![]() |
|||||||
| [ver más] | |||||||
|
|||||||
Autor |
|||||||
|
Humboldt, Alexander von Científico, naturalista, geógrafo y viajero. En compañía del botánico francés Aimé Bonpland recorrió cerca de nueve mil millas por actuales territorios de Venezuela, Cuba, Colombia, Ecuador, Perú y México de 1799 a 1804. Al regreso pasaron por Filadelfia y el presidente Thomas Jefferson los invitó a su casa en Monticello, Virginia. Casi cinco años después regresaron a Francia. Es impresionante el acervo de conocimientos de los que el naturalista prusiano hizo gala durante el viaje y en la posterior redacción de sus libros, traducidos a varios idiomas aun estando él en vida. Llevó a cabo observaciones astronómicas, mediciones de altura de montañas, levantamientos cartográficos, estudios de metereología, de las fuerzas magnéticas, de la composición de la atmósfera, de las antigüedades indígenas, recolectó muestras geológicas, de plantas y animales, etc. Gran parte del resto de su vida lo dedicó a estudiar y procesar el material recopilado durante su viaje a América. Sus libros fascinaron a cientos de lectores, así como él siendo joven había leído encantado los relatos ilustrados de los grandes viajes de exploración alrededor del mundo, realizados en el siglo XVIII. Por ejemplo el de Johann George Adam Forster, el naturalista que acompañó al capitán James Cook (1772-1775) en su segundo viaje al Pacífico sur. En su vejez, Humboldt mencionó las láminas de este relato hechas por William Hodges, dibujante de la expedición, como uno de los factores que lo antojó de viajar al trópico. Humboldt no trajo ningún artista a su periplo por América equinoccial. La esmerada educación que tuvo incluyó nociones de pintura, dibujo y técnica de grabado en cobre, así que pudo hacer los bocetos in situ de los paisajes, plantas, animales, ruinas y monumentos prehispánicos que consideró oportuno durante la travesía. Y posteriormente dirigió a los dibujantes y grabadores contratados después del viaje para ilustrar sus libros. Varias de sus obras traen bellos grabados en cobre, algunos iluminados, que muestran paisajes, motivos botánicos y zoológicos, sitios históricos y arqueológicos, como se puede ver en Voyage de Humboldt et Bonpland: Vues des cordillères et monuments des peuples indigennes de l' Amerique (París, L’Imprimerie de J. Smith Chez F. Schoell, 1813), incluido en la presente exposición. Además de las notas y bosquejos de mano de Humboldt, los artistas en Europa trabajaron sobre otros dibujos y pinturas obsequiadas o compradas por el naturalista durante la travesía. José Celestino Mutis le obsequió cien láminas en color de la flora de Bogotá, y en México adquirió la vista del Pico de Orizaba pintada por el diplomático francés Jean-Baptiste-Louis, barón de Gros. La noción humboldtiana de “cuadros de la naturaleza” que aspiraba a una comunión entre arte y ciencia, al prestar atención tanto al aspecto exterior del paisaje como a su reflejo en el espíritu del hombre, influyó a un sinnúmero de artistas viajeros. Sus lineamientos estéticos son una curiosa mezcla del iluminismo y del romanticismo. Aparte de transmitir la emoción sentida por el viajero y difundir la afición por los viajes de exploración, dichos cuadros debían servir al estudio de las especificidades de la naturaleza vegetal, según la geografía de las plantas. |
|||||||
| [Quienes somos] [Contactos] [Derechos de Autor] [Cómo citar esta página] [Mapa del sitio] |
|||||||