CAMILO DOMÍNGUEZ.
Profesor de la Universidad Nacional de Colombia

Raudal "alto" en el río Inírida.  Las duras rocas graníticas producen 
estos saltos que interrumpen la navegación.
Foto - Fernando Urbina

¿Qué es la Orinoquia?

El concepto básico para identificar la región de la Orinoquia es el de cuenca hidrográfica, aguas que confluyen eh el río Orinoco. Esto Es decir, el área donde se recogen todas las incluye: a) las vertientes andinas donde nacen los tributarios del norte y del occideñte; b) el Macizo de las Guayanas, donde nacen los tributarios del sur; y, c) las planicies, hacia el centro, donde nacen las aguas de morichales y pequeñas sérranías, que se agregan, en su mayoría, a los afluentes que bajan de los Andes.

El gran río y sus afluentes crean una identidad regional que se imprime subregionalmente a las geoformas por donde discurren las aguas que se juntan a la región hidrográfica. Es así que podemos hablar de una subregión GuayanoOrinoquense, otra Andino Ori­noquense, y de una Planicie Orinoquense en la cual están incluidas las llanuras herbáceas denominadas Llanos del Orinoco.

En total estamos considerando un gran valle, que en su parte plana tiene un promedio de 500 km de ancho, flanqueado por montañas que al noroccidente ,en los Andes, llegan a superar los 5.000 metros de altura (Nevado del Cocuy) y al suroriente, en la Guayana, llegan a los 2.875 metros (Monte Roraima). Es una superficie de 1’032.524 km 2, de los cuales 388.101 (37,6%) están en Colombia y 644.423 (62,4%) en Venezuela. En este último país la región orinoquense cubre cerca del 70,6 % del territorio nacional, mientras que en Colombia cubre el 34 %

Geomorfología

Subregión GuayanoOrinoquense. Debido a la deriva de la corteza terrestre (demostrada por Wegener) el antiguo continente de la Pangeae se fracturó en el Mesozoico y derivó en grandes trozos que hoy ‘hacen parte de la India, Africa central, la Antártida y Suramérica.

El trozo que hoy forma parte de Suramérica cubre la mayoría de la Amazonia y la Orinoquia, en los grandes macizos ubicados al sur y al norte del Valle del Amazonas denominados, el primero Macizo Central Brasileño, y el segundo Macizo de las Quayanas.  

El Macizo de las Guayanas se extiende, de oriente a occidente, desde muy cerca del Océano Atlántico hasta la Sierra de la Macarena, al pie de los Andes; y en dirección norte sur, va desde las vegas del río Orinoco hasta unos doscientos kilómetros antes de llegar al río Amazonas. En su mayor parte el Macizo ha sido destruido por la acción de los movimientos tectónicos y por intemperismo, a lo largo de centenares de millones de años desde el Precámbrico hasta hoy, dejando extensas planicies donde las rocas antiguas subyacen bajo delgadas capas de arena o de sedimentos (peniplanos y pediplanos). Los contactos entre esas superficies de erosión y los sedimentos más recientes están marcados por saltos y raudales,, producto de la erosión diferencial de superficies con diversa dureza. En algunos lugares de esa planicie aparecen peñoles (montañas islas), pequeñas serranías y mesas que son cerros testigos de las antiguas alturas hoy desaparecidas. En la parte colombiana y venezolana los ríos que nacen en la planicie guayanesa se bifurcan bien hacia el Amazonas, bien hacia el Orinoco.

Hacia el nordeste y el oriente, el Macizo se eleva en grandes sierras y gigantescos bloques (tepuyes) ,que se encumbran verticalmente a un promedio de 2.000 metros, pero que llegan a los 2.875 m en el Monte Roraima y a los 3.014 m en el Pico de la Neblina, Un espinazo de grandes sierras (que pertenecen a la cuenca amazónica) separa la mayoría de afluentes del Orinoco de los del Amazonas en Guyana, Surinam y Guayana Francesa. Estas son las sierras de Tapirapeco, Parima, Pacaraima Acaraí y Tumucumaque. De estas sierras se desprenden ramales entre los cuales se encajonan profundamente los numerosos ríos que se forman en esas montañas, descendiendo furiosamente en raudales y saltos hasta encontrar las planicies sedimentarias en donde los cursos se tornan mansos.

En esta región hay que considerar como forma especial a la Sierra de la Macarena, ubicada al suroccidente en medio de los afluentes superiores del Guaviare: el Guayabero y el Ariari. Dicha Sierra está constituida en su mayor parte por rocas cristalinas del Precámbrico y sedimentos paleozoicos que alcanzan alturas superiores a los 3.000 metros. Su ubicación, en un ángulo donde confluyen los Andes (con sus rocas mesozoicas), las selvas amazonenses y las sabanas orinoquenses, ha producido un mosaico geológico, pedológico y biótico en donde han encontrado refugio especies únicas de animales y plantas.

Subregión de la Planicie Orinoquense. Entre las montañas del Macizo de las Guayanas y la Cordillera de los Andes se forma una extensa planicie, en su mayor parte de origen sedimentario del Terciario y Cuaternario, más algunas porciones de la planicie de erosión sobre el basamento guayanés. Este enorme valle se extiende en forma de arco, primero de sur a norte y luego de occidente a. oriente, por 1.500 kilómetros.

Hay un imperceptible descenso de 17,3 centímetros por kilómetro desde el alto río Inírida, que tiene una altura promedio de Z60 metros sobre el nivel del mar, y la desembocadura del Orinoco al Océano Atlántico en el Delta Amacuro.

El ancho promedio de la planicie es de 500 kilómetros, pero en algunas secciones alcanza a tener más de 700 kilómetros. Tal es el caso del extremo sur, desde el río Orinoco hasta el pie del Macizo de Sumapaz sobre el paralelo 3° 30’ N, en donde alcanza un ancho de 800 kilómetros.

Por lo tanto, una parte de la planicie está confundida con la Subregión Guayano-Orinoquense: entre el Guaviare y el Guainía y costeando el Orinoco (por el occidente) entre el Guaviare y ‘el Meta. En esa parte surgen pequeñas mesas, serranías y cerros aislados en medio del valle, que pueden observarse a gran distancia porque cortan abruptamente un horizonte aplanado. No obstante que los suelos son en su mayor parte arenosos y la roca aflora en muchos lugares, hay gran coincidencia entre esa parte de la planicie guayánica y las formaciones vegetales de tipo amazónico. Sin embargo, la causa debe procurarse en factores climáticos y no edáficos (suelos), relacionando los vientos alisios con el número de meses secos, como veremos más adelante.

A partir del río Vichada, primero hacia el norte y luego hacia el oriente, la planicie está cubierta principalmente de los pajonales llaneros en los interfluvios y de los llamados bosques de galería en las vegas de los ríos. Se entra, entonces, a los paisajes de sabana, que van desde el río Orinoco hasta cerca de la Cordillera de los Andes, en Colombia y Venezuela.

El Llano es una sinfonía instrumentada entre el clima, la morfología y el suelo. La mayor o menor fortaleza de uno cualquiera de esos factores transforma el paisaje dándole nuevas formas y colores a la vegetación. Durante seis meses llueve torrencialmente en el Llano, inundándolo en su mayor parte y desbordando los ríos en los otros seis meses hay una sequía severa, mantenida por los alisios del noreste, que sólo puede ser soportada por una vegetación muy resistente a tal fenómeno. Por eso, una morfología alta y con fuerte, escorrentía puede ser muy favorable en el período seco; al contrario, las partes bajas o “esteros”, son muy útiles durante la sequía porque mantienen pastos verdes, pero en el período de lluvias están sometidas a las inundaciones.

Las diferencias altitudinales en el Llano pueden ser vistas a nivel macro, para grandes superficies, y a nivel meso y micromorfológico. A nivel macro se distinguen las altillanuras de los llanos de inundación; por ejemplo, la altillanura del Departamento del Vichada, con sus ríos incrustados en la planicie sedimentaria por su mayor fuerza erosiva, y la llanura de inundación del Arauca, en Colombia y Venezuela, con sus enormes esteros y entrelazamientos de sus ríos y caños que durante las lluvias, se juntan en una sola masa de agua.

Las masas de sedimentación terciaria, cerca de la cordillera, representan geoformas de extensión media, alcanzando varios centenares de kilómetros cuadrados. Por lo general se componen de piedras y gravas conglomeradas, con alturas entre 100 y 200 metros y cortadas por farallones en sus lados. Se encuentran en el Departamento de Arauca, en la parte colombiana, y en el Estado de Anzoátegui, en los llanos de Venezuela.

Hay una microforma muy especial en las áreas en donde existen médanos fósiles del Pleistóceno, entre el Apure y el Casánare. Los médanos arenosos y los “bancos” de gredas se levantan unos pocos metros sobre los grandes planos inundables del bajo llano, conformando taludes naturales en los que se construyen las casas de las haciendas y por donde se trazan los caminos de invierno”. Un camino de ese tipo es el que describe Agustín Codazzi en su viaje entre Betoyes y Arauca, en 1856, atravesando las inundaciones del Ele, el Lipa y los esteros de Cachicamo.

La planicie remata en su extremo oriental en el grandioso delta del Orinoco, cotiocido como Delta Amacuro. Esta es una región pantanosa, producto de los avances sobre el océano por los sediméntos que arroja el gran río en su desembocadura. Estos pantanos están cubiertos de selvas y manglares muy intrincados, famosos por las plagas que los habitan.

Subregión AndinoOrinoquense. La Cordillera de los Andes y su prolongación venezolaná conocida como Cordillera de la Costa, forman un anfiteatro gigantesco, de casi 2.000 kilómetros de longitud, que’enmarcan la Planicie Orinoquense hacia el norte y occidente. Las vertientes que drenan sus aguas hacia tributarios del río Orinoco conforman un cinturón que podemos denominar AndinoOrinoquense.

Como esas montañas fuerzan a las masas húmedas de los llanos hacia las pártes altas, producen  lluvias orográficas que regresan a las llánuras en forma de innumerables ríos, algunos de ellos gigantescos, tales como el Guaviare, Meta, Casanare, Arauca y Apure. Por ello, aunque este cinturón representa menos del 6% de la Orinoquia, tiene una enorme importancia para la totalidad del sistema hidrográfico.

La subregión AndinoOrinoquense se inicia, al sur, en la Cuchilla los Picachos, que la separa de la subregión AndinoAmazónica. Más al norte se encuentra el Macizo de Sumapaz que complementa con sus aguas la formación de los dos grandes ríos que constituyen el Guaviare: el Guayabero y el Ariari.

Entre el Sumapaz y la Sierra Nevada del Cocuy, las nacientes de los ríos que fluyen hacia el Meta se encuentran a muy poca distancia de las grandes ciudades del Altiplano Cundiboyacense y de los núcleos económicos que, como Bogotá, toman aguas de los afluentes superiores y transforman en energía, varios dé sus caudales. Un río de historia tan importante como el Teatinos, donde se dio la batalla de Boyacá, pertenece a la cuenca del Meta y se encuentra a pocos kilómetros de Tunja.                  

En la Sierra Nevada del Cocuy se forman grandes helesos y lagunas glaciares que proveen de agua a numerosos caudales que descienden de sus cumbres. Los ríos Casanare, Ele y’ Arauca tienen sus principales cuencas de captación entre esas cumbres, lo cual les garantiza un buen caudal durante todo el año porque la sequía del verano se compensa con Los deshielos. Ya en los Andes de Venezuela, los helerós de la Sierra Nevada de Mérida proveen parcialmente de agua a varios afluentes superiores del Apure que van por el Caparo y el Suripa.

Entre la Sierra Nevada del Cocuy y la Sietra Nevada de Mérida, la Planicie del Orinocó se introduce profundamente en los Andes formando una especie de “bahía” resguardada de los vientos alisios y, por lo tanto, muy húmeda. Allí se han originado las selvas del Aráuca, Sarare y Uribante, que actualmente están siendo arrasadas por la colonización.  

Entre Barquisimeto y Valencia, donde se encuentran los afluentes superiores del Cojedes y el Pao, la cuenca del Orinoco sobrepasa los10 grados norte y se acerca hasta las costas del Mar Caribe a menos de 25 kilómetros. Esos ríos, lo mismo que el Guárico y su afluente el Orituco, nacen en pequeñas serranías y mesas que hada ‘el oriente van’ siendo cada vez más bajas. Al oriente del Estado Guárico y en el Estado de Anzoátegui las aguas en esas mesas de poca altitud fueron captadas por la gran cuenca del río Unare y sus numerosos afluentes que van hacia el Caribé directamente. Por ello, los afluéntes del Orinoco nacen al sur de los Llanos y con de muy corta longitud. Sin embargo, aunque los ríos de la costa norte invaden hacia el sur, las formaciones vegetales llaneras llegan hasta la costa, pero mezcladas con formas arbustivas.

Al extremo oriental, en el Estado de Monagas, la Cordillera de la Costa sólo da origen a pocos afluentes del Orinoco, los cuales se juntan al río Guanipa que desemboca en el Caño Mánamo, el brazo más norteño del Delta Amacuro. En la práctica podemos decir que la faja AndinoOrinoquense termina en el alto Orituco, afluente del Guárico, en’el meridiano 66° al suroriente de Caracas.

Laguna del Pañuelo, una de las más hermosas del ría orinoco en cercanías
a Puerto carreño.  Sus bordes se encuentran enmarcados por grandes rocas
pertenecientes a la formación del Escudo Guayanés, que encierran
además encantos e historias.

 

Islas castillo en el medio Orinoco.  cerro granítico donde
observamos las marcas de crecientes.
Fotos - fernando Urbina
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