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En 1883 con motivo del centenario del nacimiento del Libertador Simón Bolívar, la ciudad
de Bogotá se preparó para esta celebración, organizando varios eventos, que quedaron
detalladamente consignados en la edición número 50 del Papel Periódico Ilustrado, que
circuló el 20 de agosto de ese mismo año. Al mediodía del 24 de julio, partió del
Capitolio Nacional, que para entonces aún se encontraba en construcción, una procesión
cívica que tenía como propósito llegar al Parque del Centenario que debía inaugurarse
ese día: "para perpetuar la gratitud del pueblo colombiano al Libertador", como
quedó expresado en la mencionada publicación. La comitiva oficial estuvo encabezada por
el Presidente de la República, General José Eusebio Otálora y sus secretarios, así
como varios excombatientes de las guerras de independencia como Patricio Camacho, natural
de Ubaté y nacido hacía 1788 y Antonio Garibello, oriundo de Soacha y nacido en 1798.
El Parque del Centenario, estaba ubicado frente a la Iglesia de San Diego, en su límite
norte y se extendía hacia el sur hasta la actual calle 25. La carrera 7ª o Avenida de la
República delimitaba su extensión hacia el oriente y al occidente llegaba
aproximadamente hasta la actual Carrera 10ª. El día de su inauguración, en la mañana:
"muchísimas señoras" plantaron las semillas de los árboles a "cuya
sombra otras generaciones celebrarán el 24 de julio de 1983", el segundo centenario
del nacimiento del Libertador, ilusión que infortunadamente se vio truncada setenta años
después, con la construcción de la actual Calle 26 que pasó por el centro de este
parque y lo desapareció por completo.
Al interior del parque, para la misma fecha, se decidió ubicar, como lo especifica el
Decreto 245 del 3 de marzo de 1883, un "kiosko" de piedra "dentro del cual
debe colocarse la estatua del Libertador de conformidad con el plano y bajo la dirección
del Arquitecto Nacional, señor Pietro Cantini". Cantini, había venido a nuestro
país para trabajar en las obras del Capitolio Nacional, era para entonces uno de los
pocos arquitectos con formación profesional en Colombia y para la construcción de este
monumento decidió inspirarse en el Templo de Vesta, nombre latino de la diosa griega del
hogar Hestia, que se encuentra en Roma. Existe una descripción de este templete,
realizada por Pedro María Ibáñez en su libro "Crónicas de Bogotá", al poco
tiempo de ser este construido: "Una gradería forma la base del tambor, que es de
estilo rústico y
está coronado por elegante cornisamento, en el que se levantan columnas dóricas, que también sostienen un
cornisamento, sobre el cual va un tambor que sirve de base a la bóveda de medio punto al exterior".
La decoración interior estuvo a cargo del artista italiano Luigi Ramelli, quien trabajó
con Cantini en el Capitolio y en el Teatro Colón y a la Casa Desprey de París se le
encargó la realización de la estatua del Libertador que iba a ser instalada en el centro
del monumento. Este se inauguró oficialmente el 20 de julio de 1884, aunque realmente fue
terminado dos años después, por este motivo la estatua fue ubicada temporalmente en su
sitio el día de la inauguración para ser retirada al día siguiente y depositada en una
bóveda del Capitolio Nacional. Estando allí, el Congreso de la República decidió
trasladarla al Puente de Boyacá, a donde nunca llegó para desaparecer para siempre. En
cuanto al Templete, luego de ser concluido permaneció en el Parque del Centenario hasta
1958, cuando fue trasladado al actual Parque de los Periodistas, donde fue restaurado en
1988 con motivo de la celebración de los 450 años de la fundación de Bogotá.
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