ORIENTACIONES CURRICULARES PARA
CIENCIAS SOCIALES EN EDUCACIÓN MEDIA
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       EJEMPLOS DE SECUENCIA EN EL TRATAMIENTO DEL TIEMPO

 

"Se dice que una de las sentencias favoritas de Lord Macaulay era esta: ‘ Todo escolar sabe quién encarceló a Moctezuma y quien estranguló a Atahualpa’ "   112

 

Quizás cualquier escolar supiera quién había encarcelado a Moctezuma y quien había estrangulado a Atahualpa. Pero pocos acaso sabían por qué. Ello marca una diferencia entre la información histórica y la formación histórica e historiográfica que separa la escuela tradicional de una escuela posmoderna. Hoy en día, cuando hay tantas enciclopedias y tanta información en Internet 113 , saber quién hizo qué, puede resolverse en cuestión de segundos. Pero saber por qué o para qué hizo algo alguien, es más difícil y eso corresponde al orden de los conceptos.

Para llegar a ello, se necesita recorrer todo un largo camino. La experiencia personal de la duración, la correlación entre las duraciones personales y las duraciones de la naturaleza (dormir, comer) se van adquiriendo desde la infancia, se ejercitan en la escuela elemental de una manera sincronizada en los números, los calendarios, los dibujos, los horarios escolares, la educación musical, las carteleras de televisión, la aparición de la idea de conjunto inducida por todos los ejercicios de clasificación escolar (por ejemplo biológica, botánica, numérica, filotécnica, de álbumes, del orden del cuarto).

De los 6º a los 9º grados, la dimensión del tiempo y de sus sucesos se torna compleja, densa, habitada por duraciones mayores, menores, lentas, casi nulas, aceleradas, súbitas, inscritas a la vez en conjuntos más pequeños o más grandes, relacionadas con épocas y tendencias dominantes, asomándose a conceptos sobre períodos, causas, finalidades, siempre de la mano de esa historia barrial, vecinal, local, ciudadana, nacional y mundial comentada en el hogar y convertida en problema teórico práctico en la escuela.

Del grado 10º al 11º toda la adquisición de formación e información anterior ha de madurar en ese modo de confluir las temporalidades del mundo, de Colombia y de Bogotá en un presente tenso, asomado a un futuro posible como el previsto en el proyecto de vida personal y en el proyecto de nación que se teje en este decenio, bajo la premisa de acceder a un pensamiento complejo que incorpore la causalidad, la verificación factual y el espíritu de indagación.

Pero no todo podrá salir sólo de los conceptos, por lo cual es necesario insistir en que los/as estudiantes también necesitan haber desarrollado previamente la capacidad de observación, apreciación, asombro, investigación. Ello se consigue con un duro trabajo teórico práctico. En primer lugar, hay que posibilitar que los/as estudiantes aprendan a leer y a gozar con la lectura. Hay aquí un campo de convergencia con el área de lenguaje. Sin esta condición, las ciencias sociales se reducirían a las meras sensaciones, vivencias, contemplaciones, narración y descripción de diferente tipo de situaciones (geográficas, sociales, históricas, económicas), sin ninguna posibilidad de construir un saber significativo. 114

Esta lectura debe partir del estado psicológico y antropológico de los/as estudiantes: resultaría un exabrupto exigir a un niño de quinto o sexto grado que haga una lectura interpretativa (en el caso que se esté trabajando la aparición del hombre) del papel del trabajo en la transformación del mono en hombre.

Así mismo sucede con la interpretación semiótica: los/as estudiantes también deben desarrollar la capacidad de leer los signos, los símbolos, los contextos; es decir, deben aprender a leer su entorno. Así como es indispensable formar en la lectura de textos escritos o en la interpretación de imágenes, es indispensable evitar un espacio sin tiempo y un tiempo sin espacio, una geografía sin historia y una historia sin geografía o, peor, una historia o geografía no nutridas de los distintos saberes de las ciencias sociales. Como en el caso de las escalas espaciales, el concepto de duración, de cronología, de períodos debe ejercitarse desde el primer grado de educación, partiendo de lo más íntimo y próximo, a lo más lejano y complejo, pero en un camino de doble vía.

Por ejemplo, cuando se habla de la edad media, muchos recurren a la línea del tiempo. En un ensayo sobre el tema, una estudiante del IPARM explicaba en su ubicación, que "la edad media es mucho más que un periodo de mil años, es una concepción del mundo, de la vida (tiempo histórico)". La clase debe posibilitar el desarrollo de habilidades cognitivas. Por ejemplo: el trabajo de fuentes. El/a estudiante sólo podrá comprender que los análisis y estudios en ciencias sociales dependen de la óptica del científico social (o de quien escribe), mediante un cotejo de fuentes distintas y hasta opuestas.

¿Cómo desarrollar esta habilidad? Por ejemplo, cuando se trabaja el problema del "Descubrimiento de América", se pueden contrastar los documentos que elaboró la comisión V Centenario, que nos hablaba del "Encuentro de dos culturas, del encuentro de dos mundos", con los documentos elaborados por la "Campaña de Autodescubrimiento de nuestra América, quinientos años de resistencia indígena, negra y popular". Actividad que confronta dos puntos de vista sobre un mismo hecho histórico. Igual podríamos hacer con los ensayos que al respecto produjo la Academia Colombiana de Historia y cotejarlos con el punto de vista que trabaja Eduardo Galeano en las Venas abiertas de América Latina, o en Ser como ellos . Como se ha indicado, la literatura ofrece un modo de elaborar una distancia histórica y una subversión del relato, como la ya comentada de la novela Maluco.

El trabajo necesita de un profundo manejo de las disciplinas por parte de los/as docentes, quienes deben conocer los diferentes métodos de investigación que trabajan las distintas ciencias sociales. Métodos a los cuales se debe posibilitar el acercamiento de los/as estudiantes en la clase; para ello, es fundamental cambiar la dinámica de la misma y sustituir la repetición memorística por el análisis; la descripción superficial por una descripción multilateral; el recitado por la comprensión; la narración por la interpretación; la actitud pasiva por la capacidad creativa; la contemplación indiferenciada del entorno, por la apropiación crítica del mismo; la sumisión por la acción propositiva; la obediencia por la autonomía.

Es necesario reiterar la necesidad de la transformación de la dinámica de la clase, pues no es suficiente para posibilitar en los estudiantes el desarrollo de un espíritu participativo la sola lectura de la Constitución, o con un recuento de la Revolución Francesa, o del periodo de la Independencia. Se hace necesario no sólo un estudio de los hechos en su contexto histórico, sino que además son fundamentales las prácticas democráticas dentro de la escuela. Y aquí entramos a analizar dos nuevos aspectos: los análisis de los hechos históricos, fenómenos sociales, apropiación de los espacios, en sus contextos y la actitud en la práctica pedagógica.

Para el primer caso: ¿ cómo se puede comprender la teoría fisiócrata según la cual " solamente la producción agrícola era fuente de un excedente social , capaz de aumentar la riqueza social" y por tanto "sólo la agricultura sería productiva mientras que las demás actividades, tales como las manufacturas y el comercio, aunque necesarias e indispensables para el funcionamiento social serían improductivas de excedente, improductivas de ‘producto neto’ y, por ende estériles en ese sentido" 115 , si no se ubica al estudiante en las condiciones de la Francia de 1760, mediante una recreación del espacio, el tiempo, la población, la demografía, la economía, la política, la sociedad, y, sobretodo, por los distintos códigos culturales, por ejemplo, la pintura, la música, la literatura, la religiosidad, la cortesía?

La enseñanza de las ciencias sociales no se puede reducir al recuento de los hechos o a una explicación somera de los mismos. En la clase debe hacerse un ejercicio más complejo y multilateral que incite a la duda, a la reflexión, al contraste de información, de fuentes, a la explicación, a la interpretación creativa de los fenómenos.

En el segundo caso: ¿cómo se pueden analizar las propuestas revolucionarias de libertad, fraternidad e igualdad de la Revolución Francesa, o los enunciados de democracia participativa que fundamentan la constitución del 91, cuando dentro del aula se ejerce el autoritarismo por parte del maestro/a?

En general, todos los ejercicios que se hagan en clase deben conducir a la comprensión de una realidad compleja, llena de claroscuros, interpretada ya de múltiples maneras por la tradición y susceptible de nuevas y múltiples miradas, para situarse en el horizonte del presente en función de la construcción del futuro. En este sentido, la enseñanza de las ciencias sociales debe hacerse por medio de planes de estudio flexibles, como se verá adelante, que permitan una comprensión global y particular del fenómeno, desde unas condiciones antropológicas significativas. Así por ejemplo, la tendencia a la globalización y su incidencia en América Latina, en especial en Colombia, no se podría estudiar de la misma manera en un colegio de estrato 6, que en una vereda de ciudad Bolívar, o en uno de los pueblos apartados del Chocó, pues su influencia es distinta y por ende afecta de distinta manera a cada espacio.

Una educación integral en las ciencias sociales en la educación media debe inspirarse en la necesidad de afrontar el problema de la comprensión, que está "entre los principales objetivos de cualquier currículum". 116 Para ello es necesario pensar y proyectar nuevas estrategias pedagógicas que acerquen al estudiante a un entendimiento mas rico, participativo y útil de las ciencias sociales, pero a partir de la apropiación crítica de su entorno socio - cultural. Ello podría brindar elementos para formar un nuevo tipo de estudiantes, menos repetitivos/as, más comprometidos/as y conocedores de su pasado y de su presente.

 

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112 Bateson, Obra citada: 20.  volver

 

113 Larousse acuñó el término de "ignorancia enciclopédica", la cual es hoy infinita.   volver

 

114  Nunca será suficiente insistir en que los/as maestros/as deben distinguir entre sensación y percepción. La sensación es la recepción relativamente pasiva o mecánica de una información del medio ambiente. La percepción, por el contrario, encierra un código de significación para interpretar la sensación. Esos códigos provienen en lo humano de la cultura. Así, cada quien que tenga ojos puede mirar, como el animal, pero ver es cuestión de ordenar ese mirar de un modo significativo, bajo la forma de atención, disposición de la mirada, comparación de las miradas. Lo mismo se podría decir de la diferencia entre oír como acto fisiológico y escuchar como acto cultural. O de los otros sentidos. Una escuela que someta a los/as estudiantes a meras sensaciones (confundiendo lo que significa la escuela activa) cae en un empirismo o sensualismo vulgar, del cual queda muy poco a la larga.  volver

 

115  Cuevas, Homero. 1997. Introducción A La Economía. Universidad Externado De Colombia Segunda Reimpresión, Pág. 333.  volver

116   Gómez, G. Jairo H. y otra. "Hacia una didáctica del pensamiento social", en Educación y Cultura No 47, Pág. 12.  volver

 

 

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