UN SISTEMA NACIONAL DE EVALUACIÓN PARA UNA
EDUCACIÓN EN LA DEMOCRACIA Y UNA DEMOCRACIA EN LA EDUCACIÓN
Gabriel Restrepo

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GÉNESIS Y EVOLUCIÓN DE LOS SISTEMAS DE EVALUACIÓN

DE LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN

 

 

En el ensayo citado en el párrafo anterior, los autores analizan por qué los Estados Unidos han perdido desde 1970 la primacía tecnológica que ostentaron en el pasado, frente a países como Japón y otros del sureste asiático y a algunos países europeos, que ahora rivalizan con ellos en innovación tecnológica.

Diversas hipótesis se plantean los autores para explicar el asunto, entre ellas, por ejemplo, que dichos países gastan proporcionalmente menos en investigación militar frente al total de gasto en ciencia y tecnología, u otra, segun la cual las viejas formas corporativas de los Estados Unidos no son competitivas frente a las que han surgido en los nuevos centros de la tecnología.

No obstante, cuando se juzgan los resultados del Tercer Estudio Internacional de Ciencias y Matemáticas, realizado hace poco, en el cual Colombia participó (obteniendo el lugar 40 entre 41 países), se hallaría una razón plausible para explicar las diferencias. En dicha prueba, los Estados Unidos ocuparon un lugar bastante bajo en matemáticas, el 28, y apenas una modesta posición en ciencia, 17, en todo caso muy por debajo de Singapur, Corea del Sur, Japón, que figuraron en ambos casos entre los cuatro primeros.

La reacción de los Estados Unidos no se hizo esperar y sería una razón para aceptar otra hipótesis distinta a la que los autores mencionaron. En el discurso de posesión para el segundo período, en febrero 4 de este año, el Presidente Clinton resumió el asunto en términos que no pueden ser más elocuentes: "les pido a los maestros y a los ciudadanos de América, un compromiso nuevo no partidista con la educación, porque la educación es un tema crítico de seguridad nacional para nuestro futuro" (Clinton, 1997. Subrayado mío). Es decir: la educación como poder público, tal como lo anticipara Bolívar, un cuarto poder hacia el cual convergen todos los poderes.

Clinton planteó 10 acciones estratégicas para mejorar la educación, "una cruzada nacional por estándares educativos", con pruebas nacionales de logro; premios a los mejores maestros; 100.000 estudiantes universitarios como tutores de lectura de los niños; estimulación temprana; incorporar a los padres en la educación de los hijos; derecho de los padres a seleccionar las escuelas; disciplina y educación del carácter; construcciones escolares; elevar a 100% la cobertura de los dos primeros años universitarios; ampliar las fronteras del aprendizaje durante toda la vida; incorporacion de la informática en la educación.

El discurso es iluminante. Revela el sentido de la geopolítica contemporánea: 1. la lucha por la primacía en el siglo XXI se libra en las escuelas, colegios y universidades. 2. tal lucha ocurre ya entre Estados Unidos y los países que ahora destacan en la educación. 3. en ese marco, la guerra contra las drogas es crucial, por su incidencia en la formación del carácter y en la educación en su conjunto.

Las lecciones que se pueden deducir para Colombia son prístinas y no admiten ambigüedades. Tanto más si se juzga que no es la primera vez que los Estados Unidos hayan enfrentado un reto en la educación. Cuando la Unión Soviética lanzó con éxito el primer Sputnik al espacio, a fines de los cincuentas, los Estados Unidos movilizaron la educación como un poder público, tanto más cuanto que aquello había ocurrido un lustro después de que los soviéticos hubieran detonado la bomba H , acabando con el monopolio nuclear. Un cuarto siglo después, la ventaja científica y tecnológica alcanzada por los Estados Unidos habrá decidido la caída de la Unión Soviética y del bloque socialista.

¿En qué radica el poder de la educación? En la primera revolución tecnológica se impusieron los pesos y medidas exactos y las patentes como norma de la producción. En la segunda, aparecieron el control de la productividad en el trabajo (del cual el taylorismo fue el ejemplo más típico) y el control de calidad de los procesos de producción. En la tercera, la característica dominante es la evaluación de la calidad de la educación en todos los niveles, puesto que ella decide sobre la producción material y la reproducción social. De esta forma, en tres siglos se ha desplazado el centro de atención, del producto, a la producción directa y, en fin, a la producción de los productores por medio de la educación.

La evaluación de la calidad de la educación - que es la estrategia específica de la Revolución Científico Técnica- se impuso en Estados Unidos en las posguerras, cuando se transformó parte de la fuerza militar en fuerza social para la educación y la producción. La información suministrada por los reclutas había servido en la primera posguerra para construír índices comparativos de cobertura y calidad de la educación en los diferentes estados, que sirvieron para movilizar a la sociedad en la mejora de la educación (Tyler, 1971).

Mayor salto ocurrió en la segunda, a tenor de la globalización resultante y del papel que jugarían los Estados Unidos. Buena parte de los soldados que regresaron recibieron oportunidades de educación superior, con lo cual se expandió de modo acelerado la cobertura universitaria.

El cerebro de la evaluación de la calidad ha sido el Educational Testing Service, una organización no gubernamental sin ánimo de lucro, patrocinada por el American Council of Education, la fundación Carnegie para el avance de la Enseñanza y el College Entrance Examination Board. Comenzó operaciones en 1948, en Princeton, con un equipo de 200 profesionales. En 1971 ya contaba con 1.200 que trabajaban en investigaciones interdisciplinarias sobre logro educativo, medición, factores asociados al rendimiento y otros temas (Chauncey, 1971).

El siguiente hito fue la creación de la evaluación internacional de la calidad de la educación (Husén, T., 1971). Esta era inevitable ante el advenimiento de una aldea global. La animación estuvo a cargo de la UNESCO, que durante una década reunió a investigadores de 10 países en el Instituto de Educación de Hamburgo para examinar la comparabilidad de mediciones en distintos temas, tales como ciencia, geografía, comprensión de lectura e inteligencia no verbal.

Como resultado, se constituyó hacia 1961 la International Association for the Evaluation of Educational Achievement, IEA. Al mismo tiempo, se había creado en Paris, bajo el auspicio de la UNESCO, el International Institute for Educational Planning. Ambas instituciones convergerían durante los sesentas en la reflexión sobre la calidad de la educación, en una perspectiva internacional. Desde su constitución, la IEA ha llevado a cabo investigaciones y mediciones continuas sobre distintos temas, uno de los cuales ha sido el Tercer Estudio Internacional de Ciencias y Matemáticas, ya señalado, y otro, el Estudio Internacional sobre Educación Cívica, en el cual participará también Colombia y que se realizará de aquí al año 2.000.

 

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