ORIENTACIONES CURRICULARES PARA
CIENCIAS SOCIALES EN EDUCACIÓN MEDIA
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LA PRODUCCIÓN

 

Ya se ha puesto de presente, en este documento, el papel crucial de la economía en la definición del mundo contemporáneo globalizado y en los dramas del devenir de Colombia en la división mundial del trabajo .

Lograr una competencia económica no es una tarea pedagógica fácil 84 , porque el saber de la economía, con todas las variaciones que se puedan señalar en su teoría, es el más parecido entre las ciencias sociales a las llamadas "ciencias duras". Los niveles de matematización de esta disciplina han llegado y llegarán, sin duda, a niveles altísimos de complejidad . De esta tendencia no escapa la ciencia económica colombiana, la cual cuenta por fortuna con buenos exponentes tan ineludible opción. Como en el caso de la historia y del conocimiento psicoanalítico, las competencias en la economía suelen ser el resultado de una maduración muy lenta a través de la vida, la cual incluye, por cierto, como en toda madurez, el ensayo y el error ubicados en una perspectiva teórico - práctica (a veces más el error que el ensayo, lo cual ocurre con frecuencia en los pueblos que no han alcanzado la condición del "desarrollo" y que en muchas ocasiones eluden ese saber tan iluminante proveniente de lo que un autor ha llamado "conciencia del fracaso"). 85

Sin renunciar a esa complejidad, la formación en una competencia económica básica es una tarea pedagógica crucial, que es al mismo tiempo un reto político y democrático de la mayor significación, porque la economía concierne a la política (políticas económicas que tocan temas de justicia, distribución de ingresos, equidad, libertad, solidaridad), a la organización de la sociedad (estructura de la estratificación, movilidad social, políticas sociales de inclusión) y, por supuesto, a la cultura (los fundamentos éticos y aún religiosos de la justicia, la esperanza, la redención social, etc.) y es, por esas razones, un fundamento ineludible de una comprensión histórica holística.

Una competencia económica mínima debe cifrarse en tres niveles. En el primero, un reconocimiento de los factores de producción (tierra, trabajo y capital); de los sectores en los cuales se organiza la producción (primario, secundario y terciario); de la distinción entre producción, distribución y consumo; y de las dimensiones públicas (políticas monetarias, fiscales, comerciales, aduaneras ) y privadas de la economía (economía doméstica, iniciativa de los individuos, mercado), lo cual supone de entrada una conceptualización fundamental del dinero como expresión nuclear de la economía.

Un segundo nivel involucra la apropiación de distintas creencias y teorías para la imputación causal en la explicación económica, a fin de poder argumentar y explicar con razón sobre diferentes enfoques de los sucesos económicos. Como se ha revelado en toda la discusión publica en Colombia, éste es un terreno muy claroscuro, donde se mueven, las más de las veces, ideologías de izquierda y de derecha (disputas en torno al neoliberalismo, a la intervención del estado, al socialismo) y en ocasiones teorías y métodos de explicación iluminadores, los cuales aún no han desarrollado del todo una capacidad pedagógica o comunicativa para ilustrar con mayor serenidad los debates.

Un tercer nivel concierne a un grado complejo de modelización teórica y matemática, de movilización de saber transdiciplinario (por ejemplo, economía institucional, economía de la educación) y de predicción económica en sus contextos espaciales, sociales, políticos y culturales. 86

Las competencias prácticas se refieren en este caso a la descripción y organización de la economía personal y doméstica, pero también al uso de los referentes teórico – prácticos en ámbitos de intervención social (3.3.7).

La observación de los desempeños puede remitirse a la comprensión de una discusión pública sobre inflación, alza del dólar, política tributaria, aduanera, etc.

Las posibilidades de prácticas son aquí inmensas: desde la Bolsa de Valores, el Banco de la República y el Departamento Nacional de Planeación 87 , hasta los mercados de las distintas localidades.

ÍNDICE

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84 Hay un ensayo brillante sobre la enseñanza de la economía en la educación media, escrito por Gardner, Howard. 1993. La Mente no Escolarizada.Cómo piensan los niños y cómo deberían enseñar las escuelas. Temas de Eduación. Paidós.   volver

 

85   López Pedraza, Rafael. 1987. Ansiedad Cultural. Caracas, Psicología Arquetipal.   volver

 

86  No se oculta que este nivel es aún una aspiración de la economía colombiana, pese a todos los indudables avances. Ver por ejemplo en ensayo dedicado a Jesús Antonio Bejarano y otros sobre dicho autor y escritos por el lamentado economista, en: Restrepo, Gabriel. 1999. "La Terrible Soledad del Saber". Cuadernos de Economía (Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, Universidad Nacional). Volúmen XVIII. Número 31. Segundo Semestre de 1999: 127 a 136. volver

 

87   Los dos últimos no figuran en el Navegador Urbano (ver obra citada). Otro indicio de la necesidad de avanzar en el tema de la Ciudad Educadora.  volver

 

 

 

 

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