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Durante la Colonia, sobre el costado occidental de la actual plaza de Bolívar, donde en
este momento se ubica el Edificio Liévano, se encontraba localizada una buena parte de
las edificaciones en donde funcionaban la administración de la ciudad, como la Cárcel de
Mujeres o Divorcio, las Escribanías, el Despacho de los Alcaldes y la sede del Concejo,
también y sobre la esquina norte de la misma cuadra, se encontraba la casa de la familia
Sanz de Santamaría, que sirvió de residencia en alquiler de varios virreyes hasta 1810,
así como el Tribunal de Cuentas. A raíz de los sismos que sacudieron a la ciudad entre
1827 y 1828 y que dejaron en mal estado varias de estas edificaciones, la Municipalidad
decidió emprender la construcción de una nueva sede administrativa sobre la mitad de la
cuadra. La otra mitad había sido adquirida por los hermanos Juan Manuel y Manuel Antonio
Arrubla, quienes eran comerciantes y al mismo tiempo se dedicaban a la construcción. El
proyecto, que había sido aprobado por el Cabildo desde 1842, consistía en un amplio pórtico sobre la
plaza y su construcción fue otorgada a los hermanos Arrubla, quienes aprovecharon para
iniciar la construcción de sus predios y proponen integrar a ellos el pórtico propuesto
en el proyecto de la Municipalidad, para sí obtener una sola gran fachada aporticada sobre la entonces Plaza
de la Constitución y cuya obra termina en 1848.
Este edificio, conocido como las Galerías Arrubla servía como sede de la Casa Municipal
y también se convirtió en el primer centro comercial de Bogotá, por cuanto los hermanos
Arrubla vendieron múltiples locales comerciales en la mitad que les correspondía de la
edificación. Para finales del siglo XIX, y según la investigación realizada por el
arquitecto Alberto Corradine Angulo, los propietarios de la edificación ascendían a 35
entre los cuales se destacaban la Municipalidad, el ingeniero Indalecio Liévano, su
esposa y sus cuñadas, además de treinta propietarios de los locales comerciales que se
ubicaban frente a la Plaza, que a partir de 1848 se llamó de Bolívar.
A las 11 de la noche del 20 de mayo de 1900, una patrulla que hacía ronda sobre la Plaza
de Bolívar da la voz de alarma sobre un incendio en el local de una sombrerería
administrada por el ciudadano alemán Emilio Streicher y que se encontraba dentro de las
Galerías Arrubla. La conflagración terminará tres días después, dejando como saldo la
destrucción total del inmueble, así como del archivo histórico de la ciudad, donde se
guardaban todos los documentos recopilados en dos siglos y medio de administración
colonial y en uno de vida republicana.
El ingeniero Liévano, decide convocar a todos los propietarios del anterior edificio y
los convence de la importancia de reconstruirlo, esta vez, con un diseño elaborado por el
arquitecto francés Gastón Lelarge, quien repite el esquema anterior de diseñar una
fachada aporticada sobre la Plaza de Bolívar, pero esta vez en un estilo que algunos
denominan como de "Renacimiento Francés", con techo coronado por mansardas y detalles
ornamentales en hierro. Por su parte, el ingeniero Liévano, ubica un letrero con su
nombre en el centro del edificio, sobre la cornisa superior del mismo, a pesar de poseer
menos de la mitad, con lo cual termina bautizándolo, repitiendo el ejemplo dado a su vez
por los hermanos Arrubla cincuenta años atrás.
Desde entonces, el Municipio se tardó casi sesenta años en adquirir la totalidad de la
edificación, a los familiares de Liévano y a los propietarios de locales comerciales,
para finalmente realizar un proyecto general de restauración en 1974 y adecuarlo como
sede de la Alcaldía Distrital. En esta intervención se le suprimió la mansarda, así
como el uso comercial del primer piso, dejando una arcada sobre la Plaza de Bolívar, que no
tiene ningún propósito diferente a servir de protección de la lluvia a los peatones,
perdiéndose un importante y significativo espacio comercial de la ciudad.
Fuentes
Corradine Angulo, Alberto. LAS GALERÍAS DE ARRUBLA, SOBRE LA PLAZA DE BOLIVAR, EN
BOGOTÁ. Revista Credencial. Edición 125. Mayo de 2000. Pags 3-7.
Colcultura. MONUMENTOS NACIONALES DE COLOMBIA. S.XX. Bogotá. 1995. Pag 74.
Arango, Silvia. HISTORIA DE LA ARQUITECTURA EN COLOMBIA. Universidad Nacional de Colombia.
Bogotá. 1989. Pag 137.
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