HILDA LUCÍA DIAZ G.

HILDA LUCÍA DIAZ G.

 

En el último cuarto de siglo el mundo contemporáneo ha estado viviendo una serie de cambios tecnológicos y de replanteamientos de paradigmas científicos, llevando a una posición de primera línea los procesos de progreso y de difusión del conocimiento. Estos cambios han permitido una reestructuración del poderío económico mundial y han abierto la posibilidad  para los países en vías de desarrollo, industrializarse y de avanzar hacia una nueva división internacional del trabajo. Según el Consejo de Competitividad Europeo "en el siglo XXI habrá siete industrias de punta:  la biotecnología, la informática, la microelectrónica, las telecomunicaciones, la robótica, la industria de nuevos materiales y la aviación civil. Ninguna de estas industrias depende de los recursos naturales. Ni de la mano de obra batata. Ni siquiera del capital, que va a donde lo llaman con la velocidad de la luz. Estas industrias dependen de un nuevo factor de producción:  se llama el conocimiento...". 1  Así pues tenemos que en el contexto económico internacional se gesta en los albores del siglo XXI, un predominio económico de los países que logren consolidar una hegemonía científica y tecnológica.

Casi todo el mundo coincide en reconocer que el conocimiento será el capital más importante con que contarán los países que pretendan seguir teniendo predominancia dentro del concierto internacional. "La experiencia demuestra que la generación de conocimiento y el avance tecnológico constituyen motores poderosos del desarrollo y del progreso de las sociedades contemporáneas. La existencia de personas formadas para investigar y aplicar creativamente el conocimiento incide más que la abundancia de recursos naturales, la mano de obra y el capital, en la capacidad de los países por resolver sus problemas". 2

Colombia, como la mayoría de los países del hemisferio sur, ha experimentado en los últimos cincuenta años variaciones profundas que han afectado su  estructuras sociales y económicas con resultados que comienzan a verse en un cambio en los valores, la calidad de vida y las actitudes de los ciudadanos. Estos cambios comienzan a reflejarse en la aprobación de la nueva Constitución en 1991 y en la torna de conciencia de estas nuevas direcciones de la competitividad a escala mundial, como la expedición de la ley 29 de 1990 que "asignó al Estado  colombiano la responsabilidad de promover y orientar las actividades de ciencia y tecnología y de vincularlas a los procesos de desarrollo económico y social que buscan el mejoramiento de las condiciones de vida  la población colombiana". 3   Así, la formación de personas  competentes para investigar se convierte en uno de los mayores retos para el país en el siglo XXI.

 
Fernando Urbina  

Prácticamente es a partir de la promulgación de  Ley 29,de 1990 que el país se concientiza de la importancia del estímulo a la Ciencia  y la Tecnología para su desarrollo, lo mismo que para acrecentar su competitividad en el mercado internacional. Hasta ese momento la investigación era considerada "cosa de académicos" y tarea sólo de algunas universidades que podían darse el lujo de patrocinar investigaciones. Esta actividad se cumplía principalmente en el centro del país y esporádicamente se impulsaba en algunas otras regiones.

Esta nueva política tiene como beneficio adicional el permitir que las regiones tengan también acceso a los recursos que el Estado destina a la investigación.

La Política Nacional de Ciencia y Tecnología está centrada en cinco estrategias encaminadas a "integrar la ciencia y la tecnología en los diversos sectores de la vida nacional, buscando incrementar la competitividad del sector productivo en el contexto de una política de internacionalización de la economía y mejorar el bienestar y calidad de vida de la población colombiana". 4

La situación que experimenta el país, en el campo de la ciencia y la tecnología, muestra que una gran parte de los problemas que limitan su avance están ligados a situaciones estructurales. Los factores que hasta el momento han implicado un atraso en el desarrollo de estas actividades son, entre otros: las condiciones deficientes en las que se imparte la educación básica primaria y secundaria; la falta de temas y esquemas pedagógicos que incentiven en el educando inclinaciones investigativas; la debilidad de los programas de pregrado existentes en las regiones; la poca relación de los procesos docentes y los investigativos y dé éstos con los procesos productivos; la falta de una infraestructura adecuada para el desarrollo de procesos de investigación en los centros académicos del país; la baja remuneración del trabajo de los investigadores; la poca familiarización y acceso a herramientas como Internet, redes de transmisión de datos, teleconferencias y el naciente proceso de institucionalización del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología.

La solución a estos problemas es a largo'plazo. Para ello se deben "diseñar políticas, estrategias, mecanismos e instrumentos que permitan abordar el complejo conjunto de circunstancias que intervienen en el desarrollo de la ciencia y la tecnología en el país. Se trata de promover planes estratégicos y planes de acción que comprometan a todos los actores interesados, incluidos el Gobierno Central, los Gobiernos Regionales y las instituciones de cada región, pues sin la acción decidida de cada uno de ellos será imposible encontrar vías hacia la superación real y concreta de las dificultades que hoy experimentamos".  5

El gran reto para el país es, entonces, lograr un fuerte desarrollo de la ciencia y la tecnología que involucre a todas las regiones que lo conforman, lo mismo que a todos los sectores de la población implicados, tanto civiles como gubernamentales, para poder lograr ser competitivo en el mercado internacional.

 

LA REGIÓN DE LA ORINOQUIA Y EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO

Con la aprobación de la Constitución Nacional de 1991 se comienzan a generar otros tipos de relaciones entre a sociedad civil y el Estado, lo mismo que entre la Nación y las entidades territoriales. Estas nuevas bases constitucionales dan una gran importancia a las regiones, convirtiéndolas en el pilar fundamental del proceso de descentralización abierto a partir de ese año en el país. El proceso de formación de las nuevas regiones se da por la asociación voluntaria de los departamentos con el objeto de impulsar el desarrollo económico y social del respectivo territorio. Este nuevo ordenamiento es tenido en cuenta por parte de Colciencias, para la organización de la gestión de las actividades de la ciencia y la tecnología en Colombia.

A partir de las recomendaciones de la Misión Nacional se desarrollaron, entre 1990 y 1991, una serie de instrumentos jurídicos cuyo propósito es el de involucrar las dinámicas regionales en la construcción de una base de conocimiento para el país. Esta estrategia busca aprovechar las fortalezas y habilidades de cada región, con el objeto de lograr la interacción y comunicación científica y tecnológica entre las diversas regiones que conforman el país.

En la comarca, esta política ha tenido su expresión a través de la Comisión Regional de Ciencia y Tecnología Orinoquia, que desde su creación en 1994 ha impulsado diversos programas para el apoyo de la Ciencia y la Tecnología, como la Feria de la Ciencia, el programa de Cuclí-Cuclí (que estimula en los niños la inclinación hacia la investigación) y las convocatorias regionales y nacionales para la financiación de proyectos de investigación en distintas áreas del conocimiento, entre otras actividades.

Adicionalmente, a partir de la creación de la Comisión Regional de Ciencia y Tecnología de la Orinoquia se comienza a hacer un seguimiento más sistemático de los avances del conocimiento en la región, lo mismo que a establecer el estado del arte mediante el documento elaborado por la Misión Regional.

En este documento se proponen de acuerdo a los resultados del estudio realizado, las líneas de investigación prioritarias para la región. Esta Misión estuvo a cargo de destacados investigadores y otros actores importantes de la vida regional.

Aproximación al estado del arte en ciencia y tecnología en la región orinoquense (Arauca, Casanare, Meta y Vichada)

Colciencias dividió el país en cinco regiones en el marco de la Ciencia y la Tecnología, y considera dentro de la Orinoquia los departamentos de Arauca, Casanare, Meta y Vichada. Dicha división difiere de la utilizada por el Corpes de la Orinoquia que incluye, además de los departamentos mencionados, a Vaupés, Guainía y Guaviare. En el documento que la Misión Regional de Ciencia y Tecnología Orinoquia elabora para Colciencias en 1994, la región de la Orinoquia está conformada por los cuatro departamentos inicialmente mencionados.

Este documento parte de considerar la gran variedad en flora y fauna que posee la región y la falta de atención que el país le ha dado a esta biodiversidad, que es una potencial riqueza para la economía colombiana. A pesar de tener cerca de 80.000 especies de plantas comestibles, sólo 50 de ellas constituyen el 90% de nuestros alimentos. Se afirma que en el país se ha perdido la sabiduría de los aborígenes americanos, quienes manejaron los recursos naturales con ingenio respondiendo a las dificultades del terreno y a la diversidad de los pisos térmicos (multiplicidad de ecosistemas, huerto habitacional, agricultura en terrazas, etc.), teniendo como consecuencia la deforestación creciente que se observa en diversas áreas de la Orinoquia colombiana.

Por otro lado, se considera que debido a la subordinación de la política educativa al esquema de países ricos y pobres, dominantes y dominados, norte y sur, la educación secundaria y universitaria en Colombia es de acceso limitado y elitista y el sistema educativo se basa en la información, es sustitutivo y repetitivo, y no estimula la participación. En consecuencia, el educando no adquiere una actitud hacia la investigación, el análisis y la participación en procesos constructivos. A su vez, los pénsumes de secundaria y universidad poco corresponden a un objetivo de identidad nacional, a un reconocimiento de lo que hemos sido y somos, lo que tenemos en recursos y su potencialidad, lo que hace que nos conozcamos poco.

Dice además el documento, que la tenencia de la tierra y su utilización en la región, son factores que generan una gran tensión social. Es el caso de la ganadería extensiva, en donde la rentabilidad social está cuestionada por el mínimo empleo que genera, menos de 20 jornales/ha/año (Forero, 1991) y sobre todo porque en la zona de frontera agrícola es la herramienta utilizada para el crecimiento del latifundio que origina serias tensiones sociales (Fajardo, 1989 y Molano, 1990). 6

La aproximación que hace la Misión Regional al estado de la Ciencia y la Tecnología en la zona, está basada en una muestra de 150 encuestas que cubren tres áreas de investigación y nueve programas definidos. De 125 encuestas realizadas, el área Agrícola y Pecuaria aporté el 74,4% de las mismas, confirmando así la vocación de la región. Esta área cuenta con el recurso humano más altamente calificado, 17,4% entre PhD, master y otros posgrados. "Los grupos de investigación del programa de Ciencia y Tecnología Agropecuaria actualmente trabajan de manera especial en manejo agronómico, fitomejoramiento, ajuste de transferencia tecnológica y manejo de reproducción animal. Su principal fuente de financiación es el Estado a través del presupuesto nacional". 7  

En el año 95 los proyectos de investigación estuvieron dirigidos hacia el área del mercado, desarrollo socio-económico del sector rural, fitomejoramiento, preservación de recursos naturales, reproducción animal, transferencia tecnológica y programas de ceba y levante.

Según el mismo documento, el programa de Desarrollo Tecnológico, Industrial y de Calidad es el segundo en importancia dentro del área agropecuaria. La tecnología industrial apoya a la pequeña y mediana empresa privada, quienes son escépticos en cuanto a su ampliación y modernización, debido a la deficiente infraestructura energética, vial y de servicios básicos. La actividad se centra en la producción, la asistencia técnica y la comercialización.

El programa de Desarrollo Industrial y de Calidad carece de una infraestructura científico-tecnológica apropiada, que le permita desarrollar investigaciones fundamentales dirigidas a la producción y transformación de productos derivados del sector animal.

1 Hernando Gómez Buendía. "El futuro es ya" en Lecturas Dominicales, El Tiempo, noviembre 9 de 1997. (: 5).
2 Angela Restrepo Moreno et al. "En búsqueda del potencial de los universitarios colombianos para la investigación". En: (Innovación y Ciencia. V.V - N. 4 1996. :48.55).
3 Colciencias. Política de regionalización de la ciencia y la tecnología. Mimeo
4 Idem. (:6).
5 Op. cit. (:8).
6 Colciencias. "Misión Regional de Ciencia y Tecnología Orinoquia" En: Ciencia y Regiones. La construcción de un país. Antropos, Santa fe de Bogota, 1994. (:354-355).
7 p. cit. (:363).

 

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