La cobertura del servicio de energía eléctrica aumentó considerablemente en el transcurso del periodo 1986-1996. En 1985 la energía eléctrica de la ciudad capital (doce horas diarias) era suministrada por Venezuela. En los demás municipios se tenía una cobertura promedio de dos a cuatro horas diarias, mediante el uso de plantas Diesel. En 1993 el cubrimiento urbano habla ascendido al 65,5 por ciento durante 24 horas diarias, mientras la rural alcanzaba el 27 por ciento.

La cobertura del servicio de energía eléctrica aumentó considerablemente en el transcurso del periodo 1986-1996. En 1985 la energía eléctrica de la ciudad capital (doce horas diarias) era suministrada por Venezuela. En los demás municipios se tenía una cobertura promedio de dos a cuatro horas diarias, mediante el uso de plantas Diesel. En 1993 el cubrimiento urbano habla ascendido al 65,5 por ciento durante 24 horas diarias, mientras la rural alcanzaba el 27 por ciento.

En lo concerniente a las telecomunicaciones, Telecom en 1995 estableció diez mil líneas telefónicas y programó 25.000 a largo plazo. El programa incluyó un sistema que integra 85 comunidades rurales a la red telefónica y la ampliación del DDN, DDI y servicio de telex. Se hizo posible la señal de televisión, la cual tiende a mejorar.

En cuanto a educación, la cobertura de primaria y secundaria en el Departamento pasó del 40 y 12 por ciento en 1985, al  95 y 28 por ciento respectivamente, en 1993.

En los años 90 aparecieron diez instituciones de educación superior, la mayoría de ellas apoyadas por el Departamento y la ciudad capital. En, 1 996.  Arauca contaba con 1.632 estudiantes universitarios. Gracias al Fondo de Fomento Educativo se becaron cerca de 3.000 profesionales en todas las universidades del país y se patrocinaron posgrados dentro y fuera del país

Con la Universidad Nacional se capacitó a nivel de Magister un grupo de quince profesionales. En el exterior realizaran estudios de posgrado treinta profesionales, La mayor parte de estos últimos regresó a Arauca a prestar su apoyo a la región.

En 1996 se logró la vinculación de la Universidad Nacional’mediante la creación de una Sede, similar por su orientación a las establecidas en otros puntos de frontera del territorio nacional. Esta conquista había sido planteada por el Plan Quinquenal de Desarrollo como un asunto estratégico para la consolidación socio-cultural del Departamento.

En el sector de la salud lo primero que se percibe como diferencia entre los años 1985 y 1992, es la diversificación en las profesiones relacionadas con la salud. También se podría hablar de un mayor número de profesionales por habitante, sino se tuviera el gran aumento poblacional que se suscitó en estos años. El fenómeno de diversificación se observa también ,en la infraestructura física,, con una mayor presencia de centros y puestos de salud, así como hospitales regionales y municipales en los cuales ha mejorado la capacidad de atención.

Para el sector agropecuario, a través del Fondo de Desarrollo Agropecuario, se hicieron créditos pon 50 millones de dólares a pequeños y medianos empresarios logrando así incrementar la frontera agropecuaria.

 

IMPACTOS SOCIOECONOMICOS DEL PETRÓLEO EN CASANARE

El departamento de Casanare ha cobrado importancia nacional a partir de los descubrimientos, exploración y explotación de los campos de Cusiana y Cupiagúa, entre los principales, ubicados en los municipios de Tauramena y Aguazul respectivamente.

Esta bonanza del oro negro, a pesar, de traerle grandes beneficios socioeconómicos,  puede generar problemas consustanciales a través del proceso de desarrollo en el territorio casanareño.

Es importante anotar que Casanare reporta regalías desde 1990, y que de los 19 municipios que la componen, 9 de ellos son productores (ver cuadro de producción), lo cual le permite al Departamento percibir regalías tanto en el orden departamental como en el orden. municipal (ver cuadro de regalías).

Teniendo en cuenta que Casanare pertenece a la Oninoquia colombiana, región rica en hidrocarburos, es importante mirar cómo en el curso de la historia el departamento. de Arauca en su bonanza petrolera tuvo mucho que ven con el desarrollo de la región casanareña. Con inversión producto de las regalías de Arauca a través del Fondo de Inversión Regional -Corpes Oninoquia (ver comportamiento de 1990 a 1996), ha realizado obras de infraestructura vial, eléctrica y diversos programas de desarrollo social. (Ver cuadro regalías).

AÑO REGALÍAS PRODUCIDA EN ARAUCA
INVERTIDAS EN CASANARE
APORTE %
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
568’814.423
20.881’294.3 10
18. 169’023.878
1.71 7’7 15.544
995’832.895
1.339’147.870
854’792.400
4,7
47
52
17
11
13
8

Fuente: Distribución Presupuestal Corpes Orinoquia 1 990-1996: julio de 1997.

Vale la pena observar como en los años 1991 y 1992 Arauca aportó considerablemente al desarrollo casanareño, especialmente en la construcción de la Troncal del Llano en diferentes tramos y en vías secundarias tales como: Aguadara-Monterrey-Aguazul; Tocaría-La Cabuya; Vía Yopal; Pajanito-Unete; La Cabuya-Sácama-Arenal.

Con estos aportes Casanare tuvo la posibilidad de fortalecer su malla vial y prepararse para el proceso que posteriormente se abriría con su bonanza petrolera que empezó a desarrollarse a partir de 1996 y se proyecta hasta el 2010.

En los últimos años, Çasanare se ha convertido en centro de transformación económica, social y política tanto a nivel nacional como internacionalmente. La explotación de los campos petroleros de Cusiana y Cupiagua y las reservas energéticas probables a lo largo del piedemonte, le otorgan una condición crítica para el desarrollo nacional y de posibilidades para superar las carencias de los habitantes de su región en los próximos años.

En este sentido Casanare, a pesar de los conflictos socialés y políticos que le ha tocado afrontar, se viene preparando para asumir el reto que le traerá esta bonanza.  Ha diseñado diferentes propuestas programáticas, como el plan de desarrollo “Primero Casanare 1996-1998”, que tiene incorporado el componente vial como una de las principales posibilidades a desarrollar y que espera realizar con la participación tanto de entidades locales como nacionales.

Teniendo claro que del presupuesto departamental el 90% proviene de las regalías, el gobierno regional tiene proyectado utilizar el 43% del total en infraestructura de apoyo a la producción, quedando un 57% para inversión social y fortalecimiento institucional.

Durante 1996 y primer trimestre de 1997 se ejecutó sólo un 16,5%, teniendo entre sus obras más representativas:

-Pavimentación y mantenimiento de la Troncal del Llano.

-Pavimentación y construcción de las vías secundarias:  Aguazul-Maní; La Nevera-San Luis de Palenque; Pore-Trinidad.

-Construcción y mantenimiento de vías terciarias, de las cuales se construyó durante tan corto tiempo el 60,9% de lo programado para 1997 y el mantenimiento de 198,9 kilómetros de vías terciarias,  

-Se han adelantado obras en materia de interconexión y expansión eléctrica.

Hacia el futuro se tiene prevista la construcción de 70 kilómetros de redes primarias de transmisión de energía eléctrica y dar paso a la creación de la Empresa de Ener­gía de Casanare, para beneficio de todos sus pobladores.

-Expansión y potencialización del sistema de telecomunicaciones.

-Proyecto de gasificación.

-Apoyo a los programas de salud, educación, mejora­miento de vivienda rural y saneamiento básico.

Todos estos proyectos y ejecución de obras son y serán de gran beneficio para la región, ya que le incorporan a su dinámica social permanente, los servicios básicos que hasta el momento no poseía el Departamento, garanti­zando además la reactivación de otros sectores de la, economía, lo cual permitirá unas mejores condiciones de desarrollo y crecimiento.

Pero no todo es positivo. Esta bonanza, que apenas comienza, trae consigo problemas sociales y el Departamento aún no está totalmente preparado para recibirlos y atacarlos a tiempo. Ellos son: la migración permanente y creciente buscando posibilidades de trabajo ante el creciente desempleo en el resto del país; los efectos inflacionarios que hacen que la población de escasos recursos no tenga acceso a los bienes y servicios, la inseguridad social de actores en conflicto al margen de la ley, que de no atacarse a tiempo, afectan directamente la tranquilidad y convivencia ciudadana, en especial en los grandes centros de producción petrolera; expresiones de lumpenización y prostitución, que afectan directamente a la población civil, en últimas la receptora de todo el acontecer diario.

La celeridad de los tiempos actuales no ha brindado un tiempo suficiente para atender todas las demandas históricas y las nuevas, lo cual se refleja en la baja calidad de vida de la población departamental.

El Departamento tiene el reto de generar condiciones para superar las tendencias divergentes y apoyar la creación de nuevos espacios que le permitan la realización plena de las fuerzas productivas y unas mejores posibilidades de desarrollo a la población en general.

Se debe entonces, por lo tanto, estar bien preparados para la etapa post-petrolera, que requiere la integración del mercado interno, subir el nivel de vida de la población, la provisión de la infraestructura, medios y servicios, lo cual genera estímulos que permiten la consolidación de las dinámicas productivas, de los diferentes sectores y agentes modernos para la ampliación de k5s espacios económicos regionales, y por lo tanto garantizar mejores condiciones para la actividad productiva de los sectores marginados, a fin de incorporar de una forma adecuada a las nuevas oportunidades productivas y sociales. Todo esto sin olvidar la población vulnerable (creciente en la región), que a pesar de los apoyos dados no ha logrado integrarse a la modernización socioeconómica y que como todos los demás ciudadanos tiene el derecho a participar de los beneficios del desarrollo que enmarca en el próximo decenio la actividad petrolera.

El Casanare del futuro dependerá de la forma como se empleen los recursos actuales y potenciales, provenientes de la participación en las regalías producto de la explotación petrolera.

 

IMPACTOS SOCIOECONÓMICOS DEL PETRÓLEO EN EL META

La dinámica económica del departamento del Meta no es ajena al sector petrolero. Aunque su participación en el desarrollo local es menor que Arauca y Casanare, el petróleo, y ahora el gas, han sido importantes para elDepartamento y los municipios productores (Villavicencio, Acacías, Castilla la Nueva, Puerto Gaitán y San Martín).

 

 

Las gigantescas antorchas donde se queman los gases generados
por los crudos iluminan el río Arauca.
Foto: Diego arces  

Con el aporte de las regalías departamentales y municipales, los recursos del Fondo de Inversión Regional, FIR, y con los aportes del Fondo Nacional de Regalías, FNR, a partir de 1994, el Departamento ha impulsado programas y proyectos en los diferentes sectores socioeconómicos, que han permitido multiplicar los recursos provenientes de otras fuentes de financiación para su inversión.

Antes del petróleo el Meta tenía un sector agropecuario consolidado en la región, al igual que un sector agroindustrial en proceso embrionario. El Departamento no sólo depende del sector agropecuario, ya que diversificó su economía impulsando otros renglones como los servicios, el comercio y una pequeña industria que, aunque no compite con los grandes centros industriales del país, es representativa.

La actividad económica en la Orinoquia está afectada por variables exógenas y endógenas del modelo aperturista y por las políticas adoptadas a nivel nacional para ajustarse al mercado mundial. A pesar de lo anterior y con índices negativos de crecimiento en algunos sectores, el sector agropecuario sigue estando a la vanguardia.

Sectores como el minero (incluido el petróleo), el comercio, la industria manufacturera, los servicios del gobierno y el transporte han tenido un peso significativo en el PIB departamental.

La diferencia del Meta con los demás departamentos de la Orinoquia está en que su economía es diversificada. La cercanía de Bogotá con su capital Villavicencio, la convierte en el centro más atractivo y de mayor conveniencia para intercambio comercial y de servicios. Arauca y Casanare están dependiendo del petróleo; Guaviare, Guainía y Vaupes ricos en biodiversidad y recursos naturales, basan su economía en un sector agropecuario incipiente y en cultivos ilícitos. De los departamentos de la Orinoquia es el Meta el que más aporta al PIB nacional con el 1,7%.

Históricamente se demuestra que las regalías son en promedio, en la última década, il’55% de los ingreso. del presupuesto departamental. El Méta participa  con el 10,6% de la producción de crudo del país a través de Ecopetrol y las compañías extranjerss ubicadas en Acacías, Castilla la Nueva y Puerto Gaitán. También participa con el 4,7% de la producción de los derivados del petróleo como la bencina, el ACPM, el asfalto y ci gas. Con el crudo de Castilla se produce el 19% del asfalto del país y en el campo de Apiay se obtiene el 11% de gas nacional.

Con las regalías directas y con los recursos indirectos para ejecutar anualmente, es comprometedor asegurar que el desarrollo del Departamento y el nivel de vida de su población se debe esencialmente al petróleo,  menos conociendo que sólo hasta mediados de 1997 es departamento petrolero, con recursos adicionales que no van al Fondo Nacional de Regalías.  Sin embargo tampoco puede olvidarse que el petróleo es importante en la vida de los metenses.

En la actualidad Villavicencio y los municipios cercanos están creciendo aceleradamente. Esto obedece a fenómenos migratorios de población que busca mejores alternativas de vida y más aún hoy, con la construcción de la vía Bogotá Villavicencio.

La migración ha dinamizado al sector de la construcción al sector financiero, y a los servicios personales y domésticos que aunque están afectados por la crisis de la economía nacional, relativamente se están fortaleciendo en el Departamento.

Para los municipios productores de petróleo y gas en el Meta la situación es diferente. Villavicencio es el primer productor municipal con 16.13 1’992.620 millones de pesos en regalías entre 199 y 1996, luego están Castilla la Nueva y Acacías con 7.796’O55 15 y 5.224’967.388 millones de pesos respectivamente. Las regalías de San Martín y Puerto Gaitán son muy Inferiores a los anteriores municipios. Lo importante del análisis esta en que Villavicencio a pesar de recibir más dinero que los otros municipios juntos sólo recibe en promedio corno regalías el 14% de sus ingresos del presupuesto, mientras que para Castilla la Nueva y Acacías  las regalías tienen un peso fundamental.

Las serpientes de acero de los oleoductos, gasoductos y poliductos cruzan
el piedemonte y ascienden los Andes transformando el paisaje y produciendo
efectos ambientales de delicadas consecuencias.
Foto: Femando Urbina
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