Colombia: estructura industrial e internacionalización 1967-1996
Luis Jorge Garay S
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INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA EN ALGUNOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA

Durante la presente década, América Latina y el Caribe experimentaron un cambio importante en la participación de los flujos de capital foráneo, pasando de recibir US$ 6.999 millones en 1990 a 21 millones de dólares en 1996. Estas corrientes de capital se explican principalmente por la IED -ingresos de capital, reinversión de utilidades, capitalización de deuda y compra de activos privatizados-; las inversiones en portafolio -inversión en diferentes títulos valores, acciones, bonos, papeles comerciales y certificados de títulos- y diversas modalidades de endeudamiento -préstamos de la banca comercial a corto y largo plazo y créditos de proveedores en diferentes modalidades, entre otros (Cepal, 1996).

Como anota un estudio reciente, existen serios problemas en la información de los flujos y stock de IED dirigida a la mayoría de países de América Latina (Garay y Vera, 1998). En el presente apartado se utilizan cifras del Fondo Monetario Internacional. En el caso de Colombia, se utiliza también la información del Banco de la República debido a que es más confiable ya que permite distinguir, dentro del total de inversión extranjera sin petróleo, tanto la inversión directa como la inversión en portafolio.

Entre 1990 y 1995 la participación de los flujos de IED como porcentaje del PIB, en la mayoría de los países de la región, presentó una tendencia creciente, sobresaliendo los casos de Brasil, Argentina y México. En el caso de Chile su participación sobre el PIB se mantuvo constante. En Colombia se viene presentando una dinámica importante explicada principalmente por los flujos de IED -sin incluir petróleo- dirigidos al sector financiero y a la industria.

Es así como, de acuerdo con las estadísticas financieras del Fondo Monetario Internacional (Cepal, 1996), los flujos de IED durante 1996 se dirigieron principalmente a países como México -que contó con flujos por siete mil millones de dólares-, Argentina -con US$ 3.200 millones- y  Brasil -con ocho mil millones de dólares-. Por su parte, pese a que los flujos de IED hacia Colombia presentaron una clara tendencia ascendente, no alcanzaron los niveles ni tasas de crecimiento obtenidas por estos países (Gráfico 4.1).

Entre los factores que explican estas tendencias de la IED hacia los países de la región se encuentran: primero, los procesos de privatización de empresas estatales, especialmente en los casos de Argentina, Brasil y Chile (10); segundo, la recuperación de la dinámica de los procesos de integración regional en un contexto de internacionalización de las economías y tercero, el cambio de estrategia de las empresas transnacionales tendiente a diversificar productos para la exportación, cosa que favoreció una mayor entrada de IED en Brasil, México y Argentina, por ejemplo (Cuadro 4.1).

En el Cuadro 4.2 se muestra la importancia de los flujos de IED orientados a la privatización de empresas estatales en algunos países de la región entre 1993 y 1995. Los países en los cuales la privatización presentó una mayor participación en el flujo de IED fueron Argentina, Colombia y Brasil. En Argentina, el proceso de privatización se centró en los sectores de energía eléctrica, minas e hidrocarburos y financiero; en Brasil, se concentró en la actividad industrial, especialmente en los sectores de petroquímica básica y en industrias básicas de hierro y acero; en el caso de Colombia, los ingresos provenientes de IED por concepto de privatizaciones se originaron especialmente en el proceso de privatización del sector financiero. Además, los flujos de IED a través de privatizaciones, se incrementarán debido al sector eléctrico, destacándose el caso de la venta del 48.5% de la Empresa de Energía de Bogotá  aun consorcio chilenoespañol  por US$ 2.178 millones.

De otra parte, la contribución que ha tenido la inversión extranjera intraregional en el crecimiento de los flujos de capitales a América Latina aún es muy modesta, siendo más importante la dinámica presentada al interior del Grupo Andino que la del Mercosur y con tendencia hacia la concentración en pocos países y sectores (Garay y Vera, 1998).

Por último, en algunos países de latinoamérica la afluencia de la IED ha sido de gran importancia en la generación de la formación bruta de capital, dinámica que ha propiciado una cierta acumulación productiva por su contribución a la formación de capital fijo, IED/ FBKF- y ha contribuido a ir renovando determinados patrones de especialización. En este sentido, los flujos de inversión extranjera hacia Colombia en términos de la participación de la IED en el total de la formación bruta de capital fijo del país, se encuentran rezagados respecto a otros países de la zona.  Así, por ejemplo, mientras que en países como Argentina y Chile la IED equivale, en promedio, a110% de la formación bruta de capital, en Colombia llegó apenas al 7% durante el período 1990-1995 (Gráfico 4.2).

Cuadro: 01 | 02

Gráfico: 01 | 02

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10 Es importante destacar que aunque no se posee una serie estadística anterior, estudios muestran que los procesos de privatización también explicaron los grandes flujos de IED en otros países, es el caso de la IED dirigida al Perú y Chile entre 1990-1995 que se debió en un 80% y 50% , respectivamente, a los procesos de privatización. (Garay, y Vera, 1998).
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