios de pago puesto que, al interior del rubro "Total de préstamos y descuentos a los bancos", se dio una sustitución entre el crédito de fomento y los otros préstamos Así, mientras que la participación de los créditos de fomento, dentro del total de los descuentos a los bancos, pasó de 22.5% en diciembre de 1957 a más del 70% después de 1959, el porcentaje del total de los descuentos a los bancos, dentro de la base monetaria, no se vio alterado (ver cuadro 17).

 

Anexo 1 

 

Notas de pie de página

27

Una clara explicación de la operación realizada con la siderúrgica de Paz de Río está en: Luis Angel Arango, Informe Anual del Gerente del banco de la República a la junta Directiva julio 1954-junio 1955, págs. 160-162.

28

Ibíd., págs. 79-80. En realidad, estos porcentajes están calculados sobre la base de libranzas por un valor de $ 360 millones. Además de las libranzas por concepto de la capitalización de Paz de Río se emitieron $ 60 millones adicionales para cancelar títulos del Instituto de Crédito Territorial.

29

Sin embargo, en 1958 no es muy claro el éxito de esta política. En efecto, si se estudia el cuadro 9, se tendería a pensar que en 1958 no desapareció el déficit del Gobierno Nacional Central, puesto que el Banco de la República siguió emitiendo para comprar los bonos de deuda interna expedidos por el Gobierno. Es interesante hacer notar que en 1957 es aparente el aumento registrado por las inversiones del Banco de la República en documentos de deuda. Esto se debe a que en el cuadro 9 las cifras están calculadas como un promedio anual y, por lo tanto, su saldo es mayor en 1957, porque las emisiones hechas en 1956 fueron realizadas en los últimos seis meses.

30

El déficit fiscal de 1962 está subestimado puesto que no fue posible conseguir los datos correspondientes a los gastos causados en vigencias anteriores, pero pagados en 1962.

31

Eduardo Arias Robledo, Informe del Gerente del Banco de la República a la Junta Directiva, 1962, págs. 108-114.

32

Ignacio Copete Lizarralde, Informe Anual del Gerente del Banco de la República a la Junta Directiva, julio 1957-junio 1958, págs. 84-85.

33

Ibíd., pág. 85.

34

Tal como se vio anteriormente, para prevenir las presiones inflacionarias que pudieran generar estas emisiones, el Decreto 80, de marzo de 1958 creó tres mecanismos para financiar la acumulación de inventarios.

35

Ver los diferentes Informes del Gerente del Banco de la República a la Junta Directiva entre 1957 y 1962.

36

Ignacio Copete Lizarralde, Informe del Gerente del Banco de la República a la Junta Directiva, julio 1957-junio 1958, pág. 82.

37

En 1956, las reservas internacionales reforzaron los efectos monetarios causados por la manera como se financió el déficit. Sin embargo, es insignificante el crecimiento de 2 millones de pea registrado por las reservas en dicho año.

38

Ignacio Copete Lizarralde, Informe del Gerente del Banco de la República a la Junta Directiva, julio 1956-junio 1957, pág. 79.

39

El encaje marginal había sido eliminado en junio de 1956, cuando se suprimió la exigencia de un sobreencaje del 40% sobre ascensos futuros de depósitos. Luis-Angel Arango, Informe del Gerente del Banco de la República a la Junta Directiva, julio 1955-junio 1956, pág. 8 l.

40

Ignacio Copete Lizarralde, Informe del Gerente del Banco de la República a la Junta Directiva, julio 1957-junio 1958, págs. 89-90.

41

En realidad, los bancos comerciales sólo podrían utilizar el 58% del incremento en las exigibilidades a la vista y a término al descuento de bonos de prenda. En efecto, un 23% lo tendrían que aplicar al encaje ordinario y un 19% para suscribir bonos de inversión obligatoria con el propósito de fomentar la agricultura y la ganadería. Ignacio Copete Lizarralde, Informe del Gerente del Banco de la República a la Junta Directiva, julio 1958-junio 1959, pág. 87.

42

Jorge Cortés Boshell, Informe del Gerente del Banco de la República a la Junta Directiva, julio 1959-junio 1960, pág. 97.

43

No obstante, fue frecuente encontrar reducciones estacionases del encaje en los meses de junio y diciembre.

44

El encaje de los depósitos a término continuó en 14%.

45

Eduardo Arias Robledo, Informe del Gerente del Banco de la República a la Junta Directiva, julio 1961-diciembre 1961, págs. 114-115. Ver también el Informe de enero 1961-diciembre 1962, págs. 100-101.

46

Ignacio Copete Lizarralde, Informe del Gerente del Banco de la República a la Junta Directiva, julio 1957-junio 1958, págs. 86-88.

 

Anterior / Siguiente

Comentarios (0) | Comente | Comparta c