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El convento del Ecce Homo fue fundado por los dominicos el 15 de marzo de 1620 un Domingo
de Ramos, como centro de evangelización y casa de reposo alejada de los núcleos urbanos,
donde se pudieran recluir, con el mínimo de costos, los frailes de edad avanzada. La
arquitectura religiosa siguío los patrones establecidos por los españoles durante largos
períodos. El tipo de conventos que se encuentran en nuestro país responde a la
implantación y repetición de unos tipos específicos, con pequeñas variaciones en los
materiales utilizados. Este tipo de "convento" se describe de la siguiente
manera: una iglesia adyacente a un patio rodeado de las alas para el alojamiento y un claustro cercado por
una serie de corredores cubiertos que dan hacia un patio interior. Los conventos alejados
de la urbe, como éste, son escasos, pues generalmente se construían en las ciudades en
grandes áreas de terreno, donde se incluía el huerto y un solar para la manutención de
los animales domésticos.
La similitud de los paisajes de la región con algunos parajes de Castilla y
Andalucía y el clima tan particular se convirtieron en un factor importante para la
elección del lugar, y para tal efecto fueron donados los "aposentos" por el
señor Juan de Mayorga. El trazado general se hizo con los planos dibujados "a mano
alzada" por los padres Prior Fr. Juan de Castro Rivadeneira y Esteban Santos, aunque
diferentes maestros y arquitectos trabajaron a lo largo de los 45 años de su
construcción.
La escasez de ladrillo en la región obligó a utilizar piedra en su fabricación, lo que
explica la apariencia dura de la arquitectura exterior del convento. Entre 1658 y 1661 se
levantó la iglesia, bajo la supervisión de Simón de la Cruz y Cristóbal Morales. La planta de la iglesia,
la que se cree iba a tener mayor tamaño, es de gran sencillez y mediante un arco toral se divide
el espacio para separar la nave del presbiterio. El claustro, como es común en los de la orden dominica,
está formado por cuatro galerías que abarcan el cuadrilátero del patio y posee una
arquería de columnas "dórico-toscanas" de elegante modulación espacial.
Al parecer la construcción de la fachada de la iglesia se hizo a principios del siglo XIX, influenciada
por un sentido "anticlásico". Una desafortunada restauración privó al templo
de su fachada principal, trabajada en yesería y ladrillo recubierto con cal, también se perdió en ésta
su revestimiento y lenguaje decorativo. Los detalles ornamentales y constructivos, en
especial el arco toral, las techumbres de par y nudillo y los lienzos de muro plano sin
molduras, se consideran como el último florecimiento del arte Mudéjar en la Nueva Granada.
- Investigación y textos: Pablo Castillo Muñoz
- Fuentes: Corradine, Alberto. Síntesis Histórica y Esbozo analítico del Convento
del Santo Ecce Homo. Bogotá. 1973 y Tellez, Germán" Las ordenes religiosas y el
arte". Tomo III Historia del Arte Colombiano, Salvat 1977.
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