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La primera versión de la que se conoció como la capilla o santuario, nombre dado a
aquellas primeras construcciones de uso religioso situadas en terrenos despoblados- del
Humilladero la constituyó un rancho de paja construido en la esquina nor-occidental del
actual parque Santander antes Plazuela de San Francisco o Plaza de la Yerba- al
interior de la cual el 6 de agosto 1538 Fray Domingo de las Casas ofició la primera misa.
Se relaciona también con la precaria construcción del Humilladero la erección de
los doce ranchos de paja que simbolizaron la toma de posesión del lugar por parte de la
Corona Española mediante la ceremonia religiosa; según datos tomados del manuscrito de
Quesada, Don José Antonio de Plaza escribe: ¨fabricadas doce casas cubiertas de paja, en
conmemoración de los doce apóstoles y principiada una capilla con el nombre de
Humilladero, se fijó el día...¨ . Por su parte Don José Manuel Groot escribe sobre el
templo: ¨el pequeño templo de el Humilladero era el más antiguo y más célebre de
Santafé de Bogotá, por haberse celebrado en él la primera misa¨ . Agrega el Dr. Groot
que Jiménez de Quesada instaló en el mismo templo el primer Cabildo de la ciudad que se
reunió en fiesta solemne.
En 1544, la iglesia fue remplazada por una construcción de barro y teja que recibió el
nombre del Humilladero y tuvo una corta existencia ya que para 1572 la plaza se encontraba
aparentemente vacía como lo describe el Dr. Venero de Leiva en el texto por el cual se
incorpora al área urbana de Santafé la plazuela frente al monasterio de San Francisco.
Tras un conflicto entre los monjes Franciscanos, la cofradía de Veracruz y el Cabildo de
Santafé, se construye en 1591 el tercer Humilladero que subsistirá hasta 1887, año en
que la Cámara de Representantes ordena demoler ¨el pequeño edificio sin mérito
arquitectónico ni histórico que afea la Plaza de San Francisco¨.
Si bien la Plaza Mayor fue trazada desde 1539, la plazuela del Humilladero, llamada del
Vicachá por su ubicación al margen derecho del río del mismo nombre hasta 1557, año en
el cual se construye el convento de San Francisco que le da el nombre a la plazuela y al
río, se convirtió en el centro de la incipiente vida urbana del lugar. Rodeado por solares que luego se
desarrollaron conformando el marco de la plaza en sus costados norte y oriental, el
terreno de la plaza lo constituía una vega casi plana en las últimas faldas del cerro.
Limitaba al sur con el río y al occidente con el sendero conocido como el Camino de la
Sal que no era otra cosa que una trocha formada por los indios de Caqueza, Chipaque,
Fómeque, Pasca y Usme que conducía a Zipaquirá, lugar de comercio de sal y a Guatavita,
Fúquene y Sogamoso, lugares de adoración de los muiscas. Este mismo sendero, actual
Carrera Séptima, se conocería luego como el Camino Real de Tunja y luego como Calle Real
del Comercio estableciéndose en el lugar el control de entradas y salidas de la ciudad.
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