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GÉNESIS Y EVOLUCIÓN DE LOS SISTEMAS DE EVALUACIÓN
DE LA
CALIDAD DE LA EDUCACIÓN
En el
ensayo citado en el párrafo anterior, los autores analizan por qué los Estados Unidos
han perdido desde 1970 la primacía tecnológica que ostentaron en el pasado, frente a
países como Japón y otros del sureste asiático y a algunos países europeos, que ahora
rivalizan con ellos en innovación tecnológica.
Diversas
hipótesis se plantean los autores para explicar el asunto, entre ellas, por ejemplo, que
dichos países gastan proporcionalmente menos en investigación militar frente al total de
gasto en ciencia y tecnología, u otra, segun la cual las viejas formas corporativas de
los Estados Unidos no son competitivas frente a las que han surgido en los nuevos centros
de la tecnología.
No
obstante, cuando se juzgan los resultados del Tercer Estudio Internacional de Ciencias y
Matemáticas, realizado hace poco, en el cual Colombia participó (obteniendo el lugar 40
entre 41 países), se hallaría una razón plausible para explicar las diferencias. En
dicha prueba, los Estados Unidos ocuparon un lugar bastante bajo en matemáticas, el 28, y
apenas una modesta posición en ciencia, 17, en todo caso muy por debajo de Singapur,
Corea del Sur, Japón, que figuraron en ambos casos entre los cuatro primeros.
La
reacción de los Estados Unidos no se hizo esperar y sería una razón para aceptar otra
hipótesis distinta a la que los autores mencionaron. En el discurso de posesión para el
segundo período, en febrero 4 de este año, el Presidente Clinton resumió el asunto en
términos que no pueden ser más elocuentes: "les pido a los maestros y a los
ciudadanos de América, un compromiso nuevo no partidista con la educación, porque la
educación es un tema crítico de seguridad nacional para nuestro futuro"
(Clinton, 1997. Subrayado mío). Es decir: la educación como poder público, tal como lo
anticipara Bolívar, un cuarto poder hacia el cual convergen todos los poderes.
Clinton
planteó 10 acciones estratégicas para mejorar la educación, "una cruzada nacional
por estándares educativos", con pruebas nacionales de logro; premios a los mejores
maestros; 100.000 estudiantes universitarios como tutores de lectura de los niños;
estimulación temprana; incorporar a los padres en la educación de los hijos; derecho de
los padres a seleccionar las escuelas; disciplina y educación del carácter;
construcciones escolares; elevar a 100% la cobertura de los dos primeros años
universitarios; ampliar las fronteras del aprendizaje durante toda la vida; incorporacion
de la informática en la educación.
El
discurso es iluminante. Revela el sentido de la geopolítica contemporánea: 1. la lucha
por la primacía en el siglo XXI se libra en las escuelas, colegios y universidades. 2.
tal lucha ocurre ya entre Estados Unidos y los países que ahora destacan en la
educación. 3. en ese marco, la guerra contra las drogas es crucial, por su incidencia en
la formación del carácter y en la educación en su conjunto.
Las
lecciones que se pueden deducir para Colombia son prístinas y no admiten ambigüedades.
Tanto más si se juzga que no es la primera vez que los Estados Unidos hayan enfrentado un
reto en la educación. Cuando la Unión Soviética lanzó con éxito el primer Sputnik al
espacio, a fines de los cincuentas, los Estados Unidos movilizaron la educación como un
poder público, tanto más cuanto que aquello había ocurrido un lustro después de que
los soviéticos hubieran detonado la bomba H , acabando con el monopolio nuclear. Un
cuarto siglo después, la ventaja científica y tecnológica alcanzada por los Estados
Unidos habrá decidido la caída de la Unión Soviética y del bloque socialista.
¿En
qué radica el poder de la educación? En la primera revolución tecnológica se
impusieron los pesos y medidas exactos y las patentes como norma de la producción. En la
segunda, aparecieron el control de la productividad en el trabajo (del cual el taylorismo
fue el ejemplo más típico) y el control de calidad de los procesos de producción. En la
tercera, la característica dominante es la evaluación de la calidad de la educación en
todos los niveles, puesto que ella decide sobre la producción material y la reproducción
social. De esta forma, en tres siglos se ha desplazado el centro de atención, del
producto, a la producción directa y, en fin, a la producción de los productores por
medio de la educación.
La
evaluación de la calidad de la educación - que es la estrategia específica de la
Revolución Científico Técnica- se impuso en Estados Unidos en las posguerras, cuando se
transformó parte de la fuerza militar en fuerza social para la educación y la
producción. La información suministrada por los reclutas había servido en la primera
posguerra para construír índices comparativos de cobertura y calidad de la educación en
los diferentes estados, que sirvieron para movilizar a la sociedad en la mejora de la
educación (Tyler, 1971).
Mayor
salto ocurrió en la segunda, a tenor de la globalización resultante y del papel que
jugarían los Estados Unidos. Buena parte de los soldados que regresaron recibieron
oportunidades de educación superior, con lo cual se expandió de modo acelerado la
cobertura universitaria.
El
cerebro de la evaluación de la calidad ha sido el Educational Testing Service, una
organización no gubernamental sin ánimo de lucro, patrocinada por el American Council
of Education, la fundación Carnegie para el avance de la Enseñanza y el College
Entrance Examination Board. Comenzó operaciones en 1948, en Princeton, con un equipo
de 200 profesionales. En 1971 ya contaba con 1.200 que trabajaban en investigaciones
interdisciplinarias sobre logro educativo, medición, factores asociados al rendimiento y
otros temas (Chauncey, 1971).
El
siguiente hito fue la creación de la evaluación internacional de la calidad de la
educación (Husén, T., 1971). Esta era inevitable ante el advenimiento de una
aldea global. La animación estuvo a cargo de la UNESCO, que durante una década reunió a
investigadores de 10 países en el Instituto de Educación de Hamburgo para examinar la
comparabilidad de mediciones en distintos temas, tales como ciencia, geografía,
comprensión de lectura e inteligencia no verbal.
Como
resultado, se constituyó hacia 1961 la International Association for the Evaluation of
Educational Achievement, IEA. Al mismo tiempo, se había creado en Paris, bajo el
auspicio de la UNESCO, el International Institute for Educational Planning. Ambas
instituciones convergerían durante los sesentas en la reflexión sobre la calidad de la
educación, en una perspectiva internacional. Desde su constitución, la IEA ha llevado a
cabo investigaciones y mediciones continuas sobre distintos temas, uno de los cuales ha
sido el Tercer Estudio Internacional de Ciencias y Matemáticas, ya señalado, y otro, el
Estudio Internacional sobre Educación Cívica, en el cual participará también Colombia
y que se realizará de aquí al año 2.000.
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