LA EDUCACION CIVICA EN COLOMBIA:
UNA COMPARACION INTERNACIONAL
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FORMACIÓN  
 
 
La mayoría de los maestros/as posee una formación que pudiera señalarse como adecuada en general para el oficio. 28% son licenciados, 21% universitarios y un alto 34% tienen títulos de posgrado: esto forma un conjunto de 83% apreciable, frente a 7% con apenas secundaria o normal y a un 10% que responden en forma confusa.
 
Hay, pues, lo que los economistas llaman “capital humano”, es decir, aquí una alta inversión en educación de los educadores, la cual refleja quizás el efecto del escalafón sobre los salarios .
 
Al preguntarse por la formación específica en educación cívica, la proporción desciende a 43% que indican haberse formado en este tema, convalidada por títulos, dispersa en un 20% que indican las ciencias sociales, un 7% filosofía, un 6%   constitución y democracia, un 3% en religión y ética y un 2% en derecho. 
 
Al responder a un interrogante más específico, en términos de si “participó en actividades de desarrollo profesional o entrenamiento en una disciplina relacionada con la educación cívica, cerca de la mitad (49%) respondió en forma negativa y 44% en positiva.
 
Puede indicarse, pues, como tendencia, que pese a que haya una relativa buena formación básica, en términos cuantitativos, acaso no sea lo suficientemente buena en términos de calidad, cosa que incidiría en los bajos rendimientos en términos de conocimientos, a diferencia de las actitudes, que reflejarían tanto un cierto optimismo por la propia movilidad de maestros y maestras, como por la educación como factor de progreso individual y social .

 

 

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